Cuidar tus costillas te proporciona bienestar. Cuando una persona transmite bienestar y dinamismo, lo que nos informa de esas cualidades son aspectos que percibimos de manera inconsciente: la libertad de su respiración, la elasticidad de su columna y el torso, la facilidad de sus movimientos.
Una de las claves reside en un elemento al que rara vez prestamos atención: la flexibilidad costal, o lo que es lo mismo, la capacidad de nuestras costillas y de las articulaciones de nuestra caja torácica para adaptarse al movimiento.
Anatomía y función de las costillas
Nuestras costillas, hermosamente curvadas, son los únicos huesos elásticos del cuerpo. Ceden al aplicarles una fuerza -como un arco al lanzar una flecha- y vuelven a su estado de reposo cuando cesa esa fuerza. Adaptan su forma tanto a la variedad del movimiento respiratorio como al de la columna vertebral.
Las costillas son flexibles y, además, se articulan en muchos lugares con la columna. Cuidar esta movilidad proporciona un bienestar íntimo, pues procede de un lugar muy axial y central.
¿Qué articulaciones son esas tan importantes y tan secretas? ¡Más de ochenta! Cada par de costillas -hay doce pares- se une en dos puntos con la columna y también, por delante, con el esternón. Una porción de las costillas es de cartílago, todavía más flexible. Cuando la columna se mueve, todas estas pequeñas articulaciones se adaptan y se mueven también.
El tórax está compuesto de muchas estructuras firmes, entre ellas, tenemos al esternón, la clavícula y las diferentes costillas que forman la caja torácica. Las costillas están clasificadas, de acuerdo a su ubicación y con cuáles estructuras se articulan. Los tipos de costillas son: verdaderas, falsas y flotantes. De acuerdo al latín, el término costilla, es el resultado de la combinación entre los vocablos “costa” e “illa”, los cuales se refieren a lo más pequeño de una cosa.

La columna vertebral y su relación con las costillas
La columna vertebral, un vigoroso tallo. El mismo nombre de columna sugiere su función de soporte. Pero es también un junco flexible equipado para una considerable cantidad de movimientos: puede curvarse adelante y atrás, inclinarse a los lados, girar en espiral y combinar estos movimientos para realizar otros más complejos.
Esta movilidad de la columna es, ante todo, un trabajo en equipo: cada nivel vertebral aporta su granito de arena -unos grados- y la suma es impresionante. Si se pierde movilidad en el nivel torácico, los vecinos se verán afectados. Es entonces cuando pensamos en cuidar las cervicales o las lumbares, porque nos duelen. Pero la causa es un exceso de trabajo que solo se puede solucionar de verdad restableciendo el movimiento en las zonas perezosas.
La caja torácica y la respiración
Amplía la caja torácica para funcionar mejor. El nombre de caja torácica hace referencia también a su misión: constituir un recinto seguro para proteger nuestro valioso corazón. Los pulmones, además de protección, necesitan llenarse y vaciarse, variar su tamaño, y en eso ha de acompañarles también su envoltura, la cesta torácica, como se la llama en ocasiones para tener presente su plasticidad: como la de una cesta de mimbre fresco.
La respiración cotidiana, incluso la de reposo, necesita una cierta libertad de las costillas bajas para la acción del diafragma, que se mueve rítmicamente -como una hermosa medusa- dentro de este recinto adaptable.
Si te gusta hacer ejercicios para reforzar los abdominales superiores, no olvides también estirarlos para preservar esta movilidad. El estrés a veces se manifiesta como un "nudo en el estómago", y es un verdadero nudo muscular -de los abdominales y del diafragma- que bloquea la movilidad costal y refuerza un círculo vicioso. Cuando tengas ese "nudo", pon tus manos en la zona -el diafragma vive en el piso que hay debajo de los pectorales- y piensa en dar espacio, confort y libertad a tu respiración ahí. ¡Prueba! ¿Sencillo?

Afecciones relacionadas con las costillas
Pectus excavatum
El pectus excavatum consiste en que las costillas y el esternón (hueso central del pecho) crecen hacia dentro, generando una deformación visible en el centro del pecho. Esto da al pecho un aspecto ahuecado o cóncavo; por eso, esta afección también se conoce como "pecho en embudo" o "pecho hundido". Puede ser leve o grave. Cuando es grave, puede haber problemas con el corazón y los pulmones. Hay niños que nacen con esta afección. Otras veces no hay signos de ella hasta la pubertad.
Causas y síntomas
Los médicos no saben exactamente qué es lo que causa esta afección. En algunos casos, se da por familias. Los hombres la presentan con más frecuencia que las mujeres. Las pruebas genéticas permiten detectar estas y otras afecciones relacionadas en los niños con pectus excavatum. Los casos leves suelen ser muy poco visibles. Pero los casos graves de pectus excavatum pueden crear una profunda hendidura en el pecho que puede ser más profunda en uno de los lados del cuerpo. Las costillas pueden sobresalir en un lado del pecho. Otras veces, sobresalen las costillas inferiores. Es lo que se conoce como costillas ensanchadas y puede hacer que los niños más pequeños parezcan ser barrigones. Los niños mayores pueden tener problemas para hacer ejercicio o seguir el ritmo de otros niños de su edad en las actividades físicas. También se pueden marear al ponerse de pie. A veces, tienen un dolor en el pecho que aparece y desaparece, cansancio y/o falta de aliento. También pueden tener el ritmo cardíaco acelerado o palpitaciones (latidos irregulares). Los pectus excavatum tienden a empeorar cuando los niños hacen estirones.
Diagnóstico y tratamiento
Los médicos diagnostican el pectus excavatum a partir de una exploración física. Los niños con pectus excavatum necesitarán tratarse si presentan síntomas o si les molesta el aspecto de su pecho. Hay algunas opciones para corregir la forma del pecho:
- Campana de vacío: Se coloca sobre el pecho del niño y se conecta a una bomba que aspira el aire desde el dispositivo. Esto crea un vacío que tira del pecho o lo arrastra hacia delante. Con el paso del tiempo, la pared torácica acaba permaneciendo orientada hacia delante por sí sola. Los niños llevan puesta la campana de vacío todos los días durante varias horas seguidas. Pueden pasar entre 3 y 6 meses antes de que se observen cambios. Este dispositivo suele funcionar mejor con los niños más pequeños, pero se puede utilizar en todas las edades.
- Procedimiento de Nuss: Es una reparación mínimamente agresiva del pectus excavatum. El cirujano coloca una o varias barras metálicas curvadas dentro del tórax para empujar hacia fuera el esternón y las costillas. A veces, se añade una barra estabilizadora para mantenerlos en su sitio. El tórax se debería acabar remodelando de forma permanente en 2-3 años, momento en que el cirujano retirará las barras. Se trata de la operación más habitual para corregir el pectus excavatum.
- Procedimiento Ravitch: Es un procedimiento abierto. Un cirujano extirpa el cartílago que une las costillas al esternón. A continuación, coloca un sistema de soporte dentro del pecho para mantenerlo en la posición correcta. A medida que va volviendo a crecer nuevo cartílago, el tórax y las costillas se van manteniendo planos. El soporte se retira al cabo de unos 6 meses.
- Fisioterapia y ejercicios: Los médicos también pueden recomendar fisioterapia y ejercicios. Ambas cosas pueden fortalecer los músculos del pecho y mejorar la postura.
Todos los niños con pectus excavatum deben ser examinados por un cirujano de la pared torácica. Esta afección puede causar problemas incluso cuando no parece muy grave desde fuera.
Técnica para Tratar el Pectus Excavatum | Con el Dr. Patricio Herrera
Costillas expandidas durante el embarazo
Si son madres o están por serlo, sabrán que el embarazo provoca múltiples cambios en el cuerpo de una mujer. Uno de ellos es la expansión de las costillas, que se da para acomodar al bebé en crecimiento. Aunque esta adaptación es natural, hay quienes notan que sus costillas permanecen más anchas incluso después del parto, lo que puede causar incomodidad o un cambio en su silueta corporal.
Durante el embarazo, es natural que su útero se expanda para albergar al bebé, lo que genera presión sobre los órganos internos y la caja torácica. ¿Qué implica esto? Varios efectos, como la temida flacidez tras dar a luz por el estiramiento de la piel, una separación de las costillas o un fenómeno conocido como rib flare (expansión de costillas). En la mayoría de los casos, las costillas vuelven a su posición original de forma gradual después del parto.
Síntomas y soluciones
Algunos síntomas asociados a las costillas expandidas incluyen dolor torácico o lumbar, dificultad para respirar profundamente y debilidad del núcleo abdominal. Los ejercicios de fortalecimiento y movilidad torácica son cruciales para ayudar a que las costillas recuperen su posición natural. Algunos ejercicios recomendados son:
- Respiración diafragmática: Este ejercicio consiste en respirar profundamente desde el diafragma en lugar del pecho.
- Gato-vaca (Cat-Cow Pose).
- Puente de glúteos.
- Estiramiento lateral.
- Plancha modificada.
Practicar estos ejercicios con regularidad, al menos tres o cuatros veces por semana, puede marcar una gran diferencia en su proceso. Una mala postura, especialmente después del embarazo, hará que la expansión de las costillas permanezca, por ello, es importante ser conscientes de su postura y mantenerla erguida con los hombros hacia atrás y el pecho ligeramente elevado.
Las fajas reductoras conocidas como cinturillas son una herramienta popular y efectiva para cerrar las costillas expandidas. Estas prendas proporcionan compresión y soporte, lo que ayuda a alinear las costillas y el abdomen. Igualmente, ayuda a mantener una postura correcta durante las actividades diarias y reduce temporalmente la apariencia de las costillas, permitiendo que la ropa se ajuste mejor. Si adquirirán una cinturilla, recomendamos optar por materiales como powernet o lycra, que ofrecen compresión sin sacrificar la comodidad, asimismo, elegir diseños con soporte en la zona abdominal y torácica.
Es importante recordar que cerrar las costillas expandidas no es un proceso inmediato. Puede tomar semanas o incluso meses de esfuerzo constante, dependiendo del grado de expansión y las condiciones individuales. En Fajas Galess podemos ayudarles en su proceso. Contamos no solo con fajas colombianas, sino con cinturillas diseñadas específicamente para cerrar las costillas expandidas, por ejemplo, el modelo la Cinturilla-Corsé Luxury, que da una figura de reloj de arena, contornea la cintura. Cuenta con capa exterior de powernet, capa interior de lycra, varillas de metal, cremallera frontal y tres hileras de ganchos.
Síndrome de la costilla deslizante
El síndrome de la costilla deslizante se refiere a dolor en la parte inferior del pecho o en la parte superior del abdomen, el cual se puede presentar cuando sus costillas inferiores se mueven un poco más de lo normal. Las costillas son los huesos en su tórax que envuelven la parte superior de su cuerpo. Ellas conectan el esternón con la columna vertebral. Este síndrome usualmente ocurre en la 8va. a la 10ma. costillas (también conocidas como costillas falsas) en la parte inferior de su caja torácica. Estas costillas no están conectadas con el hueso del pecho (esternón). Un tejido fibroso (ligamentos), conecta a estas costillas entre sí para ayudarlas a mantenerse estables. Cuando las costillas se desplazan, presionan los músculos, nervios y otros tejidos circundantes. Esto ocasiona dolor e inflamación en la zona.
Incidencia y síntomas
El síndrome de la costilla deslizante puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en adultos de la mediana edad. Las mujeres pueden resultar más afectadas que los hombres. La afección usualmente ocurre en un lado. En muy pocas ocasiones, puede ocurrir en ambos lados. Los síntomas incluyen:
- Dolor intenso en la parte inferior del pecho o la parte superior del abdomen. El dolor puede ir y venir, y mejorar con el tiempo.
- Una sensación de golpeteo, chasquido o deslizamiento.
- Dolor cuando se aplica presión a la zona afectada.
- Toser, reír, levantar algo, hacer un movimiento de torsión o agacharse puede empeorar el dolor.
Diagnóstico y tratamiento
Los síntomas del síndrome de la costilla deslizante son similares a otras afecciones médicas. Su proveedor de atención médica tomará su historial médico y hará preguntas sobre sus síntomas. Se le harán preguntas, tales como: ¿Cómo empezó el dolor? ¿Hubo una lesión? ¿Qué empeora el dolor? ¿Hay algo que ayude a aliviar el dolor?
Su proveedor llevará a cabo un examen físico. Se puede realizar la prueba de maniobra de enganche para confirmar el diagnóstico. En esta prueba:
- Se le pedirá que se acueste boca arriba.
- Su proveedor enganchará sus dedos debajo de las costillas inferiores y las jalará hacia afuera.
- El dolor y la sensación de chasquido confirman la afección.
Basado en su examen, se puede llevar a cabo una radiografía, un ultrasonido, IRM o pruebas de sangre para verificar otras afecciones. El dolor usualmente desaparece en unas cuantas semanas. El tratamiento se enfoca en aliviar el dolor. Si el dolor es leve, puede usar ibuprofeno (Advil, Motrin), naproxeno (Aleve, Naprosyn) para aliviarlo. Puede comprar estos analgésicos en la tienda.
Converse con su proveedor antes de usar estos medicamentos si tiene enfermedad cardíaca, presión arterial alta, enfermedad renal, enfermedad hepática o ha tenido úlceras estomacales o hemorragia interna en el pasado. Tome las dosis según las indicaciones de su proveedor. No tome más de la cantidad recomendada en el envase o indicada por su proveedor. Lea cuidadosamente las advertencias en la etiqueta antes de tomar cualquier medicamento. Su proveedor también puede recetar analgésicos para aliviar el dolor.
Se le puede solicitar que:
- Aplique calor o hielo en el sitio del dolor. Envuelva el hielo en un paño. No ponga el hielo directamente sobre la piel.
- Evite actividades que empeoren el dolor, tales como levantar objetos pesados, realizar movimientos de torsión, empujar y levantar objetos.
- Use un soporte para el tórax para estabilizar las costillas.
- Consulte con un fisioterapista.
Para el dolor intenso, su proveedor puede administrarle una inyección de corticosteroides en el sitio del dolor. Si el dolor persiste, se puede realizar una cirugía para extraer el cartílago y las costillas inferiores, aunque este no es un procedimiento que se lleve a cabo comúnmente. El dolor a menudo desaparece completamente con el tiempo, aunque puede volverse crónico.
Costillas flotantes
Las características habituales que podemos encontrar en las costillas flotantes, es que estas tienen una curvatura irregular y un cuerpo donde se observan esquinas no tan definidas como las otras costillas. La cirugía de las costillas flotantes ha generado curiosidad y debate en los últimos años, especialmente en relación con procedimientos estéticos como la remodelación costal. Las costillas flotantes son dos pares de costillas que se encuentran en la parte más baja de la caja torácica.
La resección costal, en casos muy seleccionados, se pueden retirar por completo las costillas flotantes. La eliminación y remodelación de costillas flotantes no son cirugías habituales en la mayoría de centros médicos. ¿La extracción de costillas es reversible? No. Las costillas flotantes forman parte de nuestra anatomía y cumplen funciones concretas.

Síndrome de la costilla acampanada
La escoliosis suele ser la causa que se esconde tras el síndrome de la costilla acampanada. Si has notado que uno de los lados de tus costillas sobresale hacia fuera, no te preocupes, es algo muy común. En concreto, se trata de colocarnos en posición de plancha lateral con las piernas encogidas. Apoyados en la rodilla, elevamos la pelvis en dirección hacia adelante y subimos el brazo. El objetivo de este movimiento es provocar que la musculatura abdominal del lado de la costilla elevada trabaje.