Un terremoto sacude la Fórmula 1. Christian Horner ha sido despedido por Red Bull de su puesto de jefe de equipo de la escudería austriaca, el único que ha tenido en 20 años de historia en la Fórmula 1. Red Bull ha confirmado que Horner dejará oficialmente la organización tras acordar una liquidación cuyo monto se mantiene confidencial, aunque se estima que se sitúa entre 70 y 100 millones de dólares. Según medios como la ‘BBC’, la indemnización que tuvo que pagar Red Bull a Horner podría alcanzar los 90 millones de euros, aunque otros medios hablan de una cantidad que está entre los 60 y los 100 millones. El citado medio neerlandés, cercano a la familia Verstappen, destaca que Christian Horner deberá realizar un periodo de ‘gardening’ (espera obligatoria antes de empezar a trabajar con otro equipo) de unos 9 meses, pudiéndose incorporar a otro conjunto a partir del próximo verano de 2026, una vez iniciada ya la nueva era de la F1, con la implantación de los coches de nueva regulación y nuevos motores.
Un legado de éxitos y controversias
Horner ha dirigido Red Bull desde que el gigante energético compró Jaguar y lo rebautizó con vistas al curso 2005. Lideró a la estructura de Milton Keynes (Gran Bretaña) en dos periodos dominantes. El primero, con Sebastian Vettel como punta de lanza, y el más reciente con Max Verstappen como principal reclamo. En ambos casos se consiguieron cuatro títulos, y todo parece indicar que allí quedará la cosa, al menos a corto plazo.
Durante su gestión, Red Bull Racing conquistó ocho títulos de pilotos, entre ellos los cuatro de Max Verstappen y seis campeonatos de constructores, lo que le permitió consolidarse como una de las escuderías más exitosas de la historia reciente del deporte motor. En total, ha sumado 124 victorias, 107 Poles y 287 podios.

En el comunicado en el que anuncian su decisión, Red Bull ha agradecido el trabajo del británico: "Agradecemos a Christian Horner su excepcional trabajo durante los últimos 20 años, su compromiso, experiencia y pensamiento innovador que ha sido clave para establecer a Red Bull Racing como uno de los equipos más exitosos y atractivos de la Fórmula 1", explica el director ejecutivo de Red Bull, Oliver Mintzlaff. Por su parte, el propio Horner expresó: "Ha sido un honor y un privilegio liderar el equipo. Estoy increíblemente orgulloso de lo que hemos logrado, batiendo récords y alcanzando metas que nadie habría imaginado. Mi mayor satisfacción ha sido reunir y dirigir a un grupo extraordinario de personas talentosas."
Factores clave en la salida de Horner
La salida de Horner llega más de un año después de un polémico episodio en el que el británico fue acusado de comportamiento inapropiado por una empleada de la compañía. Un escándalo que provocó una investigación interna dentro de Red Bull de la que Horner salió absuelto. La controversia alrededor de la forma de gobernar de Horner arrancó coincidiendo con el fallecimiento de Dietrich Mateschitz, cofundador de la empresa que da alas, en 2022. Sin Mateschitz empezó una lucha interna. Los de Horner contra los de Marko. Del lado de Helmut, la fortaleza era tener a Jos Verstappen, padre de Max. En la esquina de Horner, el otro accionista de Red Bull, Chalerm Yoovidhya. El botín, tomar control del equipo de F1.

También entraron nuevos actores a la disputa: el hijo de Mateschitz, Mark y el directivo Oliver Mintzlaff, quien asumió como CEO. La revelación de las acusaciones de acoso sexual en 2024 coincidió con una pérdida de competitividad en pista y una lucha de poder que debilitó la posición de Horner. La relación con figuras clave como Helmut Marko, asesor de deportes de motor en la estructura de la Fórmula 1, y Jos Verstappen, padre del piloto estrella, se deterioró de forma irreversible y aceleró su salida definitiva.
Cuando fue despedido, el equipo no estaba en su mejor momento al encontrarse en cuarta posición en la clasificación de constructores, a 288 puntos del líder, McLaren, y con Ferrari y Mercedes precediéndoles. El bajón en el rendimiento del monoplaza, que deja a la escudería en la cuarta plaza de constructores, y el baile de asientos en el segundo prototipo, difícilmente han remado a favor del excorredor de F3, cuyo próximo movimiento en el tablero todavía está por ver.
La amenaza de Verstappen de irse a Mercedes fue la gota que derramó el vaso para Horner. En 2025 comenzó a ser más insistente el rumor de que Verstappen buscaría salir de Red Bull y que ya tenía ofertas concretas de Mercedes y Aston Martin. El equipo, ahora muy detrás de McLaren, Ferrari e incluso de Mercedes, no le daba a Verstappen un auto para pelear el campeonato. La gran mayoría (165) de los 172 puntos de la escudería en el campeonato de constructores los ha sumado Verstappen, tercer clasificado del Mundial. El riesgo de perder a Max parece real, aunque no se ha comportado como una figura de apoyo hacia Horner cuando llegaron las curvas. Quizás esta maniobra también sea una manera de convencer al campeón.
Reestructuración y futuro inmediato
Red Bull Racing ha informado a través de un comunicado de su equipo B, Racing Bulls, que Horner deja su puesto como CEO de Red Bull Racing con efecto inmediato. Se trata de Laurent Mekies, que hasta ahora ejercía el rol de jefe de equipo de la escudería Racing Bulls y que ha sido ascendido a esa misma labor en Red Bull Racing. Su puesto al frente del segundo equipo pasa a manos de Alan Permane. El movimiento de sillas será visible ya en la próxima parada del calendario, en Spa Francorchamps, el último fin de semana de julio.
La decisión de Red Bull llega en un momento deportivamente complicado para el equipo, que ha perdido su supremacía a manos de McLaren. Su estrella, el vigente campeón del mundo, Max Verstappen, está a 69 puntos de Oscar Piastri, líder del Mundial... pero la situación es aún peor en el campeonato de constructores, donde Red Bull es cuarto por detrás de McLaren, Ferrari y Mercedes.

| Equipo | Puntos | Posición |
|---|---|---|
| McLaren | 460 | 1 |
| Ferrari | ? | 2 |
| Mercedes | ? | 3 |
| Red Bull | 172 | 4 |
El cambio en la cúpula de Red Bull llega en un momento clave para el futuro de la escudería austriaca, que afronta en 2026 el cambio a las nuevas normas técnicas y de motores sin dos de los puntales que les han ayudado a sus éxitos más recientes: Adrian Newey... y Honda. Red Bull afrontará esta nueva etapa con un motor de desarrollo propio apoyado por Ford, que cerrará el periplo junto a Honda, motorizador con el que ha logrado cuatro títulos mundiales de pilotos y equipos.
Además, tendrán que afrontar toda esa reestructuración sin su gurú técnico, Adrian Newey, que salió del equipo en septiembre para unirse a Aston Martin, con quien ya trabaja de cara al coche de 2026. Antes que el ingeniero ya habían abandonado el barco Jonathan Wheatley, director deportivo (Sauber) y Rob Marshall, el jefe de la división de ingeniería (McLaren). También Oliver Hughes, director de marketing, y Paul Smith, el de comunicación.
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En la tarde del miércoles, tras haber tenido tiempo para asumir el cambio de dirección al frente de Red Bull, el propio Max Verstappen se pronunció en sus redes sociales con un mensaje de agradecimiento a Horner por todos los éxitos conseguidos juntos. “Desde mi primera victoria hasta cuatro campeonatos mundiales, hemos compartido éxitos increíbles. Ganando carreras memorables y batiendo innumerables récords. ¡Gracias por todo, Christian!, escribía el holandés.