La cebolla frita es un ingrediente versátil que se puede utilizar en una amplia variedad de platos, como parte de un salteado de verduras, como parte del relleno de una hamburguesa, en una salsa y entre otras opciones.
Claramente, hacerla en casa es una opción preferible a comprarla. No se tarda mucho y además es fácil. La cebolla frita es uno de esos ingredientes que van genial en multitud de ocasiones. Bueno, su elaboración ya la veréis pero es fácil y no hace falta mucho lío en casa.

Preparación de la Cebolla Frita Casera
Para comenzar, debemos pelar las cebollas y cortarlas en trocitos muy pequeños. A continuación, le añadimos la harina y mezclamos bien.
Ponemos en una cazuela profunda aceite de girasol, como medio litro más o menos. Y cuando esté bien caliente añadimos la cebolla. Si es mucha cebolla, es recomendable hacerla por tandas.
Remover con un tenedor o cuchara durante la fritura para evitar que se pegue la cebolla por la harina. Ahora solo queda poner a la cebolla frita un poquito de sal y guardarla.
Conservación de la Cebolla Frita
Lo mejor es guardarla en botes lejos de la humedad. El vegetal conserva la textura y todas sus propiedades en óptimas condiciones durante un largo periodo de tiempo gracias al envase de hojalata que ha elegido.
La conservera de vegetales Corazón de Murcia es una de las empresas pionera en la producción y envasado de cebolla frita en aceite de oliva. Elaboran este producto con cebollas de Albacete y presentan la cebolla frita en formatos de 5, 3 y medio kilo. Existen además otras casas que comercializan la cebolla frita en conserva, como La Molinera o Hida.
Este tipo de productos te ayudarán a la hora de cocinar, puesto que basta con abrir la lata y verter su contenido para incorporarlo al sofrito o cualquier plato, debido a su sabor dulzón que acompaña perfectamente salsas y guarniciones.

Alternativa: Cebolla Confitada
Mucho antes de que se inventaran los frigoríficos ya se utilizaba el aceite de oliva para proteger y conservar los alimentos de la oxidación y los microorganismos, manteniendo casi en su totalidad todas las vitaminas, proteínas y nutrientes. De sobra es conocido el aporte de antioxidantes naturales que poseen los Aceites de Oliva de España que aparte de ser extremadamente beneficiosos para la salud de nuestro organismo, lo convierten en un medio adecuado para ser empleado en la conservación de los alimentos.
Hoy os vamos a mostrar cómo preparar esta deliciosa confitura de cebolla. Es un básico de la cocina, el ingrediente comodín que da un toque excelente a nuestros platos. Combina especialmente con el queso de cabra y el foie, y nos puede servir de base para muchas salsas.
La técnica de confitar no es otra que cocinar y conservar alimentos en Aceite de Oliva Virgen Extra de España, durante algo más de una hora a fuego muy, muy lento. Su elaboración es muy sencilla, aunque lleva su tiempo, como todos los grandes placeres de la vida. Es aconsejable preparar gran cantidad, ya que al cocinarla merma considerablemente su tamaño y peso. Además, se puede congelar o envasar al vacío.
Esta confitura, aparte de ser una gran ayuda en la cocina, nos va a regalar importantes beneficios para la salud. La cebolla contiene muy buenas propiedades diuréticas y depurativas sobre el organismo, y el Aceite de Oliva Virgen Extra, 100% zumo de aceituna, al consumirlo regularmente estamos reduciendo en un 30% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Elaboración de la Cebolla Confitada
Comenzamos pelando las cebollas en láminas. Si sois de los que lloráis al cortarla, existen muchos remedios caseros para evitarlo o al menos reducirlo, uno de ellos es pelar la cebolla y bañarla previamente en agua.
Ponemos aceite de oliva, añadimos la cebolla y le echamos sal, para ayudar a que sude. La pochamos bien, a fuego medio y procurando que no se pegue.
Bajamos un poquito más el fuego y tapamos, dejando que se vaya haciendo muy, muy lentamente. Nuestra cebolla presentará una textura más cremosa casi al instante, esto es debido a que al juntar el agua con los azúcares que contiene la cebolla, se disuelven formando un ligero caramelo que dará ese maravilloso color tostado a nuestra confitura. Movemos muy bien para que el color sea uniforme. Añadimos la pizca de sal para realzar su sabor.
Rellenamos los tarros con la cebolla y el líquido que han soltado. Procurando escoger los tarros del tamaño adecuado para un uso.
Esta receta es fácil e increíblemente deliciosa. A todo el mundo le encantará
Consejos de Almacenamiento para Cebolla Frita Conservada
Debes almacenar a temperatura ambiente en lugar limpio y seco y una vez abierto mantener en refrigeración en recipiente no metálico y consumir en los siguientes 10 días.