El jamón es un producto de consumo ocasional para muchas personas y muy delicado si queremos conservar su excelente calidad. En este artículo te explicaremos el mejor método para conservar este manjar de nuestra gastronomía para que puedas disfrutar de él durante el máximo tiempo posible, respondiendo a una de las preguntas más habituales: ¿se puede congelar el jamón ibérico o serrano?
Aunque se piense lo contrario, según los expertos, el jamón se puede congelar. La respuesta corta es sí, se puede congelar tanto el jamón serrano como el jamón ibérico, pero con matices importantes. Congelar el jamón no lo estropea ni lo hace inseguro, pero sí puede afectar a su textura y aroma si no se hace correctamente. Por eso, es importante saber en qué casos es recomendable y cuándo conviene evitarlo.

¿En qué casos es buena idea congelar el jamón?
Congelar el jamón puede ser útil cuando:
- Hemos comprado más cantidad de la que vamos a consumir a corto plazo.
- Queremos conservar lonchas abiertas durante más tiempo.
- Se trata de jamón que vamos a usar después para cocinar.
En cambio, no es la mejor opción si hablamos de jamón ibérico de alta calidad destinado a consumirse en crudo, ya que parte de su experiencia está en la textura y el aroma. Desde el punto de vista organoléptico, los más escépticos aseguran que luego de la congelación el aroma, el sabor y la textura del jamón cambian. Siempre será mejor disfrutarlo fresco para apreciar plenamente su calidad y sabor.
¿Se puede congelar el jamón envasado al vacío?
Sí, se puede congelar el jamón envasado al vacío, y de hecho es una de las mejores formas de hacerlo si decides congelarlo. El envasado al vacío protege el producto de:
- La oxidación
- La absorción de olores
- La deshidratación
Si el jamón está correctamente envasado y no se va a consumir en semanas, congelarlo puede ser una solución práctica, especialmente en formato loncheado.
¿Se puede congelar el jamón loncheado o el embutido?
La respuesta corta es sí, es posible congelar el jamón serrano en lonchas. El jamón loncheado también puede congelarse, siempre que se haga correctamente. Separar las lonchas y protegerlas bien ayuda a que se conserven mejor y facilita su uso posterior. En el caso del embutido, la congelación es menos crítica, aunque puede perder algo de jugosidad al descongelar. En el caso de otros embutidos curados, la congelación suele afectar menos, aunque pueden perder algo de jugosidad al descongelar.
En todos los casos, la clave está en evitar congelaciones prolongadas y consumir el producto en un plazo razonable.
¿Cuánto tiempo se puede congelar el jamón?
Para mantener una calidad aceptable, lo recomendable es no superar dos o tres meses de congelación. Cuanto menor sea el tiempo en el congelador, mejor será el resultado final. Aunque el jamón serrano puede conservarse durante varios meses en el congelador, es recomendable consumirlo en un plazo de 3 a 6 meses para disfrutar de su mejor calidad.

Cómo congelar el jamón correctamente (paso a paso)
Para minimizar la pérdida de calidad, es importante seguir estos pasos:
- Corte y porcionado: El primero de los pasos para congelar correctamente el jamón es cortarlos en lonchas y separarlo según tus necesidades. Si has comprado una pieza entera de jamón o una gran cantidad de lonchas, lo más recomendable es dividirlo en porciones que vayas a utilizar en una sola vez antes de congelar.
- Envasado: Una vez tengamos las lonchas cortadas para hacer nuestro primer paquete, las cogemos y las colocamos dentro de una bolsa para envasar. Para envasar al vacío nuestro paquete de Jamón Ibérico o Serrano, lo primero que necesitamos es tener una envasadora en casa que consiga dejar sin aire a la bolsa que contiene las lonchas. Envuélvelo bien (film + bolsa hermética) o si es posible, usa una máquina de vacío para eliminar el aire. Coloca las lonchas envueltas en contenedores herméticos o bolsas de congelación aptas para alimentos.
- Etiquetado: Para poder realizar un seguimiento del proceso de conservación, es recomendable etiquetar el jamón con la fecha en la que se ha congelado.
- Temperatura de congelación: Uno de los pasos clave para congelar el jamón de forma correcta es la temperatura de congelación. El jamón se debe llevar a congelar a una temperatura mínima de -18 °C. Una congelación rápida favorece al mantenimiento del jamón, por lo que es recomendable el uso de un congelador que pueda alcanzar temperaturas de, como mínimo, -18ºC. Asegúrate de poder almacenar el jamón serrano sin que este entre en contacto con otros alimentos.
¿Cómo funciona una sala de loncheado de jamón? Paso 4: Envasado Jamones
¿Y para descongelarlo?
Un paso crucial a la hora de congelar el jamón para evitar perder calidad y propiedades, es también el proceso de descongelación. La mejor manera de descongelar el jamón serrano es hacerlo lentamente en el refrigerador. Sácalo un rato antes de consumir para que recupere temperatura. Lo que no debes hacer bajo ningún pretexto es acelerar el proceso de descongelación mediante el uso de un microondas, por ejemplo. Los cambios bruscos en la temperatura favorecen la proliferación de bacterias, lo que puede resultar en una pérdida de calidad de la carne. Tras descongelarlo por completo en la nevera, atempera el jamón a temperatura ambiente antes de su consumo para que sus propiedades organolépticas despierten.
Antes de consumir el jamón es recomendable sacarlo del envoltorio y dejarlo oxigenar por unos minutos. Es decir, el proceso de congelar y de descongelar el jamón tienen un objetivo común, mantener las características únicas del producto.
Entonces… ¿merece la pena congelar el jamón?
Depende del uso. Si hablamos de aprovechar producto y evitar desperdicio, sí. Si buscamos disfrutar al máximo del sabor y la textura del jamón ibérico, lo ideal es consumirlo fresco y bien conservado, siguiendo las recomendaciones del fabricante. El jamón ibérico o el jamón serrano son dos productos que se caracterizan por una alta sensibilidad a las condiciones ambientales y que necesitan que se cumplan ciertos requisitos para su correcta conservación. Por eso, al ser productos tan delicados, normalmente, cuando uno compra un Jamón ibérico suele tener miedo a que se le estropee y opta por congelarlo. Pero… ¿se puede congelar el jamón? Pues bien, se puede pero no es lo más recomendable.