Dentro de la gastronomía española, las cremas son muy valoradas y pueden degustarse frías o calientes, como primer plato o como entrada. Y ¿qué reconforta más el alma que una apetitosa crema de nuestro ingrediente estrella, el queso manchego curado y con certificación de origen?
El queso manchego, con su certificación de origen, aporta un perfil de sabor único que hace que estas cremas sean todo menos comunes y corrientes. Es distinta a cualquiera que hayas probado o elaborado con anterioridad, pues el perfil de sabor que entrega el queso manchego curado con certificación de origen la hace todo menos una crema común y corriente.
Crema de Queso Manchego Curado
Para potenciar todo el sabor de la crema, elaboraremos un fondo. Lavamos muy bien los puerros, luego secamos, pelamos y troceamos únicamente la parte blanca. El puerro aportará una suavidad especial a nuestra crema de queso manchego. De seguida, sofríe un poco los puerros con aceite de oliva en una cazuela a fuego medio.
Corta el queso manchego en dados de un mismo tamaño. Agrega el queso a los puerros y revuelve para que se fundan. Incorpora la nata líquida para aligerar la densidad de la crema y que la intensidad de sabor que aporta el queso manchego curado se suavice un poco; revuelve para unir bien los ingredientes.
Ahora, añade el caldo de pollo o de verduras según tu gusto. Reduce al mínimo la llama y continúa la cocción durante 15 minutos. Rectifica la sazón de la crema, agrega la pimienta recién molida, un toque más de sal si lo crees necesario y retira del fuego.
Pasa la crema por la licuadora y luego por un colador para obtener una mejor textura. Sirve muy caliente en unas hermosas cazuelitas de barro, espolvorea encima un poco de cebollino finamente picado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Variantes y Presentación
Si quieres servir esta crema de queso manchego como un aperitivo, dispón pequeñas porciones en vasitos y agrega un toque de nueces troceadas. Si por otra parte deseas ofrecerla como un primer plato, te sugerimos acompañarla con unos trozos de panini tostado con queso manchego fundido.
Salsa de Queso Curado Tradicional
Esta salsa de queso curado es una preparación tradicional, sencilla y rápida de hacer. Es ideal para acompañar carnes, pescados, pasta, verduras y mucho más.
Ingredientes:
- 100 gr. queso Grana Padano o Parmesano
- 100 gr. queso curado de oveja
- 75 gr. cebolla
- 25 gr. mantequilla (o aceite)
- 200-250 gr. leche ideal evaporada (o nata para cocinar)
- Sal
- Pimienta
- Nuez moscada
Preparación:
- Rallar los quesos. Reservar.
- Picar la cebolla menuda y sofreír hasta que esté pochadita en un poco de mantequilla o aceite.
- Agregar la leche ideal, queso rallado, sal, pimienta y nuez moscada, y llevar a fuego bajo hasta que se fundan los quesos.
¡Tenéis que hacerla, de verdad!

Tarta de Queso Viejo Tostado: El Secreto de Algunos Restaurantes
La tarta de queso viejo tostado es un acierto seguro, una versión tuneada de la famosa tarta de queso de La Viña, a la que se le retira parte del queso crema para añadirle queso de untar viejo tostado. La verdad es que es todo un acierto.
De paso, hemos descubierto el secreto de algunos restaurantes. El corte que veis en la foto no pertenece a la tarta que hay en el fondo. Así que lo que suelo hacer en estos casos es poner parte de la masa en un mini molde que tengo y utilizo sólo para eso. Por otra parte, es tan, tan, tan fácil preparar esta receta, que no hay excusa.
Las tartas de queso son un mundo y son muy agradecidas ya que admiten casi todo y ya te adelanto que la receta de esta Tarta de Queso viejo tostado es un espectáculo. Pero recapitulemos. Las tartas de queso tienen ese «algo» que las hace irresistibles. Son cremosas, con un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez, y dependiendo de la receta, pueden ser densas y compactas o suaves y casi líquidas.
Dos de los grandes iconos si hablamos de tartas de queso son la New York cheesecake a nivel internacional y la famosa tarta de queso de La Viña, que desde el restaurante donde se creó en San Sebastián ha revolucionado el concepto al prescindir de la base y apostar por un interior fundente y un exterior caramelizado. Su éxito ha sido tal que se ha convertido en una de las tartas de queso más versionadas en todo el mundo.
Hoy quiero compartir contigo mi propia versión: unta tarta de queso viejo tostado que lleva esta experiencia un paso más allá. Mantiene esta textura cremosa y ese horneado intenso que tanto nos gusta, pero con un ingrediente especial que marca la diferencia: crema de queso viejo tostado. Si eres fan de las tartas de queso que parecen derretirse en la boca, esta receta te va a enamorar.

Preparación de la Tarta de Queso Viejo Tostado
Moja un papel de hornear y forra un molde de unos 25 cm de diámetro, puedes coger un molde un poco más grande pero te quedará más bajita la tarta. Con el horno precalentado a 200ºC, calor arriba y abajo, pon la tarta a media altura dentro del horno y hornea 50 minutos.
Bate la mantequilla con el azúcar hasta que doble el volumen, añade el queso crema y bate para incorporar y por último, añade la crema de queso viejo tostado y bate para integrar y lista. Y ya estaría.
Crema de Queso Manchego Fluida o Densa
Esta receta te permite obtener una deliciosa crema de queso manchego, ya sea fluida o densa para untar.
Ingredientes:
- 200g de Queso manchego curado artesano DOP Las Terceras (se puede preparar con la variedad que queramos).
- 150ml de leche.
- 120ml de nata para montar (30% materia grasa).
- 1 o 2 hojas de gelatina (para versión densa).
Preparación:
- Rallar el Queso Manchego curado artesano DOP Las Terceras.
- Poner una cazuela a fuego lento con la leche, la nata y el queso rallado. Remover constantemente con cuidado y en pocos minutos veréis como el queso se va fundiendo.
- Cuando el queso se haya fundido notablemente, retirar del fuego y pasarlo por la batidora.
- Para crema fluida: Una vez enfriada, la dejamos reposar (de 12 a 24 horas) en el frigorífico y conseguiremos una deliciosa crema de queso manchego fluida.
- Para crema densa para untar: Una vez retirada del fuego la batimos y añadimos 1 o 2 hojas de gelatina previamente remojadas en agua fría y escurridas. Volver a pasar la mezcla por la batidora.
- No consumir inmediatamente, cuanto más tiempo en reposo, más agradable será su textura.
¡Cómo convertir 200 g de queso en más de 1 kilo!
