Las gallinas, además de ser uno de los animales de granja más comunes y numerosos, han ganado popularidad como mascotas, incluso domésticas. Por ello, resulta muy interesante saber cómo diferenciar el sexo de sus crías, los pollitos.
El sexaje puede ser complicado en algunos tipos de gallinas, especialmente en las de tamaño muy reducido, ya que es más difícil manipular los pollitos sin dañarlos y realizar las observaciones pertinentes. Existen varios métodos empleados por quienes crían pollitos, siendo más o menos fáciles de llevar a cabo según la experiencia y la raza del animal. Cada método es aconsejable a una determinada edad del pollito.
Métodos para sexar pollitos
1. Longitud de las plumas
Una de las grandes diferencias en función del sexo del pollito es que, mientras que las plumas de las alas en los machos tienen casi la misma longitud, en las hembras esta longitud varía mucho más. Para observar estas diferencias, hay que estirar con mucha sutileza las alas del pollito, haciendo que las plumas se separen y viendo la longitud de todas ellas. Esta técnica solo es válida como método de sexaje en pollitos de apenas 1-2 días de edad.

2. Color del plumón
En segundo lugar, encontramos la técnica de sexaje basada en el color del plumón. En este caso, las hembras presentan la cabeza de un color más oscuro, teniendo además rayas o manchas oscuras por el cuerpo. En el caso de los machos, la cabeza y las posibles rayas o manchas son de color claro.

3. Tamaño del cuerpo
Por último, existe la posibilidad de determinar el sexo de un pollito en función del tamaño de su cuerpo. Este método es aplicable cuando los pollitos tienen entre 3 y 4 semanas de edad.
4. Examen de la cloaca
La forma más universal que se emplea para tratar de sexar un pollito recién nacido es observar el patrón de las plumas que sobresalen en las puntas de las alas. Los pollitos tendrán una especie de línea de plumas más pareja y regular, mientras que las hembras tendrán un patrón de plumas alternas, largas y más cortas. El procedimiento del sexado de pollitos consiste en cogerlos uno por uno y, con sumo cuidado, presionar en cierta parte de su abdomen hasta que haya defecado. Solo así se puede asegurar que su cloaca será plenamente visible. Para poder realizar este examen correctamente, es necesario conocer bien la anatomía propia de cada uno de los sexos. De hecho, la de sexador de pollos se trata de una profesión que requiere de un entrenamiento intensivo que dote a los trabajadores de las cualificaciones necesarias para realizar el sexaje de la forma adecuada.

5. Desarrollo de las plumas
Las hembras normalmente suelen tener un desarrollo de las plumas ligeramente más rápido. Este hecho es más fácil de ver en las razas que normalmente tienen el gen de emplumamiento lento ligado al sexo. En este caso, los machos tienen dos copias del gen, mientras que las hembras tienen una, y esto retrasa el crecimiento de las plumas en los machos un poco más que en las hembras. Las hembras recién nacidas ya tendrán algunas plumas en las alas, mientras que los machos no las tendrán. Además, a las hembras les empiezan a salir las plumas de la cola antes que a los machos.
6. Rasgos genéticos y cruces
La avicultura industrial emplea varios métodos para identificar los pollitos, siendo el sistema más fácil y más utilizado la utilización de rasgos genéticos ligados al sexo como el gen plateado o el barrado y hacer cruces de modo que en la descendencia los pollitos resultantes sean diferentes los machos y las hembras entre sí y así poder identificar con facilidad un sexo y otro.
7. Técnicas industriales avanzadas
A nivel industrial se usan técnicas más específicas y exhaustivas. Una de estas técnicas requiere de un instrumental específico, el cual consiste en un aparato de visión óptica que se introduce en el intestino grueso del pollito. Desde ahí se puede observar cuáles son las glándulas genitales presentes: en el caso de los machos, dos testículos; en el de las hembras, un ovario. Por otra parte, existen métodos basados en la bioquímica. Para llevarlos a cabo, suele tenerse en consideración que se trate de un pollito de una raza muy exclusiva, pues la técnica en sí es especialmente costosa.
Sexo antes del nacimiento
¿Se puede saber el sexo del pollito antes de que este llegue a nacer? En la industria existen técnicas muy depuradas, como la determinación del nivel de estrógeno que presenta el huevo. Sin embargo, esta técnica es lenta y cara, lo cual hace que no resulte especialmente rentable pese a su gran eficacia. Otra de las técnicas en estos casos es la espectroscopía por rayos infrarrojos, que es más rápida y precisa.
La ECLOSIÓN del HUEVO: cómo SEXAR tus POLLITOS 🐥. Cap VII
En la cultura popular existen ciertos trucos o guías sobre cómo saber si un huevo alberga un pollito hembra o es macho. Uno de los trucos es fijarse en la forma del huevo, pues supuestamente aquellos que tienen un macho serán puntiagudos, mientras que si son redondeados son hembras.

Diferencias observables a mayor edad
En las gallinas araucanas, determinar el sexo de los pollitos puede volverse realmente complicado. Normalmente los expertos recomiendan que si no se usan técnicas como la observación de la cloaca, que han de ser llevadas a cabo por profesionales, lo mejor es esperar aproximadamente hasta el segundo mes de vida, que es cuando comienzan a aparecer las primeras diferencias observables entre machos y hembras. Una de estas diferencias es la cresta, que está más henchida y es de mayor tamaño en los machos.
| Característica | Machos | Hembras |
|---|---|---|
| Plumas de las alas (1-2 días) | Longitud similar | Longitud variable |
| Color del plumón | Cabeza y marcas claras | Cabeza y marcas oscuras |
| Tamaño del cuerpo (3-4 semanas) | Generalmente más grande | Generalmente más pequeño |
| Desarrollo de plumas | Ligeramente más lento | Ligeramente más rápido |
| Cresta (a partir del 2º mes) | Más henchida y grande | Menos desarrollada |
Si quieres probar estos métodos, puedes verificar cómo han funcionado marcando los potenciales machos con una anilla identificativa u otro tipo de marcador para el seguimiento del pollito a medida que vaya desarrollándose y comprobar así el porcentaje de éxito.