La figura de Don Cristóbal, inmortalizada por Federico García Lorca en su obra de títeres «El retablillo de don Cristóbal. Los títeres de cachiporra» de 1930, representa lo bufo, lo exagerado y lo arraigado en la tradición popular. La obra, con sus cuatro o cinco personajes, presenta a Don Cristóbal como un viejo rijoso, médico y ávido de dinero. La trama gira en torno a Doña Rosita, que desea casar a su hija, la joven y casquivana Rosita, con Don Cristóbal a cambio de dinero y una mula.
La obra de Lorca, que utiliza la figura de la cachiporra de Don Cristóbal para generar risas entre los niños, es en realidad una crítica social dirigida a los adultos. El escritor mismo aclara que "las malas palabras adquieren ingenuidad y frescura dichas por los muñecos", y que "la esencia del teatro" sigue pura en personajes como Don Cristóbal.

Sorprendentemente, la historia del arte refleja cómo la emulación de figuras como Don Cristóbal, con su crítica implícita a ciertas instituciones, ha llevado a artistas a enfrentar consecuencias, incluso la cárcel. Esto demuestra que la historia es cíclica y que, a menudo, se vuelve a "encarcelar" a Lorca a través de aquellos que intentan hacer arte con su malestar.
Francisco de la Torre: Un Alcalde Transformador en Puerto de la Torre, Málaga
Paralelamente a esta reflexión sobre la tradición y la crítica social, encontramos la figura de Francisco Manuel de la Torre Prados (Málaga, 21 de diciembre de 1942), un sociólogo, ingeniero agrónomo y político español que ha desempeñado un papel crucial en la transformación de Málaga, incluyendo la zona de Puerto de la Torre.
De la Torre, nacido en el barrio malagueño de la Victoria en 1942, está casado con Rosa Francia y tiene cuatro hijos. Su formación académica incluye una licenciatura en Sociología por la Universidad de Salamanca (1965), un doctorado en ingeniería agrónoma por la Universidad de Madrid (1966), y una especialización en Desarrollo Regional por la Universidad de Rennes (1967).
Trayectoria Profesional y Política de Francisco de la Torre
Su carrera profesional comenzó en Córdoba en el Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas, donde fue Responsable del Departamento de Economía y Sociología Agrarias (1967-1968). En 1969, regresó a Málaga para colaborar en la Asociación de Amigos de la Universidad de Málaga, contribuyendo a la creación de la UMA.

A los 28 años, en 1971, fue nombrado presidente de la Diputación de Málaga, un cargo que interpretó como una apertura hacia una etapa reformista en la política española de la época. Sus convicciones liberales y su visión de "una España para todos" lo llevaron a ser expulsado del cargo en 1975.
Como miembro de UCD, fue presidente provincial en Málaga y secretario regional de Andalucía (1979-1980), además de diputado al Congreso por Málaga (1977-1982), participando en comisiones como Presupuestos, Comercio y Turismo, y Agricultura, Pesca y Alimentación.
Tras la disolución de UCD en 1982, volvió a ejercer como ingeniero agrónomo funcionario en la Delegación de Agricultura de Málaga. En los años 80, colaboró con el Partido Reformista Democrático (PRD) y el Centro Democrático y Social (CDS). También fue cofundador de la Asociación para el Estudio del Desarrollo Integral de Málaga (AESDIMA) en 1976 y defendió públicamente la necesidad de infraestructuras para el desarrollo de Málaga.
Francisco de la Torre como Alcalde de Málaga: Desafíos y Logros
En los años 90, se acercó al Partido Popular y en 1995 concurrió como independiente en las elecciones municipales de Málaga. Desde el año 2000, es el alcalde de Málaga. Su mandato se inició con el trágico asesinato de José María Martín Carpena, concejal de su equipo, por la banda terrorista ETA, a lo que la ciudad respondió con una manifestación multitudinaria. Pocos meses después, su cuñado, Luis Portero García, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla, también fue asesinado.

De la Torre ha sido reelegido por mayoría absoluta en tres ocasiones consecutivas (2003, 2007 y 2011) y volvió a ganar las elecciones por mayoría simple en 2015, logrando la investidura con el apoyo de Ciudadanos. En las elecciones municipales de 2019, obtuvo 14 concejales, uno más que en 2015.
Como senador por Málaga (2011-2014), presidió la Comisión de Entes Locales y fue vocal de la Comisión de Economía. Como municipalista convencido y defensor de la autonomía y descentralización locales, ha presidido la Comisión de Hacienda y la de Movilidad y Accesibilidad de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), ha sido Vicepresidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias y miembro del Congreso de Poderes Locales y Regionales del Consejo de Europa.
Transformación Urbana y Desarrollo Turístico
Al asumir la alcaldía en 2000, impulsó una clara agenda de peatonalización en el centro de la ciudad, comenzando en 2002 con la calle Larios. Aunque inicialmente recibió críticas, este proyecto, inspirado en ciudades europeas como Florencia y Praga, se convirtió en un modelo de éxito que llevó a la expansión del modelo de peatonalización por todo el centro histórico.

Esta transformación ha implicado fuertes esfuerzos en movilidad y ha llevado a la ciudad a contar con su red de metro ligero. Durante su alcaldía, Málaga ha experimentado incesantes obras y cambios, que, aunque afectaron al comercio tradicional al principio, han potenciado el flujo de visitantes.
De la Torre ha apostado por facilitar la construcción de más hoteles para paliar el déficit histórico de la ciudad frente a polos turísticos cercanos como Marbella o Torremolinos. En sus años de mandato, se ha producido un incremento significativo de las cifras turísticas a nivel nacional y una amplia rehabilitación patrimonial del casco histórico, que sufría un profundo deterioro.
Gracias a la gestión y solicitud de ayudas millonarias, proporcionadas por los fondos FEDER europeos, muchos inmuebles degradados se han destinado a hoteles y apartamentos turísticos, rentabilizando edificios protegidos arquitectónicamente que se encontraban en ruina. Sin embargo, esta política de "fachadismo" ha sido objeto de críticas por no preservar elementos patrimoniales importantes.
El Paso Peatonal por donde no ha pasa ni el que lo hizo en Málaga...
A pesar de estas críticas, la ciudad ha logrado rehabilitar grandes edificios, como la creación del Museo de Málaga, que alberga una amplia colección pictórica y arqueológica. Aunque Francisco de la Torre insiste en disgregar las dos colecciones y trasladar la arqueológica al Convento de La Trinidad, que tiene riesgo de derrumbe.
Edificios como La Térmica o Tabacalera, a pesar del fiasco en la gestión del extinto Museo de las Gemas, han creado nuevos focos de centralidad cultural y empresarial, distribuyendo la inversión de la ciudad en diversos distritos, lo que en las primeras legislaturas se concentraba exclusivamente en el centro histórico.
Apuesta por el Turismo y el Lujo
La apuesta de Francisco de la Torre por el modelo turístico, como sello personal para reducir el elevado paro de la ciudad, ha provocado la ocupación casi total de inmuebles destinados a oficinas por el sector de la hostelería en barrios como el Soho, generando un déficit de suelo terciario que el Parque Tecnológico de Andalucía no estaba preparado para absorber.
Ha promovido el desarrollo de hoteles para congresos y la especialización en el sector del lujo para paliar las pérdidas económicas derivadas de la falta de plazas hoteleras en sectores turísticos con alta capacidad adquisitiva.
De la Torre ha defendido proyectos hoteleros controvertidos, como el diseñado por Rafael Moneo para Hoyo de Esparteros, que implicó el derribo del Palacete de los Condes de Benahavís, una obra del arquitecto Eduardo Strachan que gozaba de protección arquitectónica hasta 2008. Este proyecto, que comenzó a construirse en 2019 tras dieciséis años de planteamiento y problemas de financiación, generó recursos de distintas asociaciones, resolviendo la Dirección General de Bienes Culturales que solo había que conservar la forja y la rejería.
La "explosión hotelera" ha traído grandes ingresos a la ciudad, superando los 3.500 millones de euros anuales, y ha promovido la reforma y reconstrucción de un alto número de edificios en situación de ruina técnica y abandono. Sin embargo, este cambio en el modelo de ciudad ha generado grandes molestias vecinales por ruidos nocturnos y el rechazo a la excesiva utilización de suelo público por parte de terrazas de bares y restaurantes.
Reconocimientos
Francisco de la Torre ha recibido dos destacadas condecoraciones por estrechar lazos culturales con Francia y Rusia.