La Lagenaria siceraria, conocida popularmente como calabaza del peregrino o calabaza vinatera, es una especie tropical de la familia de las cucurbitáceas que ha acompañado al hombre a lo largo de los siglos. Sus aplicaciones han sido y son variadísimas, desde su uso como recipiente y ornamento hasta en la medicina local, alimentación, fabricación de instrumentos musicales y ritos ceremoniosos en un gran número de regiones cálidas. Es una de las plantas cultivadas por el hombre más primitivas y difícilmente aparece en la actualidad como planta silvestre.
Los nombres vulgares con los que se conoce la L. siceraria son variadísimos, tanto dentro de la Península Ibérica, donde se cultiva, como en el resto de países en los que aparece. Los nombres más habituales en España son: Calabaza del peregrino, Calabaza vinatera o Calabaza de agua, haciendo alusión a los usos más habituales que de ella se hacían en otras épocas.

Características Morfológicas
La Lagenaria siceraria es una planta herbácea anual, trepadora, que produce zarcillos axilares bífidos con los que se sujeta a la vegetación. Los tallos pueden alcanzar hasta 9 metros y son acostillados. Las hojas son pecioladas, alternas, ligeramente tri- a heptalobuladas y aproximadamente reniformes, ligeramente pilosas, de hasta 30 cm de largo. Tienen un olor almizclado característico y a veces muy intenso. La planta es monoica, produciendo flores unisexuales, actinomorfas y pentámeras, cuya corola tiene los pétalos libres, pubescentes y de color blanco.
El fruto, una vez seco, es de gran dureza y se le denomina pepónide, una baya formada de un ovario ínfero con gruesa piel. El tamaño de estos frutos puede variar considerablemente, desde 10 hasta 60 cm. La forma del fruto es muy variable, pudiendo ser alargado como una porra, o corto con una ceñidura profunda, dividiéndose así en una ancha panza redondeada, sostenida por un grueso pitorro. Siempre presenta un pericarpo endurecido y leñoso. El color del fruto va desde los diferentes tipos de verde a diversos amarillos. En su interior, tiene una pulpa blanquecina-verdosa, entremezclada con fibras y semillas negras. Las semillas son numerosas, de color gris, aplanadas y de forma elíptica; su interior es blanco, de sabor dulzón y oleoso.

No se sabe si el tamaño o la forma es producida por una diferencia genética en las semillas, o si las diferentes variedades son el resultado de influencias ecológicas, por ejemplo, por la exposición a la sombra o al sol.
Composición Química
Se ha encontrado que los frutos son ricos en cucurbitacinas y contienen las vitaminas niacina y riboflavina. En las semillas hay saponóxidos. La planta entera contiene amigdalina, capaz de liberar ácido cianhídrico en ciertas condiciones.
Distribución Geográfica y Origen
La Lagenaria siceraria es una especie pantropical y subtropical, como el resto de la familia Cucurbitaceae a la que pertenece. Aunque aparece en zonas más templadas, hay pocas representaciones en climas con temperaturas más frías.
Su origen geográfico primigenio ha sido objeto de numerosos debates y existen diferentes teorías al respecto. Se han encontrado pruebas de su distribución desde muy antiguo, tanto en el Viejo Mundo como en el Nuevo. La explicación más lógica que se ha dado es por dispersión natural de las semillas, y no cultural, como se llegó a pensar. De hecho, se cree que esta especie fue una de las primeras plantas cultivadas, sobre todo para almacenar agua en sus frutos. De origen probablemente africano, la L. siceraria aparece en excavaciones antiquísimas; en África y América se han encontrado restos datados alrededor del XII milenio a. C.

En tumbas egipcias se han encontrado ejemplares que datan de 3500 a 3300 a. de C., en entierros peruanos fechados aproximadamente en 3000 a. de C. y en cuevas de México de aproximadamente 7000 a. de C. Experimentos realizados han demostrado que estos frutos pueden flotar en agua de mar durante períodos tan prolongados como dos años sin que las semillas contenidas en su interior pierdan su capacidad de germinar. De esta manera, las calabazas tendrían tiempo suficiente para ser impulsadas a través del Océano Atlántico. Otras documentaciones señalan que el paso de semillas se realizó por el Océano Pacífico, antes del contacto europeo. Estas posibilidades de distribución natural ponen a la calabaza en la misma posición del coco: puede haberse distribuido naturalmente y aun ser utilizada por el hombre en ambos lados del Océano Atlántico.
Usos de la Lagenaria siceraria
Los usos que se han dado a la calabaza a lo largo de los tiempos son variadísimos e interesantísimos, no solo en España, sino en el resto de regiones cálidas donde se cultiva con facilidad. A continuación, se detallan diferentes utilidades:
1. Como Recipiente
El uso más extendido ha sido como recipiente para contener agua, conservando su sabor y frescura. En Extremadura, se recogieron testimonios de que «No había otros cacharros pal agua que esos». En el peregrinaje a Santiago de Compostela, era habitual llevar esta calabaza colgada en el bordón (palo usado por los peregrinos). La calabaza se usaba para guardar las raciones suplementarias de vino que se daban en algunos hospitales, como el de Roncesvalles, a los peregrinos enfermos y agotados. Las grandes se usaban siempre para agua, mientras que las más pequeñas se solían forrar con piel de chola o turma (escroto) de un macho de cabra, y se usaban para vino o vinagre.

Métodos de preparación para hacer un recipiente
Los frutos se desecan y se abren, extrayendo la pulpa y las semillas mediante raspados. Luego, el fruto puede utilizarse para almacenar y transportar sólidos y líquidos. A continuación, se describen dos métodos usados para curarla:
- Enterradas: Desde septiembre, cuando se arrancaban, se metían en un pequeño barranco enterradas. Se sacaban en marzo; si se pudrían, no valían. Se corta el "rabo" (pedúnculo del fruto) y se hace un pequeño "bujero" (agujero). Con un tizón encendido se redondea y agranda. Para "curarla", una vez abierto el orificio, se meten unos "chinatos" (piedras pequeñas) y se llena de agua, agitando fuerte. Durante una o dos veces al día se renueva el agua y se agita con ayuda de un palo. Así durante 4 o 5 días.
- Sin enterrar: Este sistema es peor que el anterior y tarda más tiempo en "curarse". Se deja secar simplemente y se cura como en el caso anterior.
En zonas rurales de México, el guaje es secado y ahuecado para almacenar agua, en esta forma se le conoce como guaje o bule; mientras que en El Salvador y Guatemala se le llama tecomate, y se tapona con un olote (lo que queda cuando al elote se le quitan los granos de maíz) o con un corcho. Cuando se corta solo la base para fabricar un pequeño plato se le conoce como jícara. En todo el mundo, algunas variedades, las llamadas calabacillas, "de botija" o "de botella", se han empleado para el almacenamiento y transporte de líquidos como cantimploras.
COMO HACER CALABAZA CANTIMPLORA, CALABAZA DE AGUA
2. Transporte de Semillas
En la región española de Cuenca, una variedad pequeña se colgaba al cuello para transportar las diferentes semillas que iba a plantar el agricultor. Esta práctica no es exclusiva de esta zona.
3. Para Guardar Pólvora
En algún tiempo, las calabazas sirvieron a los cazadores para guardar pólvora.
4. Alimentación
En España, no era muy habitual para el consumo por su sabor amargo. La calabaza se consideraba de poco valor alimenticio, lo cual se expresa en refranes como: "La calabaza, jamás será hogaza" o "Quien calabaza come, malos cachetes pone". Si finalmente se usaba para el consumo, la variedad más adecuada es la cougourda, de frutos largos en forma de huso. El fruto aún verde se emplea como verdura; en los cultivares de buena calidad es muy similar en sabor y textura a la zucchina (Cucurbita pepo). En China es frecuente en la gastronomía del sur, donde se lo conoce como huzi (葫子); se lo emplea salteado o en sopas. En Japón se acostumbra secarlo para su conservación, cortado en tiras que se marinan o salan; conocido como kampyō, forma parte de numerosos platos vegetarianos. Las semillas son ricas en aceite comestible; en el sur de Asia se utiliza para frituras o se prepara sobre la base de ellas un cuajo vegetal similar al tofu. Sin embargo, otras variedades son sumamente amargas, al punto de resultar incomestibles.
5. Alimentación Animal
Es muy probable que en otras regiones sirva también para alimentar a los animales, aunque no se ha encontrado más documentación al respecto.
6. Ornamento y Decoración
Hoy tienen más aplicación como ornamento. Son apreciadas por su variedad de formas y colores (las hay de verde claro metálico o jaspeadas de verde oscuro). Una vez secadas, pueden ser decoradas con pinturas o marcas de fuego. También se usaban para adornar y dar sombra a pérgolas y verjas, cubriéndolas con una densa masa.

7. Usos Ceremoniales y de Disfraces
En la Calabria Extremeña (Badajoz), estas calabazas eran las que usaban los "pantasmas" (fantasmas) para ponerse en la cabeza y asustar a la gente. Los "pantasmas" eran personas que, tapadas y disfrazadas de blanco, salían de noche para asustar a la gente, llevando normalmente una calabaza agujereada en la cabeza y con una vela.
8. Flotadores
También se utilizaban como flotadores en las redes de pescar. Esto podría parecer un desarrollo lógico por parte de hombres que las encontraron flotando naturalmente en el mar. Eran usadas, antiguamente, como flotadores de los bañistas.
9. Instrumentos Musicales
La calabaza se utiliza como caja de resonancia para la tambura, un tipo de guitarra; otros instrumentos de percusión y de cuerda también lo emplean, tal es el caso del berimbau de la Capoeira de Brasil. Así mismo, se utiliza para la construcción de varios instrumentos de cuerda, como sachaguitarra, atamisqueña, N'gonis, Akontings, Nyatitis, Ek tara, Rudra Vina, Saraswati Vina, Sitar y Kora; y en otros instrumentos de percusión, como el típico mapuche wada, el balafón, el güiro o el shekere. En la India, los instrumentos de cuerda más famosos, los viinaa, tienen calabazas vinateras como cajas de resonancia para el sonido. Un instrumento emparentado con el murli aparece también en China, aunque su sonido es más dulce y suave.

10. Uso Medicinal
La pulpa fibrosa junto a las semillas tiene efectos laxantes y eméticos, mientras que la piel tierna y la decocción de la corteza actúan como diuréticos. Hervido, es sumamente digestivo y ayuda en el tratamiento de la indigestión y la acidez estomacal.
11. Trampas
En Hellín (Albacete), se usaban como trampa para cazar grillos. En Loja (Granada), antaño para cazar pequeños animales como liebres o pájaros perdices con trampas (hoy prohibidas), se usaban como cebo hormigas con alas llamadas alúas, que se guardaban y transportaban dentro de una calabaza pequeña de agua con salvado de trigo.
12. Industria y Artesanía
En Ferreries (Menorca), se usan las calabazas para fabricar apliques de lámparas u otros objetos domésticos. En San Pablo de los Montes (Toledo), se han venido utilizando como recipientes para contener líquidos, especialmente agua. En Villarino de los Aires (Salamanca), se hacían zambombas con estas calabazas.
13. Uso Medioambiental
Uno de los usos actuales más destacados de la especie es el de portainjerto herbáceo de la sandía, ya que le transfiere determinadas resistencias que mejoran su cultivo. Sin embargo, se trata de una técnica agrícola moderna.
Etnoecología y Cultivo
En España, "se sembraba a primeros de mayo o finales de abril, en las orillas de los canteros. Tardan mucho en nacer. Tienen que pasar tres vírgenes hasta que está lista. La mata está seca y lista para S. Miguel". Refranes como "En Jueves Santo, mis calabazas planto; pero la vieja que lo decía, ya plantadas las tenía" o "Garbanzos y calabazas, sembrar debes con cachaza" indican la época y el modo de sembrarlas. "En septiembre, calabazas y multitud de hortalizas".
La Lagenaria siceraria crece de forma silvestre en terrenos húmedos y soleados de clima templado a tropical. Prefiere suelos circunneutrales, resguardo del viento, mucha humedad y un verano cálido. Resiste mal la sequía y las heladas, pero es muy resistente a plagas e insectos. Cultivada, se planta en general en primavera, y se protege en un invernadero si el clima no es favorable. Es una planta de clima tropical/subtropical, por lo tanto, una buena temperatura constante es indispensable para su cultivo.
La planta tiene flores masculinas y femeninas. Las masculinas tienen anteras donde se observa el polen, que mediante agentes polinizadores como insectos, llega a los estigmas de la flor femenina y produce la fecundación, haciendo que crezca el pequeño fruto que se encuentra bajo dicha flor. Aunque gran parte de las flores femeninas son fecundadas, son muy pocas las que realmente terminan formando una calabaza viable que madure correctamente. Debido al ciclo extenso de la planta (aproximadamente 150 días desde la siembra hasta la maduración), es necesario sembrarla temprano, siempre evitando el clima frío, ya que es muy sensible al mismo y no resiste heladas.