Montar nata y lograr que se mantenga firme sin que se baje es todo un arte en la repostería. A partir de ahora, podéis estar tranquilos: vuestra nata montada conservará su firmeza sin excepciones. Olvidad esos desastres culinarios en los que la textura perfecta desaparecía en cuestión de minutos. Estoy aquí para compartir con vosotros los mejores consejos para lograr una nata montada estable y duradera.

El secreto del éxito: la materia grasa
Existen muchos tipos de nata en el mercado, pero no todas servirán para montar ni para elaborar postres. Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la nata que compramos debe contener un mínimo de 35% de materia grasa (M.G.); lo ideal sería un 40%. La mínima diferencia de grasa es lo que hace que la nata tenga cuerpo de un día para otro.
En gran medida, el buen resultado para una perfecta nata montada no solo será gracias a nuestra destreza, sino al tipo de nata escogida. Actualmente, en algunos grandes supermercados se puede encontrar nata con un 38% de materia grasa.
La temperatura y los utensilios: pasos fundamentales
Es muy importante que la nata esté a 2ºC para que monte bien. Todo debe estar "muy frío", directamente de la nevera, y la nata más fría que nada. Se recomienda introducir el recipiente metálico en el congelador y también el pie de la batidora 15 minutos antes de batir la nata. Al ser metálico, tiene la capacidad de conducir el frío muy rápidamente.
- Recipiente: Siempre se utilizan varillas en forma de globo para conseguir el máximo de aire posible.
- Proceso: Debes empezar batiendo con varillas eléctricas a velocidad media; cuando esté espumosa, añade el azúcar y aumenta la velocidad hasta que espese.
- Precisión: No te alejes mucho, hay un segundo de diferencia entre una nata montada bien firme y mantequilla, porque en eso se transformará si te pasas de batido.
TM 31 vs VARILLAS. Promo Nata Montada.
Técnicas definitivas para estabilizar la nata
No se puede decir que todas las ideas tradicionales no den buenos resultados, pero esta sencilla técnica es la definitiva: el uso de estabilizador o gelatina. Para obtener una nata montada firme, existen varias opciones:
- Azúcar glas: Es un gran aliado porque entre sus componentes tiene una pequeña cantidad de almidón que ayuda a mantener una nata firme.
- Gelatina en hojas: Es la fórmula más efectiva. Se hidratan las hojas en agua, se escurren y se funden ligeramente antes de añadirlas a la nata semimontada en forma de hilo.
- Estabilizantes comerciales: Existen sobres de polvitos químicos que funcionan bastante bien para dar mayor consistencia.

| Método | Eficacia | Facilidad |
|---|---|---|
| Azúcar glas | Media | Muy alta |
| Gelatina | Muy alta | Media |
| Estabilizante | Alta | Alta |
Aromatizar la nata: un toque especial
Esta elaboración básica de pastelería protagoniza muchos dulces y es un acompañamiento irresistible. ¿Quieres darle un toque especial con sabores diferentes? Funcionarán mejor los productos concentrados, en polvo o líquidos, que apenas interfieran en la textura de la nata.
Puedes añadir aromas como vainilla, ralladura fina de cítricos como naranja y limón, o incluso café soluble para un toque intenso. Si buscas algo más arriesgado, los licores dulces o las especias molidas como la canela, el jengibre o el cardamomo transformarán tu nata en una creación gourmet.