La historia de Crepes & Waffles, una empresa familiar 100% colombiana, comenzó en 1980, el 3 de abril, cuando dos jóvenes universitarios, Beatriz Fernández y Eduardo Macía, abrieron una pequeña crepería en el norte de Bogotá. La idea de negocio, aunque inusual para la capital, se gestó en un garaje y se centró en la preparación de crepes y waffles, aprendiendo de una trabajadora del Hotel Hilton que se encontraba de vacaciones. Las salsas se adaptaron de recetas caseras, y desde el principio, se tomaron libertades creativas con el concepto de las crepas, ofreciendo sabores innovadores como el Crepé de pollo thai con un toque ácido de maracuyá en base de curry.
Inicialmente, las cosas fueron moderadamente bien, pero un punto de inflexión llegó con una crítica constructiva. Según cuenta la historia, una abuela se quejó de la calidad de los waffles y, para ayudarlos, les compartió su propia receta, extraída de un libro inglés. Esta receta, que la señora Manuelita Durán les entregó preparada y escrita, es la que se utiliza hasta el día de hoy en todos los puntos de venta y ha sido clave en su éxito.

Más Allá del Negocio: Una Filosofía con Alma Femenina
Desde el principio, Beatriz y Eduardo trabajaron muy cerca de sus colaboradoras, lo que les permitió ver una realidad que los marcó: muchas mujeres eran madres cabeza de hogar, vivían situaciones difíciles, violencia, inseguridad o falta de acceso a salud. En un país lleno de desigualdades, entendieron que una empresa no puede ser solo un negocio. Tiene que ser una fuerza transformadora. Así nació la filosofía de Crepes & Waffles: crear una empresa con alma, liderada por mujeres, que inspire, acompañe y genere oportunidades reales.
Las mujeres han sido el corazón de Crepes & Waffles desde el inicio. Con ellas empezó todo, y gracias a su fuerza, compromiso y poder transformador, la marca ha crecido con una identidad única. Crepes & Waffles cree en el poder femenino, en el trabajo hecho con amor y en el servicio con sentido. Esta decisión no solo fue ética, sino que se convirtió en su ventaja competitiva. Hoy en día, los clientes asocian la marca con calidez, inclusión y compromiso social.

Autenticidad del Propósito y Expansión Responsable
En 1986, Crepes & Waffles creó un programa para prestar dinero sin intereses a sus empleados y mejorar sus viviendas. Aunque era arriesgado con solo cuatro locales, Beatriz y Eduardo creyeron en la idea de que los trabajadores vivieran cerca y se acompañaran. Este gesto rompió esquemas empresariales, priorizando el bienestar humano. Su éxito no se basó en la riqueza, sino en actuar con propósito y corazón, lo que convirtió a la marca en parte del patrimonio emocional de los colombianos.
“Nosotros íbamos caminando, fluyendo, haciendo desde el corazón. Hacíamos de país, de empresa, de amigos, de familia… De todo”, afirma Beatriz Fernández. La calidad no se guarda en un cajón; es su prioridad, porque les permite llegar a todos los sectores y hacer que cualquiera disfrute la misma experiencia gastronómica.
Un Camino de Expansión Nacional e Internacional
El 10 de octubre de 1983, Crepes & Waffles abrió su segundo local en el centro internacional en Bogotá. En 1984, dieron su primer paso fuera de Bogotá y abrieron el primer local en Cartagena de Indias. Entre 1988 y 1994, la expansión nacional continuó con aperturas en Cali y Medellín. En 1995, dieron un paso importante hacia la internacionalización abriendo su primer restaurante en Quito, Ecuador. Dos años después, en 1997, la expansión continuó hacia Centroamérica con la llegada a Panamá.
En 1998, Crepes & Waffles llegó al Caribe abriendo su primer restaurante en Barranquilla, y ese mismo año cruzó fronteras para llegar a Venezuela. Para el año 2000, con la llegada del nuevo milenio, ya contaban con 29 puntos de venta en cinco ciudades de Colombia y tres países de Latinoamérica, consolidándose como una propuesta gastronómica innovadora. La expansión continuó en 2001 con locales en Madrid (España) y Ciudad de México. En 2007 abrieron en Lima (Perú), y en 2009 llegaron a Brasil (São Paulo). En 2012, su sabor y poesía cruzaron los Andes para llegar a Chile.

| Año | Hito | Ubicación |
|---|---|---|
| 1980 | Apertura del primer local | Bogotá, Colombia |
| 1983 | Apertura del segundo local | Bogotá, Colombia |
| 1984 | Primer local fuera de Bogotá | Cartagena, Colombia |
| 1995 | Primer restaurante internacional | Quito, Ecuador |
| 1997 | Expansión a Centroamérica | Panamá |
| 1998 | Llegada a Venezuela | Caracas, Venezuela |
| 2001 | Apertura en Europa y Norteamérica | Madrid (España) y Ciudad de México |
| 2007 | Expansión en Sudamérica | Lima, Perú |
| 2009 | Llegada a Brasil | São Paulo, Brasil |
| 2012 | Expansión en Sudamérica | Santiago, Chile |
Abastecimiento Regenerativo y Compromiso Social
En Crepes & Waffles entendieron que podían hacer mucho más que vender comida. Podían ayudar a reconectar el campo con la ciudad. Por eso, comenzaron a trabajar de la mano con pequeños productores, comunidades campesinas y guardianes de la tierra, promoviendo la agricultura regenerativa y el comercio justo. Apoyan a sus proveedores con formación, asistencia técnica y relaciones comerciales basadas en la confianza y el respeto. Porque para ellos, lo humano siempre está primero.
Crepes & Waffles ha construido una red sostenible con más de 1.500 familias productoras en Colombia, trabajando con ingredientes como pimienta del Putumayo, miel y frijol de Montes de María, arracacha de Cajamarca, palmitos de Vigía del Fuerte, cúrcuma de Bojayá y cacao de Tumaco. La cadena fija precios y volúmenes estables, brindando a los pequeños productores la certeza de a cuánto y cuándo podrán vender, lo que elimina la incertidumbre que afecta a los pequeños productores. Un ejemplo claro de esta colaboración es Cajamarca, en el departamento de Tolima, donde la empresa entregó una institución educativa construida a través del mecanismo de Obras por Impuestos.

La historia del nacimiento de Crepes & Waffles | Pulzo
Innovación y Adaptación: De la Pandemia al Futuro
El 19 de marzo de 2020, Crepes & Waffles cerró sus puertas por primera vez en más de 40 años debido a la pandemia. En medio del temor, eligieron confiar: no suspendieron contratos y enviaron a sus colaboradores a casa con la esperanza de volver. Al ver que la pausa se alargaba, decidieron actuar. Un pequeño grupo de trabajadores se ofreció como domiciliarios, y el 3 de abril comenzaron a enviar sus helados a casa. Así nacieron nuevos caminos: el Camión Heladero, el Centro de Servicios y una red de entrega que llegó a donde antes no habían podido. Se reinventaron, no solo para seguir, sino para crecer con más fuerza y más amor que nunca.
Después de tiempos difíciles, 2022 trajo de nuevo la alegría de ver sus restaurantes y heladerías llenos de vida. Pero no solo regresaron, también evolucionaron. Así nació CrepesEnCasa, una nueva forma de compartir su esencia. Crearon una línea de productos -masas, salsas, vinagretas- que les permitió recrear sus sabores desde la cocina de los clientes. En 2023, Crepes & Waffles To Go nació para unir los sabores de sal y dulce en la facilidad del acceso que ofrecen sus heladerías.
Hoy, en 2025, Crepes & Waffles cuenta con más de 180 puntos de venta en Colombia y más de 30 a nivel internacional. Siguen creciendo, soñando y llevando su esencia a nuevos lugares. Esta historia que comenzó con una idea sencilla y mucha pasión, sigue escribiéndose cada día con amor, sabor y compromiso.
Crepes & Waffles, sin perder su identidad inicial, ha logrado humanizar y espiritualizar la economía, demostrando que un negocio puede ser un motor de desarrollo económico y social, y al mismo tiempo, un proyecto con alma. La empresa cree firmemente en la necesidad de no ser estático y de estar en una constante búsqueda de cosas nuevas y pendientes de mejorar, reinvirtiendo parte de sus ganancias en la innovación de sus locales y la creación de nuevos platos que reflejen la identidad cultural colombiana.