El fascinante mundo del café con leche y ron: origen, historia y preparación

El café, una de las bebidas más populares y apreciadas en todo el mundo, se disfruta de maneras únicas y especiales en cada rincón del planeta. La combinación de café con leche y ron ha dado origen a una variedad de bebidas con historias y preparaciones fascinantes, cada una con su propio encanto y tradición.

El Carajillo: un clásico con misterio

Un carajillo es una bebida que combina café y alguna bebida alcohólica, como coñac, ron, anís, orujo o whisky. Generalmente se sirve en un vaso pequeño tipo rocas o chupito y se toma caliente o frío con hielos. Aunque el carajillo se conoce en todas partes de España, la manera exacta de preparar un carajillo varía levemente en cada región del país.

Se desconoce de dónde surgió el término «carajillo», aunque muchas teorías le atribuyen a esta palabra un origen cubano. Se cree que durante la guerra de Cuba se les suministraba a los soldados españoles en la colonia un café adulterado con ron para darles el empuje necesario para luchar, es decir, un 'pequeño coraje' o corajillo, de ahí su nombre.

Variantes regionales del carajillo en España

  • Kafe patardun: así se conoce al carajillo en el País Vasco y Navarra.
  • Rebentat o cremaet: en Baleares y la Comunidad Valenciana.
  • Café trifásico: nombre para el carajillo con leche en Cataluña.
  • Belmonte: carajillo variante del café bombón, pero con brandy, es decir, café, leche condensada y brandy.
Mapa de España con las regiones donde se consume carajillo y sus nombres locales

El Carajillo de Castellón: un ritual de preparación

En Castellón y Valencia, la preparación del carajillo suele ser un poco más elaborada. Allí es normal calentar y quemar parcialmente el alcohol en el vaso, junto con el azúcar, canela en rama, cáscara de limón y granitos de café. Al conjunto se le prende fuego y se remueve hasta que el alcohol se haya rebajado un poco y los aromas se hayan potenciado y mezclado entre sí. Se apaga luego tapándolo con un platito de café. Una vez apagado, el café se vierte no directamente sino sobre el dorso de una cuchara o lateral del vaso, consiguiendo así que no se mezclen los líquidos, ya que tienen distinta densidad.

Esta versión suele ser la preferida también de las coctelerías y de los restaurantes de alto rango cuando se exige una versión más lujosa (y más cara).

El Cremaet valenciano: tradición y sabor

En Valencia, existe una tradición muy peculiar que combina el delicioso sabor del café con la calidez y el carácter del ron. Esta bebida, conocida como «cremaet», es una joya de la cultura valenciana que no te puedes perder. La combinación de café y ron probablemente surgió de la necesidad de combatir el frío en las mañanas y noches invernales.

Preparación del Cremaet:

  1. Comienza haciendo un café expreso fuerte. Puedes usar una cafetera expreso o una cafetera italiana.
  2. Al café, se le añaden una o dos cucharaditas de azúcar.
  3. Luego, se vierte una medida de ron (aproximadamente 30 ml).
  4. Con cuidado, se prende fuego al ron usando un mechero o una cerilla larga. Se deja que arda por unos segundos, moviendo el vaso para que el azúcar se caramelice y se mezclen los sabores.
  5. Por último, añade una cáscara de limón y una pequeña rama de canela.

El café con ron es más que una bebida; es una tradición valenciana que ha perdurado en el tiempo y que sigue siendo una parte integral de la vida social y cultural de la región.

El Café Asiático: el sabor de Cartagena

El café asiático es una combinación perfecta del sabor, la vida y la historia de Cartagena. Es algo así como una bebida ancestral, que proviene de la Cartagena de principios del Siglo XX. Los marineros que atracaban en la ciudad acudían a los locales de comida y bebida del lugar. Los marineros que iban o venían a Asia estaban acostumbrados a tomar el café con leche condensada ya que de esta forma la leche podía mantenerse en buenas condiciones durante largos trayectos y servía también para aportar un toque dulce a la mezcla.

Los marineros que venían de Asia, solían beber café con leche condensada y brandy, al llegar a puerto. El Café Asiático es una variante del café bombón, pero con Licor 43, es decir, café, leche condensada y Licor 43. Lo que realmente le da sabor a esta bebida es el Licor 43, un licor español compuesto de cuarenta y tres ingredientes distintos. Cítricos y zumo de otras frutas encuentran su camino junto a la vainilla, hierbas aromáticas y especias.

La Unión Vidriera de España tenía una fábrica en Santa Lucia en el barrio pesquero de Cartagena, donde fabricaban una copa que se usaba para el vermut. Fue esa copa la que se modificó para adaptarse a la que actualmente se utiliza en Cartagena para servir este característico café.

Ilustración de la copa original de vermut y la copa actual de Café Asiático

Variación murciana del Café Asiático

En la comunidad autónoma de Murcia, en España, sirven una variante del Café Asiático, en la que el brandy se precalienta y se flamea, sirviéndolo por separado en una pequeña jarra metálica, junto a una rodaja de naranja o limón (nuevamente, depende de dónde estés en Murcia).

Café Asiático (Cartagena)

Licor Café: una bebida ancestral con múltiples orígenes

El licor de café, también abreviado como “licorca”, es un brebaje ancestral con aroma envolvente y un sabor excepcional. Su sabor intenso, obtenido de la mezcla del café y el aguardiente de orujo, lo convierte en la bebida perfecta para cerrar una buena comida y disfrutar de la sobremesa.

Para conocer el origen del licor de café, hay que conocer el del café a secas. Este surge en Etiopía y ya en el siglo X se convierte en una bebida popular en la península ibérica musulmana. Con la llegada del café latinoamericano hacia el siglo XVII la calidad del café mejora y se populariza aún más. A partir de aquí, existen varias teorías sobre la aparición del licor de café.

Una de ellas, sitúa su origen a principios del siglo XIII en Alcoy, Alicante. Por aquel entonces la ciudad estaba bajo dominio musulmán y los árabes atribuían propiedades curativas al café, conocido como “qahwa” y lo trajeron consigo hasta la España de entonces. Parece que su aparición en España se remonta al siglo XIII, concretamente en la zona levantina. Fue en esta época donde se comenzó a echar al café unas gotitas de licor.

Existe una segunda teoría que ubica una primera receta con mezcla de café y alcohol en la Jamaica del siglo XVII. El licor café jamaicano, unía el popular ron con el café y se dejaba reposar durante semanas. En el caso del licor café jamaicano, se unía el café con el ron popular, tras lo cual se dejaba reposar por unas cuantas semanas.

Los locales de la ciudad de Orense se acreditan la autoría de este licor. Incluso, se ha consolidado como la bebida más popular en toda la zona. En España, destaca el de Galicia, de hecho, es tan común allí que es habitual que las familias del rural lo fabriquen de forma casera. Galicia ha dotado al licor café de una importante fama en España.

Al principio era una bebida propia de las clases bajas, que lo consumían para protegerse del frío de forma económica. Otra costumbre era tomarlo después de las comidas, al igual que ahora, por sus propiedades digestivas. Asimismo, se consumía para aliviar los dolores de garganta propios del invierno.

Infografía: Línea del tiempo con los posibles orígenes del licor café (Alcoy, Jamaica, Galicia)

Elaboración casera del licor café gallego

Lo que marca la diferencia del licor café gallego es que únicamente mezcla café molido, orujo y azúcar. A fin de preparar un buen licor café, aquí os proponemos una receta:

Ingredientes:

  • 125 gramos de café en grano natural
  • 1/2 litro de aguardiente de orujo gallego
  • 1/2 litro de agua
  • 1/2 kilo de azúcar
  • 1 vaina de vainilla
  • 1 rama de canela
  • Opcional: un poco de piel de naranja o unas pasas

Pasos para la elaboración:

  1. Preparar el almíbar: mezclar los 100 ml de agua con los 500 gr de azúcar en una cacerola. Dejar a fuego lento entre unos 5 u 8 minutos, o hasta que los ingredientes se mezclen bien. Dejar reposar la mezcla y que se enfríe por completo.
  2. Mezclar con el aguardiente: coger un bol o un cuenco de tamaño generoso para echarle el almíbar ya frío y luego añadirle el aguardiente. Unir bien ambos ingredientes para conseguir un líquido homogéneo.
  3. Añadir el café: añadir el café molido a la mezcla, integrándolo poco a poco.
  4. Añadir aromatizantes (opcional): se pueden añadir la vaina de vainilla, la rama de canela, cáscara de limón o de naranja.
  5. Maceración: dejar reposar la mezcla durante 10 días, removiéndola a diario para que los ingredientes se integren unos con otros. Es recomendable hacerlo en un lugar oscuro y alejado de la luz, preferiblemente en una botella de color oscuro.
  6. Filtrado: después de los 10 días, filtrar la mezcla para eliminar cualquier poso de café y obtener un estupendo licor. Se recomienda repetir este paso unas 3 veces para asegurar la pureza.
  7. Segundo reposo: dejar reposar nuevamente el licor durante 3 meses. Sigue siendo necesario que esté en un lugar oscuro y/o que el vidrio de la botella no deje pasar la luz (las botellas de vidrio verde y ámbar son las mejores para su protección).

Después del tiempo de maceración se abre el tarro y se filtra, de la cantidad exacta que nos ha salido del tarro le añadimos la misma del jarabe de azúcar, mezclamos con una cuchara. La maceración es esencial para conseguir un licor café de calidad. Recuerda cumplir con las dos etapas de reposo.

Tipos de licor en el licor café y su graduación

No hay un único licor, sino que pueden ser varios. Desde aguardiente o ron hasta tequila o brandy. Cada uno de ellos le dará un aroma y un sabor particular. La graduación alcohólica varía en base al tipo de licor que lleva.

Tipo de Licor Graduación Alcohólica (aproximada)
Orujo blanco y Whisky 40 - 60º
Aguardiente Alrededor de 40º
Ron Hasta 80º
Tequila 37 - 50º
Ginebra 40 - 50º

El licor café blanco

Quizás la primera vez que hayas visto una botella de licor café blanco te hayas quedado sorprendido, porque… ¡cómo es que llevando café el licor sea traslúcido! El blanco es un aguardiente al que no se le han añadido aromas ni tampoco ha sido manipulado. Así como se extrae del alambique se queda y se emplea. Este licor café blanco se caracteriza por su color transparente, lo cual siempre sorprende. Pero sí, es totalmente traslúcido pese a estar compuesto por café natural.

Cómo se bebe y cócteles con licor café

Normalmente, se acostumbra a usar un vaso ancho y bajo. Hay personas que prefieren fría su bebida, así que se puede añadir hielo suficiente. No obstante, este licor también se puede beber caliente, y es bastante bueno durante los meses de invierno. Se puede servir de tres maneras, en chupito, en copa o en vaso corto. En estos dos últimos casos acompañados con unos cubitos de hielo. Es habitual tomarla en el postre, después de las comidas.

Se puede mezclar con otras bebidas para crear deliciosos combinados. Algunas de las variaciones más famosas en cócteles son:

  • White Russian o Ruso Blanco: una bebida que posee vodka y crema de leche junto al licor de café.
  • Montecristo: un cóctel mexicano con licor de naranja, café solo y licor café, acompañado de nata en abundancia. Su sabor combina el amargo del café, el cítrico de la naranja y el dulce de la nata.
  • Baby Guiness: licor café con crema de whisky.
  • Sambori: licor café con refresco de cola y un poco de Malibú.
  • Burret: licor café con refresco de cola y un poco de hielo.

Piscafé: la mezcla andina

El Piscafé (en inglés, piscoffee) es una mezcla de café andino con pisco, que es un destilado de la uva.

Café con leche: el clásico por excelencia

El café con leche es uno de los grandes clásicos que ha conquistado a generaciones de amantes del café en todo el mundo. Aunque pueda parecer una bebida sencilla, lograr el equilibrio perfecto entre la intensidad del café y la suavidad de la leche es un arte que requiere dedicación y cuidado.

Origen del café con leche

El origen del café con leche se remonta a Europa, donde surgió como una forma de suavizar la intensidad del espresso añadiendo leche caliente. Popular en países como España y Francia, esta bebida se convirtió rápidamente en la opción favorita para el desayuno, combinando el sabor robusto del café con la dulzura y textura cremosa de la leche.

La proporción perfecta

Lograr el café con leche ideal depende de encontrar la proporción perfecta entre café y leche. La fórmula clásica suele ser: 50% espresso (o un café fuerte) y 50% leche vaporizada y cremosa. La leche no solo suaviza la intensidad del café, sino que también realza su dulzura natural. Se pueden utilizar alternativas vegetales como leche de avena, leche de almendra o leche de soja, perfectas para quienes buscan una versión más ligera o libre de lácteos sin renunciar al sabor.

tags: #cafe #con #leche #y #ron