Uno de los ingredientes más versátiles a la hora de preparar canapés, bocaditos o pequeños aperitivos es el hojaldre. La ventaja del hojaldre es que podemos comprarlo ya hecho, aunque siempre se puede hacer en casa. En cualquier caso, las opciones que vamos a ver en los supermercados generalmente dan muy buen resultado.
A partir de ahí, el cielo es el límite para presentar bocaditos de hojaldre dulces, salados o mezclarlos. Habitualmente, como van a ser elementos sometidos a calor, le va a ir bien que juguemos con productos fundentes o grasos como el queso o los embutidos. No obstante, debemos tener cuidado siempre al utilizar productos que hidraten más de la cuenta nuestra masa, ya que podemos perder el factor crujiente que buscamos en el hojaldre.
El hojaldre funciona muy bien para hacer pequeños aperitivos, canapés y otros picoteos sencillos en formato bocado para consumir individualmente. Al mismo tiempo, también es ideal para hacer otros bocados de mayor tamaño, como empanadas, cocas o para envolver alimentos en recetas de hojaldres rellenos, pensadas para compartir.
Me encantan estos platos útiles para un picoteo sencillo, de esos que se sacan mientras van llegando los invitados y que se tienen hechos de antemano, pues se comen en frío. Un formato muy divertido para reuniones y comidas de grupos, es el de los espirales con hojaldre: Así, os recomendamos los Espirales de tapenade y salmón o los espirales de parmesano y tomate seco con dos sabores, que sin duda os encantarán.
Uno de mis bocaditos preferidos en este formato pequeño son los bocaditos de hojaldre con queso de cabra y tomate seco, una receta que queda de cine y es ideal para picotear. Y si queréis atreveros con un sabor original, probad estas palmeritas de pesto, elaboradas con hojaldre que os van a cautivar.

En formato rollito el hojaldre también queda muy bien: seguro que disfrutaréis de los rollitos de salchicha y hojaldre, un bocado de origen británico, cómodo para lucirse en meriendas infantiles, o de los rollitos de hojaldre con crema de pimientos y salchichas, para los adultos o los niños más mayores.
Las setas en hojaldre quedan en un tamaño intermedio entre los pequeños bocados y los que os enseñamos a continuación. Por último, os dejamos en el capítulo de bocaditos de hojaldre un clásico como son estas mini napolitanas de jamón y queso, que sirven de base para muchos ejemplos de cocina con hojaldre que penséis.
Picamos el jamón cocido y reservamos. Cortamos el queso en tiras de un par de centímetros de grosor. Extendemos la lámina de hojaldre y la cortamos en tres tiras del mismo ancho. Doblamos uno de los lados de hojaldre sobre el relleno y pincelamos con un poco de agua. Cortamos las tiras de hojaldre relleno en piezas de bocado, pincelamos con huevo batido y espolvoreamos con queso rallado (opcional). Cocemos en el horno, precalentado a 200 ºC con calor arriba y abajo, durante 15 minutos o hasta que la superficie esté dorada.

Las empanadas, las cocas y los hojaldres rellenos son ideales para cocinar de una vez y trocear para compartir con los amigos. Qué pinta tiene este hojaldre de verduras y queso feta, ¿verdad? Con estas propuestas, la próxima vez que tengáis una cena de amigos o una comida familiar en casa, seguro que encontraréis ideas para sacar a la mesa en la fase de picoteo, antes de sentaros a comer. Espero que os vengan bien estas diecisiete recetas de hojaldre para el picoteo del finde y que las disfrutéis en buena compañía.
El Brisket: Una Pieza de Carne con Historia
El corte de carne del brisket se corresponde en España con el pecho de ternera, es la parte que está bajo el pescuezo del animal y entre el arranque de las dos patas delanteras. Aquí esta pieza ha sido considerada siempre carne de tercera, como la falda de ternera, que igual nos suena más.
La carne que consumimos es músculo animal y, en general, cuanto más movido y más fuerza tiene que hacer el músculo o más carga tiene que soportar, más fibroso es y más duro resulta para cocinarlo y comerlo: más colágeno contiene. Todas las proteínas cambian de estructura al calentar la carne, se desnaturalizan. En este caso concreto, a partir de los 60-65 °C el colágeno se comienza a convertir en gelatina, una sustancia mucho más blanda, para lo que solo hace falta continuar el asado o cocción un tiempo prolongado, hasta que toda la pieza llega a unos 70 °C.
El brisket tradicional judío se prepara a baja temperatura en cazuela al fuego o en el horno, lo que se llama un braseado, durante horas. Cocer en un recipiente cubierto, con más o menos líquido y durante más o menos tiempo, a fuego lento, y en ocasiones al horno, alimentos que deben ser ablandados: carnes de segunda y tercera categoría.
La cocción se suele efectuar en dos tiempos. En primer lugar se sofríe la carne en una materia grasa para dorarla, hasta obtener una coloración adecuada.

Brisket Braseado, Pecho de Ternera al Estilo Judío
Se trata de la versión sencilla y humilde del solomillo wellington, por eso de rellenar una masa de hojaldre y cocinarlo al horno. El único hándicap se nos puede presentar es el preparar la masa a mano o emplear las ya preparadas que podemos conseguir en casi cualquier gran superficie.
Para seguir en la línea de las masas saladas rellenas y al horno, una opción muy cercana es hojaldre de verduras, con el mismo juego de láminas crujientes pero con un relleno vegetal jugoso que funciona genial como principal o cena informal. También encaja de maravilla la empanada gallega con masa de huevo rellena de carne picada, que comparte esa idea de envolver un guiso sabroso en una masa dorada y crujiente, perfecta para cortar en porciones y llevar a la mesa sin complicarse la vida.
Me parece que queda muy chulo el formar una trenza con la masa de hojaldre, y además es bastante sencillo. Pero existen otras alternativas a las verduras rehogadas como acompañamiento de la carne. Con cebolla caramelizada, frutos secos, quesos de todo tipo, embutidos, salsa bechamel… las opciones son muchas y el resultado perfecto en todos los casos.
Troceamos la cebolla, los pimientos, la zanahoria y el ajo en trocitos pequeños. En una sartén grande calentamos 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva e incorporamos la cebolla y el ajo troceados. Vertemos el vino y dejamos que se evapore el alcohol. Mientras cocinamos la carne escaldamos el tomate para retirar la piel con facilidad. Haciendo una división imaginaria de la masa en tres partes, mantenemos la parte central entera y cortamos las dos laterales haciendo tiras de 2 cm. Pintamos la superficie de la trenza con huevo y horneamos con el horno precalentado a 220ºC durante 30 minutos.
El mejor Brisket para Rosh haShana #israel #tradiciones #judaísmo
Aquí tenéis un aperitivo fantástico, un plato de picoteo de 10 puntos, una cena de rechupete. El relleno es una idea pero podéis sustituir algún ingrediente o añadir otros, los que más os gusten. Podéis sustituir el queso de cabra por el que más os guste, un Arzúa-Ulloa, un roquefort, camembert, brie… y si nos gusta dulce, manzanas, peras y piñones, onzas de chocolate con frutos secos… os quedará un postre impresionante.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. ¿El relleno se puede hacer con carne ya cocinada? Sin problema. ¿Puedo congelar la trenza ya hecha? Sí, mejor congelarla una vez horneada.
Receta: Brisket Braseado, Pecho de Ternera al Estilo Judío
Tipo de receta: Segundo plato
Cocina: Estadounidense
Ingredientes:
- 3,5-4,5 kg de pecho de ternera
- Sal y pimienta recién molida
- 60 g de aceite vegetal
- 1 kg de cebollas
- 400 g de zanahorias
- 3 ramas de apio
- 6 dientes de ajo
- 250 ml de vino tinto o rosado
- 400 g de tomates troceados
- 3-4 cdas. de kétchup
- 250 ml de caldo de carne
- 4 ramitas de tomillo
- 3 hojas de laurel
- Sal y pimienta
Instrucciones:
- Limpia y pela las hortalizas, y corta las cebollas en juliana y las zanahorias y el apio en daditos.
- Sazona la pieza de carne con sal y pimienta recién molida abundantes. Ponla en una fuente de horno grande.
- Calienta el grill del horno a tope, y dora el brisket por ambas caras (si el peso de tu carne lo permite, dórala en aceite en una cazuela).
- En una cazuela amplia, agrega el aceite, calienta a fuego alto y añade la cebolla, la zanahoria, el apio y el ajo; deja que suden a fuego alto, removiendo a cada tanto, hasta que empiecen a tostarse.
- Añade el vino y desglasa el fondo, rascándolo.
- Agrega el kétchup y el tomate troceado, y mezcla.
- Vierte la mezcla de hortalizas en la fuente de horno y coloca encima la carne.
- Agrega las hierbas, sazona con sal el líquido y tapa con papel de aluminio.
- Mete la fuente en el horno precalentado a 150 ºC (sin aire) / 130 ºC (con aire) y asa el pecho de ternera durante 3,5 a 4,5 horas, hasta que al pincharlo con un cuchillo se note tierno.
- Saca la fuente del horno y deja reposar media hora.
- Prueba la sazón de la salsa y rectifica, si fuera necesario. Desecha el tomillo y el laurel.
- Saca la carne de la salsa y filetea finamente, en sentido transversal a la fibra del músculo.
- Devuelve la carne fileteada a la fuente para que se impregne de la salsa y mantén la fuente en el horno apagado otros 30 minutos, para que el conjunto no se enfríe.
-¿Merece la pena hacer esta carne?- Es verdad que muchos de los platos que cocino se deben a mi curiosidad y mis ganas de experiencias culinarias, y porque me dedico a la gastronomía. Estas carnes duras, igual que cualquier ragú, no son lo más jugoso del mundo, pero bien hechas y con buenos aderezos están muy ricas; se parece a la ternera en su jugo. Y en este caso el plato da poco trabajo y sirve para dar de comer a un regimiento, como en las fiestas judías.
¿Es la carne más deliciosa que hay? Por mucho que digan los estadounidenses, no (de hecho, esto es algo que comenta el autor de la receta de Serious Eats que he replicado, que por mucho que se diga, no es una carne jugosa).
-¿Cómo crees que quedaría al vacío y a baja temperatura, sous vide?- Pues quedará estupenda, como cualquier carne dura hecha con esta técnica, lo puedes ver en mis carrilleras de cerdo, mi cordero asado y mi magret de pato.
