Pocas elaboraciones hay en la cocina tradicional española que causen tanto furor como las recetas de croquetas. Y, entre ellas, las croquetas de boletus son de mis favoritas. Es facilísimo triunfar con esta receta de toda la vida y que las modas culinarias no han conseguido desplazar de la palestra. Las croquetas de boletus son siempre bienvenidas en mi mesa y, seguramente, en las vuestras también. Croquetas de boletus, toda una delicia que encantará no solo a los amantes de las setas, sino a todas las personas que adoran las croquetas. Sin duda, este es siempre un buen aperitivo, ya que a todo el mundo le gustan las croquetas, con esa textura crujiente por fuera y suave por dentro, y si las hacemos en casa todavía quedan más buenas.

Ingredientes para una Bechamel Perfecta y el Relleno Ideal
Para la bechamel: se necesitan 75 g de harina de trigo, 400 ml de leche entera, 20 ml de aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas de mantequilla, 1 pizca de nuez moscada y sal (al gusto). Para el relleno: 1 cebolla pequeña y 200 g de setas (limpias y troceadas).
Como bien sabéis, en casa somos muy croqueteros, así que vuelvo a la carga con una receta de croquetas. Además de unas buenas setas silvestres, como pueden ser los Boletus edulis, que he usado en esta receta, otra de las claves fundamentales es hacer una buena bechamel. Poneos a prepararla sin prisas y con paciencia. En Dialprix puedes encontrar boletus deshidratados.
Preparación Detallada de las Croquetas de Boletus
Paso 1: Hidratar y Preparar los Boletus
Para empezar, preparamos los boletus. Para ello los ponemos en un recipiente y añadimos agua caliente. Los dejamos hidratarse durante 15-20 minutos. Sumergimos los boletus en un recipiente con agua y dejamos que se hidraten durante, al menos, 30 minutos. El agua de remojo de las setas se impregna de su sabor y es una gran aliada para dar más sabor a la masa de las croquetas. Mientras tanto secamos los boletus y los picamos finamente.

Paso 2: Pochar la Cebolla y Cocinar los Boletus
Pelamos la cebolla y la picamos en brunoise fina. Calentamos un poco de aceite en una sartén y pochamos la cebolla a fuego suave. Cuando la cebolla esté pochada, añade los boletus picados. Pon el fuego un poco fuerte para que se doren los boletus y no suelten mucha agua. Cocinamos hasta que estén blanditos.
Paso 3: Elaboración de la Bechamel
Toca el turno de la bechamel, la parte más importante de las croquetas. Siguiendo mi receta, paso a paso, no tendréis problema. Para la bechamel, agregamos la mantequilla a la sartén y, en cuanto se funda, también la harina. Removemos para que se integre y cocemos la harina durante un par de minutos. Calienta la leche en un cazo o al microondas, como te sea más cómodo. Añadimos la leche poco a poco y mezclando para que se vaya formando una masa que se despegue de la sartén. Añadimos a continuación 100 ml del agua de remojar los boletus, la leche, sal y pimienta blanca molida. Dejamos hervir hasta que espese.

Paso 4: Mezclar y Reposar la Masa
Cuando la masa de las croquetas esté cremosa la pasamos a una fuente y la cubrimos con papel film, a piel para que no se forme costra en la superficie. Dejamos atemperar antes de guardar en la nevera durante un mínimo de 8 horas. Una vez se ha creado una masa consistente lo ponemos en un recipiente y lo tapamos con papel film. Dejamos enfriar durante al menos 1 hora. Dejamos la masa varias horas en el frigorífico. Cuanto más esté, más manejable será luego para preparar las croquetas.
Paso 5: Dar Forma y Rebozar las Croquetas
Pasado el tiempo de reposo, coloca en un bol los huevos batidos y en otro el pan rallado. Saca la masa de la nevera, coge una porción, forma la croqueta, pásala por el huevo y luego por el pan rallado. Tomamos pequeñas porciones de masa y les damos forma, ya sea con dos cucharas o con las manos (bien limpias). Las pasamos por huevo, luego por pan rallado, retirando el exceso, y las reservamos en una fuente. Si tenéis pan rallado casero, que podéis hacer en un robot de cocina, pues muchísimo mejor. Colocadlas separadas en una fuente, y al terminar, de nuevo a la nevera.
Por fin el método ideal!! para empanar o rebozar croquetas de manera rápida y fácil
Paso 6: Freír y Servir
Cuando llegue el momento de freír las croquetas calentamos abundante aceite de oliva en un cacito, suficiente para que las cubra cuando las metamos dentro. Prepara un cazo con poco diámetro y pon aceite hasta que cubra las croquetas lo justo para que no haya que darles la vuelta. Cuando el aceite humee ligeramente, pon las croquetas en la sartén. Intenta no freír más de cuatro croquetas a la vez y que no se doren muy rápido, ya que quedarían frías por dentro. Lo ideal es no moverlas para que no se abran, mantener el aceite a fuego fuerte (180ºC) y freírlas en pequeñas cantidades para que no baje la temperatura. Sácalas de la sartén y ponlas en un plato con papel de cocina para retirar le exceso de aceite. ¡Listas! Sirve la receta de croquetas de boletus acompañada de tu salsa favorita.
Variantes y Consejos Adicionales
La versatilidad es una de las características principales de las croquetas de boletus. Como ves, esta receta se presta a múltiples variaciones, ya que puedes hacer las croquetas vegetarianas (sin el jamón), con jamón e, incluso, sustituyendo este ingrediente por otro, como cecina, gamba pelada y picada o foie. Decíamos que puedes servir tus croquetas de boletus con cualquier salsa que te guste pero, ¿qué salsas son más idóneas? Dependiendo de si has usado trufa o no, deberás escoger entre una u otra.
Si buscas una opción más saludable, puedes usar una freidora sin aceite tipo Airfryer, poniendo las croquetas en la freidora durante 7 minutos a 180°, damos la vuelta a las croquetas y otros 5 minutos a la misma temperatura.
Puedes congelar las croquetas que no vayas a freír. Cuando las quieras hacer, sácalas del congelador y ponlas a temperatura ambiente una hora antes. Puedes congelar parte de la masa o incluso pasarla por el rebozado y congelarlas listas para freír otro día.

Diferencia entre Hongos y Setas
Seguramente muchas veces os habéis preguntado cómo se distingue una croqueta de setas con una de hongos. Os vamos a contar en qué se diferencian, ya que es mucha gente la que se pregunta esta cuestión. Hongos: crecen bajo la tierra. Setas: son las que vemos encima de la tierra. Hay una comparación muy habitual que se suele utilizar en este mundo a modo de símil y que representa muy bien la diferencia: las setas equivaldrían a los frutos de los árboles, y los hongos serían los árboles. Interesante, ¿verdad? Las setas necesitan condiciones de humedad y calor entre los 10 y 25 grados. Es por ello, que los momentos perfectos para recoger setas se producen en otoño y primavera.
Tipos de Boletus y sus Características
- Boletus edulis: las que podrás encontrar en nuestras croquetas y de las cuales ya hemos hablado.
- Boletus aereus: es un hongo con un sabor potente que lo hace muy agradable al paladar y también resulta ser muy carnoso.
- Boletus pinophilus: su sombrero tiene un color rojizo lo cual lo diferencia de los anteriores.
El pie del boletus se distingue por ser grueso y sólido, (el tronco del boletus) además de poseer un color que va del blanco al marrón en su superficie.

Lugares para Encontrar Boletus en España
Aquí te mostramos algunos de los mejores lugares para encontrar estos preciados hongos:
- País Vasco: en la zona montañosa situada entre Álava y Vizcaya, se encuentra el Parque Natural del Gorbeia.
- Madrid: en el norte de la comunidad madrileña podemos recoger estos hongos.
- Castilla y León: en el centro micológico de Navaleno, en Soria, podrás realizar rutas organizadas.
- La Rioja: aquí los mejores lugares son: Ezcaray e Igea.
Información Nutricional y Conservación
Las calorías en las croquetas de boletus pueden variar según los ingredientes y el tamaño de las croquetas. En promedio, una croqueta de boletus de tamaño mediano puede contener alrededor de 60 a 90 calorías.
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