Qué bonito es guardar las tradiciones y ver cómo con el paso de los años y de las generaciones, hay costumbres que nos dejaron los Romanos y que perduran. Hablamos del Magosto, la recolección de las castañas como si de una vendimia de uvas se tratara, pero con castañas. Uno de los alimentos estrella del otoño son sin duda las castañas y, aunque seguramente la manera más habitual de consumirlas es asadas, en esta receta las vamos a preparar cocidas.
¿Qué son las Castañas Pilongas?
Las castañas pilongas son castañas secadas al humo o secas con calor. Se deshidratan perdiendo entre el 20 y 30% de su humedad y aguantan mucho tiempo en un lugar seco y oscuro. La castaña pilonga, como se conoce tradicionalmente a la castaña deshidratada, es un fruto seco de carácter tradicional que se ha puesto de moda en los últimos tiempos gracias a su incorporación en toda clase de platos, tanto dulces como salados. Las castañas pilongas que hoy nos llenan este artículo, se caracterizan por ser secadas al humo de la madera tradicional de sus bosques, que permite conservarlas durante todo el año. Poseen aspectos muy característicos que la diferencian de otras castañas de diferentes zonas de España y el extranjero. Las castañas pilongas, después de su secado, conservan todas sus propiedades y nos permiten tenerlas listas en cualquier época del año. Si no solo las tendríamos durante la estación de otoño.
Beneficios y Propiedades Nutricionales de las Castañas

Las castañas (Castanea sativa) son un tipo de fruto seco con características especiales, porque a diferencia de otros, como las almendras o las nueces, las castañas son muy ricas en hidratos de carbono (40%) y contienen pocas grasas (2%) y proteínas (2%). Jenofonte llamó al castaño el "árbol del pan", convencido de que era un alimento básico de nuestra dieta. Hoy sabemos, además, que ese nombre está más que justificado, pues aunque la castaña se considera un fruto seco, por su composición nutricional está más cerca de los cereales. La castaña, a pesar de ser un fruto seco, tiene una composición única que las hace más similares a un cereal que a otros frutos secos. Su bajo contenido de grasa y su alto nivel de carbohidratos complejos las convierten en una excelente fuente de energía. Ricas en fibra, aportan energía sostenible, propiedades antioxidantes y son bajas en grasa.
Valor Nutricional Detallado
La parte comestible de las castañas es la parte interior de color blanco y con un tono amarillento. Nutricionalmente, por cada 100 gramos de castañas, 40 gramos son agua, 40 gramos son hidratos de carbono, 5 gramos son grasas y 4 gramos son proteínas. Por lo tanto, se trata de un alimento con un contenido en grasas muy reducido, lo que le convierte en perfecto para quienes sigan una alimentación que restrinja su ingesta. Y en cuanto a los hidratos de carbono, la cantidad de azúcares naturales es mínima. Los frutos cocidos son muy nutritivos y fáciles de digerir, proporcionan energía duradera y fibra saciante (5%) para poder trabajar, jugar o estudiar durante todo el día sin tener la necesidad de comer entre horas.
Vitaminas y Minerales
Consumir castañas tiene un valor nutricional parecido al de los cereales integrales, con la ventaja de que, al no estar refinadas, estas contienen todas las vitaminas y fibras. Las castañas aportan muchas vitaminas del complejo B, como la tiamina (B1), niacina (B3), piridoxina (B6) y folatos (B9). De minerales, destaca su contenido en potasio y hierro. Todas estas vitaminas son importantes para el metabolismo energético, es decir, son necesarias buenas dosis de estas vitaminas para mejorar el rendimiento cerebral y físico (estudiantes en épocas de exámenes, niños, adultos y personas mayores). El hierro, por su parte, es necesario para la producción de hemoglobina. Unos niveles adecuados de hierro son necesarios para prevenir la anemia. El magnesio, por su parte, combate el estrés y activa el funcionamiento del cerebro.
| Nutrientes (por 100g de castañas asadas) | Cantidad |
|---|---|
| Agua | 48,6 g |
| Calorías | 213 Kcal |
| Grasa | 2,26 g |
| Proteína | 2,42 g |
| Hidratos de carbono | 45,54 g |
| Fibra | 8,1 g |
| Potasio | 518 mg |
| Fósforo | 93 mg |
| Hierro | 1,01 mg |
| Sodio | 3 mg |
| Magnesio | 33 mg |
| Calcio | 27 mg |
| Cobre | 0,44 mg |
| Zinc | 0,52 mg |
| Manganeso | 0,95 mcg |
| Vitamina C | 43 mg |
| Vitamina A | 28 UI |
| Vitamina B1 (Tiamina) | 0,238 mg |
| Vitamina B2 (Riboflavina) | 0,168 mg |
| Vitamina B3 (Niacina) | 1,179 mg |
| Vitamina B6 (Piridoxina) | 0,376 mg |
| Ácido fólico | 62 mcg |
Beneficios para la Salud
Por su composición y propiedades se atribuyen a las castañas interesantes beneficios para la salud. Aportan energía de calidad, son ricas en antioxidantes y favorecen la salud cardiovascular. Además, controlan la hipertensión, por el alto contenido de potasio, y bajo contenido en sodio. La fibra activa el tránsito intestinal y evita el estreñimiento, mientras que minerales como el potasio previenen los problemas renales y mejoran la circulación. El calcio y el fósforo fortalecen los huesos y los dientes y combaten dolencias como la osteoporosis. Las castañas son un alimento muy saludable para nuestro organismo.
8 Propiedades y Beneficios de las Castañas | QueApetito
Castañas para el estreñimiento y la diarrea
Su elevado contenido en fibras (5%) las hace muy interesantes para evitar el estreñimiento y favorecer la expulsión de las heces. Contienen muchas fibras que ayudan a mejorar la flora intestinal y a regularizar el tránsito. Además, las castañas son muy recomendables también en periodos de diarrea, especialmente en forma de puré. Para ello se les hace un corte con el cuchillo, luego se hierven en abundante agua, con canela y semillas de hinojo o anís, y cuando están bien cocidas e hidratadas, se les quita la cáscara y la piel marrón y se trituran hasta formar una masa uniforme. Tiene un suave efecto astringente, son nutritivas y ayudan a cortar la diarrea.
Castañas para deportistas y en dietas
Los abundantes hidratos de carbono de la castaña son en su mayor parte almidones. Esto hace que las castañas posean un índice glucémico medio bajo (entre 26 y 65, según las tablas que se consulten). En otras palabras, aumentan el nivel de glucosa sanguíneo de forma lenta y sostenida, lo que resulta útil cuando se requiere un aporte de energía continuado, como suele ser habitual en niños y deportistas. Los deportistas pueden beneficiarse de sus propiedades en la dieta para rendir mejor durante la práctica de ejercicio. Además, el hecho de que la castaña aporte energía de forma lenta y sostenida también la hace interesante en dietas de control de peso, pues eso le hace tener un efecto saciante más duradero y ayuda a evitar el picoteo entre horas. Sí, las castañas son una buena opción para incluir en una dieta para perder peso. Son ricas en fibra y proteínas, lo que puede ayudar a mantener la sensación de saciedad y reducir la ingesta de calorías.
Castañas para diabéticos
Las personas diabéticas pueden consumirlas moderadamente, pues además contienen un aminoácido, la arginina, que contribuye a que la insulina trabaje de manera más efectiva y mejora la circulación sanguínea. Las castañas son un alimento saludable para diabéticos porque proporcionan mucha fibra e hidratos de carbono de absorción lenta, que no suben bruscamente el contenido en azúcar de la sangre. Sin embargo debe controlarse su consumo y acompañarse de una dieta adecuada para la diabetes. La ración de castañas para diabéticos debe ser la mitad que la ración habitual, de unos 50 g (lo equivalente a 6 castañas asadas).
Castañas para embarazadas y en lactancia
Las castañas, como alimento nutritivo, son recomendables en la dieta durante el embarazo. Proporcionan hidratos de carbono de lenta absorción que ayudarán a la mujer embarazada a tener energía, buenos niveles de ácido fólico y vitaminas B. Además son un remedio tradicional galactógeno, es decir, se considera que las castañas ayudan a aumentar la secreción de leche, además de alimentar a la madre que lacta.
Cómo Preparar Castañas Secas Cocidas

Las castañas secas, llamadas castañas pilongas, mayucas o cascajos, deben ponerse en remojo antes de utilizarlas. Hay que reblandecerlas lentamente antes de consumirlas. Lavamos las castañas y las ponemos en remojo en una buena cantidad de agua durante dos días. Como el agua del remojo formará parte de la receta, debemos asegurarnos de que las castañas estén muy bien lavadas antes de sumergirlas. Limpiamos de cáscaras la parte de arriba del agua del reposo y quitamos cualquier resto de piel de las castañas que pudiese haber quedado.
Proceso de Cocción
Colocamos las castañas en una cazuela grande y cubrimos con el líquido del remojo y completamos con agua hasta alcanzar los 3 litros. Si queréis castañas aromatizadas, los añadimos en este punto (anís y canela) y una vez que comience a hervir, bajamos el fuego a temperatura media y cocemos durante 60 minutos. En mi casa, siempre se han cocido las castañas sin piel, por eso, voy a optar por prepararlas de esta manera. Además, voy a cocerlas solamente en agua con sal para que sean aptas para todos los gustos, pero es bastante habitual añadir algún aromatizante como laurel, hinojo o unos granos de anís, en función de las preferencias de cada casa. A la hora de elegir las castañas, intentaremos que sean todas más o menos del mismo tamaño para que la cocción sea uniforme. El tiempo de cocción de las castañas puede variar un poco en función del tamaño de las castañas, pero podemos decir que de media tardarán unos 20 minutos. Si las castañas son muy pequeñas pueden ser suficientes 15 minutos de cocción y si son muy grandes, pueden necesitar 25 minutos. Pasados los 20 minutos, podemos comprobar si las castañas están listas pinchándolas con un cuchillo. Si el cuchillo entra fácilmente en la castaña, significa que ya están listas.
Cómo Evitar los Gases de las Castañas
Es cierto que las castañas tienen fama de producir gases y resultar algo indigestas a algunas personas. En cualquier caso, no deben comerse muy verdes o frescas, recién caídas del árbol, ya que en ese momento son más ricas en taninos. Es mejor dejarlas unos días, pues conforme pasa el tiempo su contenido va disminuyendo y el almidón se transforma en azúcares simples, más digestibles. Las castañas deben masticarse bien para que la saliva empiece la digestión en la boca, pero comerlas cocinadas en vez de crudas también ayuda y, desde luego, la forma de cocinarlas influye. Para que no resulten pesadas, conviene cocerlas con anises, semillas de hinojo, cúrcuma o jengibre fresco, y no beber con ellas demasiada agua.
Formas de Consumir Castañas

La presencia de este alimento en la gastronomía es un hecho, tan solo tienes que darte una vuelta por nuestro blog y buscar recetas de castañas, es un alimento muy versátil que combina muy bien con otros alimentos tanto salados como dulces. Solas o como guarnición para carnes y pescados, como si de patatas se trataran. Son un alimento ideal para comer en crudo o para acompañar tu plato preferido.
Castañas Asadas
La forma típica de comer castañas es asadas en las brasas o el horno. Lo primero que hay que hacer, antes de meterlas en el horno, es una incisión en la cara convexa. Luego se asan de 20 a 40 minutos en el horno precalentado a 180 ºC, dependiendo de lo secas que estén y lo grandes que sean. Si se hacen a la brasa o en una sartén, deben moverse a menudo para que no se quemen. Quedan muy jugosas si las dejas en remojo un cuarto de hora antes. A la hora de ponerlas en remojo puede ponerse sal o, como hacen en Italia, un poco de licor, vino dulce o seco. También puede emplearse caldo o cualquier otro líquido. En Sanabria las asan con miel y en Galicia se les suele añadir un poco de sal gorda.
Castañas Cocidas en Recetas
El mismo tiempo y procedimiento sirve para cocer las castañas. Lo bueno de las castañas cocidas es que se pueden pelar bien y usarse en guarnición o puré, para saltear o rehogar con pasta, verdura o manzanas, e incluso para freír. Si solamente se quieren pelar, basta con escaldarlas 2 o 3 minutos. Quedan muy bien con alimentos como las setas, la cebolla pochada, el ajo y los puerros, el hinojo fresco, la calabaza y el calabacín, el brécol, el cardo, la col lombarda, la china, los rábanos salteados o la judía verde. En pequeña proporción, las castañas cocidas también pueden mezclarse con pasta, arroz, cuscús, quinoa o legumbres. Para condimentarlas puedes recurrir a la salvia fresca, romero, orégano, jengibre, comino, cilantro o pimentón. Tradicionalmente hay numerosos ejemplos de pucheros como el potaje de castañas de las Alpujarras o el pote de mayucas o pilongas y el de berzas y castañas que hacen en Asturias. O la sopa de castañas, que también es típica en el norte de Italia.