Hace años, hablamos de una o dos décadas atrás, parecía un éxito irrepetible cuando grupos como Violadores del Verso o SFDK llenaban salas como Aqualung, Arena o La Riviera (cuyo aforo máximo ronda las 2.500 personas). El pasado 7 de abril, Natos y Waor abarrotaron el Palacio de Vistalegre con más de 11.000 fieles. Sobran las palabras. Y es que el éxito del que están disfrutando Natos y Waor en estos días comienza a superar todos los registros.
El dúo de hip hop madrileño, formado por Gonzalo Cidre (Buenos Aires, 28 años) y Fernando Hisado (Madrid, 32 años), ha experimentado un ascenso gradual, pero imparable. “Parte del encanto es que la mayoría de las cosas las hemos aprendido sobre la marcha, por ensayo y error. Y cuando hemos llegado a ciertas dimensiones, nos hemos rodeado de gente que sabía más que nosotros, pero siempre teniendo la última palabra”, explica Hisado a EL PAÍS.

El Camino Hacia la Cima
El camino al éxito no suele ser recto. Hay un trecho entre pasar las tardes en el barrio, entre pintadas, rapeando en batallas de gallos, y reunir a 11.500 almas en el Palacio de Vistalegre. De las casas okupa pasaron a salas; de ahí a pabellones multiusos y festivales de toda España; y de ahí a cruzar el Atlántico. Los datos de sus aforos no fueron ajenos a la generación que les precedió, la que llevó por primera vez al género del hip hop a otro nivel.
El documental Underground Kings, que se puede ver en Movistar +, narra el nacimiento y ascenso de este dúo, desde sus primeros pasos literales, en sus infancias, a los llenos en pabellones y salas de toda España en la gira de su álbum Cicatrices (2018). “Para nosotros es una locura, porque una cosa es meter a más de 11.000 personas en Madrid, que es un canteo, pero es tu ciudad y la más grande de España. Pero otra cosa es meter 5.000 en una ciudad como Salamanca, por ejemplo, que es un aforo que no hace ni Melendi”, asegura Cidre.
“Siempre es un aval que gente como [los raperos consagrados] Kase O, Zatu o Tote King nos muestren su respeto y su cariño, porque al final ellos fueron algunos de los pioneros en esta movida”, reconoce Hisado. Sus testimonios en el documental dan fe al momento que viven Natos y Waor, en una era en la que el género mueve masas. Underground Kings consiguió entrar tras su estreno la semana pasada en la lista de los contenidos más populares de Movistar.
ENTREVISTA COMPLETA 🍻 Natos y Waor: Bestias de la autogestión en el rap | #ESDLB cap.478
Sin perder el barrio de vista, estos corsarios (como se definen en su sencillo "Piratas") de la industria musical retratan los momentos claves que cambiaron su vida. Como un concierto en el que llenaron el centro social okupa de La Traba en 2012 (barrio de Legazpi, Madrid), ahora desmantelado, a cambio de una botella de ron Negrita, o la de su gran noche en Vistalegre.

Un Concierto Histórico: El 7 de Abril en Vistalegre
El grupo de rap Natos y Waor actuó el pasado 7 de abril en el Palacio de Vistalegre de Madrid. El dúo madrileño vendió todas las entradas para el concierto de su nuevo álbum Cicatrices antes incluso de que se publicase el disco. “Veníamos de un parón en el que solo habíamos hecho un par de conciertos el año anterior. Creo que la prueba de sonido fue más larga que el propio concierto.”
El Sold out fue casi inminente. No eran ni las siete cuando la cola para ver a Natos y Waor pasaba varias calles. Llovía y hacía frío, pero eso no paró a los miles de espectadores que estuvieron haciendo cola en las inmediaciones, varias horas antes del concierto, para poder entrar los primeros y tener los mejores sitios. CANNA se enorgullece de poder decir que estuvo apoyando uno de los mayores conciertos de rap de la historia a nivel nacional.
Una vez dentro, el ambiente se iba calentando. Comenzó la noche con la actuación de dos pesos pesados: Endikah y Fernando Costa. Endikah mostró que toda la experiencia obtenida con sus ex de 935 le ha servido para que su último disco, Involución, pegue bien sobre un escenario. Y Fernando Costa es una de las voces con más futuro de la escena. Pese a que lleve poco tiempo en el juego no se arruga en la tarima, y habrá que estar muy atentos al disco que presentará en los próximos meses. Ambos dejaron el listón alto, y sería injusto calificarlos como "teloneros", ya que la mayoría del público ya estaba presente en sus actuaciones gracias a la buena organización del evento y las ganas que había de este concierto.
El Plato Fuerte de la Noche
Sobre las 21:30 dio comienzo el plato fuerte de la velada. Ellos lo habían catalogado como "el concierto en el año", y lo dieron todo sobre el escenario para que así fuese. Natos y Waor (y DJ Saik) aparecieron sobre Vistalegre con "Botella para dos", el último capítulo de su exitosa serie "Barras Bravas", y desde el comienzo se pudo notar que su empatía con el público es total, casi perfecta. Pronto empezaron a soltar los temas que han convertido a Cicatrices en uno de los discos más escuchados de 2018 (por encima de discos de otros géneros musicales más populares) e himnos como "Piratas", "Bicho Raro", "Underground Kings" o "Generación Perdida" resonaron en Carabanchel, al igual que otros éxitos pasados como "Elegante" o "Gloria" junto al Arce.
Su experiencia en el mundo de la música quedó plasmada en su actuación y demostraron por qué se han convertido en el mayor fenómeno del hip hop español. La pantalla con una calavera gigante en 3D y los efectos visuales proyectados sobre ella, pocas veces vistos en un concierto de rap, y un sonido acorde a las circunstancias crearon una atmósfera inigualable.

Colaboraciones y Momentos Emblemáticos
Sin duda algunos de los puntos álgidos de la noche los ofrecieron las colaboraciones de su nuevo disco. Prometieron que estarían todas allí y así fue, exceptuando a Charlie (el MC anónimo, el Banksy del rap español). Y nombres como Denom, Recycled J y Costa aparecieron sobre el tablado para sumarse a la causa. Con mención especial para Denom (cuyo feat "Por ti" fue uno de los más coreados) y para Recycled, el otro Hijo de la Ruina, aportando otro de los momentos estelares de la noche con aquel "Hija de puta" de sus tiempos como Cool.
Aunque tal vez el momento más emotivo de la noche fue cuando el padre de Waor se sumó a tocar el bajo en "Ey mama". El invitado con más protagonismo fue de largo Costa. El madrileño tiene tres de los feats más potentes junto Natos y Waor, tres canciones perfectas para dejar al público en lo más alto, que sirvieron para cerrar el concierto junto a la imponente voz de Nic (y su emotivo "Calavera no chilla") y a "Bestsellers". Un final de fiesta espectacular, con más de diez mil personas saltando entregadas al impresionante show que ofrecieron estos dos veinteañeros.
En total más de dos horas de concierto, de intenso directo ante un público que se sabe de memoria y canta cada una de sus canciones, como ocurría antaño. Natos y Waor no se olvidaron de dar las gracias a sus fans y recordaron cómo empezaron de cero y han terminado de esta forma. Para cerrar una noche de éxito eligieron “Como es la cocaína”.
Impacto y Legado
Este 7 de Abril es el aniversario del concierto con el que Natos y Waor hicieron historia en Vistalegre. El dúo madrileño rompió todos los números, algo que no les pilla de sorpresa, pues como bien cantan en el single "Cicatrices", del álbum con este mismo nombre, “Los números hablan, hagamos balance. No solo no hay quien los alcance hasta el momento, sino que están sirviendo como ejemplo y vía de acceso para cientos de nuevos interesados al hip hop.”
Las grandes leyendas del rap en castellano como Violadores del Verso o SFDK iniciaron este proceso llenando salas que hace décadas eran imposibles de llenar. Natos y Waor, a día de hoy, están siendo partícipes importantes de este gran crecimiento del rap. Todo sirvió para comprobar que el rap está disfrutando de una segunda generación de grupos que saben lo que quieren. Y lo que quieren es seguir haciendo historia.
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