Coliflor Refrita y otras Guarniciones Versátiles

La coliflor es un vegetal muy versátil, el cual podemos cocinar de muchas formas. Su sabor suave y neutro la convierte en una excelente base para platos donde los condimentos sean los protagonistas. Es un ingrediente esencial en cualquier cocina, versátil y lleno de posibilidades.

Este vegetal procede del Mediterráneo oriental y es muy saludable por sus nutrientes, que ayudan a reducir el riesgo de padecer varias enfermedades. La blanca es la variedad más común y puedes encontrarla todo el año, aunque su mejor momento es de septiembre a enero.

Campo de coliflores

Propiedades nutricionales de la coliflor

La coliflor es una verdura rica en fibra, vitaminas y minerales, lo que la hace una opción nutritiva e interesante para sumar al repertorio. Su principal componente es el agua, lo que acompañado de su bajo contenido en carbohidratos, proteínas y grasas, la convierten en un alimento de escaso aporte calórico. Se considera buena fuente de fibra, así como de vitaminas, sobre todo la vitamina C y minerales. Por todo ello, favorece el tránsito intestinal.

Si buscas una receta baja en calorías y llena de nutrientes, la coliflor con refrito es una excelente opción. Además, la coliflor aporta fibra, vitaminas y antioxidantes, mientras que el aceite de oliva suma grasas saludables.

¿Cuándo no se debe consumir la coliflor?

La coliflor tiene un alto contenido en fibra, lo que es muy beneficioso en la mayoría de casos. Sin embargo, también puede causar gases, malestar digestivo o hinchazón abdominal, especialmente en personas con sensibilidad gastrointestinal o trastornos como el síndrome del intestino irritable (SII). Si te encuentras en uno de estos casos, mejor prescinde de ella.

Cómo elegir y conservar la coliflor

Cuando vayas a comprarla, procura elegir aquellas que tengan hojas verdes y tiernas, y una masa firme, compacta y limpia. Si la aprietas ligeramente y se ablanda, mejor coge otra. Para conservar la coliflor y sus propiedades nutricionales y organolépticas, puedes mantenerla en la nevera sin sacarla de su bolsa de plástico perforada.

Cómo limpiar la coliflor

  1. Empieza cortando la base y arrancando las hojas. Puedes retirarlas o aprovecharlas como si fueran otra verdura.
  2. Lávala sumergiéndola en agua y un chorrito de vinagre durante unos minutos.
  3. Separa las distintas partes de la masa, déjala en agua unos minutos más y enjuaga.

También puedes congelarla una vez limpia. Para ello, hierve los cogollos durante tres minutos y deja que se enfríen antes de meterlos en el congelador.

Consejos para cocinar la coliflor sin mal olor

Su fama de provocar flatulencia y su olor algo fuerte al cocinarla, hace que no sea la verdura más popular. Sin embargo, puede que le des una oportunidad cuando veas todo lo que da de sí. Puedes prepararla al vapor, al horno, guisada, frita, hervida o gratinada. Al vapor o al microondas son las formas más adecuadas para que conserve la mayor parte de sus nutrientes.

Coliflor cocinándose al vapor

Hay alimentos que al cocinarlos huelen algo fuerte, como el pescado, el huevo cocido o el ajo. En el caso de las verduras como el repollo o las coles de Bruselas, ese mal olor es debido a los compuestos de azufre que contienen. Estos trucos te ayudarán a evitarlo:

  • Leche: Añade un chorrito de leche al agua en el que vas a cocerla. Le dará un sabor más suave, así que saldrás ganando por partida doble.
  • Limón: Añade dos cucharadas soperas de zumo de limón y neutralizarás el olor sin aportar sabor.
  • Vinagre: Vierte un chorrito en el agua. Ten en cuenta que, aunque dejará de oler a coliflor, sí que olerá algo a vinagre, así que tendrás que valorar si te convence o no este método.

Cómo cocer coliflor para que no huela y quede blanca

Especias que combinan con la coliflor

Si cocinas la coliflor hervida o al vapor, igual te interesa darle un toque de sabor pero sin sumar calorías, es decir, prescindiendo de salsas más densas o elaboradas. Una buena idea es agregarle especias que le darán un extra de sabor e incluso un toque picante de lo más interesante. Ojo, porque hay algunas que en exceso pueden resultar demasiado intensas, como es el caso de la nuez moscada, el comino o el cardamomo.

Orégano, estragón, laurel, cebollino, cilantro, perejil, curry, pimentón, pimienta, cúrcuma, sal, hojuelas de pimiento rojo, menta y semillas de apio, mostaza y amapola son algunas de las que mejor combinan con la coliflor.

Recetas de coliflor refrita y otras guarniciones

La coliflor es una guarnición ideal para carnes y pescados, pero también funciona como protagonista absoluta de cremas, acompañada de bechamel o simplemente empanada.

Coliflor refrita tradicional

Esta es una receta bien simple que resalta el sabor de la verdura crucífera. La coliflor con refrito es una receta tradicional, especialmente popular durante las fiestas navideñas y celebraciones familiares. El sabor delicado y suave de la coliflor se ve complementado por el toque intenso del refrito de ajo, creando una combinación irresistible. Es un plato fácil de preparar que puede servir como acompañamiento o incluso como plato principal en una comida ligera. Con pocos ingredientes, puedes elaborar un plato sabroso y reconfortante.

Ingredientes:

  • Una coliflor fresca
  • Dientes de ajo laminados
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimentón dulce o picante (opcional)
  • Sal y pimienta a gusto

Preparación:

  1. Comienza por separar la coliflor en ramilletes. Usa un cuchillo para cortar la base del tallo y separa los ramilletes con las manos. Es importante que los ramilletes sean de tamaño uniforme para que se cocinen de manera uniforme.
  2. En una cazuela grande, añade abundante agua y una pizca de sal. Lleva el agua a ebullición y, cuando esté hirviendo, añade los ramilletes de coliflor. Cocina la coliflor a fuego medio-alto durante 20-25 minutos o hasta que esté tierna, pero no demasiado blanda. Para comprobar si está lista, puedes pincharla con un tenedor; debe estar suave, pero no deshacerse.
  3. Una vez cocida la coliflor, escúrrela bien para eliminar el exceso de agua. Coloca los ramilletes en una fuente amplia y plana, donde verterás el refrito más tarde. Asegúrate de que no quede agua en la coliflor, ya que esto podría afectar la textura del plato.
  4. Pela los dientes de ajo y córtalos en láminas finas. En una sartén, agrega un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Calienta el aceite a fuego medio-alto. Es importante que el aceite esté lo suficientemente caliente para que los ajos se doren rápidamente, pero sin llegar a quemarse. Cuando el aceite esté caliente, añade los ajos laminados a la sartén. Sofríe los ajos durante unos 2-3 minutos hasta que estén dorados, pero no los dejes demasiado tiempo para evitar que se quemen, ya que esto puede hacer que el sabor del ajo se vuelva amargo. Es recomendable mover los ajos con una cuchara de madera para evitar que se peguen o se quemen.
  5. Una vez que los ajos estén dorados y fragantes, vierte el refrito (aceite con los ajos dorados) sobre los ramilletes de coliflor ya cocidos y escurridos. Asegúrate de que el refrito cubra bien toda la coliflor, lo que le dará un sabor intenso y delicioso.
  6. Sirve la coliflor con refrito inmediatamente después de verter el aceite. Puedes acompañarla con un poco de pan casero o como complemento de un plato principal. La textura suave de la coliflor combinada con el sabor profundo del ajo frito hará de este plato un éxito en cualquier comida.
Coliflor refrita con ajos dorados

Para darle un toque diferente a la receta, puedes añadir un poco de pimentón dulce o picante al refrito de ajo. También puedes probar con un toque de tomillo o romero, que combina perfectamente con el sabor suave de la coliflor. La coliflor con refrito es perfecta como acompañamiento de platos como cordero asado, pollo a la parrilla o un rape al horno. También puedes acompañarla con una ensalada verde para hacer un plato más equilibrado. Si tienes sobras de coliflor con refrito, puedes guardarlas en un recipiente hermético en el refrigerador durante 2-3 días. Para recalentar, simplemente caliéntala en una sartén a fuego lento con un poco de aceite.

Croquetas de coliflor

Estas croquetas de coliflor son deliciosas y se pueden servir como acompañante, o si las haces más pequeñitas, también son fantásticas como un aperitivo para fiestas y reuniones. Lo mejor de todo es que las puedes preparar con anticipación y congelarlas. Para calentarlas, solo déjalas afuera hasta que estén a temperatura ambiente y luego mételas en el horno por unos minutos hasta que estén calientes.

Ingredientes:

  • Coliflor
  • Huevo
  • Perejil
  • Cebollines
  • Sal y pimienta
  • Queso parmesano
  • Aceite para freír

Preparación:

  1. Coloca la coliflor, huevo, perejil, cebollines, sal, pimienta y queso parmesano en un procesador de comida.
  2. Divide la mezcla en 10 partes iguales.
  3. Calienta suficiente aceite en un sartén a fuego medio hasta que alcance 350º F.
  4. Fríe las croquetas hasta que estén doradas por ambos lados, unos 2-3 minutos.

No agregues mucha sal, ya que el queso parmesano es bastante salado.

Croquetas de coliflor doradas en un plato

Coliflor al horno en "filetes"

Hay guarniciones que nacen como acompañamiento y acaban robándole protagonismo al plato principal. Esta coliflor al horno es exactamente eso. La clave está en tratar la coliflor como lo que es: un vegetal con carácter, capaz de desarrollar un sabor profundo cuando se cocina bien. Al asarla en forma de «filetes», se multiplica la superficie de contacto con el calor, lo que permite que se dore, se caramelice y adquiera una textura irresistible por fuera, manteniéndose tierna por dentro.

Además de su sencillez, esta receta tiene otra gran virtud: se adapta a casi cualquier menú. Funciona igual de bien junto a carnes y pescados al horno que como base vegetal para una comida más ligera. Incluso puede convertirse en plato principal si se acompaña de una salsa cremosa, un puré de legumbres o un cereal como cuscús o quinoa.

Ingredientes:

  • Una coliflor grande
  • Aceite de oliva
  • Ajo en polvo
  • Pimentón
  • Sal y pimienta
  • Mostaza de Dijon

Preparación:

  1. Precalienta el horno a 220 ºC. Retira las hojas de la coliflor y corta un poco la base del tronco para que se mantenga estable.
  2. Colócala en vertical y córtala en «filetes» de unos 2 cm de grosor.
  3. Mezcla el aceite de oliva con el ajo en polvo, el pimentón, la sal y la pimienta.
  4. Hornea durante unos 15-20 minutos, hasta que la base esté bien dorada.
  5. Saca la bandeja, pincela ligeramente con mostaza de Dijon, da la vuelta a los filetes y vuelve a hornear entre 7 y 10 minutos más, hasta que estén tiernos y profundamente tostados.

Desde el punto de vista nutricional, es una guarnición ligera pero muy saciante.

Coliflor gratinada con brócoli

La coliflor gratinada es una de las maneras más clásicas de preparar este rico vegetal. Esta receta es muy sencilla y debido a lo tradicional y sabrosa que es, es sin duda una buena opción de guarnición, siendo ideal para acompañar un buen filete asado o incluso un rico pollo en salsa.

Ingredientes:

Ingrediente Cantidad
Coliflor 1 kg
Brócoli ½ unidad
Caldo de pollo 150 ml
Nata 200 ml
Harina 2 cda
Queso idiazábal rallado 100 g
Aceite de oliva Al gusto
Sal y pimienta negra molida Al gusto

Preparación:

  1. Para comenzar vamos a cocinar la coliflor y el brócoli, para ello los ponemos en una olla con agua hirviendo con una pizca de sal y y dejamos cocinar hasta que estén tiernos.
  2. Cuando estén listos, los escurrimos y reservamos.
  3. En una cazuela aparte ponemos a calentar un chorrito de aceite y cuando esté caliente agregamos la harina y le damos vuelta para que se sofría un poco.
  4. Luego incorporamos el caldo de pollo, previamente calentado, y vamos mezclando con un batidor para que vaya tomando forma de una crema.
  5. Ahora, agregamos la nata y seguimos revolviendo. Cuando la salsa esté bien homogénea incorporamos la mitad del queso idiazábal y mezclamos bien.
  6. Por último, agregamos una pizca de sal y pimienta y retiramos la salsa del fuego.
  7. En una cazuela ponemos la coliflor y el brócoli y cubrimos con nuestra salsa blanca y después espolvoreamos con el resto del queso idiazábal.
  8. Llevamos al horno a 180º C y dejamos cocinar hasta que gratine y adquiera un lindo color dorado. Después retiras del horno y sirves a conveniencia.
Coliflor y brócoli gratinados con queso

Brócoli o coliflor: ¿cuál elegir?

El brócoli y la coliflor son dos ingredientes esenciales en cualquier cocina, versátiles y llenos de posibilidades. Ambos pertenecen a la familia de las brasicáceas y comparten una estructura similar, pero sus diferencias en sabor, textura y aplicaciones culinarias hacen que cada uno tenga un lugar especial en el recetario.

Textura y sabor

El brócoli tiene una textura más firme y crujiente, con un sabor ligeramente dulce y herbáceo. Por su parte, la coliflor es más tierna y tiene un gusto más suave y neutro, lo que la convierte en una excelente base para platos donde los condimentos sean los protagonistas.

Métodos de cocción

Ambos vegetales se pueden consumir crudos, aunque el brócoli suele mantener mejor su textura al cocerse. Para realzar su sabor y conservar sus propiedades, es recomendable cocinarlo al vapor, salteado o asado con un toque de aceite de oliva y especias. La coliflor, en cambio, es perfecta para purés, gratinados e incluso como sustituto de ingredientes más calóricos, como en la famosa "coliflor arroz" o la base de pizza sin harina.

Con qué combinarlos

El brócoli combina muy bien con ingredientes cítricos, frutos secos y quesos intensos como el gorgonzola o el parmesano. En cambio, la coliflor destaca en platos con curry, comino o bechamel, absorbiendo a la perfección los sabores que la acompañan.

No hay un ganador absoluto entre el brócoli y la coliflor, ya que cada uno aporta su propio carácter en la cocina. Si buscas un toque crujiente y fresco, el brócoli será tu mejor opción. Si prefieres una base neutra para recetas más elaboradas, la coliflor será tu aliada perfecta.

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