La necesidad de expresarse por escrito ha llevado al hombre a buscar materiales de todo tipo para plasmar su mensaje de forma duradera. A lo largo de la historia, diversos soportes han sido fundamentales para el desarrollo del libro, destacando el papiro egipcio, el pergamino y, posteriormente, el papel.

El Papiro: El primer "papel" de origen vegetal
Los egipcios inventaron hacia el año 3000 a.C. el primer papel enrollable, que tenía origen vegetal y se elaboraba a partir de un junco, el Cyperus papyrus, muy común en el río Nilo y en algunos países mediterráneos del África. Su uso se remonta a dos mil años o más antes de Cristo, y algunas personas seguían fabricándolo hasta principios del siglo XX. En el Imperio griego se escribía en cerámica, piedras pulidas, tablillas recubiertas de cera hasta que Alejandro Magno popularizó el uso del papiro fabricado en Egipto.
El papiro tuvo su auge con Alejandro Magno (siglo III a.C.). Su producción comenzó a decaer en el transcurso del siglo V d.C., siendo desplazado lentamente por el pergamino hasta que desapareció finalmente en el siglo XI, con la llegada del papel a Europa. Otra de las razones de la desaparición del papiro fue por su escasez, que lo hacía difícil de conseguir en otros países diferentes a Egipto.

Proceso de fabricación del papiro
La elaboración del papiro era monopolio real por su alto coste. La materia prima usada para la confección de este soporte se tomó de una planta acuática conocida por la palabra griega Cyperus Papyrus. Esta planta es atractiva, crece en forma de grupos; el tallo es algo triangular en un corte de sección, alcanza varios pies de alto, y alrededor de 10 centímetros de grosor. Es liso sin ningún nudo y termina en un gran racimo de flores. Las hojas, cortas y fibrosas, crecen alrededor de su base.
Para hacer la lámina de papiro, el tallo se cortaba primero en pedazos que tenían el tamaño de la hoja que se iba a confeccionar y luego cada pedazo se cortaba longitudinalmente en capas o películas delgadas por medio de un instrumento agudo y afilado. Las películas así obtenidas se estiraban, una al lado de la otra, sobre una mesa mojada, haciendo primero una capa en el tamaño en que se quería la hoja. Sobre ésta se colocaba una segunda en posición transversal que era machacada hasta formar una hoja del grosor deseado. Después de presionada se secaba al sol y se pulía con una concha u otra herramienta lisa y dura.
El alto y ancho de estas hojas variaba entre quince y cuarenta y seis centímetros, y por lo general se pegaban veinte de tales hojas una a otra para hacer un rollo, el cual se fijaba en un palo delgado. Tales rollos, de tan solo cuatro centímetros de diámetro, variaban entre 4.27 y 6.10 metros de largo, y para uso diario rara vez excedían de 9.14 metros. La superficie que principalmente se usaba para escribir en ella era la que tenía las tiras de papiro en sentido horizontal, o a lo largo, lo cual ayudaba en la escritura de renglones derechos, aunque a veces se usaba el dorso para completar un escrito.
Demostración de como se hace el papiro
El Pergamino: Durabilidad y versatilidad
Hacia el siglo II a.C. en la ciudad de Pérgamo, en la actual Turquía, se inventó una técnica de secado y pulido de la dermis de diversos animales como el cordero, la ternera, la gacela o la cabra. El pergamino es un material hecho a partir de la piel de cordero o de otros animales, especialmente fabricado para poder escribir sobre él. Se conoce algunos pergaminos desde el año 1.500 a.C. (rollos del mar muerto), pero se le atribuye su auge y desarrollo a Eumenes II, rey de Pérgamo, quien indujo a su producción organizada, a partir de la cuidadosa elaboración que daban los fabricantes griegos de su ciudad, de donde derivaría el nombre de pergamino.
El pergamino acabó sustituyendo al papiro por sus ventajas materiales, por ser un soporte más fácil de conseguir que el papiro, mucho más duradero y de mejor calidad. Pérgamo se convirtió en la ciudad productora por excelencia, dando su nombre a este material. A lo largo de la Edad Media el pergamino fue el material más utilizado como soporte para la escritura. La mayoría de manuscritos, documentos oficiales, códices, etc., fueron elaborados en pergamino. Permitió ciertas ventajas para la escritura, como el hecho de poder usarse ambas caras, la flexibilidad y la durabilidad.
El pergamino se siguió utilizando profusamente hasta finales del siglo XIX y principios del XX, tanto en documentos públicos como para uso artístico. Palimpsesto es el nombre con el que se conocieron las hojas de pergamino que se borraban y volvían a utilizarse.

Elaboración del pergamino con piel de cordero y otros animales
El pergamino destinado a la confección de libros y documentos se fabricaba con pieles de animales jóvenes (cordero, ternero o cabrito), porque los individuos adultos proporcionaban una membrana recia y basta que dificultaba el cosido de los cuadernos. De las tres partes que componen una piel, el pergamino se fabrica solo con la dermis, debiendo eliminar la epidermis y la hipodermis para que solo quedara la dermis durante el proceso de manufactura.
Para facilitar su separación, las pieles se sumergen en una solución de cal que permitirá efectuar el pelado y el descarnado. A continuación, se tensan en un caballete para su estiramiento y acabado, mientras con la ayuda de piedra pómez se frota la superficie resultante a fin de eliminar las últimas impurezas y pulir la superficie de escritura.
El método actual para tratar la piel y convertirla en pergamino o vitela es casi idéntico al empleado por los fabricantes de la Europa del Renacimiento. Se lava la piel, se frota con cal, se raspa con una cuchilla, se vuelve a lavar y se estira fuertemente asegurándola con tiras de cuero dentro de un marco de madera cuadrado o rectangular, según sea el caso. Se vuelve a raspar para asegurarle un grosor uniforme y finalmente se espolvorea con tiza frotándola minuciosamente con una piedra pómez fina, hasta lograr una superficie ideal para la escritura. Ni el pergamino ni la vitela se llegan a curtir, y por tanto estos materiales de escritura no son considerados como cueros verdaderos.
Tipos de pergamino
El pergamino de mayor calidad era la vitela, fabricada con pieles de animales nonatos o recién nacidos que se reservaba para los códices más lujosos. La vitela es otra variante del pergamino, se hace de las pieles de ternero, cabra o cordero. A diferencia del pergamino, se hace generalmente de todas las partes de la piel. Se puede distinguir la vitela del pergamino por el grano y las marcas del pelo del animal, que producen una superficie algo irregular. El pergamino tiene una apariencia muy consistente y no posee estas características. La piel para confeccionar la vitela no se abre en dos capas como sucede con el pergamino.
Otro tipo de pergamino que destaca es el purpúreo. Este tipo de pergamino es tan importante debido a la utilización de un pigmento conocido como "múrex", de un valor muy elevado y del cual se obtiene el color púrpura. El pergamino purpúreo consiste en una hoja normal de pergamino, con la particularidad de estar teñida con el pigmento púrpura.

Usos del pergamino a lo largo de la historia
El pergamino se utilizó en Europa hasta que en el año 751 d.C. tras la batalla de Talas en Asia central entre árabes y chinos por el control de la ruta de la seda, unos papeleros chinos cayeron prisioneros de los árabes y acabaron revelando el secreto de la fabricación del papel. Hacia el siglo XV, el pergamino comenzó a decaer frente al auge del papel. Sin embargo, su utilidad no se limitó solo a la escritura. También se utilizaba para revestir ciertos muebles que se querían decorar con cuadros o para encuadernar libros entre otras utilidades. El pergamino se empleó en la tauromaquia del siglo XVII. Durante la lidia del toro se empleaban unos pedazos de pergamino llamados parches. Estos parches podían ser de colores y estaban embadurnados con pez (brea) o goma y podían llevar adornos adheridos como cintas o lazos entre otros.
Demostración de como se hace el papiro
Del papiro al pergamino y al papel
Hay tres sustratos o soportes de escritura que han sido fundamentales para el desarrollo del libro: el papiro egipcio, el pergamino y el papel. Aunque la forma del libro llamado códice fue conocida desde el siglo I, no se difundió hasta el siglo IV. Los códices estaban compuestos de cuadernos de pergamino plegados, cosidos y encuadernados imitando la apariencia formal que tenían los polípticos de tablillas enceradas sobre las que también se escribía en la Antigüedad. El propio nombre de códice procede de la manera con la que se identificaban tales tablillas (codex) y los primeros códices fueron conocidos como codex membranei.
Entre los romanos, a comienzos del siglo II, el pergamino era ya de uso corriente y fue en el periodo del Bajo Imperio cuando desplazó definitivamente al papiro que aún subsistía, pues era mucho más barato y fácil de conseguir. Pero la evolución de la humanidad no se detendría y apareció el papel que resultaba más barato, más liviano y se podía coser y apilar más fácilmente, aunque al comienzo fue rechazado por ser menos durable que el pergamino. De hecho, los libros eran realizados completamente sobre pergamino antes de la introducción de la imprenta y aún posterior a ella.
| Material de escritura | Origen | Materia prima | Periodo de auge | Ventajas |
|---|---|---|---|---|
| Papiro | Egipto (c. 3000 a.C.) | Planta de papiro (Cyperus papyrus) | Alejandro Magno (siglo III a.C.) | Primer soporte enrollable, origen vegetal |
| Pergamino | Pérgamo (siglo II a.C.) | Piel de animales (cordero, ternera, cabra, gacela) | Edad Media | Duradero, versátil, escritura en ambas caras |
| Papel | China (c. 105 d.C.) | Fibras vegetales (bambú, algodón, cáñamo, lino) | Desde la invención de la imprenta (siglo XV) | Más barato, liviano, fácil de coser y apilar |