Los nuevos conversos en los Estados Unidos y otros países de minoría musulmana a menudo tienen preguntas sobre qué tipos de carne son halal (está permitido comer). Abstenerse de comer carne de cerdo es obvio, pero ¿qué pasa con la carne de res que se vende en los supermercados o el pollo que se sirve en los restaurantes de comida rápida? Puede ser especialmente confuso porque los musulmanes "veteranos" que nos rodean a veces siguen pautas diferentes.
¿Qué es Halal?
Halal significa lícito y es la palabra que usan los musulmanes para designar todo aquello permitido por la ley islámica. En el lado contrario están los alimentos Haram, o prohibidos para el consumo, que sería cualquier carne procedente de animales muertos por golpes o estrangulamientos o carne de animales que hayan muerto de forma natural.
Para el musulmán actual, el término halal identifica un estilo de vida, que integra tanto el tema alimentario como de higiene, sanidad, economía, moda, comercio o turismo. Son un conjunto de prácticas permitidas: recoge todo lo lícito, lo saludable o lo aceptable según la sharia o ley islámica.

Diferencias entre Halal y Kosher
Tanto la comida kosher como la halal se preparan según las normas y las costumbres religiosas de los judíos y los musulmanes. La Torá y el Corán explican, entre otras leyes sobre la alimentación de estos creyentes, qué animales se pueden sacrificar y cómo hacerlo y cada una lleva sus correspondientes sellos distintivos, pero en la práctica, son muy similares.
En el caso de la alimentación kosher, solo tienen cabida las carnes de pollo y cordero, y además han de ser Kosher. La kashrut tiene dos bases muy importantes que establecen que la carne no debe ser consumida al mismo tiempo que los lácteos, y que prohíbe comer carne porcina en cualquiera de sus formas. Para saber qué carne es apta, hay una regla: solo se permite el consumo de animales terrestres que tengan pezuñas hendidas y que rumien (las dos cosas en el mismo animal). En el caso de las aves, La Torá nos dice que no se pueden tomar aves de rapiña, carroñeras, aunque esta definición suele traer polémica ya que podrá depender de la interpretación que haga el rabino. También La Torá da pautas de cómo se debe sacrificar el animal, y dejan bien claro que su misión es no causarle dolor. Su libro sagrado les prohíbe explícitamente el consumo de sangre, por lo que deben ser totalmente desangrados antes de ser consumidos, y hay que salarlos para deshidratar del todo la carne. Tampoco está permitido comer tendones, grasas, etc, por lo que también hay que limpiar estas zonas. Y como en las vacas a veces es muy difícil quitar todas las venas que se encuentran en la parte trasera, muchas veces se opta por consumir solo la parte delantera. Sobre el otro precepto importante que os decíamos antes acerca de que la carne no debe ser consumida al mismo tiempo que los lácteos, La Torá expresa que «un cabrito no debe ser cocido en la leche de su madre». Esta norma también se basa en la idea de que los lácteos y la carne proveniente de los mamíferos no deben ser consumidos a la vez.
La certificación Halal y el método de sacrificio
La mayoría se adhiere a la opinión islámica de que solo la carne certificada halal o zabiha está permitido comer. El jeque Yusuf Weltch, profesor de árabe, derecho islámico y espiritualidad, y miembro del cuerpo docente de la Guía de los Buscadores, es un erudito que comparte esta mentalidad.
Halal es en realidad el ritual que prescribe cómo debe ser sacrificado el animal. A diferencia del método europeo que se emplea en los mataderos, con un tiro en la cabeza al animal después de haberle aturdido para que sufra lo menos posible, con el método halal, los animales que se sacrifican deben ser degollados con un solo corte, para lograr un mayor drenaje de la sangre, evitando las toxinas y conservando mejor sus nutrientes.
Para tener la certificación halal se requiere que los animales no sean criados en ganadería intensiva, que estén lo más libres posible para moverse libremente y que su dieta sea estrictamente vegetariana; es decir, que coman pasto fresco, heno o ensilado (forraje seco y fermentado comprimido en rodillos). Tampoco deben ser tratados con antibióticos ni hormonas de crecimiento por parte de los veterinarios, ya que las hormonas podrían contener ingredientes provenientes de la carne de cerdo.
Según el Islam, toda vida es sagrada y los humanos debemos ser agradecidos por todo lo que comemos, considerando dichos alimentos como una bendición y dando gracias a Dios. De ahí que, el animal deba ser sacrificado bajo el ritual musulmán, siendo sacrificado en dirección a la Meca y en nombre de Alá.

¿Es la carne Halal más saludable?
A pesar de que no existen estudios científicos que demuestren que la carne halal sea más saludable, el consumo de carne halal sube año tras año y no solo en la comunidad musulmana (en Europa viven más de 25 millones de musulmanes, lo que representa un 7% de la población del continente) sino entre la europea también.
Debido a que la carne halal está completamente desangrada, puesto que la sangre es considerada como una sustancia nociva por el Corán, ésta es magra y sabrosa. Suele acompañarse con adobos caseros elaborados con especias naturales, evitando todo tipo de aditivos artificiales.
Además, a diferencia de los animales criados en la ganadería intensiva, la certificación halal requiere que los animales pasten libremente; sea pasto fresco, heno o ensilado -forraje seco y fermentado comprimido en rodillos-. El animal tiene que poder moverse, por lo que ejercitará sus músculos y la distribución de la grasa estará más infiltrada en vez de localizada.
La Unión Europea autoriza la práctica halal, pero hay algunos estados miembros como Suecia, Noruega, Austria, Estonia, Suiza, Lituania, Islandia y Dinamarca que la prohíben en sus territorios por considerar que los animales sufren más. Por otro lado, están los que defienden su base natural. Es más ecológica y respetuosa con los ciclos de la naturaleza y si se hace bien, es decir, con el corte rápido en el cuello para que el animal quede inconsciente, aseguran que no hay sufrimiento cuando se va desangrando.
Consumo de carne Halal y dilemas éticos
Opiniones académicas
Hay algunos estudiosos que sostienen que las carnes como el cordero, el pollo y la ternera sacrificadas en una nación de mayoría cristiana son de hecho halal, siempre y cuando digamos "bismillah" antes de comerlos. Es importante recordar que ambos puntos de vista de estos eruditos son opiniones islámicas válidas. En casos donde existan diferentes interpretaciones académicas de ciertas reglas, cada uno debe decidir por sí mismo qué argumento le parece más convincente.
Hay dos opiniones expertas respecto a este tema. Una es que es halal. Esto se basa en la idea de que las cosas impuras se vuelven puras cuando se someten a una transformación. Ellos dijeron: La impureza que el animal comió se transformó en sangre y carne que crece en el cuerpo, por lo cual es taahir. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) prohibió la leche de un animal que se alimenta de inmundicia o impureza, pero si el animal es apartado hasta que se vuelve puro, entonces es halal según el consenso musulmán, porque antes de eso, el efecto de la impureza se podía ver en la leche, los huevos, y el sudor, que emitía un hedor putrefacto y desagradable. Una vez que se elimina todo eso, se vuelve taahir (puro). Si la regla se establece por una razón, deja de aplicarse cuando esa razón desaparece. Y Allah sabe mejor.
Comer con musulmanes y no musulmanes
Si decidimos que lo mejor es comer solo carne que es zabiha, necesitaremos encontrar tiendas que vendan estos productos y buscar restaurantes que sean halal certificado. ¿Pero qué pasa con las visitas a casa de alguien? ¿Podemos comer la carne de res, pollo o cordero que nos sirven? ¿Debemos investigar si es zabiha, aunque los anfitriones sean musulmanes? Islámico adab y los modales deben ser fundamentales en nuestra forma de manejar estas situaciones. Es mejor nunca avergonzar ni poner en aprietos a las personas.
Si nuestros anfitriones son musulmanes practicantes, se nos desaconseja preguntarles sobre el origen de su carne. Se narró de Abu Hurairah que el Mensajero de Alá (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuando alguno de ustedes se presente ante su hermano musulmán y este le ofrezca comida, que coma de su comida y no pregunte por ella. Y si le ofrece algo de beber, que beba lo que le ofrezca y no pregunte por ello”.
¿Qué pasa con los amigos y familiares no musulmanes? ¿Deberíamos preguntarles dónde compraron la carne o pedirles que la compren zabiha para nosotros? Mantener los lazos familiares es importante, y compartir comidas es una forma en que familiares y amigos de diferentes religiones pueden conectar y disfrutar de la compañía mutua. Sin embargo, es buena idea idear algunas estrategias para poder manejar los dilemas a la hora de comer con diplomacia. Por ejemplo, podría ser demasiado exigente insistir en que un no musulmán compre y prepare carne halal para nosotros.
Para aquellos que son nuevos en el Islam, la cuestión de la carne zabiha no es el asunto más urgente a considerar. Es más importante aprender los fundamentos de la fe y comprender lo que está claramente escrito como halal o haram. Poco a poco, los conversos pueden ampliar sus conocimientos y abordar el tema de la carne.
Para quienes deciden comer solo carne halal, se ofrecen las siguientes estrategias:
- Si le invitan a cenar con personas no musulmanas, comuníquese con sus anfitriones con antelación. Infórmeles que, por motivos religiosos, no consume productos de cerdo ni alcohol.
- Ofrécete a llevar un plato principal para compartir. Así podrás comprar tu propia carne y prepararla de una forma que sepas que es halal.
- Si la preparación de la comida les parece demasiado difícil o estresante a tus anfitriones, o dudas de que puedan adaptarse a tus preferencias, propón una alternativa. ¿Quizás podrías ser tú el anfitrión y preparar la comida? ¿O quizás podrían reunirse todos en un restaurante halal?
- Di siempre "bismillah" antes de comer cualquier cosa y ten la sincera intención de consumir solo lo permitido. De esta manera, si ingieres algo accidentalmente que no sea halal, tu intención te protegerá.
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¿Dónde comprar carne Halal y encontrar restaurantes especializados?
Los establecimientos que venden carne halal deben tener en la puerta una pegatina que dice: "Garantía Halal de Junta Islámica". Este distintivo proviene del Instituto Halal y garantiza que el método se aplica al 100%. El Instituto Halal es una entidad creada por la Junta Islámica, impulsora y firmante de los Acuerdos de Cooperación entre los musulmanes y el Estado Español. Su finalidad es regular y certificar los productos y servicios destinados al consumo de los musulmanes en España.
La carne halal se adquiere en carnicerías con el distintivo oficial que están diseminadas por todo el país. O también se consigue a través de Proveedores.com, que es una guía completa de proveedores y distribuidores de carne Halal. Existen, por otro lado, tiendas online que se dedican a la venta directa de esta carne, como freshnau.com/halal o jaimaalkauzares en Madrid; o halalmarket.es en Barcelona o el primer supermercado con certificación halal, el Halal Empordá en Girona, que también tiene venta online.

Hay empresas españolas de calidad como la pyme leonesa Cecinas Nieto (la única fábrica de Cecina 100% Halal de España) y que, bajo la marca Alazán, comercializan su ya conocida Cecina de León IGP que ha sido galardonada con el Tenedor de Oro al mejor alimento importado en los premios Great Taste 2019, obteniendo las Tres Estrellas de Oro Great Taste 2019, que se equipara a "El Oscar de la alimentación".
Dado que la comunidad musulmana es grande y también vienen a España turistas, los restaurantes especializados en comida halal están proliferando en todas las ciudades, principalmente en Madrid y Barcelona y también, por proximidad a Marruecos, en todo el sur de España. Si el musulmán que viaja no encuentra un restaurante con comida halal se ve obligado a comer vegetariano, y para las comunidades musulmanas la carne es fundamental en su gastronomía. Y el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No debe haber daño causado ni daño recíproco”.