Los buñuelos de calabaza caseros forman parte de esas recetas tradicionales que pasan de generación en generación y que llenan la cocina de aromas y recuerdos. Son sencillos, humildes y profundamente reconfortantes, siendo uno de los dulces de sartén más típicos del Carnaval o las fiestas tradicionales. Como los de casa, recién hechos, no hay ningunos.

El secreto de la masa y el reposo en la nevera
Algo que he descubierto y experimentado es que puedes hacer la masa, introducirla en la nevera y mantenerla muchas horas, incluso algún que otro día. Verás que la masa ha subido lentamente. Después se fríen y salen igual de ricos. Es una forma excelente de organizarse, especialmente si quieres tenerlos listos para desayunar. Cuando este todo bien integrado, tapamos el bol y dejamos reposar de 30 minutos a 1 hora o hasta que la masa haya doblado su volumen, momento en el que veréis que salen unos agujeritos.
La calabaza se puede cocer y guardar el líquido de la cocción para desleír la levadura, aunque también se podría hacer a trocitos en el microondas; sin embargo, yo creo que el asarla le potencia el sabor. Si decides asarla, parte la calabaza por la mitad, rellena el hueco con azúcar y hornea a 200º durante aproximadamente una hora. Una vez limpia, aplasta la pulpa con un tenedor hasta obtener un puré fino.
Buñuelos de calabaza
Preparación paso a paso
Para lograr el éxito en esta receta, es fundamental seguir un orden lógico. Aquí tienes una guía básica de los pasos esenciales:
- Preparación de la calabaza: Pesa el puré de calabaza, ya que lo ideal es usar la misma cantidad en peso de harina.
- Activación de la levadura: Disuelve la levadura fresca en agua tibia (no más de 40º para no "matar" el fermento) y mézclala con el puré.
- Formado de la masa: Incorpora la harina tamizada y mezcla hasta hacer una masa sin grumos que sea esponjosa y se pegue ligeramente a las manos.
- Fermentación: Deja reposar la masa en un lugar cálido hasta que doble su tamaño y se llene de agujeritos.

El reto de la fritura
La manera tradicional de hacer los buñuelos de calabaza es cogiendo un puñado de masa con la mano izquierda y apretando de manera que salga una bolita por la parte superior del puño cerrado. Con la otra mano mojada en agua, separamos la bolita y hacemos el agujero central ayudándonos de los dedos pulgar y corazón.
Es una cuestión de fe y práctica; el agujero no os va a salir a la primera, pero conforme vayáis haciendo buñuelos, os saldrá. Se trata de una masa muy blandita así que esta operación tendrá que hacerse rápido. Con una barra o pala puntiaguda, iremos dorando y dando la vuelta a los buñuelos hasta que estén bien dorados por todos los lados. Se sirven en un plato bien calentitos, ideales para acompañarlos con una taza de chocolate caliente.