Las costillas son huesos planos y curvos que forman la mayor parte de la caja torácica. Existen doce pares de costillas, las cuales articulan con la columna vertebral. Sin embargo, solo siete de ellas tienen una conexión directa con el esternón. Por este y otros factores, las costillas pueden clasificarse en uno de los tres grupos siguientes: verdaderas (vertebroesternales), falsas (vertebrocondrales) y flotantes (vertebrales o libres).
Las costillas ubicadas en el medio son las más proclives a fracturarse y generar consecuencias peligrosas ya que los extremos agudos podrían dañar órganos cercanos como los pulmones. Las consecuencias más graves suelen ocurrir cuando se fracturan múltiples costillas, por ejemplo como consecuencia de un trauma severo. En este caso, puede ocurrir el denominado tórax débil o tórax volante, cuyo efecto es que el grupo de costillas fracturadas se mueve en sentido opuesto a la expansión del tórax durante la inspiración, complicando la respiración.

Anatomía de las Costillas
La cabeza de cada costilla tiene forma de cuña y posee dos carillas articulares, las cuales están separadas entre sí mediante una cresta ósea, conocida como cresta de la cabeza de la costilla. El tubérculo es una prominencia ósea proyectada posteriormente ubicada en la unión entre el cuello y el cuerpo de la costilla.
El cuerpo de las costillas típicas es delgado, plano y curvo. La curva se hace más prominente a nivel del ángulo, que es el sitio donde la costilla cambia de dirección anterolateralmente. El ángulo también marca el punto de inserción de algunos de los músculos profundos de las costillas. La superficie interna es cóncava y contiene el surco de la costilla que proporciona protección y aloja al paquete neurovascular.
La primera costilla es la más ancha, corta y tiene la curva más pronunciada de todas las costillas. La cabeza solo se articula con el cuerpo de la vértebra T1 y por lo tanto posee solo una carilla articular. Como en las costillas típicas, el tubérculo posee una carilla para articularse con el proceso transverso de su vértebra correspondiente. La cara superior del cuerpo posee dos surcos característicos que dan paso a los vasos subclavios. La segunda costilla es más delgada y significativamente más larga que la primera. Las costillas 10ª, 11ª y 12ª tienen solo una carilla en sus cabezas, debido a que se articulan con solo una vértebra.
Las principales inserciones ligamentosas de las costillas corresponden al ligamento costotransverso, que es en realidad un complejo ligamentoso conformado de tres partes. El siguiente grupo de fibras se conoce como el ligamento costotransverso lateral, el cual se ubica posteriormente y fija el vértice del proceso transverso a la costilla, justo por lateral del tubérculo. La última parte es el ligamento costotransverso superior que es un ligamento de doble capa, estas dos capas nacen del borde superior del cuello de la costilla y se insertan en el proceso transverso de la vértebra inmediatamente superior.
Músculos de la Pared Torácica
- Músculos intercostales externos: Existen once pares de estos músculos y son los más superficiales. Se extienden entre el borde externo de los surcos costales hasta los márgenes superiores de la costilla subyacente. Sus fibras se disponen en sentido oblicuo anteroinferior y se extienden alrededor de la pared torácica desde los tubérculos hasta la articulación costocondral.
- Músculos intercostales internos: Los once pares de músculos intercostales internos se ubican profundos a los intercostales externos. Se dirigen desde el margen interno del surco costal en una dirección oblicua posteroinferior hasta el borde superior de la costilla subyacente. Estos músculos se ubican entre el ángulo de la costilla y la articulación esternocondral.
- Músculos intercostales íntimos: Las fibras de estos músculos se extienden en la misma dirección de los intercostales internos. Van desde el margen interno del surco costal hasta la superficie interna de la costilla inferior y están presentes principalmente en la pared torácica lateral, extendiéndose aproximadamente entre el ángulo de la costilla y la articulación costocondral. Estos músculos son importantes ya que el paquete vasculonervioso intercostal pasa a través de la abertura generada entre estos músculos y los intercostales internos.
- Músculos subcostales: Están ubicados en el mismo plano que los intercostales íntimos, se caracterizan porque pueden abarcar una o más costillas y son abundantes en la parte inferior de la pared torácica posterior. Se extienden entre la superficie interna de una costilla y la superficie interna de la costilla inferior siguiente o subsiguiente.
- Músculo transverso del tórax: Este músculo se ubica dentro de la pared torácica anterior. Se origina de la cara posterior del proceso xifoides y la parte más baja del cuerpo del esternón. Las fibras luego se dirigen en sentido superolateral para insertarse en la superficie interna de los cartílagos costales 2 a 6.
- Músculos serratos posteriores: Estos músculos, los cuales también son considerados como uno solo por muchos autores, están ubicados en la pared posterior del tórax. El serrato posterior inferior se origina a partir de los procesos espinosos de T11 a L2 y se inserta en la proximidad de los ángulos de las costillas 8ª a 12ª. Se considera un depresor de las costillas. El músculo serrato posterior superior se origina de los procesos espinosos de C7 a T3 y se inserta en los bordes superiores de las costillas 2ª a 4ª.
- Músculos elevadores de las costillas: Estos músculos se originan de los procesos transversos de C7 a T11 y se insertan en la superficie externa entre el tubérculo y el ángulo de la costilla inmediatamente inferior.
Condiciones que Afectan las Costillas y Causan que se Marcan o Sobresalen
1. Golpes y Traumatismos
Esta es la principal causa de dolor en las costillas que normalmente ocurre debido a caídas, accidentes de tránsito o a la práctica de deportes, causando un dolor constante en las costillas, moretones y dificultad para mover el tronco. En la mayoría de los casos, los golpes son leves y sólo causan un estiramiento en los músculos, pero hay otras situaciones más graves en las que puede ocurrir una fractura. Las fracturas de las costillas tienden a presentarse con dolor al respirar, toser, reír y al realizar otros movimientos en el tórax. Normalmente son resultado de lesiones por golpes o aplastamiento. La parte más débil de una costilla se ubica justo por delante del ángulo y por tanto este será el sitio más común de fractura.
Qué hacer: Se aconseja mantener reposo para permitir que los músculos se recuperen, sin embargo, también se pueden aplicar compresas frías sobre la región afectada, especialmente si aparecen moretones. Si el dolor es muy intenso y dificulta la respiración o si se sospecha de una fractura es muy importante acudir al hospital, para que le realicen una radiografía e iniciar el tratamiento. Es particularmente importante la colocación del tubo sobre el borde superior de la costilla, ya que el paquete vasculonervioso pasa a lo largo del surco costal que se encuentra en el borde inferior de la costilla.
2. Costocondritis
La costocondritis es la causa más frecuente de dolor en las costillas cuando no existe una causa específica como un golpe en el pecho, por ejemplo. Se produce debido a la inflamación de los cartílagos que conectan las costillas superiores al hueso del esternón y, por lo tanto, es común sentir una intensa sensibilidad en la región entre los pezones, especialmente al hacer presión sobre la región.

3. Pleuritis
La pleuritis es un problema inflamatorio que afecta a la pleura, una fina capa de tejido que recubre los pulmones y el interior de la región torácica.
Qué hacer: Es importante acudir al hospital para iniciar el tratamiento con antibióticos directamente en la vena y aliviar la inflamación, en aquellos casos donde la pleuritis es ocasionada por una infección bacteriana. Además de esto, puede ser necesario hacer terapia respiratoria durante 2 semanas.
4. Fibromialgia
La fibromialgia es un tipo de dolor crónico que puede afectar a diferentes partes del cuerpo, y de la cual aún no se sabe la causa específica. Esta enfermedad puede surgir a cualquier edad, especialmente entre los 30 y los 60 años.
Qué hacer: No existe una forma específica de tratar la fibromialgia; sin embargo, algunas técnicas como realizar acupuntura, fisioterapia o invertir en una alimentación rica en omega-3 puede ayudar a mejorar la calidad de vida.
5. Osteoporosis
La osteoporosis es una enfermedad en la que los huesos se vuelven más frágiles y susceptibles a fracturas.
Qué hacer: El tratamiento de la osteoporosis debe ser indicado por el traumatólogo e incluye el uso de medicamentos como los bifosfonatos, por ejemplo, hormonas, suplementos de vitamina D y calcio, cambios en la dieta y la realización de ejercicio físico, además del tratamiento de los huesos fracturados.
6. Cáncer de Pulmón
Aunque sea una causa mucho más rara, el surgimiento de un dolor en la región del pecho en conjunto con dolor en las costillas, puede ser señal de cáncer en el pulmón.
Qué hacer: El tratamiento para el cáncer debe iniciarse lo antes posible para garantizar que haya una mayor probabilidad de cura, por lo que si se sospecha de su existencia es muy importante consultar al neumólogo.
7. Costilla Cervical
La costilla cervical es una variación anatómica poco común que puede tener consecuencias significativas para la salud. Se refiere a una costilla adicional que se desarrolla por encima de la primera costilla y que surge de las vértebras cervicales del cuello. Si bien muchas personas con una costilla cervical pueden permanecer asintomáticas, otras pueden experimentar diversos síntomas debido a la compresión de los nervios y vasos sanguíneos cercanos. Una costilla cervical es una costilla adicional que se forma a partir de la séptima vértebra cervical (C7) en el cuello. Esta anomalía anatómica se presenta en aproximadamente entre el 0.5 % y el 1 % de la población y puede variar en tamaño y forma. Si bien algunas personas pueden tener una costilla cervical completamente desarrollada, otras pueden presentar una estructura rudimentaria o fibrosa.
Esta anomalía se da en una de cada 500 personas, siendo más frecuente entre mujeres. Hay personas que descubren que tienen una costilla extra de casualidad porque son asintomáticos y no presentan complicaciones en su salud. Actualmente, no se conocen agentes infecciosos ni factores ambientales directamente relacionados con el desarrollo de las costillas cervicales. Se cree que las costillas cervicales tienen un componente genético, ya que pueden presentarse en familias. Sin embargo, los mecanismos genéticos exactos aún no están claros. Algunos estudios sugieren que ciertos síndromes genéticos, como el síndrome de Turner, pueden aumentar la probabilidad de desarrollar costillas cervicales. Los síntomas comunes incluyen dolor de cuello y hombros, entumecimiento u hormigueo en los brazos, debilidad y alteraciones del flujo sanguíneo a las manos. Sí, las costillas cervicales sin tratar pueden provocar dolor crónico, daño nervioso y complicaciones vasculares.
Diagnóstico y tratamiento: El diagnóstico de la costilla cervical suele comenzar con una evaluación clínica exhaustiva. La intervención quirúrgica únicamente se recomienda en casos muy complicados y sintomáticos. Por lo tanto, quien se encarga de detectar la presencia de una costilla cervical es el servicio de Diagnóstico por la Imagen. Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación. El pronóstico para las personas con costillas cervicales varía. Muchas permanecen asintomáticas y llevan una vida normal, mientras que otras pueden requerir tratamiento continuo para los síntomas.
Costilla cervical - Qué es y cómo se diagnostica por radiografía
8. Escoliosis y Síndrome de la Costilla Acampanada
La escoliosis suele ser la causa que se esconde tras el síndrome de la costilla acampanada. Si has notado que uno de los lados de tus costillas sobresale hacia fuera, no te preocupes, es algo muy común.
9. Pectus Carinatum
El pectus carinatum es un problema de la pared torácica donde la parte delantera del pecho se proyecta hacia afuera más de lo que debiera. Esto sucede cuando las costillas y el hueso central del pecho (esternón) sobresalen más de lo normal. La afección se da principalmente en los varones y suele empeorar durante la adolescencia, en especial durante los estirones de crecimiento. Los médicos no saben exactamente cuál es la causa de que el tórax crezca hacia afuera en el pectus carinatum. En algunos casos, se da por familias. Aproximadamente el 25 % de los pacientes con pectus carinatum tiene un miembro de la familia con una anomalía en la pared torácica.
En el pectus carinatum, la parte delantera del tórax sobresale más de lo normal. El tórax puede verse irregular cuando un lado está afectado en mayor medida que el otro. A veces, los niños tienen pectus carinatum en un lado del pecho y un trastorno diferente de la pared torácica, llamado pectus excavatum, en el otro lado. Esto se llama defecto mixto. La protuberancia o protrusión del carinatum no suele ser perceptible hasta después de los 11 años de edad o más. Casi siempre empeora conforme el niño va creciendo, especialmente con los estirones de crecimiento y durante la adolescencia. La mayoría de los niños con pectus carinatum no tienen síntomas, pero pueden sentirse deprimidos debido a la apariencia de su pecho. Estos sentimientos negativos pueden interferir con su calidad de vida. En raras ocasiones, el niño puede sentir falta de aliento al hacer ejercicio físico, contraer muchas infecciones respiratorias o sentir molestias en el pecho.
Diagnóstico y Tratamiento del Pectus Carinatum
Los profesionales del cuidado de la salud diagnostican el pectus carinatum mediante una exploración física y preguntando acerca de los antecedentes médicos del niño. Por lo general, no es necesario realizar otras pruebas. Cuando se hacen pruebas, estas suelen estar relacionadas con trastornos asociados (como hacer una radiografía del tórax para detectar escoliosis, o bien pruebas genéticas para detectar posibles síndromes).
Aunque el pectus carinatum no es una amenaza para la salud, no desaparece ni mejora por sí solo. La decisión de seguir un tratamiento se basa en qué tan grave es, si causa síntomas y en los deseos del paciente y de la familia. Los niños y los adolescentes con pectus carinatum a quienes no les preocupe su aspecto físico y que no tengan problemas para respirar no suelen necesitar tratamiento alguno. Las dos opciones principales de tratamiento son el uso de un corsé ortopédico y la cirugía.
- Corsé ortopédico: La mayoría de los niños con pectus carinatum pueden recibir tratamiento con un corsé ortopédico. Del mismo modo que un aparato de ortodoncia acomoda los dientes, un corsé ortopédico empujará o desplazará el esternón hacia atrás hasta que adquiera una posición normal. Los niños necesitan llevar puesto el corsé de 6 meses a un año. Se lo pueden quitar para hacer practicar deportes, ducharse y hacer otras actividades, pero lo suelen tener que llevar puesto entre 8 y 12 horas diarias o más. El uso de un corsé ortopédico da un mejor resultado cuando la pared torácica y el esqueleto aún tienen flexibilidad. La mejor edad para comenzar a usar el corsé puede variar, pero los médicos aconsejan esperar hasta que el niño tenga por lo menos 10 años de edad. Esto se debe a que los niños mayores suelen ser más perseverantes en el uso del corsé durante los 6 a 12 meses que son necesarios usarlos.
- Cirugía: En algunos casos, el pectus carinatum se puede tratar mediante cirugía. Normalmente, esto se hace solo si el uso de un arnés ortopédico no funciona. El cirujano retira la barra en una cirugía posterior, normalmente entre 6 meses y dos años después del primer procedimiento. Los médicos también pueden recomendar fisioterapia y ejercicios para fortalecer los músculos débiles del tórax.
El pectus carinatum que es muy notorio puede tener un gran impacto en la autoestima y la calidad de vida del niño.
10. Cirugía de Costillas Flotantes (Remodelación Costal)
La cirugía de las costillas flotantes ha generado curiosidad y debate en los últimos años, especialmente en relación con procedimientos estéticos como la remodelación costal. Las costillas flotantes son dos pares de costillas que se encuentran en la parte más baja de la caja torácica. En casos muy seleccionados, se pueden retirar por completo las costillas flotantes. La eliminación y remodelación de costillas flotantes no son cirugías habituales en la mayoría de centros médicos. Una pregunta frecuente es si la extracción de costillas es reversible; la respuesta es no, ya que las costillas flotantes forman parte de nuestra anatomía y cumplen funciones concretas.
