Las judías, alubias o habichuelas (Phaseolus vulgaris) son plantas de la familia de las leguminosas que llegaron a Europa de la mano de los colonizadores españoles. Son una de las verduras más agradecidas de la huerta por su facilidad de cultivo, lo que las hace ideales para quienes se inician en el huerto en casa. Con una serie de cuidados básicos, se puede disfrutar durante meses de una cosecha continua de deliciosas vainas.
Tipos de Judías Verdes y sus Características
Existen diferentes variedades de judías, clasificadas en función de la altura de crecimiento, de la mata (alta/de enrame o baja/enana) o por la forma de la vaina (plana o cilíndrica).
- De enrame o mata alta: Con un poco de ayuda, estas plantas de judías son capaces de trepar por cualquier estructura en la que puedan enrollar sus brotes terminales. Necesitan, por lo tanto, un soporte (tutores o cañas en forma de tipi, vallas o mallas de entutorado) que debe instalarse antes de la siembra. Una ventaja de las variedades de mata alta es que producen frutos durante mucho más tiempo que las de mata baja: hasta dos meses. Pueden alcanzar entre 2 y 3 metros de altura.
- De mata baja o enana: Estas judías tienen una forma de crecimiento más limitada y no necesitan soporte para enredarse. Por su tamaño, son muy adecuadas para el cultivo en contenedor, por lo tanto, pueden crecer perfectamente en terrazas y balcones. Por lo general, las judías de mata baja empiezan a dar frutos antes, y a menudo producen casi toda la cosecha de una sola vez. No superan los 0,40 m y tienen la suficiente fuerza para mantenerse erguidas.
Entre las judías de mata alta, las peronas -que son largas, planas, tiernas y sin hilos- son las más populares. Esta variedad llegó a España después de la Segunda Guerra Mundial enviadas por el gobierno argentino coincidiendo con la llegada de Eva Perón; de ahí su apodo, la Perona.
También existen variedades seleccionadas por sus formas, texturas y colores. Puedes probar a plantar variedades tempranas, de precocidad media y tardías para asegurarte una larga cosecha. A continuación, se presentan algunas variedades populares:
- Judía Efequince: Variedad de mata baja y vainas cilíndricas de unos 15-17 cm de largo y no más de 1 cm de grosor.
- Judía Romano Bush-Plaja: Esta judía también es de mata baja, pero sus vainas son planas de unos 15 cm de largo y 1,5 cm de ancho.
- Judía enana violeta ‘Amethyst’: Estas finas vainas cilíndricas destacan por su atractivo color. Alcanzan los 15 cm de longitud y carecen de hilos.
- Judía enana ‘Maravilla de Piamonte’: También llamada ‘Lengua de Fuego’ por sus vainas amarillentas con variegaciones violetas.
- Judía enana ‘Amarilla Capitano’: Variedad mantecosa de vainas planas muy carnosas, de unos 15-17 cm de longitud. Es de precocidad media.
- Judía enana ‘Roma’: Produce vainas muy carnosas de 16-17 cm de longitud.
- Judía ‘Abundancia’: Da vainas cilíndricas y rectas de unos 17 cm de longitud. No forman hilo ni se apergaminan, y las semillas no se marcan.
- Judía ‘Buenos Aires Roja’: Las vainas son planas, verdes con manchas rojizas, muy carnosas y de unos 18 cm de largo y 2-2,2 cm de ancho.
- Judía ‘Parma’: Produce vainas planas de hasta 25 cm de largo.
- Judía ‘Maravilla de Venecia’: Es de comportamiento precoz, amarilla y del tipo mantecosa.
Las variedades para comer como judías verdes suelen ser específicas para ese consumo, aunque una vez desarrollada la vaina, el grano también es comestible.

Condiciones Ideales para el Cultivo de Judías
Las judías son plantas que se desarrollan sin problemas con temperaturas cálidas y prefieren climas templados o cálidos. Un dato que no se debe olvidar es que las vainas no resisten temperaturas bajo cero, lo que significa que las siembras o plantaciones se deben proteger del frío o efectuar cuando ya no haya riesgo de heladas.
Temperatura
Necesitan temperaturas alrededor de los 10ºC para germinar y de entre 15 y 25ºC para ser polinizada correctamente. La temperatura ideal para el cultivo de judías está entre 18°C y 27°C. Las heladas pueden dañar las plantas jóvenes, por lo que se recomienda evitar el cultivo en épocas de riesgo de heladas. Para su crecimiento óptimo, las temperaturas no deben variar más de diez grados entre diurnas y nocturnas, no soportando las inferiores a 0ºC ni superiores a 40ºC.
Suelo
El suelo debe ser suelto, bien drenado y fértil. Se recomienda un suelo rico en materia orgánica y con un pH entre 6 y 7. No se desarrollan bien en tierras frías y húmedas, pero tampoco si están muy secos. Les favorecen suelos mullidos, bien cavados, frescos y ricos en humus, pero sin restos de materia orgánica fresca. Los suelos compactos dan problemas de germinación.
Antes de la siembra, debemos preparar el suelo adecuadamente. Se deben eliminar las malas hierbas y se puede realizar una labor de arado o labranza superficial para aflojar el suelo y eliminar los terrones, además de airearlo y oxigenarlo.
Luz y Ubicación
Cultívalas a pleno sol. Si las plantamos en zonas ventosas, las protegeremos, pues son plantas frágiles y no soportan la incidencia directa de vientos fuertes. Se puede cultivar en exterior o en invernadero, donde debemos controlar la humedad ambiental, en torno al 70%.

Siembra de las Judías Verdes
Es habitual su siembra a principios de primavera y durante el verano. Cuando la temperatura del suelo es superior a los 10ºC, se pueden sembrar las semillas. En zonas templadas será en marzo; y en las más frías, hay que esperar a mayo. Las judías verdes se suelen sembrar directamente en la tierra desde febrero a noviembre a razón de 4-5 semillas por golpe.
Método de Siembra
Llegado el momento de la siembra, lo haremos directamente en la tierra. Las semillas de judías se pueden sembrar directamente en el suelo a una profundidad de aproximadamente 2-5 cm, dependiendo del tamaño de las semillas.
- Para las judías verdes de mata baja: Se hacen hoyos cada 40 cm, colocando 2 o 3 semillas en cada uno, a una profundidad de 5 cm. El marco de plantación habitual es de 70-80 cm entre líneas y 40 cm entre plantas, aunque las variedades enanas o de mata baja admiten siembras más densas.
- Para las judías verdes de mata alta: Necesitan más espacio, 60 cm entre plantas para su desarrollo y correcta ventilación.
Se rellena con tierra y compost y luego se cubre con paja en ambos casos. Cuando emerjan las plantitas, se elige la más saludable.
Siembra Escalonada
Escalonar las siembras garantizará una provisión constante de judías tiernas hasta el otoño. Ochenta siembras en distintas semanas nos darán sus frutos a lo largo de 2 meses completos, para que no nos falten en nuestra cocina.
Cultivo en Macetas
Las judías también pueden sembrarse en macetas o jardineras. Es importante tener en cuenta que necesitarán un mínimo de 5 litros de volumen por planta para que puedan crecer bien. Si escoges hacer la siembra en un recipiente, recomendamos optar por variedades de mata baja para evitar el uso de tutores, ya que suelen formar un tallo erecto de no más de 30-50 cm de altura. En la ciudad también puedes cultivarlas en macetas voluminosas.
Como Sembrar Judías Verdes En El Huerto || Como Cultivar || La Huertina De Toni
Cuidados de las Judías Verdes
Riego
Una vez sembradas, es recomendable no regar hasta la aparición de los primeros brotes. A partir de entonces, el riego debe ser regular, tirando a escaso. Las judías precisan de suelos que no se resequen, pues soportan mal la carencia de humedad. Puedes incrementar el riego con la llegada de la floración y durante la fructificación de las vainas. Es esencial mantener una frecuencia de riego adecuada. Mientras germinan las semillas hay que cuidar que no se encharquen.
Abonado y Nutrientes
Las judías verdes pertenecen a la familia de las leguminosas y, como tales, son capaces de fijar el nitrógeno del aire en el suelo. Esto hace que el abonado no sea imprescindible en la mayoría de los casos. Las judías no requieren abonado, pues, al igual que el resto de leguminosas, son capaces de fijar el nitrógeno atmosférico gracias a las bacterias nitrificantes que poseen en sus raíces. Además, esas bacterias fijarán el nitrógeno gaseoso que circula por los poros del suelo y lo pondrán a disposición de las plantas. Sin embargo, las judías tienen ciertos requisitos nutricionales. Antes de la siembra, se pueden aplicar fertilizantes orgánicos o inorgánicos según las necesidades del suelo y los análisis de nutrientes. Ya desde el momento del comienzo de la recolección y hasta el final del ciclo el aporte de nitrógeno debe de estar muy controlado para evitar el excesivo desarrollo de la planta.
Entutorado
A diferencia de las variedades de mata baja, las variedades de mata alta o de enrame precisan de tutores que permitan su crecimiento vertical. Cuando la planta alcance unos 15-20 cm de altura, apórcalas con tierra y átalas al tutor elegido. Debe ser un tutor fuerte, de más de 2 metros de alto, para que ayude a la planta a alcanzar la luz del sol y soporte su peso.
Control de Malezas
Es importante controlar las malezas para evitar la competencia por nutrientes, agua y luz. Se pueden utilizar métodos de control mecánico, como el deshierbe manual o el uso de acolchados. Retira selectivamente las hierbas espontáneas.
Poda y Deshojado
También podemos realizar el deshojado en aquellas variedades que son de ciclo largo y en las que se prolonga su recolección, podemos ir eliminando aquellas hojas que empiezan a amarillear y hacerse viejas.
Rotación de Cultivos
Es recomendable seguir una rotación adecuada de cultivos para evitar la acumulación de enfermedades y plagas específicas de las judías. No se trata de plantas exigentes, aun así, para evitar enfermedades o parásitos, será mejor dejar un intervalo de dos a tres años antes de cultivar en el mismo espacio.
Asociación de Cultivos
La combinación más conocida es la llamada asociación precolombina; donde se combinan maíz, judías y calabazas. Además, combinan bien con zanahorias, coles, pepinos, fresales, perejil, patateras y tomateras.

Plagas y Enfermedades Comunes
El principal problema que vamos a encontrarnos durante nuestro cultivo es el de la caída de flores. Otro problema que podemos encontrarnos es el del amarilleamiento de las hojas y su marchitez.
Pulgón Verde y Negro
Si el ataque es puntual en alguna planta, bastará con arrancarla. Si el ataque es generalizado, aplicar jabón potásico e insecticida natural. Es habitual si se abusa de abonos nitrogenados.
Araña Roja y Otros Ácaros
Estos pueden atacar si hay falta de riego, por lo que mantendremos la humedad del suelo, incluso sería conveniente un acolchado. Prosperan en periodos muy secos o si falta riego. Combatir con jabón potásico y piretrinas naturales y usar extracto de ajo para prevención.
Antracnosis
Es una enfermedad que se manifiesta por la aparición de manchas oscuras sobre las hojas y vainas si el tiempo es muy húmedo. Para ello, intentaremos no tocar o cosechar si el tiempo es muy húmedo. En el caso de que las cultivemos en zonas húmedas, podemos fumigar con cola de caballo.
Oídio
Es un hongo que suele aparecer si hay exceso de humedad ambiental y elevadas temperaturas. Para prevenirlo, aplicaremos cola de caballo e intentaremos que las plantas tengan una buena aireación.

Cosecha de las Judías Verdes
La cosecha empieza a los 70-80 días luego de la siembra. Podremos disfrutar de la cosecha en unos 70 y 80 días después de la siembra. No las dejes más tiempo, ya que rápidamente forman semillas y las vainas se vuelven fibrosas. Las vainas estarán listas para cosechar a los 15-25 días desde la floración.
Momento Óptimo para Cosechar
Las vainas de judías deben cosecharse antes de que granen, es decir, antes de madurar del todo. Resultarán más tiernas y la planta seguirá produciendo flores y nuevas vainas. La recolección se espaciará bastante en el tiempo y el momento para recogerlas vendrá dado cuando estas alcancen un tamaño aproximado de unos 15 cm (también dependerá de las características de cada variedad). Repasa las matas cada 2 o 3 días. Si al girar los extremos de la legumbre estos se rompen y escuchas un chasquido, están en su punto ideal de recolección.
Método de Cosecha
A la hora de cosechar, retira con cuidado las vainas de la mata para no romper las ramas. Sepáralas con tijera de la mata. No es conveniente tironear, pues podrías dañar la planta madre y las futuras flores. Conviene cosechar las judías en vaina cuando están formadas, sin dejarlas mucho tiempo en la mata, pues se pondrían fibrosas y se formarían los granos rápidamente. La planta es frágil, por lo que intentaremos no dañar las ramas, vainas y flores más tiernas cuando cosechemos.
Como Sembrar Judías Verdes En El Huerto || Como Cultivar || La Huertina De Toni
Precauciones al Consumir
Recuerda que siempre debes cocerlas, ya que poseen faseolina, una proteína levemente tóxica que desaparece con la cocción.
Guardado de Semillas
Para sembrar tus judías verdes preferidas, deja que terminen de madurar. Espera a que las vainas estén bien graneadas, secas y amarronadas.