Hola, hoy traigo una comida potente y el motivo es que quiero participar en el concurso que organiza María del blog Cosicas dulces y alguna salada donde la temática del concurso es sobre platos típicos de tu pueblo. Alguien nos dijo que en una página web de comunidad custom y Harley, no se podían poner recetas de cocina, pero la tradición manda. Así que os traigo un plato típico manchego: los callos, pero no de ternera como es más típico encontrarlos envasados o en restaurantes y bares.

Si te gusta el sabor es un plato exquisito, los callos de cordero son extraordinariamente sabrosos y de textura fina pasan sin sentir. Para comenzar esta receta, necesitaremos los siguientes ingredientes:
- 3/4 kg de panzas de cordero.
- Chorizo, jamón y un poco de morcilla asturiana.
- 4 tomates maduros.
- Pimiento rojo y verde.
- Ajos tiernos, ajo y perejil.
- Guindilla (al gusto), pimentón de la Vera y menta fresca.
Preparación paso a paso
El primer paso consiste en limpiar y preparar la carne. Debemos poner los 3/4 kg de panzas de cordero en la olla a presión y hacerlas sudar, removiendo constantemente. Normalmente deben estar tiernas, pero es fundamental verificar de todas formas con un cuchillo antes de continuar.

Mientras la carne toma punto, preparamos el sofrito base. Añadimos pimiento rojo y verde y un par de ajos tiernos, dejando pochar todo el conjunto. Mientras tanto, vamos cortando 4 tomates en dados. Mezclar el ajo con el perejil con la ayuda de un robot de cocina para potenciar los aromas.
Una vez el sofrito esté listo, incorporamos los ingredientes de sabor:
- Junto al chorizo, jamón, un poco de morcilla asturiana.
- Abrir las morcillas a lo largo y las vaciamos.
- Añadimos los callos a la mezcla.
- Rectificamos de sal, picante y le añadimos una pizca de pimentón de la Vera.
- Nos conformamos con guindilla, que piquen pero no desinfecten.
Cortes Básicos (Parte 1)
El toque final y el reposo
Cocemos bien todos los ingredientes para que los sabores se integren correctamente. Rectificamos de picante y dejamos al chup chup 10 minutos. Es importante tratar la menta con cuidado: picar la menta, pero no en la batidora porque la magulla demasiado, mejor hacerlo en un vaso con tijeras. Echamos la menta en los callos, mezclamos bien y lo vertemos en una fuente alargada.
Si deseas conservar el plato para más tarde, cuando se haya enfriado, puedes poner todo en un recipiente en el congelador, ya que se va a formar una gelatina natural gracias a los pies de cordero añadidos. Guardamos algunos tallos verdes de menta para decorar el plato antes de servir.
