La berenjena, conocida científicamente como Solanum melongena, es una hortaliza que no pasa desapercibida en el huerto, debido a su curioso aspecto y coloración, y sobre todo, a sus múltiples aplicaciones en la cocina. Es una de las verduras frescas que menos calorías tiene (aproximadamente 20 kcal/100 gramos), lo que la convierte en una base de una dieta equilibrada y saludable. Junto con el tomate y la lechuga, esta hortaliza es un alimento muy versátil, además de saludable.

Historia y Origen de la Berenjena
La berenjena tiene su origen en la India, expandiéndose posteriormente a otras regiones de Asia, como China, hasta llegar a Europa en la Edad Media con la llegada de los pueblos árabes. En sus estudios ya en 1935, Vavilov I., al definir los centros de origen de las plantas cultivadas, indicó la India, incluyendo Birmania y Assam, como tal para la berenjena, donde aún puede encontrarse en estado silvestre. Los cultivares de fruto pequeño proceden de China Central y Meridional. Ha sido cultivada en el sur y este de Asia desde tiempos prehistóricos. Llegó a Europa Occidental solo alrededor del año 1500. Sus numerosos nombres árabes y norteafricanos, así como la falta de un nombre en griego antiguo o latín, muestran que fue introducida en la región mediterránea por los árabes a principios de la Edad Media. El nombre científico "melongena" proviene del nombre árabe del siglo XVI para un tipo de berenjena.
Los pueblos orientales siempre han tratado la berenjena con reverencia e incluso la llamaban el "rey de las verduras", mientras que los europeos temían comer estos frutos. Los antiguos griegos fueron los primeros en introducir este prejuicio, creyendo que la berenjena nublaba la mente. Durante siglos tuvo una terrible reputación y se cultivaba más como planta ornamental que como fuente de alimento. Las formas silvestres de berenjena eran mucho más amargas que los cultivares domesticados. Fue introducida en Europa en el siglo XVI - primero en España, Portugal e Italia.

Características y Variedades
La berenjena o Solanum melongena puede ser morada o violeta sobre fondo blanco grisáceo. El fruto comestible es una baya voluminosa, de forma alargada, ovalada o curvada, con una piel lisa y brillante. La pulpa es clara, casi blanca, consistente y contiene numerosas semillas aplastadas de color pardo. Ni todas tienen el mismo color, ni todas tienen la misma forma, pero siguen siendo berenjenas.
Existen múltiples variedades con diferentes colores: morado, blanco, etc. La más consumida es la violeta. Los cultivares más ampliamente cultivados en Europa y América del Norte son de forma ovoide-alargada, de 12-25 cm de largo y 6-9 cm de ancho, con piel de color morado oscuro. Se cultiva una diversidad mucho mayor de formas, tamaños y colores en la India y otros lugares de Asia, donde los cultivares de forma ovalada están ampliamente distribuidos. Algunos cultivares tienen un gradiente de color desde blanco cerca del tallo hasta rosa claro o morado intenso o incluso negro. También hay tipos verdes o morados con rayas blancas.
Tipos de Berenjenas Comunes:
- Berenjena morada o violeta: Es la más cultivada y fácil de encontrar. Su tamaño es mediano, con piel muy negra y brillante.
- Berenjena rayada: Se caracteriza por su mezcla de colores blanca y morada, y debe su nombre popular a las rayas que surgen de la combinación de ambos colores en la piel.
- Berenjena de Almagro: Con IGP de Ciudad Real, tiene forma globosa o de pera, de color violeta e incluso negro. Su pulpa es carnosa y blanca, y muy jugosa de sabor.
- Berenjena americana: De forma alargada, de color morado oscuro, la más popular.
- Berenjena oriental: Ligeramente alargada, con piel fina y significativamente menos semillas.
- Berenjena italiana: Relativamente más pequeña, parece una versión en miniatura de los otros tipos, con piel y pulpa tiernas, así como cualidades de sabor significativamente mejores.
- Berenjena siciliana: Grande, redonda y de forma irregular, con piel extremadamente fina y un sabor ligeramente dulce.
- Berenjena blanca: Con piel gruesa y pulpa firme.

Nutrición y Beneficios para la Salud
Como todas las verduras, la berenjena es rica en agua y tiene una buena densidad mineral, sobre todo en potasio y manganeso. La importancia nutricional de la berenjena está determinada por la composición química y la forma de las sustancias individuales en sus frutos. Contienen 7,6-10,8% de materia seca, 2,7-3,4% de azúcares, 0,6-1,2% de proteína bruta, 1,1-1,7% de celulosa y sales minerales de fósforo, potasio, magnesio, hierro, manganeso y otros. El contenido de vitaminas (C, PP, vitaminas del grupo B, provitamina A) no es alto.
Además de ser una fuente de azúcares, sales minerales y vitaminas, las berenjenas poseen un efecto medicinal probado. Exhiben acción fitoncida contra algunas esporas, detienen procesos inflamatorios, estimulan la digestión y ayudan a reducir la cantidad de grasas y colesterol en la sangre. Se recomiendan para la prevención y tratamiento de la aterosclerosis. La piel de la berenjena contiene nasunina, un antioxidante que ayuda a reparar el daño celular. El contenido de potasio determina las propiedades dietéticas de la berenjena, ya que promueve la eliminación de líquidos del cuerpo y mejora la función cardíaca. Por lo tanto, las berenjenas son un alimento adecuado para personas con enfermedades cardiovasculares. También se recomiendan en casos de gota, ya que estimulan la excreción de sales de ácido úrico.
Composición Nutricional de la Berenjena (por 100 gramos):
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 20 kcal |
| Agua | ~92% |
| Materia Seca | 7.6-10.8% |
| Azúcares | 2.7-3.4% |
| Proteína Bruta | 0.6-1.2% |
| Celulosa (Fibra) | 1.1-1.7% |
| Potasio | Alto |
| Manganeso | Alto |
| Fósforo | Presente |
| Magnesio | Presente |
| Hierro | Presente |
| Vitamina C | Presente (no alta) |
| Vitamina PP | Presente (no alta) |
| Vitaminas B | Presente (no alta) |
| Provitamina A | Presente (no alta) |
Cultivo de la Berenjena
La berenjena es del género Solanum y de la familia de las Solanáceas, como el pimiento o el tomate. Esto significa que necesita sol, sol y más sol. En el cultivo de la berenjena, las exigencias en cuanto a clima son muy parecidas a las del pimiento, lo que se traduce en que soporta el clima muy soleado con temperaturas altas. Aunque el desarrollo óptimo de la berenjena se produce con una media de temperaturas entre 20 y 25º C. En este rango de temperaturas es cuando la planta mejor y más produce.
CULTIVO de BERENJENAS en MACETA
Pasos para Cultivar Berenjenas:
- Semilleros: Las semillas de berenjena se extraen del propio fruto. Se recomienda sembrar en semillero a finales de invierno, en condiciones de calor y riego frecuente. Se entierran las semillas no más de 2 veces su tamaño en el tiesto. Colocar el semillero en un lugar con temperatura de 25 grados y mantener la humedad hasta su germinación (entre 7-10 días). Regar con precaución hasta que la planta tenga unos 12 cm.
- Trasplante: Una vez que los plantones tengan unos 20 cm de tamaño y unas 4 o 5 hojas verdaderas, si las temperaturas no son muy bajas, se pueden trasplantar al lugar de cultivo definitivo, dejando 20-50 cm entre plantas. Es mejor hacerlo a tres bolillos para evitar que se den sombra. Las berenjenas tienen requerimientos nutricionales elevados, por lo que conviene abonar, remover y airear la tierra antes de su traspaso al huerto.
- Riego: Debido a las condiciones calurosas en las que se cultiva la berenjena, es decir clima caluroso y muchas horas de sol, requiere un gran contenido de agua, a pesar de que tienen un sistema radicular potente. Lo ideal es tener un riego diario que oscile entre 1.5 litros cuando la planta está en crecimiento y hasta 3-5 litros cuando la planta está en producción. En suelos arcillosos, debido a una posible asfixia radicular, se debe cuidar la cantidad de riego para evitar este problema.
- Tutores: La planta de la berenjena no se caracteriza por ser de gran altura, pero sí por una gran producción. Y a veces sus frutos, si se dejan un poco, pueden ser de un peso considerable. Por ello, es aconsejable ayudar a la planta con un tutor que guíe su crecimiento y las ayude a sostenerse cuando empiecen a aparecer los frutos.
- Poda: Se recomienda quitar los brotes que salen por debajo de unos 50 cm.
- Cosecha: La berenjena se puede cosechar en diferentes tamaños y está igual de buena. Si se cosecha antes, tendrá menos semillas; si se cosecha más tarde, más semillas. Es importante no dejarla demasiado tiempo en la planta, ya que entonces sí puede amargar un poco. Para cosecharla, se puede estirar del fruto al contrario de la forma de la curva de su pedúnculo, con cuidado, o bien usar unas tijeras para cortar.

Plagas y Enfermedades
La berenjena es uno de los cultivos más susceptibles a ser atacados por plagas, como por ejemplo, la mosca blanca. Conviene revisar el envés de las hojas frecuentemente y, sobre todo, prevenir su aparición mediante la asociación con plantas compañeras tales como los tagetes, la caléndula, la albahaca o la capuchina. Es particularmente relevante la introducción de cultivares resistentes a la marchitez por Verticillium.

Conservación y Preparación
A la hora de comprarlas hay que elegir las berenjenas que tengan una piel lisa y brillante, con el rabito verde. Una piel flexible es señal de que la hortaliza está madura; si la maduración está demasiado avanzada, las semillas se vuelven más leñosas y la pulpa pierde consistencia. La berenjena se conserva durante 3 o 4 días a una temperatura entre 10 y 12 ºC, con una humedad relativa del 80-90%.
Antes de prepararla es recomendable cortarla, salarla o rociarla con zumo de limón, dejándola reposar una media hora tapada para evitar sabores amargos. La berenjena es un alimento que puedes combinar con diferentes ingredientes, por lo que su uso en cocina está muy extendido, tanto para consumirla directamente al horno o a la plancha, sin más añadidos que un poco de sal y aceite. Lo mejor de esta hortaliza es que se puede aprovechar casi en su totalidad.