Para alegrar nuestros desayunos y meriendas, queremos enseñaros a preparar el bizcocho de yogur, un clásico básico para iniciarse en la repostería que sale siempre bien y que no requiere medidas exactas y pesos precisos de los ingredientes. Este bizcocho es la opción ideal para quienes se inician en la repostería, ya que siempre sale bien y no requiere balanza; basta con utilizar el recipiente del yogur como medida.
Hay cosas que nos recuerdan a nuestra casa… y este bizcocho de yogur es una de ellas. Su aroma, su textura suave… es el acompañamiento perfecto para un café, una merienda con amigos o un momento de tranquilidad. ¡Anímate a hornearlo!

Ingredientes clave y la regla del 1-2-3
La medida base es el vasito del yogur de 125 gramos que consumimos normalmente. Recordar las proporciones es muy sencillo porque aceite, azúcar y harina, -ordenadas alfabéticamente- llevan la proporción de 1, 2 y 3. Es decir, una medida de aceite, dos medidas de azúcar y tres medidas de harina. Con esos sencillos ingredientes, un yogur natural o de limón, un poco de levadura o impulsor y tres huevos, tenemos todo lo necesario para hacer un bizcocho que siempre sale bien.
Para su elaboración, no necesitamos ningún equipo especial ya que las cantidades de los ingredientes se indican en vasitos de yogur. Mediante la regla del 1-2-3, podemos recordar que por cada vasito de yogur, utilizaremos 1 vasito de aceite, 2 vasitos de azúcar, 3 vasitos de harina y 3 huevos. Hay que tener en cuenta además añadir 1 sobre de levadura química.
Lista de ingredientes para un molde de 20 cm:
- 1 yogur natural sin azúcar (pesa 125 g de yogur) - utilizaremos el recipiente del yogur como medida
- 1 medida de aceite oliva o girasol
- 2 medidas de azúcar
- 3 medidas de harina
- 1 cdta de polvo de hornear tipo ROYAL (6 g)
- Pizca de sal
- 3 huevos L
- Ralladura de un limón (opcional)
Para la terminación:
- Azúcar glas (opcional)

Preparación paso a paso
Uno de los secretos para que salga esponjoso y sin grumos el bizcocho es que tenemos que hacer dos cosas importantes. La primera es intentar añadir todos los ingredientes a temperatura ambiente y la segunda es añadir la harina tamizada con un colador.
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Precalentar el horno y preparar el molde
Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo durante unos diez minutos. Mientras, engrasamos el molde con mantequilla y un poco de harina para que no se pegue. Espolvoreamos con un pellizco de harina y quitamos el exceso de harina. Con el tipo de molde y el paso previo de mantequilla y harina en la base se desmoldará fácilmente.
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Mezclar los ingredientes húmedos
En un bol ponemos el contenido de un vasito de yogur. Yo lo prefiero natural pero también podéis hacerlo con yogur sabor limón. Añadimos tres huevos, una medida de aceite de girasol y dos medidas de azúcar. Batimos bien. Para ello, pon en un cuenco los huevos y el azúcar y bátelos durante 5 minutos, con la batidora de varillas hasta blanquear y que los huevos queden semimontados con el azúcar. Añade el yogur y bate durante unos segundos. Incorpora el aceite y vuelve a batir durante 5 segundos.
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Incorporar los ingredientes secos
Por otro lado, mezclamos la harina -3 medidas del vasito de yogur- con la levadura y removemos para que se distribuya de modo homogéneo. Añadimos la harina tamizada con el polvo de hornear y la pizca de sal en dos veces, mezclando cada vez. Ayudados de las varillas, vamos incorporando poco a poco la harina sobre el bol con el resto de ingredientes, dejando que se forme una masa mientras batimos y añadimos la harina según se va incorporando. Batimos sólo 1 minuto. Termina de integrar la masa con una espátula.
Si quieres un bizcocho más alto y esponjoso, solo tienes que montar las 3 claras. Separamos las claras de las yemas con mucho cuidado. En el vaso de la batidora, montamos las claras con un pellizquito de sal, ayudándonos de las varillas eléctricas. Vamos haciendo movimientos circulares ascendentes hasta que las claras se monten al punto de nieve. Para saber si están listas, solo hay que poner el recipiente boca abajo. Incorporamos las claras cucharada a cucharada al final del proceso, es decir, cuando hayamos terminado con la harina. Nos ayudamos de una lengua o espátula de silicona para mezclar la crema muy suavemente.
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Hornear el bizcocho
Vierte la masa en el molde. Solo nos queda volcar la masa en nuestro molde y dejar que se hornee sin abrir la puerta del horno durante 35 minutos. Ponemos el futuro bizcocho en la bandeja del medio con calor arriba y abajo, sin aire, a 180º C. Es importante no abrir para que no baje la temperatura en el interior del horno y no caiga nuestro bizcocho. Si vemos que se tuesta mucho al final de la cocción, cuando queden 10 minutos tapamos con un poco de papel de aluminio.
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Comprobar la cocción y enfriar
Transcurridos 30 minutos podemos abrir rápidamente y verificar el punto de cocción metiendo una brocheta de madera en la masa para comprobar si sale limpia o sucia. En el primer caso, nuestro bizcocho estará listo. Si sale algo sucia, esperamos otros cinco minutos y después apagamos el horno. Sacamos del horno y dejamos que el bizcocho se atempere un poco en el molde. Retiramos del horno, aguardamos 10 minutos y desmoldamos sobre una rejilla, dejando enfriar completamente para evitar que coja humedad.
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Decoración final (opcional)
Espolvorear azúcar glas y servir. La zona más oscura en el centro del bizcocho es una corteza crujiente y más dorada que se forma al poner la cucharada de azúcar por encima, y que en mi casa triunfa.
Bizcocho de YOGUR esponjoso RECETA facil
Consejos para un bizcocho de yogur perfecto
- Usa todos los ingredientes a temperatura ambiente: La mantequilla, huevos y yogur a temperatura ambiente ayudan a que la masa se mezcle mejor y el bizcocho quede más esponjoso. Un remedio casero para cuando te has olvidado sacarlos de la nevera con antelación es sumergirlos en agua tibia durante unos minutos, de ese modo conseguiremos atemperarlos.
- Mide bien los ingredientes: Aunque parezca fácil, un exceso de harina o azúcar puede afectar la textura. Usa siempre el vasito de yogur como medida. No uses para tus medidas el vasito del yogur con restos de yogur, ya que los otros ingredientes se te quedarán pegados a las paredes del vasito. Lávalo y sécalo antes de usarlo.
- No sobrebatir la masa: Mezcla los ingredientes solo hasta integrar. Batir demasiado airea demasiado la mezcla y puede hacer que el bizcocho pierda volumen al hornearse.
- Precalienta el horno: El horno debe estar a la temperatura indicada antes de meter el bizcocho. Esto asegura una cocción uniforme y que suba correctamente.
- Engrasa bien el molde: Utiliza mantequilla y un poco de harina.
- Evita abrir el horno al principio: Durante los primeros 20-25 minutos de horneado, no abras la puerta. Esto evita que el bizcocho se hunda.
- Prueba de cocción: Inserta un palillo o brocheta en el centro: si sale limpio, está listo. Si no, déjalo unos minutos más.
- Deja enfriar antes de desmoldar: Espera al menos 10 minutos antes de sacar el bizcocho del molde, así evitarás que se rompa.
- Varía los sabores: Juega siempre con los sabores de los yogures, incluso con sus texturas -muy rico el griego-. Puedes poner un yogur con sabor a coco y añadir a la masa un par de cucharadas soperas de coco si eres fan de este ingrediente. O puedes añadir unas pepitas de chocolate a la masa, o frutos secos… Aromatizamos el bizcocho como más nos guste, siendo la vainilla o el limón los que ganan por gusto, pero la naranja también le queda delicioso. Si lo quieres más liviano, podemos sustituir la harina de trigo por harina fina de maíz, la llamada maicena.
- Disfrútalo fresco o ligeramente templado: El bizcocho de yogur es delicioso recién hecho, acompañado de un café, té o un poco de mermelada.

Conservación del bizcocho de yogur
Este bizcocho se conserva en perfectas condiciones durante 3 o 4 días en un recipiente hermético. Puedes congelarlo en bolsas adecuadas y descongelar a temperatura ambiente. Después no tienes más que sacar el bizcocho del congelador una o dos horas antes de ir a consumirlo o bien mételo unos segundos en el microondas sin necesidad de descongelarlo previamente.
Variaciones del bizcocho de yogur
Este bizcocho de yogur está riquísimo así sin necesidad de nada más, aunque también está muy rico si lo acompañamos de una mermelada casera o si lo abrimos por la mitad y lo rellenamos de crema pastelera o nata montada. Para tomar con el bizcocho de yogur, va muy bien un vaso de leche fría, un café con leche o un té helado o cualquier infusión de vuestro gusto.
Puedes sustituir el azúcar indicado por su equivalente en tu edulcorante habitual. El yogur griego aporta más cremosidad y el yogur de limón o el de coco aportan un sabor sorprendente. Si te sabe mucho a aceite, usa un virgen extra, pero de una variedad suave como la hojiblanca.