Hoy os voy a sorprender con esta receta de pechuga de pavo al horno con verduras, porque en cuanto la probéis y veáis lo jugosa y sabrosa que resulta, ¡no querréis hacerla de otra forma!
El Secreto de la Jugosidad: La Salmuera
El secreto para conseguir esta jugosidad y ese punto de sabor no es otro que la salmuera. Poner la pechuga de pavo en salmuera nos ayudará a que la carne quede más tierna y jugosa, algo ideal sobre todo si queremos cocinar la pechuga, ya que la sal ayuda a retener mejor la humedad durante la cocción. Al hacerlo de esta forma, la carne se sazona de manera uniforme desde el interior y ayuda a darle un toque aromático suave sin enmascarar el sabor natural del pavo.
La pechuga tiene fama de ser seca, pero todo está en el punto de cocción que le des. Lo ideal es que uses un termómetro de carne para saber cuando está lista. Una vez que llega a 73°C en el interior de la parte más gruesa ya está listo. Si no tienes un termómetro, puedes atravesar la pieza con un tenedor y dejar que los jugos caigan sobre un plato o bowl blanco. Si los jugos son rosados, necesita más tiempo. Si son claros, está listo.
Sabes que la pechuga está lista cuando la pinchas y los jugos que salen se ven transparentes sobre un plato blanco. Si están rosados, le falta. La mejor manera es usar un termómetro de carne y detener la cocción cuando el interior llega a 73°C / 163°F.
Retira la pechuga del horno y deja que descanse 10 minutos antes de cortarla.

Acompañamiento Saludable y Delicioso
Para acompañar al pavo, no hay nada mejor que hacerlo con vegetales como la zanahoria, el boniato o la cebolla morada, que además le van a dar un colorido maravilloso al plato. Como ves, esta pechuga de pavo al horno con verduras es una receta de lo más saludable.
Pon las verduras en un bol grande y añade 2 cucharadas de aceite de oliva. Lleva la bandeja al horno y asa el pavo con las verduras durante 1 hora o hasta que la temperatura interior del pavo sea de 71º C.
Para las papas al horno: Pica las papas en trozos medianos y de tamaño similar. Mezcla las papas con los otros ingredientes y llévalos al mismo horno del pavo cuando le quede poco tiempo. Se toman entre 20-30 minutos.

Versatilidad y Consejos Adicionales
¡La pechuga de pavo me encanta! Si la cocinas bien es súper jugosa y sabrosa. Ésta pechuga de pavo al horno con cítricos y papas con sésamo queda deliciosa y es muy rendidora.
Hacer una pechuga de pavo al horno es práctico. Requiere muy poca intervención de tu parte y el horno hace la mayor parte del trabajo. Si en tu casa viven varias personas, una pechuga entera alcanza fácilmente para 6 personas, y si viven pocos en tu casa puedes congelar los trozos de pavo cocido perfectamente.
La pechuga deshuesada de pavo que usé es de la marca Sopraval. Viene amarrada por una malla que hace que se mantenga como una sola pieza durante toda la cocción. ¡Eso ayuda mucho porque luego es mucho más fácil cortarla!
Las papas al horno con sésamo o ajonjolí son deliciosas. Siempre toasta bien tu sésamo antes de usarlo. Lo puedes hacer en una sartén a fuego medio y mezclando todo el tiempo o al horno a 120°C hasta que se doren. ¡Ésto hace que sepan mucho más rico, es impresionante cuánto mejoran! Y las papitas van súper bien con el pavo con naranja.

Variaciones y Sabores Adicionales
La Pechuga de pavo rellena es un plato delicioso y de cocina saludable, fácil de digerir y aconsejado especialmente para dietas o cenas de celebración en las que conviene poner platos no muy pesados. Las frutas del relleno le aportan jugosidad, lo mismo que la cebolla caramelizada y el jamón, ese puntito salado que contrasta con el resto.
Comenzamos a rellenar, primero ponemos las frutas deshidratadas (los higos los podemos cortar a la mitad), después la manzana, la cebolla caramelizada y el jamón picadito. Comenzamos a enrollar de modo firme y prieto y lo atamos como si fuese un paquete, da igual que esté más o menos bonito , lo importante es que lo ates lo mejor posible.
Pasamos el rollo para una fuente y en la misma fuente doramos las cebollas y los dientes de ajo muy bien picaditos (si hace falta pones un poquito más de aceite), espolvorea un poquito de sal y rehoga. Cuando la cebolla está ya lista, apártala para los lados y en el centro de la plancha vierte la manzana y dórala un poco. Agrega el Pedro Ximenez, el vinagre de Módena y el caldo, mezcla y coloca en el centro el rollo de pavo. Pinta con un pincel de cocina el rollo con aceite de oliva virgen extra.
Hornea 45 minutos, apaga el horno, deja reposar 5 minutos. Pasa la carne para otra fuente y vierte la salsa y todos los jugos que ha solteado el horneado en una olla. (el rollo tápalo con papel de aluminio para que no enfríe). Pon la olla al fuego y diluye la maicena en una taza con las 2 cucharadas de agua. Cuando la salsa de la olla tome el punto de ebullición agrega la maicena diluida en agua, revuelve con unas varillas para espesar un poco. Apaga el fuego y rectifica de sal. Vierte un poco de salsa en una fuente y coloca en el centro el rollo de pavo, corta algunas rodajas cortadas al bies. Sirve acompañado de guarnición.
Hoy quiero enseñaros a preparar una deliciosa receta de pechuga de pavo al horno con costra crujiente de maíz y mostaza, cocinada sin aceite ni ninguna otra grasa y que os puede venir bien cuando organicéis una comida. Podéis hacerla con pechuga de pavo o si lo preferís -o sois menos en casa-, con un solomillo de pavo que tiene un tamaño menor. Con los recortes he preparado unos deliciosos nuggets que he congelado y dejado listos para cuando no sepa qué hacer para cenar.
Para preparar la costra crujiente, aplastamos los copos de maíz y picamos las distintas hierbas aromáticas en trocitos pequeños, mezclando todo hasta que quede a nuestro gusto. Después, recortamos la parte exterior de la pechuga de pavo para darle forma, la sazonamos al gusto, la untamos con mostaza antigua que usaremos como pegamento y finalmente la cubrimos con nuestro preparado crujiente apretando con las manos para que quede bien adherido.
Cocemos patatas y zanahorias durante quince minutos en un cazo. Agregamos los orejones y las ciruelas pasas para que se hidraten en el agua caliente. Los disponemos en una fuente de horno, colocando el pavo en la parte central. Agregamos el vino blanco por encima de las patatas. Horneamos a 220ºC durante 30 minutos para que el pavo se cocine por dentro, la costra quede bien crujiente y las hortalizas de guarnición se doren un poco. Sacamos del horno y dejamos reposar unos minutos. Después cortamos la pechuga en filetes de forma transversal. Servimos en una fuente los filetes de pechuga de pavo acaballando cada uno sobre el anterior y ponemos la guarnición a un lado.
Como Hacer Pechuga de Pavo al Horno Jugosa | The Frugal Chef
Este plato se ha convertido en la joya de la corona de la comida americana de Acción de Gracias de Amy Riolo. La combinación de hierbas, ajo, especias, y jugo de limón crean un pavo sabroso y húmedo que es sencillo de preparar. El pavo debe ser rostizado unos 20-25 minutos por libra.
Precalienta el horno a 425°F (218°C). Golpea la pechuga de pavo hasta secarla con una toalla de papel y condiméntala con sal y pimienta. Coloca la pechuga de pavo con la piel hacia arriba en la cacerola. Pasar con un cepillo el aceite de oliva restante sobre el pavo. Espolvorea las hierbas de Provenza y el condimento para aves sobre el pavo, y frotarlos sobre la piel con tus manos. Coloca una cabeza entera de ajo, 1 mitad de limón, romero, tomillo, y salvia en la cacerola. Coloca el pavo en el horno, añade una taza de agua a la parte inferior de la cacerola, y rostiza por 1 hora, sin tapar. Baña el pavo después de la primera hora de cocción. Si el pavo luce muy dorado, cubrirlo con papel aluminio. Continúa horneándolo por otros 30-45 minutos o hasta que la temperatura interna de la parte más gruesa de la pechuga de pavo lea 180°F (82°C) en un termómetro para carnes.
Filtra el líquido de la parte inferior de la cacerola dentro de otra cacerola. Extrae el jugo de las 2 mitades restantes de limón, añádelo a la cacerola, y revuelve. Lleva a ebullición a fuego alto, cubre, y cocina durante 10 minutos o hasta que la salsa se haya reducido. Prueba, y ajusta los condimentos si es necesario.

Una carne que en contra de lo que se pueda pensar, queda jugosísima Es muy sencilla, quizás la única dificultad es que tu carnicero te prepare la pechuga abriéndola para rellenar. Yo no soy experta y lo hice yo sola, así que tampoco creas que es algo excepcional. Otro punto un pelín complicado es enrollar la carne, bueno, por momentos parece que se te escapa un poco de relleno por los extremos y no das atado y enrollado todo al mismo tiempo, no pasa nada, lo haces un poco más despacio, te aseguro que terminarás haciéndolo. El relleno que se haya salido lo agregas a la bandeja de hornear. Solo hay una cosa realmente dificultoso y es que te desanimes, tú siempre hacia adelante, es la única forma de que lo consigas.