Croquetas Cremosas de Cereales con Toque Macrobiótico

Las croquetas tradicionales se caracterizan por ser crujientes con un relleno muy tierno a base de bechamel que liga con otros ingredientes.

En el mundo de la macrobiótica, la alimentación consciente y equilibrada es fundamental, y las croquetas pueden adaptarse a estos principios, ofreciendo opciones deliciosas y saludables. La clave está en la elección de los ingredientes y en la preparación, buscando siempre la nutrición y el bienestar.

La Base de las Croquetas Macrobióticas: Cereales y Legumbres

Los cereales integrales y las legumbres son pilares de la dieta macrobiótica, aportando energía sostenida y nutrientes esenciales. Para unas croquetas macrobióticas, podemos basarnos en ingredientes como el mijo, el trigo sarraceno, el arroz integral o los garbanzos.

Croquetas de Mijo y Verduras

El mijo es un cereal muy importante, lleno de beneficios para la salud. Preparar croquetas de mijo es una forma nutritiva, equilibrada y fácil de disfrutar de este grano.

Lavar bien el cereal, dejarlo escurrir sobre un trapo de cocina y cuando esté seco, tostarlo ligeramente en una sartén sin aceite. Dejarlo enfriar y colocar las zanahorias en el fondo de la olla, añadir el mijo, el agua, llevar a ebullición, hervir durante 1 minuto a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar unos 20 minutos. Cuando el mijo esté tibio, amasarlo y formar croquetas. Dejarlas enfriar y luego meterlas en la nevera durante 1 hora. Sacarlas de la nevera y freírlas en abundante aceite hasta que estén doraditas.

Para enriquecer el sabor y el aporte nutricional, se pueden incorporar verduras. Corta la cebolla y la zanahoria en juliana y saltéalas en una cucharada sopera de aceite de sésamo, con una pizca de sal. Saltear el puerro y mezclarlo con el resto de los ingredientes. Amasar bien todo y dejar enfriar.

Si aún bien cocidos resultan difíciles de amalgamar, se puede añadir copos de avena. Para freír las croquetas, hay que compactar la masa añadiendo copos de avena finos y mezclándolos bien a los garbanzos. Amasar bien todo y dejar enfriar.

Formar croquetas y ponerlas en el frigo 1 hora. Dorarlas en una sartén pincelada de aceite o en el horno si quieres tomar menos aceite.

Proceso de preparación de croquetas de mijo con verduras

Croquetas de Trigo Sarraceno

El trigo sarraceno, a pesar de su nombre, no es un cereal, sino una semilla con excelentes propiedades nutricionales y libre de gluten.

Hervir el trigo sarraceno en el agua con una pizca de sal marina durante 20 minutos. Cuando esté hecho, pasarlo a una ensaladera y airearlo. Cocinar la cebolla, zanahoria y el brócoli al vapor cortados pequeñitos. Mezclar todos los ingredientes en una ensaladera y triturarlos con el tenedor. Formar hamburguesas con las manos y pasarlas por la sartén ligeramente pincelada de aceite de oliva o por el horno.

1. Poner el agua a hervir en una olla. Cuando llegue a ebullición añadir la sal y el trigo sarraceno. Dejar que hierva otra vez, bajar el fuego a mínimo y cocinarlo a fuego lento y tapado durante 20 minutos. Pasado este tiempo dejar que se enfríe bien. 2. En una sartén calentar el aceite de oliva y sofreir la cebolla y el ajo con una pizca de sal durante 5 minutos, añadiendo un poco de agua si vemos que se pega a la sartén. 3. En un bol disponer el trigo sarraceno previamente machacado con las manos, el sofrito de verduras, el orégano seco, la albahaca fresca y las aceitunas picadas. 4. Con las manos coger un poco de masa y darle forma de croqueta.

Bueno, tengo que advertir que croquetas croquetas lo que se dice croquetas no es. Es decir, no os imaginéis las típicas croquetas cremosas rellenas de bechamel, rebozadas en pan rallado etc. Lo único que tiene de croquetas la receta de hoy es la forma. Punto.

Primer plano de croquetas de trigo sarraceno doradas

Croquetas Veganas con Bechamel de Avena

La avena es un cereal muy especial en la macrobiótica, rica en fibra soluble con acción prebiótica, beneficiosa para la microbiota intestinal y para reducir el colesterol.

Para la bechamel:

  • 1 taza copos de avena finos (para opción sin gluten, usar avena certificada)
  • 2 tazas agua
  • 1 cucharadita nuez moscada
  • 1 pizca sal sin refinar

Elaboración de la bechamel:

  1. En un cazo, calentar las dos tazas de agua. Cuando alcance el punto de ebullición, añadir los copos de avena.
  2. Bajar a fuego medio y cocinar con la tapa durante 5 minutos.
  3. Cuando la avena se ha espesado bastante, destapar e ir removiendo con una cuchara durante 2 minutos.
  4. Retirar del fuego y dejar que repose tapada durante al menos 10 minutos.
  5. Triturar en una batidora potente la avena junto con la nuez moscada y la pizca de sal. Se debe obtener una consistencia de bechamel espesa, ideal para luego darle forma a nuestras croquetas.

Elaboración de la masa de croquetas:

  • Pelar y trocear los champiñones en dados. Picar la cebolla finamente y trocear los tomates secos.
  • En una sartén con un poco de aceite, añadir todas las verduras. Cocinar a fuego medio y tapado, hasta que estén bien pochaditas (unos 15-20 minutos).
  • Una vez cocinadas, añadir las verduras a la bechamel de avena y mezclar todo muy bien. Introducir en el frigorífico durante, al menos, 2 horas.

Rebozado de las croquetas:

  • Para el rebozado, en lugar de pan rallado, se pueden usar semillas de lino molidas, que aportan lignanos, omega 3 y mucílagos.
  • Triturar en una batidora los ingredientes para elaborar el ‘’huevo vegano’’. Triturar hasta que queden bien integrados, consiguiendo una consistencia similar a la del huevo.
  • Por otra parte, coger pedacitos de la masa de las croquetas, darle forma de croqueta y pasar por las semillas de lino molidas y después por el "huevo vegano". Para finalizar, rebozar otra vez por el lino.
Ingredientes para croquetas veganas de avena y champiñones

La Crema de Cereales: Un Desayuno Macrobiótico Esencial

La crema de cereal es un desayuno clásico en la dieta macrobiótica: templada, reconfortante, fácil de digerir y sin azúcares añadidos. Es una forma de empezar el día de manera equilibrada, aprovechando la potencia vital contenida en los granos de los cereales.

Lava bien 70 gramos de cereal (mitad arroz integral, mitad granos de avena enteros). Tapa la olla y colócala sobre el fuego más pequeño que tengas, y pon el fuego al mínimo posible. Puedes usar un difusor. Deja cocinar entre 1 y 2 horas. Transcurrido el tiempo, apaga el fuego y deja reposar unos minutos. Puedes añadir gomasio como ves en la foto. O también canela en polvo al momento de batirlo todo.

Ten en cuenta que el mijo y la avena suelen espesar mucho más que el sarraceno o el arroz, por eso quizá necesites ponerle un poco más de agua cuando cocines o cuando recalientes por la mañana.

Pon a cocinar todo junto con una pizca de sal marina durante dos horas a fuego muy lento, si utilizas gas es aconsejable usar un difusor. Cuando desayuno además le echo una mezcla de semillas de sésamo, lino, girasol, calabaza y almendras.

Bol de crema de cereal macrobiótica con gomasio

⭐ DESAYUNO PORRIDGE DE AVENA | Crema de Cereales ❤️ Receta Macrobiótica

La macrobiótica no tiene por qué ser aburrida o repetitiva. Se pueden explorar diversas formas de desayunar y de preparar las comidas, adaptándose a las necesidades individuales y a la diversidad de ingredientes.

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