Uno de los mejores asados que tenemos es el cabrito al horno, también llamado chivo. Junto con el cordero asado y el cochinillo al horno, son los clásicos asados de Navidad. Es una receta perfecta para estas fechas y no lleva mucho trabajo.
El cabrito es la cría de la cabra sacrificada entre los 25 y 30 días de vida, alimentada únicamente con leche materna, con un peso en canal de 4 a 6 kg. La carne de cabrito ofrece la suavidad propia de un animal joven, junto a un sabor muy característico y una proteína de excelente calidad. El cabrito asado es un plato sencillamente delicioso; basta una preparación sencilla en la que el horno realza la calidad extraordinaria de esta carne.

Las Costillas del Cabrito
El carré es medio cabrito (partido de arriba abajo) sin pierna, sin paletilla, sin cuello, sin pecho y sin falda. Corresponde a 13 costillas. El chuletero del cabrito lechal permite ser asado de una pieza o separar las chuletillas para disfrutarlas una a una. Se trata de la pata delantera del animal, sus tajadas tienen más hueso que las de la pierna, pero la carne es extraordinariamente tierna.

Preparación de las Costillas de Cabrito
Si bien el cabrito al horno es una delicia, las costillas de cabrito, especialmente las de "baifito canario", merecen un lugar especial en el recetario. Aquí te presentamos una manera sencilla de prepararlas.
Ingredientes:
- Costillas de cabrito limpias y preparadas
- Sal gruesa, pimienta negra recién molida
- Ajo y perejil picaditos
- Aceite de oliva virgen extra
- Puré de papas para acompañar
Elaboración:
- Colocar las costillas sobre una bandeja de horno y salpimentarlas al gusto.
- Mezclar el aceite con el ajo y el perejil y repartir sobre las costillas. Reservar unos 30 minutos, hasta que la carne se impregne bien y no esté fría (si la teníamos en la nevera).
- Precalentar el horno a unos 175-180ºC, con ventilador si es posible.
- Hornear las costillas unos 20 minutos si se quieren al punto, o 25-30 si se prefieren más hechas.
- Servir acompañadas de puré de papas, de unas zanahorias glaseadas o de unas verduritas asadas.
Este plato sencillo y típico del recetario tradicional canario es una excelente opción. Otra forma de preparar las costillas es sazonándolas solamente con pimienta y sal, aunque una picada de ajo y perejil, o un alioli casero, también les quedaría muy bien.
Para ello, engrasa una fuente o una bandeja para horno con unas gotas de aceite de oliva y extiéndelas con las manos o una servilleta de papel. Sazona las costillas con sal y pimienta al gusto por los dos lados y colócalas en la fuente o bandeja. Hornea durante unos 15 minutos a 225 ºC, con calor arriba y abajo sin ventilador. Opcionalmente, puedes sacar las costillas del horno y darles la vuelta, con la carne hacia arriba, para un dorado más uniforme.

Acompañamientos Tradicionales
Para acompañar este plato, las mejores opciones son las patatas panadera o las patatas a lo pobre, aunque también se pueden servir con patatas fritas si estas últimas son de tu preferencia.
Diferencias entre Cabrito y Cordero
El cordero es uno de los productos más venerados y tradicionales de la gastronomía española. Su tierna carne y su excelente sabor lo convierten en referente de la cocina castellana. La carne de cordero más apreciada procede de la cría del animal antes del destete (30 o 40 días de vida), por lo que únicamente se ha alimentado de la leche de la oveja. Sin embargo, en otros casos, el animal es de mayor tamaño y no solo está cebado con la leche materna; su dieta también incluye pasto y piensos. Independientemente de lo grande o pequeño que sea el cordero, todos tienen las mismas características y, por tanto, todos se despiezan de igual forma.
Al nacer, los corderos se alimentan exclusivamente de leche materna. Es a partir del tercer o cuarto día de vida cuando empiezan a mordisquear la hierba. Puesto que pastan libremente junto a la madre, la lactancia materna no se ve interrumpida en ningún momento como sí suele hacerse en la cría convencional de cordero.
Despiece del Cordero
La carne de cordero cuenta con una carne muy tierna y jugosa y es uno de los productos más demandados en los establecimientos cárnicos. Las patas delanteras contienen poca carne, pero muy sabrosa al estar unida al hueso. Las patas traseras son más magras, lo que no significa que no sean jugosas y tengan una carne muy tierna. La carne que está pegada al abdomen resulta muy sabrosa y es muy recomendable para estofados, ragús o guisos. La parte inferior de las patas es un elemento muy apreciado por los amantes de la casquería.
| Tipo de Carne | Edad de Sacrificio | Alimentación Principal | Peso en Canal (aproximado) | Número de Costillas (Carré) |
|---|---|---|---|---|
| Cabrito | 25-30 días | Leche materna | 4-6 kg | 13 |
| Cordero Lechal | 30-40 días | Leche materna | Variable (mayor que el cabrito) | 13 |
| Cordero Pascual / Ternasco | Mayor edad | Leche materna, pasto, piensos | Mayor peso | 13 |