La salsa alioli, también conocida como ajoaceite, allioli o ajonesa, es una de las salsas más emblemáticas y queridas de la gastronomía mediterránea. Su nombre, que proviene de "all-i-oli" (ajo y aceite), ya nos indica sus dos ingredientes básicos. Aunque tradicionalmente se prepara en mortero solo con ajo y aceite de oliva, la forma de hacerla ha evolucionado, incorporando el huevo y la batidora para facilitar su elaboración y obtener una textura más cremosa y suave. Esta salsa acompaña una gran diversidad de platos, desde asados de carne y patatas hasta ensaladas, pescados y arroces.

Historia y evolución del alioli
El alioli es una emulsión hecha con ajo y aceite. Tradicionalmente se realiza en un mortero utilizando solo ajo, aceite de oliva y un poco de sal. Se machaca el ajo y la sal, haciendo una pasta y, poco a poco, se va añadiendo el aceite de oliva, gota a gota. La dificultad del método tradicional radica en la necesidad de mover la mano sin parar y añadir el aceite con mucha precaución para que la emulsión no se "corte".
Con el tiempo, la llegada de batidoras de mano y la accesibilidad del huevo y nuevos tipos de aceite (como el de girasol) han cambiado la forma en la que la mayoría de la gente hace el alioli en casa. Al principio, la gente comenzó a agregarle una yema de huevo a la emulsión hecha en el mortero. Hoy en día, el alioli moderno se hace a máquina con batidoras o procesadores de comida de alta velocidad, y normalmente necesita un huevo como emulgente, lo que hace el proceso mucho más fácil y casi infalible.
El alioli moderno también suele ser un poco más cremoso y se puede hacer menos fuerte, ya que el huevo cambia la textura de la emulsión final. Además, mientras que tradicionalmente se hacía solo con aceite de oliva, hoy es común combinar aceites o usar solo aceite de girasol para un sabor más suave.

Ingredientes para un alioli casero con batidora
Para unos 250 g de alioli, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 1 huevo
- 1/2 vaso (100 ml) de aceite de oliva y 1/2 vaso de aceite de girasol (o 3/4 taza de aceite de oliva o de girasol)
- 1-2 dientes de ajo (según si lo prefieres más fuerte o suave)
- Una pizca de sal (la punta de una cuchara de café o 1/2 cucharadita)
- El zumo de 1/2 limón (o un chorrito)
Si quieres hacer más cantidad, simplemente aumenta la cantidad de aceite y dientes de ajo, manteniendo la proporción con el resto de ingredientes.

Preparación, cómo hacer salsa alioli con batidora
La receta de alioli con batidora es rápida y sencilla, y reduce significativamente el riesgo de que la salsa se corte. Te explicamos cómo hacerlo paso a paso:
Paso 1: Prepara los ajos
Para un alioli que no repita y de sabor un poco más suave, puedes introducir el ajo unos 10 segundos en el microondas o cocerlo 2 minutos en agua hirviendo antes de usarlo. Otra opción es quitar la parte central del ajo, que es lo que dice la abuela que hace que no repita.
Pela y pica el ajo un poco.
Paso 2: Mezcla los ingredientes en el vaso de la batidora
Introduce en el vaso de la batidora los dientes de ajo, el huevo crudo, la sal, el aceite (puedes añadir un chorrito al principio y el resto gradualmente) y el zumo de limón. Es importante usar un huevo fresco y de calidad. Aunque algunas personas recomiendan que los huevos estén a temperatura ambiente para emulsionar mejor, con las batidoras modernas no es estrictamente necesario; puedes usarlo directamente de la nevera.
Paso 3: Emulsiona la salsa
Deberás colocar la batidora en el fondo del vaso, totalmente plana, y empezar a batir sin moverla en absoluto. Bate a velocidad media.
Cuando notes que la salsa empiece a emulsionar por la parte inferior (lo que significa que empieza a espesarse), eleva el brazo de la batidora hacia arriba y hacia abajo, con movimientos suaves, hasta que toda la salsa quede espesa y homogénea, sin grumos ni restos de ingredientes.
Si has añadido un chorrito de aceite al principio, ve vertiendo el resto del aceite poco a poco y de forma continua mientras sigues batiendo.

Paso 4: Ajusta el sabor y la textura
Prueba el alioli. Si está soso, añade más sal. Si está más ácido, echa más limón. Si quieres que quede más espeso, puedes seguir añadiendo un poco más de aceite y batiendo. Si lo quieres más líquido, puedes añadir un poco de leche. Recuerda que la cantidad de aceite que uses determinará la cantidad de salsa que se consiga.
Consejo para hacer el ali oli con la batidora
Consejos para un alioli perfecto
- No te pases con el ajo: Un solo diente de ajo puede darle sabor a la salsa y quedará suave. Si te apetece más potente, experimenta añadiéndole más la próxima vez.
- Tipo de aceite: El usar aceite de distintos tipos (mitad oliva, mitad girasol) es para dejar el sabor de la salsa en un término medio. Si usas solo aceite de girasol, el sabor será más suave. Si eliges solo aceite de oliva, especialmente virgen extra, el alioli tendrá un sabor mucho más fuerte e intenso.
- El limón: El zumo de limón no solo aporta un toque ácido, sino que también ayuda a que la salsa alioli no se corte y esté más estable durante el proceso. Si no te gusta su sabor, puedes eliminarlo o sustituirlo por vinagre.
- Temperatura de los ingredientes: Aunque las batidoras modernas facilitan la emulsión, algunos expertos sugieren que sacar los huevos de la nevera un rato antes para que estén a temperatura ambiente puede ayudar a que emulsionen mejor.
Variaciones del alioli
Existen distintas variaciones del alioli para adaptarse a diferentes gustos y necesidades:
- Alioli sin huevo (con leche o bebida vegetal): Si no quieres o no puedes comer huevos, puedes sustituirlos por leche o una bebida vegetal (de soja o de almendra). Esta versión, a menudo llamada "lactonesa" si no lleva ajo, es más suave, no se corta tan fácilmente y es ideal para el verano, ya que se conserva más tiempo en la nevera sin riesgo de intoxicaciones alimentarias. Para hacer alioli con leche, asegúrate de que la leche y el aceite estén a la misma temperatura (preferiblemente ambiente).
- Alioli con Thermomix: Si tienes un robot de cocina, puedes hacer alioli de manera rápida y sencilla. Simplemente añade los ajos, el huevo y una pizca de sal en el vaso de la Thermomix, y luego ve incorporando el aceite.

| Tipo de Alioli | Ingredientes Clave | Emulsionante Principal | Sabor | Dificultad de Preparación (Tradicional) |
|---|---|---|---|---|
| Tradicional (Mortero) | Ajo, Aceite de Oliva, Sal | Ajo | Intenso, Fuerte | Alta |
| Moderno (Batidora con Huevo) | Ajo, Aceite (Oliva/Girasol), Huevo, Sal, Limón | Huevo | Equilibrado, Cremoso | Baja |
| Sin Huevo (Lactonesa/Batidora) | Ajo, Aceite (Girasol), Leche/Bebida Vegetal, Sal, Vinagre/Limón | Leche/Bebida Vegetal | Suave, Ligero | Baja |
¿Qué hacer si el alioli se corta?
Cuando el alioli se corta, las partículas de aceite y huevo no son capaces de emulsionarse correctamente, quedando las partes líquidas separadas de las sólidas. Pero no te preocupes, un alioli cortado es fácilmente recuperable:
- Con otra yema de huevo: Añade una yema a parte de la mezcla cortada y bate de nuevo para conseguir una mezcla homogénea, a la que irás añadiendo el resto de la salsa cortada poco a poco. La salsa quedará más espesa y amarilla.
- Añadiendo otro huevo entero: Aparta la salsa cortada, limpia bien el vaso de la batidora y echa el huevo nuevo. Ve añadiendo la mezcla anterior poco a poco hasta que se consiga ligar.
- Con agua o leche: Vierte en el vaso limpio de la batidora dos cucharadas soperas de agua o leche templada. Ve añadiendo el alioli cortado mientras bates.
Conservación del alioli casero
El alioli es una salsa que se suele consumir justo en el momento en que se prepara. Sin embargo, si haces en exceso, puedes retirarlo antes de llevarlo a la mesa y guardarlo en la nevera, dentro de un recipiente hermético para que no absorba el sabor de otros alimentos. Consúmelo en el día y consérvalo en la nevera como máximo un día, ya que lleva huevo fresco y así podemos evitar intoxicaciones.
Para que se conserve mejor, puedes cubrir la superficie con una fina capa de aceite. Si preparas alioli con leche (sin huevo), puede durar entre 3 y 5 días en la nevera. No es recomendable congelarlo, ya que la congelación puede afectar su textura y hacer que se separe al descongelarlo.