El destete y el fin de la producción de leche materna: una guía completa

Un miedo muy habitual en las madres es el quedarse sin leche, y la sorpresa se produce cuando la leche se sigue produciendo meses o incluso años después de no dar el pecho. Saber cómo dejar de dar el pecho a un bebé y qué momento es el más adecuado para iniciar el destete marcará la diferencia a la hora de poner punto y final a esta etapa tan especial. La experiencia de lactancia materna de cada madre es única, y puede haber muchas razones por las que se decida dejar de amamantar.

El destete es el proceso de dejar de alimentar a tu bebé con leche materna. Lo ideal es que el primer paso para el destete de tu bebé sea introducir alimentos complementarios junto con la leche materna aproximadamente a los seis meses de edad. El proceso de destete continúa hasta que la leche materna se sustituye totalmente por otros alimentos y bebidas. El final del destete ocurre naturalmente cuando el bebé comienza a comer otros alimentos. Para los bebés que se alimentaban exclusivamente con leche materna, este proceso es tan gradual en la segunda mitad del primer año, que es posible que la mamá ni siquiera lo note.

Bebé siendo amamantado y luego comiendo alimentos sólidos

¿Por qué se produce la leche materna y cuándo se inicia la producción?

Durante el embarazo, las hormonas indican al cuerpo de una mujer que se prepare para la producción de leche. A veces, antes del parto, los pezones gotean leche. Durante los primeros días después del nacimiento, es posible que notes una sustancia espesa y amarillenta que se puede extraer de los senos. Esto se llama calostro. Aproximadamente 2-5 días después del nacimiento, el calostro se volverá más blanco y líquido, y la cantidad aumentará. Este proceso, llamado lactogénesis II, marca el cambio del calostro a la leche de transición. Puedes notar que tus senos están duros y se sienten llenos. A los 10-14 días, tus senos cambiarán a la producción de leche madura.

La producción de leche continúa si se amamanta al bebé. Mientras te extraigas leche de los senos regularmente, seguirás produciendo leche. La glándula mamaria es autónoma, esto quiere decir que funciona como órgano independiente a la hora de producir leche materna. Es un órgano que autorregula la producción láctea.

Causas que pueden provocar una demora de la bajada de la leche

Las siguientes son algunas de las causas que pueden provocar una demora de la bajada de la leche:

  • Estrés intenso
  • Parto por cesárea (operación quirúrgica)
  • Sangrado posparto
  • Obesidad materna
  • Infección o enfermedad con fiebre
  • Diabetes
  • Enfermedades de la glándula tiroides
  • Reposo en cama prolongado o absoluto durante el embarazo

El amamantamiento insuficiente o poco frecuente es la causa más común del retraso en la bajada de leche, de la producción insuficiente de leche o de la caída de la producción. Si en algún momento usted está preocupada por la producción de leche, lo primero que debe hacer es revisar la cantidad y duración de las tomas. Verifique que el bebé pueda colocar su boca alrededor del pezón y que comience a amamantarse («prenderse») y pueda extraer la leche del seno. Si su leche está tardando en bajar, no se desanime. Continúe extrayéndose leche, es decir sacándose leche de los pechos con un sacaleche o manualmente. Y siga amamantando con frecuencia, aunque esté suplementando la alimentación de su bebé con leche de fórmula por unos días.

En algunas ocasiones, la madre puede padecer una afección que puede retrasar temporalmente el gran incremento de la producción de leche que suele observarse entre el tercer y quinto día luego del nacimiento (posparto). Estas madres no empiezan a producir grandes cantidades de leche hasta 7 a 14 días después del parto. Si esto le sucede, no se desanime. Siga amamantando con frecuencia, aunque también debe darle al bebé leche de fórmula por algunos días. No espere para pedir ayuda si la cantidad de leche le preocupa en algún momento. Cuanto antes actúe, mejor será. Puede pedir la ayuda de una consultora en lactancia certificada ("IBCLC", por sus siglas en inglés) o a su proveedor de atención médica. Muchas comunidades tienen grupos de apoyo de lactancia materna que pueden ser un recurso excelente. Comuníquese con su proveedor de atención médica si está teniendo problemas con el amamantamiento. Es posible que le recomiende una consultora en lactancia, es decir, una especialista en amamantamiento.

¿Cómo funciona la lactancia materna?

¿Cuándo es el momento adecuado para el destete?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos sanitarios recomiendan que los bebés se alimenten exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida, y que sigan consumiendo la leche de su madre junto con otros alimentos, denominados alimentos complementarios, hasta que alcancen, como mínimo, los dos años de edad. El motivo de esto es que la leche materna no es solo un alimento. Además de ser un calmante natural si tu pequeño está preocupado o cansado, también contiene componentes que refuerzan su sistema inmunitario y que aumentan de forma espectacular cuando se pone enfermo.

Los antropólogos estiman que la edad natural para que los seres humanos dejen de tomar el pecho es incluso superior a los dos años. Si nos fijamos en factores como el desarrollo de la dentición, el peso corporal, la comparación con otros primates y las evidencias históricas, algunos dirán que entre dos y cuatro años, mientras que otros creen que nuestros ancestros habrían llegado a mantener la lactancia hasta los seis o siete años.

Actualmente, más del 60 % de las madres en países desarrollados dan a sus bebés algún tipo de leche de fórmula o alimentación complementaria antes de los seis meses, aunque las directrices de la OMS no lo recomiendan. "Después de seis meses, tu bebé empieza a necesitar niveles superiores de otros nutrientes, como hierro, cinc y vitaminas B y D, que no puede obtener únicamente de tu leche materna o de sus propias reservas", explica la visitadora médica y enfermera Sarah Beeson (Reino Unido). "Pero los alimentos sólidos solo funcionarán como complemento de la ingesta de leche al principio, sustituyéndola gradualmente. La leche materna seguirá siendo la principal fuente de nutrientes durante muchos meses".

Un bebé de siete meses sano sigue recibiendo el 93 % de sus calorías de la leche. Incluso durante el periodo comprendido entre los 11 y los 16 meses, la leche puede seguir proporcionándole aproximadamente la mitad de su ingesta calórica diaria. "A menudo, las madres creen que la leche materna deja de ser importante cuando sus bebés empiezan a comer alimentos sólidos, pero la realidad es que no hay nada mejor que la leche materna para el bebé, independientemente de su edad", afirma Sarah. De hecho, el proceso completo de destete puede durar tanto tiempo como la madre y el bebé quieran: "Vosotros decidís cuándo dejar la lactancia", señala Sarah. "No te sientas presionada por lo que hagan tus amigas o por lo que puedan decir tus familiares, o incluso otras personas. Lo realmente importante es lo que os haga sentir bien a ti y a tu bebé".

Tabla de edad y recomendaciones de lactancia de la OMS

¿Es necesario dejar de dar el pecho en algunas situaciones?

En ocasiones, las madres piensan, de forma errónea, que deben dejar de dar el pecho cuando no es así. Si vuelves al trabajo, dar el pecho puede ser un método perfecto para mantener la intimidad durante este gran cambio en vuestras vidas. Puedes extraer leche para tu bebé en el trabajo y continuar con las sesiones al pecho como un tiempo especial que pasáis juntos al inicio y al final del día. O, si tienes que viajar sin tu bebé, puedes extraer leche para llevarla o enviarla a casa. Si te pones enferma, eso no siempre significa que tengas que dejar de dar el pecho. Lee nuestros consejos sobre dar el pecho cuando estás enferma y consulta a un profesional sanitario.

Aunque la lactancia es un anticonceptivo natural, no es infalible. Y es improbable que sea eficaz después de seis meses, o si no das el pecho de forma exclusiva. Esto significa que puedes quedarte embarazada aunque sigas dando el pecho a tu hijo. En ocasiones, las madres lactantes embarazadas reciben consejos contradictorios sobre si deben destetar a su bebé. Alimentar en tándem a dos niños de edades diferentes es posible, y cuando llegue el nuevo bebé, tu cuerpo producirá leche que se adaptará a las necesidades de cada uno de ellos. Algunas madres observan que su hijo más mayor se desteta de forma natural durante el embarazo o que elimina algunas tomas. Esto puede deberse a cambios en la composición de la leche durante el embarazo, lo que significa que sabe diferente y es menos dulce. Si tu hijo lactante tiene menos de un año cuando inicia el destete, comprueba si sigue ganando peso. Debes consultar a un profesional sanitario si deseas mantener la lactancia durante el embarazo y has tenido previamente un parto prematuro, un aborto o sufres algún tipo de hemorragia. Si necesitas ayuda médica para quedarte embarazada, es posible que los médicos no administren determinados fármacos o tratamientos de fertilidad si estás dando el pecho. Habla de todas las opciones que tienes a tu disposición antes de tomar una decisión acerca del destete.

Métodos y duración del destete

Lo ideal es dejar de dar el pecho de forma progresiva o gradual, es decir, sin prisas ni plazos. Dejar de dar el pecho de forma repentina puede aumentar el riesgo de que sufras congestión, conductos bloqueados o mastitis, así como un cambio brusco en los sistemas digestivo e inmunitario de tu bebé. También puede resultar difícil para ambos en el plano emocional.

Mujer destetando a su bebé gradualmente

Destete gradual: paso a paso

Si has estado amamantando o extrayendo leche, es mejor que reduzcas gradualmente la cantidad de leche que te estás extrayendo al espaciar la frecuencia con la que extraes la leche, y extrayendo cantidades más pequeñas con cada sesión de alimentación o bombeo. Para finalizar, repite el proceso: quitando primero las tomas más “fáciles”. Esta forma de destetar permite una mejor adaptación por parte de los dos implicados a la nueva situación. Dejar de dar el pecho gradualmente es la mejor manera de reducir el riesgo de padecer mastitis.

Si no te sientes capaz de seguir dando el pecho hasta los seis meses y quieres iniciar el destete, empieza quitando una toma al día y sustituyéndola por un biberón con leche de fórmula. "Lo ideal sería que empezases quitando la toma de mediodía. Los bebés son increíbles y pueden identificar el olor de la leche de su madre cuando está cerca, así que pide a tu pareja o a un familiar que le dé el biberón al bebé mientras tú estás en otra habitación", señala Sarah. "Mantén una buena higiene cuando prepares las tomas. Puede que el bebé realice menos tomas de leche materna extraída que directamente del pecho durante un periodo de 24 horas. No le obligues a tomar más leche de la que quiera".

Probablemente, notarás tus pechos llenos y blandos, ya que tu cuerpo se ajusta para producir menos leche. Si esto supone alguna incomodidad, prueba a extraer un poco de leche materna, la suficiente para aliviar las molestias, pero sin estimular tu cuerpo para producir más. Una vez que tu cuerpo se haya acostumbrado a este nuevo volumen, normalmente después de unos pocos días, quita otra toma cada día. Repite este proceso hasta que dejes de dar el pecho y se complete el proceso de destete. Si quieres mantener la intimidad y los beneficios para la salud de la lactancia, pero tienes que dejar de dar el pecho, prueba con un destete parcial, sustituyendo solo algunas tomas por leche de fórmula.

Destete después de los seis meses

Cuando tu bebé empiece a tomar alimentos sólidos, más o menos a los seis meses, observarás que sus tomas van haciéndose menos frecuentes de forma natural con el paso del tiempo. Cuando llegue al año de edad, probablemente solo tomará el pecho un par de veces al día, complementando su alimentación con comidas y tentempiés saludables. No obstante, si deseas reducir sus tomas aún más, hazlo de forma gradual, quitando una toma cada vez y sustituyéndola por leche de fórmula si tiene menos de 12 meses. No utilices leche de vaca hasta que tenga, como mínimo, un año.

Puedes utilizar diferentes métodos para desviar la atención del bebé acerca del cambio en sus patrones de alimentación. Algunas madres ofrecen algo de beber y un tentempié, que puedes compartir con él para estrechar vuestros lazos. También puedes alterar tu rutina diaria, jugar o sustituir la toma por caricias y abrazos, tanto tuyos como de tu pareja. Algunos niños necesitarán más tiempo que otros para acostumbrarse al cambio, pero las cosas irán mejorando con el paso del tiempo. Si tienes dificultades con el destete, siempre puedes solicitar la ayuda de un profesional sanitario.

Destete dirigido por el bebé

Si te decantas por la opción de que sea tu pequeño quien decida cuándo detener la lactancia (destete dirigido por el bebé o lactancia a término natural), lo habitual es que el proceso de destete sea lento y gradual. Con el paso de los meses, lo más probable es que sus tomas vayan siendo más cortas y menos frecuentes. Incluso hay madres que señalan que un día, sus hijos simplemente perdieron el interés por tomar el pecho. Tu cuerpo tendrá el tiempo necesario para adaptarse, por lo que es improbable que experimentes incómodas congestiones. No obstante, puede que emocionalmente sea complicado, así que busca tiempo para mimos, caricias y momentos de cercanía.

Destete rápido o inesperado

Aunque lo mejor es no detener la lactancia de forma brusca, en ocasiones es necesario por motivos de salud, o porque tú y tu bebé no podéis estar juntos. Si tu bebé ha tomado el pecho hasta ese momento, lo más seguro es que tengas que extraer leche para evitar que tus pechos se congestionen, provocando molestias. Algunas mujeres encuentran que el uso de un extractor de leche facilita esta tarea, mientras que otras prefieren hacerlo de forma manual. De nuevo, extrae solamente la leche suficiente para eliminar las molestias, ya que no quieres que tu cuerpo produzca más leche.

Aunque puede que notes los pechos doloridos e hinchados al principio, se acabarán adaptando. Tu leche materna contiene un elemento denominado «inhibidor de la lactancia por retroalimentación» (FIL). Cuando tu bebé deja de tomar el pecho, el FIL le indica a tu cuerpo que ralentice la producción, aunque puede que tus pechos necesiten algunos días o incluso semanas para ajustarse a esta nueva situación. Tomar paracetamol o ibuprofeno puede ayudar a aliviar el dolor que puedas tener (no obstante, recuerda que el ibuprofeno tiene contraindicaciones para las personas con asma). Sigue siempre las indicaciones del fabricante y del farmacéutico, y consulta a un profesional sanitario acerca de cualquier medicamento que necesites tomar.

¿Cómo funciona la lactancia materna?

¿Cuánto tiempo tarda en desaparecer la leche materna del pecho de la mujer?

La supresión de la lactancia depende de algunos factores, como la edad de tu bebé, por cuánto tiempo tu cuerpo estuvo produciendo leche y en qué semana diste a luz al bebé. Para algunas, su leche podría tardar días o semanas en desaparecer por completo. Probablemente será una experiencia diferente para cada mujer, pero es común tener goteos, y flujo de leche retrasado aún meses después.

No existe un tiempo establecido para el proceso de supresión de la lactancia. En cambio, la rapidez con la que se seca tu leche depende de varios factores, incluida la edad de tu bebé y tu suministro promedio de leche. La leche materna puede tardar días, semanas o meses en agotarse. Aunque algunas madres van a necesitar hacerlo más abruptamente por factores físicos o razones personales. Sea cual sea el motivo, siempre consulta con tu médico antes de intentar secar tu suministro de leche materna. El contenido de este sitio web no está destinado a ser utilizado como diagnóstico o tratamiento de un problema de salud. Si tienes preguntas o inquietudes, comunícate con tu proveedor de atención médica.

Gráfico del tiempo que tarda en desaparecer la leche materna

Consejos para manejar el destete y aliviar las molestias

Cuando dejas de amamantar o destetas, lo más habitual es que no prestes mucha atención a tus pechos. Si no los manipulas, no te vas a dar cuenta de que la glándula sigue fabricando pequeñas cantidades de leche, a veces es blanca/amarillenta y otras veces transparente. Cuando se produce el destete, la glándula entra en lo que llamamos apoptosis (o muerte celular programada). Aun y cuando la glándula entra en este proceso de transformación y el tejido funcional del pecho es reemplazado por grasa, la producción de leche no desaparece de manera inmediata.

Asegúrate de que tus senos tengan el soporte que necesitan. Querrás usar un sostén con soporte tanto de día como de noche para sostener tus senos y estar cómoda. Como tendrás goteos, asegúrate de tener almohadillas o compresas para los senos para absorber la leche. Puedes aliviar el dolor con compresas o “pads” fríos o con gel. Si estás dejando de amamantar o extraerte leche, cuando tus senos se sientan demasiado llenos, extrae un poco de leche con la máquina o la mano. ¡Mantente hidratada! Si notas que los pechos estén llenos, debes evitar en todo momento extraer la leche. No, solo sácate leche hasta que te alivie la hinchazón.

Cuando el proceso de dejar de amamantar ocurre rápidamente, los pechos quedan llenos de leche y duros. Esté atenta a signos de infección como áreas enrojecidas en las mamas, fiebre y síntomas similares a la gripe. Esté atenta a signos de un conducto de leche obstruido, por ejemplo, un área del pecho que no queda blanda después de sacar leche con la bomba. Saque pequeñas cantidades de leche con las manos o usando una bomba si los pechos están demasiados llenos y se siente incómoda. Si es posible, reemplace una sesión de amamantamiento a la vez para permitir que la producción de leche disminuya lentamente. Si está extrayendo leche materna con una bomba para su bebé, aumente gradualmente el intervalo de tiempo entre las sesiones de extracción. Use la bomba de extracción de leche menos tiempo.

Remedios caseros y medicamentos para suprimir la lactancia

Ya sea que tengas un exceso de leche o que estés tratando de destetar a tu bebé, existen varios métodos que puedes probar para suprimir la producción de leche materna, entre ellos:

  • Dejar de amamantar: Cuando dejas de amamantar, tu cuerpo dejará de producir leche gradualmente. La falta de estimulación le indica a tu cuerpo que deje de lactar. Para utilizar este método:
    • Usa un sostén que te dé soporte.
    • Deja de amamantar.
    • Usa compresas de hielo para controlar la inflamación.
    • Extrae leche de vez en cuando para aliviar la congestión mamaria.
  • Usa hierbas: Las investigaciones sugieren que hay algunas hierbas que pueden ayudar a reducir tu producción de leche. Para utilizar hierbas para suprimir la lactancia:
    • Bebe té de salvia, hecho con 1 a 3 gramos de hojas de salvia secas.
    • Aplica flores de jazmín en tus pechos.
    • Toma sauzgatillo por vía oral.
    • Come perejil.
    • Usa aceite de menta de forma tópica solo si ya has dejado completamente de amamantar, ya que puede ser tóxico para tu bebé.
    Siempre consulta a tu médico antes de usar hierbas por vía oral o tópica. Observa cuidadosamente a tu bebé para detectar cualquier cambio en su comportamiento.
  • Aplicar hojas de repollo: El repollo puede ayudar a calmar los senos congestionados mientras dejas de amamantar. Para aplicar el repollo:
    • Lava las hojas de repollo verde y enfríalas en el congelador.
    • Coloca las hojas debajo del sostén y sobre cada seno.
    • Cambia las hojas cada pocas horas.
  • Toma anticonceptivos: Tomar estrógeno como parte de una píldora anticonceptiva combinada podría ayudarte a detener la lactancia. La mayoría de las madres notan una disminución en la producción de leche después de tomar una píldora al día durante una semana. Los anticonceptivos solo deben tomarse bajo la estrecha supervisión de tu médico.
  • Toma Sudafed: La pseudoefedrina, o Sudafed, es un descongestionante común que se vende sin receta médica. Hay investigaciones que demuestran que Sudafed causa una disminución notable en la producción de leche materna. Al igual que los anticonceptivos, Sudafed solo debe usarse para suprimir la lactancia bajo la supervisión de un médico. Algunas personas que toman este medicamento presentan síntomas de ansiedad e insomnio, así que mantente atenta a esos posibles síntomas.
  • Usa vitamina B: Hay investigaciones que demuestran que, en las mujeres que aún no han comenzado a producir leche materna, la vitamina B podría limitar la lactancia. Antes de intentar reducir o prevenir la producción de leche materna, siempre consulta con tu médico.

Complicaciones y cuándo buscar ayuda médica

Cuando estés intentando secar tu suministro de leche materna, es normal que experimentes ciertas molestias. Sin embargo, si tienes dolor u otros síntomas intensos o preocupantes, consulta con tu médico o especialista en lactancia. Si dejas de amamantar de manera repentina, podrías estar en riesgo de padecer una congestión de leche en tus mamas, una infección o que tus conductos se bloqueen. Para ayudar a reducir algunos de los síntomas incómodos, extrae leche a mano y con moderación.

Debes comunicarte con un profesional médico si experimentas:

  • Un conducto bloqueado: Los conductos bloqueados son un problema común para las mujeres que están amamantando o destetando. Cuando tienes un conducto bloqueado, puedes sentir dolor, calor en el pecho o fiebre leve. Los conductos bloqueados se pueden tratar con un masaje suave o aplicando calor y frío en el área afectada.
  • Infección mamaria: La mastitis es una infección en el pecho. A menudo es el resultado de un conducto bloqueado que se ha inflamado. Los síntomas incluyen:
    • Enrojecimiento
    • Hinchazón
    • Fiebre y síntomas similares a los de la gripe
    Tu médico puede tratar esta afección con antibióticos.
Ilustración de un conducto mamario obstruido y una mastitis

Cambios físicos y emocionales después del destete

Gestar desencadena alteraciones físicas y psicológicas que se prolongan más allá del parto. Decir «chao, chao» a la lactancia conlleva, para gran parte de las madres, dar la bienvenida a los temidos kilitos de más. Mientras dan el pecho, las madres queman calorías a raudales para producir leche materna. El fin de este proceso genera un extra de energía que la naturaleza, siempre sabia, almacena en forma de grasas. Detrás de esta ganancia de peso se encuentran otras causas, como la bajada del nivel de prolactina. Esta hormona, además de estimular a los alvéolos a producir el alimento del recién nacido, influye de formas inesperadas en la mujer (p. ej., inhibiendo el deseo sexual) y puede disminuir el deseo de comer. En vista de lo anterior, cuando dejas de amamantar, ¿engordas siempre? No es posible responder con un sí absoluto.

«Me he quedado sin pecho después de la lactancia» y otras quejas abundan en foros de maternidad, y no es para menos. Uno de los cambios en el pecho tras la lactancia es su disminución progresiva en el curso de tres a seis meses. Hasta que la piel y los tejidos mamarios se recuperan, lucen caídos, flácidos y asimétricos, nada favorecedores. Aunque inevitable, este proceso puede agilizarse con un régimen alimentario rico en proteínas (lácteos, pescados, carnes magras, etcétera). Otra forma de recuperar la grasa del pecho tras lactancia es practicar actividades físicas como el yoga o el pilates.

La molestia y los sentimientos de tristeza desaparecerán con el tiempo. Como un duelo. Así describe el destete más de un pediatra y especialista en maternidad. Sin embargo, este fenómeno, conocido como depresión post-destete, se prolonga en una minoría de casos por distintas razones: un destete poco gradual, la presión social, una planificación insuficiente o la falta de apoyo emocional. Contra la depresión que sigue al destete, son efectivas las terapias familiares, de pareja y de apoyo, así como consultar a personas con experiencia previa o que estén atravesando una situación similar.

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