Elegir la base de maquillaje adecuada puede ser un desafío, especialmente con la amplia gama de tonos y subtonos disponibles. Muchas veces, lo probamos en la mano en la tienda y al llegar a casa nos encontramos con que es demasiado oscura, demasiado clara o incluso nos deja un aspecto anaranjado. No te preocupes, no es que no sepas maquillarte, ni que tu piel sea complicada. Comprender el tono, el subtono y el tipo de piel es crucial para lograr un acabado impecable que realce tu belleza natural.

La importancia del tono y el subtono
Para acertar al elegir una base de maquillaje, es fundamental dejar atrás la idea de que la piel solo se divide en clara u oscura. Hay dos factores clave a considerar:
- Tono: Es el color visible de la piel, el que percibimos a simple vista y puede variar según la época del año (más claro en invierno o más bronceado en verano).
- Subtono: Es un matiz más sutil que se percibe bajo la superficie de la piel. A diferencia del tono, el subtono no cambia con el sol ni con el paso de las estaciones.
Cómo identificar tu subtono
Para identificar tu subtono no necesitas herramientas especiales. Basta con observar las venas de tus muñecas a la luz natural, sin maquillaje y sin filtros.
- Subtono frío (cool): Si las venas se ven azuladas o violáceas, lo más probable es que tu subtono sea frío. Este tipo de piel suele enrojecerse o quemarse con facilidad antes de broncearse. Los tonos plateados, los azules y los rosados suelen ser favorecedores. Busca fórmulas con matices rosados o ligeramente azulados. Muchas marcas la identifican con la letra C.
- Subtono cálido (warm): Cuando las venas se perciben verdosas o con un matiz oliva, hablamos de un subtono cálido. La piel suele broncearse con facilidad y los tonos dorados tienden a armonizar muy bien con el rostro. Opta por bases con pigmentos dorados, amarillos o melocotón. En el etiquetado suelen aparecer con la letra W.
- Subtono neutro (neutral): Si cuesta distinguir si las venas son azules o verdes, o parecen una mezcla de ambas, el subtono es neutro. Es uno de los más versátiles y se adapta bien a distintos matices. Las bases beige o marfil suelen funcionar especialmente bien. Busca la letra N en el envase.
Una técnica sencilla para saber tu subtono es observar cómo reacciona tu piel al sol. Si te pones muy morena cuando tomas el sol, tienes un subtono amarillo. Si te quemas con facilidad pero consigues estar algo bronceada, también tienes subtono amarillo, no tan intenso, pero lo tienes. La mayor parte de las mujeres mediterráneas con pieles claras y medias tienen subtono amarillo/oliváceo.

PIEL NEUTRA: CÓMO RECONOCERLA | TEORÍA DEL COLOR | TUMAKEUP
Subtono salmón para neutralizar
Si tienes la piel con rojeces o una hiperpigmentación amarronada, puede que tu subtono sea amarillo/oliváceo a pesar de las rojeces. Aplicar una base rosada en una piel amarillenta puede dejar un color sucio, una sensación de piel envejecida y anaranjada. En estos casos, para neutralizar y unificar, se recomienda una base de maquillaje con un punto de calidez, es decir, con un subtono ligeramente amarillo, nunca rosado. Un subtono más amarillo-beige neutralizará esta hiperpigmentación a la vez que la igualará al resto de la piel de alrededor. En el caso de los correctores de ojeras, si buscas neutralizar tonalidades amarronadas-moradas, los tonos melocotón o salmón son ideales para conseguir acabados nude-rosados ligeros.
La fórmula ideal para tu tipo de piel
Una vez identificado el tono y el subtono, hay otro factor igual de importante: la fórmula. De poco sirve acertar con el color si la base no se adapta a tu tipo de piel.
- Piel grasa o mixta: Si los brillos aparecen a las pocas horas, conviene evitar fórmulas demasiado ricas o aceitosas. Las bases para piel grasa o mixta suelen incorporar tecnologías que ayudan a controlar el sebo y mantener el maquillaje en su sitio.
- Piel seca: Cuando la piel tiende a la tirantez, los acabados mate pueden acentuar líneas de expresión o zonas descamadas. En este caso, las bases para piel seca con efecto glow, satinado o hidratante aportan confort y un aspecto más jugoso.
- Piel normal: Si tu piel está equilibrada, tienes mayor libertad a la hora de elegir.
Cómo probar la base de maquillaje correctamente
Para elegir la base de maquillaje correcta, no confíes en probarla en la mano, ya que el color y la textura de la piel de la mano no son los mismos que los del rostro. Sigue estos consejos de expertos:
- Prueba en la mandíbula: La prueba debe hacerse en la línea de la mandíbula, difuminando hacia el cuello. Esta zona refleja con mayor precisión el color natural de tu piel.
- Espera a que se asiente: Algunas fórmulas pueden oscurecerse ligeramente o cambiar de matiz al entrar en contacto con el aire y con el pH de la piel. Por eso, conviene esperar unos minutos antes de decidir.
- Verifica con luz natural: La iluminación de las tiendas puede distorsionar el color real del producto. Siempre que sea posible, comprueba el resultado con luz natural, ya sea acercándote a una ventana o saliendo al exterior con un espejo.
- Prueba tres tonos similares: Elige tres tonalidades distintas que sean similares a tu piel y marca tres líneas sobre la línea de la mandíbula para ver cuál se funde mejor con tu color. Una base bien elegida debe desaparecer sobre la piel, no notarse.

Además, es importante revisar tu base de temporada en temporada: si te bronceas en verano, tu tono cambia y también debería hacerlo tu base. Y recuerda, cada marca tiene su propia escala de tonos, así que aunque seas un tono "30" en una firma, puede que no lo seas en otra.
Decodificando las etiquetas: números y letras
Cada vez más, las marcas de maquillaje presumen de una variada y amplia gama de tonalidades de base de maquillaje que, si bien se adaptan mucho mejor al tono concreto de nuestra piel, esto puede terminar por ser confuso. Para ello tenemos que seguir las recomendaciones de maquilladores expertos.
Si hay letras junto a los números, esto te será aún más práctico porque determinan no solo su claridad u oscuridad, sino el subtono de piel. Algunas letras comunes son:
- C (Cool): Subtono frío (rosado o ligeramente azulado).
- W (Warm): Subtono cálido (dorado, amarillo o melocotón).
- N (Neutral): Subtono neutro (beige o marfil).
- En casos menos comunes también podemos dar con la letra 'P' que simbolizaría melocotón y la letra 'O' para oliva. Además, estas letras se pueden combinar entre sí.
Mientras que, si lo único que ves en la etiqueta de la base de maquillaje es un número de tres cifras, para identificar cuál es el mejor para tu tono de piel debes saber que el primer número indica la profundidad del tono, siendo los bajos los más claros y los altos los más oscuros. Por ejemplo, el 1 para claro, 2 para claro medio, 3 para medio, 4 para medio oscuro y 5 para oscuro. Los dos números que le siguen (10, 15, 20, 25...) suelen indicar variaciones dentro de esa profundidad.
El corrector de ojeras: un aliado esencial
El tono de corrector es uno de los elementos esenciales para lograr un maquillaje impecable. Este producto mágico no solo corrige imperfecciones y ojeras, sino que también ilumina y realza la belleza natural de tu piel. Elegir el tono de corrector adecuado es esencial para lograr un acabado natural y realzar la belleza de tu piel. Un tono incorrecto puede resaltar las imperfecciones en lugar de disimularlas, generando un efecto poco favorecedor. El corrector ideal debe fusionarse con tu piel de forma natural, cubriendo ojeras e imperfecciones sin dejar líneas visibles.

Cómo elegir el corrector de ojeras
Saber cómo elegir el corrector de ojeras es esencial para asegurar que el producto se adapte tanto a la tonalidad de tus ojeras como a las necesidades específicas de tu piel. Además, entender qué color tapa cada imperfección, también es clave para maximizar los beneficios de tu corrector.
| Tipo de piel | Tono de corrector ideal | Beneficios |
|---|---|---|
| Piel clara | Matices beige o rosados | Integración natural y efecto iluminador suave |
| Piel de tono medio | Tonos melocotón o dorados | Equilibra el rostro y aporta un brillo natural |
| Piel más oscura | Tonos marrones con matices cálidos | Se mezclan de manera uniforme con el tono de piel |
Cómo aplicar el corrector
Si sabes cómo aplicar el corrector de la manera adecuada, puedes realzar tu maquillaje al máximo, logrando un acabado uniforme y luminoso.
- Menos es más: Comienza aplicando una pequeña cantidad y ajusta según sea necesario.
- Difumina correctamente: Utiliza una brocha, una esponja o tus dedos para integrar el corrector con la piel.
- Sella con polvos: Los polvos translúcidos son ideales para fijar el corrector y aumentar su duración.
Para un acabado profesional, experimenta aplicando el corrector antes o después de la base según el nivel de cobertura deseado.