La empanada es, sin duda, uno de los platos más emblemáticos de Galicia y una de las recetas que más furor causan dentro y fuera de sus fronteras. Desde las clásicas hasta las rellenas de atrevidas mezclas, su fama no deja de crecer.
La empanada de zamburiñas es una joya de la cocina gallega, un testimonio de su rica cultura culinaria que combina lo mejor del mar y la tierra. Esta delicia gastronómica se ha transmitido de generación en generación, conservando la autenticidad de sus sabores. Hecha a mano, su masa crujiente envuelve un jugoso relleno que captura la esencia de las zamburiñas frescas, especies típicas de las costas gallegas. Cada bocado revela la calidad de los productos de proximidad, garantizando un sabor genuino que te transportará a las costas de Galicia.
Es versátil: ideal para un aperitivo en una reunión, como entrante en una comida especial, o simplemente para disfrutarla junto a un buen vino blanco gallego. Nuestro compromiso es ofrecer productos que respeten el medio ambiente y las tradiciones gastronómicas de la región, utilizando ingredientes frescos y de temporada. Al degustar esta empanada, no solo estarás disfrutando de un exquisito sabor, sino que también estarás siendo parte de una tradición centenaria, uniendo el pasado y el presente en un solo plato. Atrévete a experimentar esta auténtica joya de la cocina gallega y deja que sus sabores te sorprendan.

La empanada de zamburiñas a domicilio
Si deseas disfrutar de esta magnífica empanada gallega tradicional de zamburiñas en la comodidad de tu hogar, ¡es posible! Este magnífico ingrediente de nuestra tierra, en su versión integrada en empanada gallega, no te va a decepcionar. ¡Todo lo contrario! Con nuestra empanada gallega de zamburiñas, vivirás y harás vivir a los tuyos un momento inolvidable. ¡Recién salida del horno a tu domicilio! La empanada gallega de zamburiñas pequeña, con un peso de aproximadamente un kilo y una dimensión de 30 centímetros de diámetro.
Descubriendo las empanadas en Ferrolterra
En la zona de Ferrolterra, sobran panaderías y obradores que, a base de esfuerzo y buen hacer, se han ganado un nombre en el mundo de las empanadas. El Pan de Neda es uno de los más reconocidos, y es precisamente en esta localidad donde encontramos algunas de las empanadas que más pasiones levantan. Aunque si algo abunda en Neda son precisamente las panaderías, en cuestión de empanadas algunas tienen más papeletas para llevarse la medalla de oro:
- O Forno de Binuca es una de las más reconocidas en la zona. Desde su mostrador en la Mourela Baixa despachan empanadas de todo tipo y tamaño, y no todas ellas son las más tradicionales: recientemente se han lanzado a hornear empanadas vegetarianas.
- Hermanos Díaz en Pontedeume, es célebre por los mantecados, pero la empanada también tiene un sitio especial en su mostrador: desde allí explican que la más exitosa es «a de bonito, xa que se utilizan produtos de excelentísima calidade, pero tamén se vende moito a de liscos, feita con masa de pan». La época en la que más empanadas despachan coincide con las fiestas del pueblo, pero recientemente han sacado una nueva creación que promete ser un éxito de cara al inicio del curso escolar: «As empanadas individuais facilitan aos veciños e veciñas levalas para almorzar, e coa volta ao cole prevese facer aínda máis empanadas deste tipo».
Especialidades que desafían la definición de empanada
No todas las preparaciones similares a la empanada se venden bajo ese nombre:
- Confeitaría Obradoiro, en Pontedeume, defiende que su famosa Costrada no es una empanada. Esta especialidad eumesa, cuya receta se guarda bajo celoso secreto, está formada por cuatro pisos de masa y relleno (que puede ser carne o pescado).
- Desde el Horno Artesano Arribí tampoco venden su célebre Pastelón de Cedeira bajo el nombre de empanada. Las diferencias entre la empanada tradicional y esta preparación, creada para que los marineros pudiesen llevarla al mar, son varias: la masa no es de pan, pero tampoco gramada, y termina siendo hojaldrada pero consistente.

La empanada gallega en Madrid
La nómina de restaurantes madrileños donde bordan la empanada es extensa. Aquí te presentamos un recorrido particular:
- Un local inaugurado en 1966 por Valentín Ortega Vila y su mujer, Amparo. Los hits por excelencia de la casa son las empanadas: aquí las elaboran diariamente a partir de una receta creada hace décadas, con harina de trigo de Noia y con rellenos que varían a diario.
- De su cocina salen platos típicos como el pulpo a feira, la tortilla, los callos con garbanzos… y, por supuesto, la empanada (de lacón, de bonito o de bacalao con pasas). Y lo que es mejor aún: las #EMPANADÍSIMAS, que nacen tras el éxito de la receta original para llegar a casa del cliente en formato para compartir. Se hacen al momento con masa madre y con los mejores ingredientes, por lo que hay que pedirlas con una antelación mínima de una hora. ¿Sus variedades? De bonito casero con pimientos al horno, de pollo campero con queso San Simón, de chipirones en su tinta, de secreto ibérico con peras. Dirección: Argumosa, 28.
- Ostenta desde hace casi 40 años una fórmula infalible: buena calidad a precios asequibles. Y por eso se ha convertido en una de las direcciones indispensables de Tetuán. La empanada la hacen de bacalao con pasas, de bonito o de xoubas.
- Aunque en su carta no siempre están disponibles todos los productos, la visita es obligatoria. Entre sus entrantes destaca la empanada de zamburiñas, aunque la de bonito también triunfa. Y ojo, porque según lonja o previa reserva se pueden incorporar otros rellenos.
- El progreso de Ocafú, propiedad de La Penela, se apoya en una oferta protagonizada por especialidades de la gastronomía gallega a las que se le aporta un calculado toque de informalidad. Aquí las hacen de bonito o de marisco.
- En 1968, Pepe Limeres inauguró este restaurante que tiene como premisa «cocinar el mar», algo que lleva demostrando en su más de medio siglo de funcionamiento. En cuanto a la receta que nos atañe: hay de bonito del Norte o de berberechos.
Empanada gallega de zamburiñas tradicional
Santiago: donde todos los estilos se encuentran
Santiago es la capital y la ciudad más próxima al centro geográfico de Galicia, así que es fácil encontrar empanadas de todos los estilos. ¿Diferentes estilos de empanada? Sí, porque las podemos encontrar elaboradas con masas de maíz, de trigo o de centeno y rellenas de casi cualquier cosa imaginable: carne de ternera, pulpo, sardinas, berberechos, bacalao, raya, pollo, calamares… Pero empecemos por el principio y vayamos a los clásicos.
- En el local de Pepe Solla, en la plaza de San Fiz de Solovio, frente a la imponente portada románica del templo que le da nombre, la empanada no podía faltar. Aquí va rellena de los dos productos principales que componen la carta, unos días de cerdo de Joselito y otros de merluza de Celeiro. En la empanada de merluza, la zarragallada -base vegetal esencial que se mezcla con el producto elegido- es un guiso de setas y puerro, que aporta mucha jugosidad a la merluza. ('LA RADIO' - Praza de San Fiz de Solovio, 2)
- En la delicada cocina abierta de Ana Portals se practica un recetario gallego fundamentado en las raíces y la tradición, puesto al día con respeto y técnica. “Es una tradición que se está perdiendo porque se cultiva poco maíz, lo que repercute en que cada vez se hace menos, y es una pena porque forma parte de nuestro ADN”, nos dice Ana. También influye que la masa es complicada de hacer para dar con el punto exacto. ('SOLLEIROS' - Praza de Mazarelos, 18)
- En ‘A Noiesa’ la masa de la empanada, entre hojaldrada y quebrada, nada tiene que ver con las anteriores, ya que en lugar de levadura utilizan cerveza Estrella Galicia para el proceso de fermentación, que le confiere un toque a lúpulo, resultando una masa crujiente que absorbe mucho el sabor de la zarragallada. La hornean a diario de distintos rellenos: zamburiñas, pollo con manzana, merluza con berberechos, bonito de Burela o bacalao. “Siempre utilizamos materia prima de la máxima calidad, porque es básico para un buen resultado”. En esta popular casa de comidas se sirven desde platos de cuchara -como fabas- a raciones típicas -como pulpo, tortillas al modo de Betanzos o arroces-.
- La propuesta de empanada de ‘Abastos 2.0’ va un paso más allá, mezclando innovación en la masa y en la presentación, aunque el relleno se alinea más con la tradición. Haciendo gala a su nombre, la suya es una empanada 2.0. El relleno es pescado asado a fuego fuerte con un sofrito de cebolla o puerro y pimiento cocinado de forma tradicional, con una cocción breve de las verduras.
Clásicos de trigo y marisco en Santiago
Para explorar las empanadas de trigo, seguramente las más comunes, vale la pena desplazarse a uno de los tres despachos que tiene la panadería Pan da Moa. Este obrador familiar prepara excelentes panes y elabora también empanadas de masas impecables como la de zorza (lomo de cerdo adobado con pimentón) o la de bacalao.
Quien prefiera optar por un restaurante encontrará en Casa Camilo, un clásico de la ciudad y un oasis tradicional en la zona más turística, una excelente empanada que suelen preparar con berberechos o con xoubas (sardinas pequeñas).
Rías Baixas: las empanadas del mar
Continuando hacia la costa entramos en el territorio de los rellenos marinos. Muchas de ellas, como la que se puede probar con frecuencia en O Noso (Portosín), se elaboran con harina de maíz y son más densas y contundentes.
A muy pocos kilómetros está Noia que, además de un precioso casco antiguo de origen medieval, tiene algunas de las mejores empanadas de la zona. En O Forno do Couto, una panadería tradicional en pleno centro, vas a acertar siempre, ya sea con la empanada de calamares, la de raxo (lomo de cerdo) o incluso la empanada dulce de manzana.
Si el camino te lleva hacia el sur, tampoco tendrás problemas: en la ría de Vigo son muy populares las empanadas de chocos guisados. Redondela es la capital del choco en Galicia, así que en toda la comarca se pueden encontrar buenas empanadas de este producto. ¿Un ejemplo? La de Panadería Santa Rita, en la plaza homónima de Vigo. Conviene encargarla para no quedarse con las ganas.
En Calo, más o menos a mitad de camino hacia Santiago, la Panadería Xurxo prepara una empanada de pulpo soberbia. No dudes: pide la grande.
Xove, Viveiro y las empanadas del Norte
Viveiro, con su puerta renacentista, sus calles antiguas y sus impresionantes tartas tradicionales, es una parada obligatoria en la comarca de A Mariña, la costa cantábrica gallega. La Confitería Obradorio de Viveiro destaca con su empanada de parrochitas (sardinas pequeñas), pero siempre tiene una buena selección que te hará dudar.
En Pontedeume, además de buenas empanadas, preparan por encargo la costrada, una especie de empanada por pisos cuyos orígenes se pierden en el tiempo. ¿Qué tal una de capas de lomo de cerdo, jamón y pollo?

Empanadas en los lugares más insospechados: Bar Villanueva
Mi espía gastronómica, mi Garbo, había obtenido información muy valiosa sobre un lugar recomendable donde comprar buenas empanadas gallegas: el Bar Villanueva en San Xoan de Poio, a unos veinte minutos en coche de Vigo. Aquí las hay de bonito, las hay de carne, de chocos, de bacalao, de xoubas (sardinillas) en temporada de verano, e incluso de berberechos o zamburiñas (sin cáscara, sí!).
Entrar en el Bar Villanueva es entrar en otra dimensión. En una carretera-calle dentro del municipio de San Xoan de Poio, en los bajos de una casa, uno de los míticos carteles de Coca-Cola anuncian la existencia del establecimiento. Mientras la señora de la casa limpia con una manguera los exteriores, enfundada en pijama, bata y zapatillas de estar por casa, el señor atiende, detrás de la barra, a los locos como nosotros que nos acercamos a recoger los pedidos. Ni un solo cliente. Sólo cuatro mesas de madera, con sus correspondientes sillas y un billar en el centro rellenan el bar, gigante y desangelado. Las ventanas abiertas dejan entrar el aire y el frío del exterior. El papel de las paredes, con estampados diferentes en cada zona, da un aire setentero algo dudoso.
Nos han entregado la empanada metida en una fuente de aluminio y un cartón recortado, colocado en la parte inferior, para absorber el aceite. Mientras volvíamos a Vigo el olor en el coche era un buen presagio. Y sí, cuando la hemos probado hemos coincidido con nuestras fuentes: una de las mejores empanadas que hemos comido. Definitivamente, las mejores empanadas se encuentran en los sitios más insospechados. En Galicia, si pasáis por un bar de carretera con mala pinta… preguntad si las hacen y arriesgaos. Avda. Doctor Martínez, 37.
Empanadas en peligro de extinción y otras singularidades
Algunas empanadas, como la de costrelas de A Rúa, están casi en peligro de desaparición. Se trata de una empanada que se rellena de costilla de cerdo con hueso y a medio guisar. La carne termina de hacerse en el horno. Luego sólo hay que destapar la empanada, repartir la tapa entre los comensales para que la usen como pan y cortar raciones.
Otro tanto ocurre con la de forquellas, una empanada que se rellena de embutidos tradicionales en Entrimo, uno de los pueblos de la Serra do Xurés y que también resulta difícil de conseguir fuera de los días de fiesta. Y lo mismo podemos decir de las empanadas de acelga y patatas de la comarca de Valdeorras.
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