Las costillas de cerdo al horno son un plato económico y delicioso, perfecto para cualquier ocasión. Conseguir que queden jugosas por dentro y crujientes por fuera puede parecer complicado, pero con los trucos adecuados, el resultado será espectacular.
Una de las mejores formas de cocinar esta carne es en barbacoa de leña, pero como no todos tenemos esta posibilidad, vamos a hacerla en nuestro horno convencional, que también sale muy rico. Esta receta de costillar al horno es un plato infaltable en reuniones de amigos, fiestas de cumpleaños, fiestas de familia y cualquier otra excusa para disfrutar comiendo con las manos.
El secreto para que las costillas queden doradas y crujientes por fuera, pero tiernas y jugosas por dentro, está en la cocción. Cuanto más suave y leeeeeenta, mejor. Este es el gran secreto para lograr que queden súper ricas, como una manteca.
Existen muchas recetas e inspiraciones, pero el secreto de estas costillas de cerdo al horno, como las asadas con miel, es un adobo muy sencillo y muy rápido que va a permitir que queden jugosas por dentro y crujientes por fuera sin apenas esfuerzo. ¡Llévate un KIT PIZZA PRO (piedra + pala) de regalo con los Hornos LG! Descubre su revolucionaria función de limpieza, LG Blue EasyClean, en tan solo 10 minutos, con vapor y sin químicos.
Preparación del Costillar
1.- Comenzamos limpiando de grasa el costillar de cerdo y quitando la fascia. Esta telilla que vemos debemos retirarla antes de hornearla. Si no nos coge el costillar entero en la bandeja del horno, lo cortamos por la mitad, (siguiendo una de las costillas, no nos costará nada).
Marinado:
El marinado es una técnica de cocina que consiste en colocar un alimento en remojo con una mezcla aromática durante un tiempo determinado con el objetivo de que se haga más tierno o darle un aromatizado especial. En nuestras costillas de cerdo al horno el marinado es un paso esencial, va a convertir este costillar en una fiesta de sabores.
Comenzaremos machacando en un mortero los ajos o bien si lo queremos muy menudo en una batidora de cuchillas, añadiendo el pimentón, el orégano y la pimienta. Echamos el aceite y mezclamos todo bien. Pintamos con el adobo las costillas de cerdo por todas sus caras y las dejamos durante dos horas en la nevera bien tapadas.
Personalmente hice una mezcla de romero, salvia, pimienta negra, un poquito de ajo y algunas cucharadas de aceite de oliva virgen extra con la que masajeé las costillas, dejándolas reposar unas horas, cubiertas con film alimentario. Puedes poner también pimentón, salsa de soja, miel, tomillo y… ¡experimentar con curiosidad!
4.- Untamos las costillas de cerdo por todos lados y ponemos en un recipiente tapado con papel film para que se marine bien.
5.- Al día siguiente cada costillar lo envolvemos en papel de aluminio o papel de horno. Este es envolviendolas en papel de aluminio o de horno para que no pierdan los jugos, luego lo explicaremos más en detalle.

Horneado Paso a Paso
Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 190 grados. Colocamos la carne en una fuente refractaria y la salamos. Horneamos durante media hora, le añadimos el vino blanco y seguimos horneando otra media hora más o hasta que veamos la carne ya se separa del hueso fácilmente.
7.- Pasado el tiempo, subimos la temperatura a 200º y sacamos del papel de aluminio las costillas. Horneamos otros 30 minutos más hasta que se doren por completo.
Pasados los 45 minutos, abrimos el papillote con cuidado de no quemarnos con el vapor y pasamos la carne a una bandeja de horno, donde le haremos unos pequeños cortes entre costillas, la untamos con la salsa con un pincel de silicona y lo introducimos de nuevo en el horno durante 15 minutos, esta vez con el hueso hacia arriba y bajamos la temperatura a 170ºC. Pasados esos 15 minutos, volteamos la carne, volvemos a pincelar y la dejamos hornear otros 15 minutos más.
TRUCO: La mejor manera de cocinar las costillas es a baja temperatura para dar después el último toque de horno fuerte.
Para lograr unas costillas jugosas y de textura tierna, Karlos Arguiñano las cocina primero en la olla rápida y luego las asa en el horno. Calienta agua en la olla rápida. Corta el costillar en 4 trozos introdúcelos en la olla, sazónalos y cuécelos durante 7 minutos a partir del momento en que suba la válvula. Mezcla en un bol grande la salsa de soja, el vinagre, la miel y 3 cucharadas de aceite. Introduce los trozos de costillar en el bol y embadúrnalos con la mezcla. Dales la vuelta y hornéalos por el otro lado durante 10-15 minutos más. Mientras las horneas, úntalas cada cierto tiempo con una mezcla de salsa de soja, vinagre, miel y aceite para potenciar su sabor.

La Salsa Perfecta y Guarniciones
Mientras se hace la carne, juntamos todos los ingredientes de la salsa en un vaso batidor y lo trituramos todo muy bien. Probamos y rectificamos a nuestro gusto el picante. Primero pruebo y en último caso le añado la guindilla.
Como un plus y porque hoy estoy generosa, les voy a agregar una salsa fresca, simple y muy copada para acompañar esta costilla al horno, es opcional, pero les recomiendo probarlas porque suma muchísimo al final del plato.
Guarniciones Sugeridas:
- Arroz blanco
- Patatas panaderas
- Patatas fritas o asadas
- Ensalada
- Sopa de verduras
- Patatas al perejil
- Verduras a la parrilla
- Zanahorias al horno
- Puré de patatas
- Verduras salteadas al wok con salsa de soja
Karlos Arguiñano sugiere acompañarlas con nabos asados, que cocina en el horno junto a las costillas. Pela los nabos, córtalos en medias lunas de 2 centímetros de grosor y ponlos en una fuente apta para el horno. Espolvoréalos con el tomillo, riégalos con un chorrito de aceite, sazónalos, mezcla bien y hornéalos a 200 ºC durante 20-25 minutos. En esta receta, Arguiñano acompaña las costillas con nabos asados, que ofrecen más vitaminas y propiedades que las patatas. Si compras nabos en manojos, puedes aprovechar tanto la raíz como las hojas. La raíz debe lavarse y cepillarse, sin necesidad de pelarla, ya que la mayoría de las vitaminas, minerales y fibra se encuentran en la piel. Puede utilizarse igual que las patatas.

Consejos Adicionales
¿CÓMO HACER LAS COSTILLAS MÁS LIGERAS? Sí, por extraño y un poco absurdo que parezca (si cocino costillas de cerdo quiero algo un poco pecaminoso, ¿no?), si queremos hacer este alimento menos calórico, debemos cocerlas o mejor, escaldarlas unos minutos en agua hirviendo para desgrasarlas.
Esta costilla al horno está tan sabrosa que casi os hará olvidar aquella preparada en barbacoa. Acompañadla de una ensalada, con unas patatas fritas o con una sopa de verduras y una cerveza fresquita y disfrutad de las comidas veraniegas.
Dato a tener en cuenta: Sabremos que van a estar bien cocidas cuando pasado el tiempo de cocción las sacamos del horno y estan super tiernas, van a ver que se desarman al intentar cortarlas y tienen que quedar un poco doradas por fuera!
Sin más que decir. A disfrutar, que las costillas de cerdo al horno es una receta imperdible!
Cuando Hago estás Costillas de Cerdo, Siempre Me Piden La Receta
Nota: El precio de los ingredientes puede variar.