La historia de Chucena se encuentra profundamente arraigada a la evolución de la región andaluza, con un origen vinculado a los antiguos asentamientos de Tejada la Vieja y Tejada la Nueva, situados en el municipio de Escacena del Campo. Tejada la Vieja fue un enclave fundamental desde el inicio del primer milenio hasta su desaparición a mediados del siglo IV a.C. El desarrollo urbano de Chucena se produjo de manera gradual a partir de la Edad Media, impulsado por el progresivo despoblamiento de estos núcleos vecinos.
Tras la conquista de la zona en 1253 bajo el reinado de Alfonso X, Chucena pasó a formar parte del Concejo de la ciudad de Sevilla como tierra de realengo. La riqueza histórica de la villa está documentada en sus Archivos Municipales, que permiten reconstruir el devenir del Marquesado desde el siglo XVI hasta la actualidad. Estos registros se complementan con los archivos de la Casa de Medinaceli, cuya documentación sobre Chucena se remonta al siglo XIII, coincidiendo con el inicio de la conquista cristiana.
La historia de la localidad está indisolublemente ligada a la de Alcalá de la Alameda, un núcleo cercano que hoy se encuentra deshabitado. Ambas villas compartieron sus primeras Ordenanzas en 1568, las cuales facultaban al Marqués para intervenir en asuntos militares, de justicia y de administración política. Durante el siglo XVIII, una epidemia de peste aceleró el declive de Alcalá de la Alameda, convirtiéndola en dependiente de Chucena, hasta que en 1812 se constituyó el primer Ayuntamiento constitucional, que englobó a ambos núcleos junto a dehesas cercanas.

Identidad, Agricultura y Patrimonio
Desde sus orígenes, Chucena ha sido un núcleo eminentemente agrícola y ganadero. Esta actividad económica, centrada tradicionalmente en la producción de aceituna, cereales y vid, ha moldeado el carácter de sus habitantes y ha generado tensiones históricas, como los enfrentamientos con el Concejo General de la Mesta. Un símbolo emblemático de este vínculo con la naturaleza fue el legendario "Pino del padre Jacinto", un árbol centenario declarado Monumento de Interés Local en 1954, cuya importancia fue tal que aún hoy figura en el escudo heráldico del pueblo.
Apellido Acevedo Significado y Origen - Escudos de Armas y Heráldica - Documental
La vida social de Chucena destaca por una rica variedad de celebraciones y tradiciones, marcadas por un calendario festivo que combina religiosidad y costumbres populares:
- La Fritá: Tradición que inaugura el calendario festivo en febrero.
- Semana Santa: Momento cumbre con la Estación de Penitencia de la Hermandad del Santísimo Cristo de Burgos y Ntra. Sra., destacando la antigua tradición del "Juego de las Chapas".
- Romería de San Isidro Labrador y la Divina Pastora: Celebración primaveral con medio siglo de historia.
- Fiestas Patronales (14-17 de agosto): Honor a la Virgen de la Estrella, con actividades como el Concurso Morfológico del Caballo.
Gastronomía Tradicional de Chucena
La gastronomía chucenera refleja el apego a la tradición andaluza, ofreciendo platos elaborados con productos locales de gran calidad. Entre sus recetas más características se encuentran:
| Plato | Descripción |
|---|---|
| Caldereta | Guiso de carne de cordero o cerdo con verduras. |
| Sangre con tomate | Refrito tradicional en salsa de tomate casera. |
| Hornazos | Dulces típicos de Semana Santa con ajonjolí. |
| Canelones | Tortas de almendras molidas. |
Otros manjares destacados incluyen la asadura en colorao, el pollo con almendras y los sabrosos caracoles y habas cochas, considerados excelentes aperitivos en toda la región. La repostería local, fundamentada en el uso de miel, azúcar y frutos secos, mantiene el toque árabe que caracteriza a la cocina del sur peninsular.
