La calabaza asada es un plato versátil que puede funcionar como aperitivo, entrante vegetal o, con la adición de un huevo poché, como un plato principal completo y equilibrado. Es una alternativa perfecta a snacks más grasientos y de escaso valor nutricional, siendo ideal para cenas o celebraciones, y muy adecuada para personas con obesidad, gastritis, diabetes o problemas de digestiones lentas.
La calabaza es una hortaliza firme y densa que se vuelve extremadamente tierna y cremosa al cocinarse, desarrollando todo su potencial cuando se hornea. Este método de cocción concentra y potencia los sabores, creando contrastes de texturas y caramelizando los exteriores. Las primeras semanas de frío y los días más grises y oscuros, cuando el calor del horno reconforta el hogar y los estómagos, hacen de la calabaza asada una opción ideal.

Propiedades y Beneficios de la Calabaza
Las calabazas tienen un alto contenido en pigmentos naranjas llamados carotenoides, con propiedades antioxidantes. El cuerpo es capaz de convertir estos carotenoides en vitamina A, que mejora la salud de la visión y mantiene la piel y mucosas en buen estado. Será un plato muy recomendable en problemas de gastritis, acidez de estómago o úlceras (no tomar demasiado caliente).
SOPA DE CALABAZA Medicina Para El Estomago, Cuerpo Y Mente - Oswaldo Restrepo RSC
Preparación de Calabaza Hasselback
La calabaza Hasselback es una forma de preparar la calabaza en láminas finas, similar a un acordeón, que permite que los aliños penetren en su carne.
Elaboración paso a paso:
- Preparación de la calabaza: Pelamos una calabaza cacahuete no muy grande y la cortamos en sentido longitudinal. Le retiramos las pepitas con una cuchara y la colocamos en una tabla de cocina con el agujero ya vacío de pepitas hacia abajo. Ponemos un palillo chino a cada lado de la calabaza y, con un buen cuchillo, vamos haciendo cortes finos en ella. Los palillos impedirán que el cuchillo llegue abajo del todo y conseguiremos el famoso corte Hasselback.
- Cocinado de la calabaza: Mojamos la calabaza, la escurrimos y la introducimos en un recipiente de microondas unos 6 minutos. Después, la colocaremos en una fuente, le añadiremos aceite y sal y la introduciremos en el horno unos 7 minutos a 200º. Si no queréis utilizar el microondas en el proceso, rociad la calabaza con aceite y sal, e introducidla en el horno, pero el tiempo en este caso será 1 hora a 190º de temperatura.

Salsas para Acompañar
Para realzar el sabor de la calabaza asada, podemos preparar dos tipos de salsas:
Salsa Cobertura:
En una sartén con un poco de aceite virgen doramos un diente de ajo muy picadito. Cuando coja un mínimo color, añadimos un puñado de piñones y otro de pipas de calabaza. Cuando ambos estén dorados, añadimos unos arándanos secos y, cuando cambien el color, unas hojas de albahaca picadas. Removemos, retiramos del fuego para que no se queme la albahaca y reservamos.
Salsa Base (de quesos):
En la misma sartén que acabamos de usar ponemos: 1 tarrina de requesón y 100 grs de queso Grana Padano rallado. Calentamos, derretimos los quesos y guardamos la salsa resultante.
Presentación:
En una fuente o plato de presentación ponemos una base de la crema de quesos. Sobre ella, la calabaza asada y por encima el aceite de ajo, piñones, pipas, arándanos y albahaca que teníamos reservado. Espolvoreamos con algo más de sal y pimientas molidas.
Receta Fácil de Calabaza Asada con Hierbas
Esta receta es un plato excelente como entrante o acompañamiento fácil de digerir y saludable.
Ingredientes para la calabaza asada al horno:
- 1 calabaza pelada y cortada a trozos medianos o a láminas
- Especias y hierbas aromáticas al gusto: Tomillo, romero, pimienta, cúrcuma, salvia, orégano, ajedrea, pimienta de Jamaica, coriandro, comino, etc.
- Sal
- Aceite de oliva virgen
Preparación de calabaza con especias:
- Precalentar el horno a 180ºC.
- Colocar en una fuente refractaria para horno la calabaza cortada, con el aceite de oliva, las especias aromáticas y la sal.
- Cocer a 150ºC durante 15 minutos.
- Retirar del horno, remover con una cuchara de madera para dar la vuelta a todos los trozos. Volver a salpimentar si se desea.
- Terminar de asar la calabaza al horno 15 minutos más.
- Servir como entrante, de acompañamiento o de guarnición de platos.

Otras Formas de Preparar Calabaza al Horno
Asar verduras siempre es una buena idea, un recurso infalible cuando no sabes muy bien qué hacer con ellas. La calabaza se presta como pocas para el horneado, y las técnicas pueden variar según la variedad.
Asar la calabaza entera:
Asando la calabaza completamente entera nos ahorramos tener que pelarla y aseguramos una pulpa jugosa, tierna y de sabores y jugos concentrados. Precalentar el horno a 220ºC, lavar bien la calabaza y pinchar por varias partes con un cuchillo afilado para dejar salir el vapor. Colocar en una bandeja o fuente refractaria y hornear durante unos 30-45 minutos. El tiempo final dependerá del tipo de calabaza, su tamaño, el horno o el punto de cocción deseado. Opcionalmente, girar la calabaza a mitad de cocción para que se ase de manera más homogénea. Si la calabaza es de piel muy fina, no es descabellado comerla.
Asar la calabaza en mitades:
Esta es la forma más habitual de asar calabaza para los mismos usos que en el caso anterior, con la salvedad de que obtendremos una textura distinta en la cara cortada de la hortaliza. Para tomarla como guarnición es mejor colocar las mitades boca arriba, bien aliñadas y sazonadas, dejando precisamente que se gratinen, conservando la carne más interior muy jugosa y sabrosa. Las semillas y filamentos se pueden retirar en crudo, aunque será más fácil hacerlo una vez asada.

Calabaza en rodajas:
Las calabazas más alargadas presentan cuerpos sólidos antes de llegar a la base, más hueca y con las semillas. Una manera rápida, fácil y práctica de cortarla para asarla es mediante rodajas, peladas o no previamente. Hay que procurar que tengan el mismo grosor o no quedarán cocinadas uniformemente. Son ideales para aprovecharlas a modo de base de tosta o canapé, y también para hacer falsas pizzas.
Calabaza en gajos:
Este corte es perfecto cuando queremos servirla de guarnición pero nos da pereza -o miedo- pelarla. Además, la piel ayudará a que tenga mejor sabor, y es muy fácil de retirar una vez los gajos están asados y tiernos. Para darle más sabor, solo hay que agregar unas ramas de hierbas aromáticas frescas, como romero o tomillo, rodajas de limón, pimienta en grano, dientes de ajo enteros o unas chalotas sin pelar.
Calabaza en bastones:
Para cortar una calabaza en bastones alargados necesitaremos algo más de maña con el cuchillo. Primero deberemos pelarla bien, para después ir separando piezas grandes que podamos dividir para ir sacando los palitos. Lo ideal es que tengan un tamaño y grosor homogéneo. Se asarán rápidamente, a 190-200ºC.
Calabaza en cubos:
El corte clásico de guarnición, también para añadir a otras recetas posteriores. Para una guarnición querremos cubos del tamaño de un bocado, que pueden ser aún más pequeños si buscamos una presentación más fina. De nuevo, ganarán en sabor al asarlos con otros ingredientes aromáticos: hierbas, especias, ajos enteros, chiles, salsa de soja, etc. Para una guarnición muy otoñal, podemos agregar trozos de manzana y/o pera, castañas cocidas o semillas y frutos secos variados.
Calabaza Asada con Mantequilla Noisette y Almendras
La calabaza se lleva genial con la mantequilla y también con los frutos secos, por lo que esta combinación es una opción deliciosa. La mantequilla noisette o tostada se llama así por el color que toma después de evaporar el líquido y tostar sus sólidos.
Ingredientes (para 4 personas como principal ligero o acompañamiento):
- 1 calabaza grande tipo violín (o pipiana, o dos potimarrón, en total 1 kg aproximadamente, con cáscara y todo)
- 200 g de mantequilla (usaremos más o menos la mitad del resultado neto, unos 85 g)
- 2 cucharadas de almendras en láminas (o troceadas)
- Sal
- Pimienta
- Perejil (opcional)
- Ralladura de limón
Instrucciones:
- Encender el horno a 180 grados, calor arriba y abajo -si se puede- y asar las calabazas abiertas por la mitad sin pelar (si son alargadas, cortarlas a lo largo). Pasados unos 30 o 35 minutos, cuando empiecen a estar blandas, quitar las semillas con una cuchara y hacerles unos cortes en forma de rombo, salpimentar y devolverlas al horno para que sigan cocinándose, hasta que cojan un bonito color tostado y huelan bien.
- Mientras, tostar las almendras laminadas en una sartén antiadherente sin aceite a fuego muy lento, para que no se quemen, y remover hasta que se tuesten. Reservar.
- Poner la mantequilla en un cacito a fuego muy lento hasta que se forme una capa espumosa en la superficie -el suero-, que retiraremos con una cuchara.
- Continuar la cocción sin subir el fuego, removiendo de vez en cuando hasta que la mantequilla coja un color rubio tostado, mientras se forman algunos puntitos oscuros (no hay que quitarle el ojo de encima mientras se cocina). Colar con un colador de tela, una estameña o un paño de algodón fino muy limpio y reservar.
- Cuando la calabaza esté lista, regar con la mitad de la mantequilla, disponer las almendras fileteadas por encima y rematar con más pimienta (y, si se quiere, un poco de perejil picado y ralladura de piel de limón). Servir caliente o tibia.