La colocación de los cubiertos en la mesa es un lenguaje universal diseñado para hacer la experiencia culinaria más cómoda e intuitiva. Dominar este detalle no solo demuestra saber estar, sino que permite relajarse y disfrutar plenamente de la comida y la compañía.
Saber cómo se colocan los cubiertos en la mesa es una habilidad básica de etiqueta que marca la diferencia en cualquier comida formal o incluso en una cena en casa con más nivel. Una mesa bien colocada no solo mejora la presentación, sino que también demuestra atención al detalle y respeto por los demás.

Principios básicos de la colocación de cubiertos
La lógica detrás de la disposición de los cubiertos es sencilla y se basa en el orden de uso. El plato base actúa como el centro de la disposición. A su izquierda, se encuentran los tenedores. A la derecha, los cuchillos, con el filo siempre mirando hacia el plato, y junto a ellos, las cucharas. Esta organización no es casual; está pensada para que uses la mano dominante para los utensilios que requieren más destreza, como el cuchillo y la cuchara.
Para cuando nos sentamos, encontramos nuestros cubiertos en una determinada posición: el cuchillo siempre a la derecha del plato con el filo hacia adentro. La cuchara se coloca junto al cuchillo, a la derecha de este, y con la concavidad hacia arriba. Al otro lado del plato, se coloca el tenedor o los tenedores, en función del tipo de formalidad del establecimiento y el tipo de servicio que se vaya a prestar. Todos ellos deben ir con las puntas hacia arriba.
El orden de uso de los cubiertos, sobre todo para esas ocasiones en las que nos encontramos con varios tenedores, cuchillos y cucharas, es de fuera hacia adentro. Además, es importante procurar no utilizar los mismos cubiertos durante toda la comida, para no estropear los sabores de cada plato y disfrutarlos adecuadamente.
Distancia y alineación
Un aspecto importante a cuidar es la altura y distancia de los cubiertos. El perfil inferior del plato actuará de guía para la colocación de los cubiertos. El extremo inferior del mango de los tenedores, cucharas y cuchillos debe estar perfectamente alineado con el plato, sin sobrepasarlo nunca. Los cubiertos deben ubicarse a una distancia prudencial del plato, de 2 a 4 centímetros, para que el conjunto se perciba mucho más equilibrado y proporcionado.

La colocación de la cuchara de postre
Los cubiertos de postre reciben un trato especial. Se colocan en la parte superior del plato principal, generalmente de forma perpendicular al resto de la cubertería, como si estuvieran a las 12h en un reloj. Esta simple distinción ya habla volúmenes y prepara al comensal para el último acto de la comida.
Disposición de los cubiertos de postre
Cuando se decide disponer los tres cubiertos de postre al poner la mesa, es importante seguir el orden correcto y respetar las normas básicas de etiqueta y protocolo. El orden adecuado de colocación, de abajo hacia arriba, es: primero el cuchillo de postre, seguido por el tenedor de postre y, finalmente, la cucharilla de postre. Todos los cubiertos de postre deben colocarse en línea recta y de forma perpendicular al plato principal y al resto de los cubiertos.

Orientación de los mangos
En cuanto a la orientación de los mangos, es un detalle clave: el tenedor de postre se coloca con el mango apuntando hacia la izquierda, mientras que la cuchara de postre y el cuchillo de postre se colocan con el mango hacia la derecha. Esta orientación facilita que el comensal los tome con la mano adecuada sin esfuerzo.
Si no tienes mucho espacio en la mesa, puedes tomarte una licencia y traer este tipo de cubiertos junto con el postre. Sin embargo, en una mesa formal, la presencia de los cubiertos de postre desde el inicio de la comida añade un toque de sofisticación.
Los cubiertos. Cómo poner los cubiertos en la mesa y en qué orden colocarlos dependiendo del menú
Errores comunes en la colocación de cubiertos
Incluso conociendo las normas, es fácil cometer pequeños deslices. Aquí te dejamos algunos de los errores más frecuentes a evitar:
- Poner la cuchara a la izquierda: Es el error más frecuente. Las cucharas, incluyendo las de postre, siempre van a la derecha o en la parte superior del plato.
- Incluir una cuchara "por si acaso": Si el menú no incluye un plato que requiera cuchara, esta simplemente no se pone. Una mesa bien puesta se caracteriza por la funcionalidad, no por el exceso de elementos.
- Colocar mal los cubiertos de postre: Invertir la dirección de los mangos es un fallo común. Recuerda: tenedor de postre con mango hacia la izquierda; cuchara y cuchillo de postre con mango hacia la derecha.
- Dejar la cuchara de café en la taza: Tras remover, la cucharilla siempre vuelve al platillo, no debe dejarse dentro de la taza.
Origen e historia de los cubiertos
La cubertería es parte esencial de cualquier mesa, por ello no está de más saber un poco sobre su origen y cómo ha pasado a ser imprescindible en nuestro día a día. Descubrimos que hay fantásticas historias detrás de productos tan comunes y sencillos como los cubiertos de mesa.
El Cuchillo
El cuchillo da para libros y libros de historia. Se trata de uno de los primeros utensilios creados por el hombre. Se conoce que los primeros fueron fabricados en piedra e incluso con huesos, hasta que llegó la metalurgia y pudieron empezar a fabricarse con diferentes metales. Hasta bien entrado el siglo XIX, el cuchillo era un artículo indispensable en el bolsillo de cualquier persona, ya que se utilizaba para cortar el pan, la fruta, la carne, pero también para abrir la correspondencia. El cuchillo es un elemento de corte reconocido desde el origen de los tiempos, creado para cubrir necesidades y evolucionando hasta el día de hoy, donde encontramos una gran variedad de cuchillos de cocina fabricados en diferentes materiales. Ciudades como Solingen en Alemania se especializaron en cuchillos y ahora son referencia mundial en su fabricación.
La Cuchara
El término cuchara proviene del latín 'cochleare'. Se considera como uno de los primeros utensilios que se fabricaron tanto para comer como para servir, aunque en su origen contaban con formas muy dispares. Las cucharas, entendidas como ahora mismo las conocemos, parece que empezaron a imponerse en el siglo III a.C. entre las clases altas de las ciudades helenísticas dentro del ámbito doméstico. Poco a poco las cucharas fueron extendiéndose a otras clases sociales. Según la historia, los primeros diseños que se conocen de la cuchara estaban tallados en hueso y en piedra.
El Tenedor
El tenedor fue el utensilio de la cubertería que más tardó en aparecer. Según la historia, llegó a Europa a principios del siglo XI procedente de Constantinopla de la mano de Teodora, la hija del emperador de Bizancio Constantino Ducas, quien lo introdujo en Venecia después de contraer matrimonio con el hijo del Dux. Se dice que este rechazo del tenedor como utensilio de mesa se debe más a una falta de habilidad de los comensales que a una posible falta de utilidad. Su uso se generalizó a partir de finales del siglo XVIII o principios del XIX, variando en función de cada país, y se fue extendiendo poco a poco al resto del mundo, aunque en muchas culturas los tenedores no tienen espacio en las cocinas.