El turrón es el dulce típico por excelencia en España durante la Navidad, aunque algunas marcas lo comercializan ya durante todo el año. Es un reclamo para los turistas y gusta tanto a los mayores como a los más pequeños de la casa. Existen múltiples variedades de turrón, pero los más clásicos son: el blando, el duro y el de chocolate.
Para esta ocasión, nos centraremos en una versión del bizcocho de turrón que utiliza turrón duro y yogur, logrando un postre jugoso, dulce y con un intenso sabor a turrón. Queda jugoso sin perder esponjosidad y está muy bueno. El sabor resultante del bizcocho es intenso sin llegar a ser empalagoso.

Ingredientes clave
Para elaborar un bizcocho de turrón duro y yogur, se utilizan ingredientes básicos de repostería que, combinados con el turrón, crean una textura y sabor únicos.
- Huevos
- Aceite de girasol
- Azúcar
- Turrón duro
- Yogur natural
- Harina
- Levadura química (polvo de hornear)

Proceso de elaboración
Hacer un bizcocho de turrón es un proceso sencillo que se puede dividir en varias etapas para asegurar una mezcla homogénea y un horneado perfecto.
Preparación de la mezcla inicial
En un bol, se baten, con ayuda de unas varillas, los huevos junto con el aceite de girasol y el azúcar. Es fundamental que estos ingredientes se integren bien para formar una base aireada y ligera.
BIZCOCHO ESPONJOSO con 3 ingredientes
Incorporación del turrón y otros ingredientes
Una vez que la mezcla inicial está bien integrada, se añade el turrón duro desmigado a la masa del bizcocho. Es importante que el turrón esté bien picado o desmigado para que se distribuya uniformemente por toda la masa y no queden trozos demasiado grandes que puedan apelmazar el bizcocho.
Posteriormente, se incorpora el yogur natural, que aportará jugosidad a la masa. Finalmente, se añade la harina tamizada junto con la levadura química, mezclando suavemente hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
Horneado y enfriado
La masa se vierte en un molde previamente engrasado y enharinado. Se hornea a una temperatura moderada hasta que el bizcocho esté dorado y al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.

Una vez horneado, se puede dejar enfriar del todo sobre una rejilla para facilitar el aireado y evitar que la base se humedezca.