La combinación de hojaldre crujiente y crema pastelera suave es un clásico de la repostería que nunca pasa de moda. Ya sea que la conozcas como tarta de hojaldre y crema pastelera o milhojas, este postre es una de las favoritas en muchos hogares por su delicioso sabor y su relativa facilidad de preparación. Si te gusta el hojaldre, esta tarta será, sin duda, una de tus preferidas.
Es una receta muy socorrida, ya que solo tenemos que hornear el hojaldre, hacer la crema pastelera y montarla. Si siempre tienes una plancha de hojaldre en el congelador o nevera, puedes ponerte a hacerla y tener un postre rápido y riquísimo. Nadie puede resistirse a comer un trocito de este bizcocho de hojaldre con crema pastelera.

Preparación del Hojaldre
Para empezar, debemos decidir de qué tamaño y forma vamos a hacer la tarta. Estiramos las dos placas de hojaldre sobre una superficie de trabajo enharinada, asegurándonos de que queden del mismo tamaño y no muy finas. Es importante recordar que el hojaldre en el horno encoge, así que es mejor cortarlo un poco más grande de la medida deseada.
Espolvoreamos un poco de azúcar sobre las láminas de hojaldre y las pinchamos con un tenedor. Para hornearlas, las colocamos sobre una bandeja con papel de horno y encima ponemos otra bandeja para que haga peso y evitar que la masa crezca demasiado. Horneamos a 200º unos 20 minutos, con cuidado de que no se doren mucho, ya que luego se rompen muy fácilmente.
Si vamos a cortar el hojaldre, es muy importante no hacerlo con un aro o similar, sino con un cuchillo bien afilado y sin arrastrar la masa. Si no lo hacemos así, corremos el riesgo de que el hojaldre no suba por igual.
Cómo conseguir que el hojaldre no suba demasiado
Elaboración de la Crema Pastelera
La crema pastelera es el corazón de nuestro bizcocho de hojaldre. Aquí te presentamos una receta detallada:
Ingredientes para la Crema Pastelera:
- 750 ml de leche
- 6 yemas de huevo
- 180 g de azúcar
- 75 g de almidón (maicena)
- 1 cucharadita de vainilla
- 30 g de mantequilla (opcional)
- Un trozo de piel de limón y naranja (opcional, para infusionar)
Pasos para la preparación:
- Calienta la leche con la vainilla en un cazo. Si deseas, puedes añadir un trozo de piel de limón y naranja para infusionar la leche. Cuando la leche esté a punto de hervir, apaga el fuego y deja infusionar unos 10 minutos. Retira las pieles de limón y naranja.
- En un bol, bate las yemas, el azúcar, el almidón y 2 cucharadas de la leche caliente.
- Vierte la leche caliente y colada sobre la mezcla de yemas y bate bien.
- Cuela la mezcla y vuelve a ponerla en el cazo. Cuece a fuego medio, removiendo constantemente con unas varillas de mano hasta que espese y hierva.
- Retira del fuego, añade la mantequilla (opcional) y mezcla bien hasta que quede todo incorporado.
- Deja enfriar la crema tapada con film transparente, tocando la superficie de la crema para evitar que forme costra. Después, refrigera al menos dos horas antes de usarla.

Montaje del Bizcocho de Hojaldre con Crema Pastelera
Una vez que el hojaldre esté frío y la crema pastelera bien refrigerada, podemos proceder al montaje de nuestra tarta.
Pasos para el montaje:
- Corta las láminas de hojaldre y, si usas, el bizcocho de la misma medida. Recuerda que el hojaldre encoge un poco al hornearse.
- Cuando el hojaldre esté frío, comenzamos a montar las capas. Colocamos una de las láminas de hojaldre como base.
- Añadimos la mitad de la crema pastelera sobre la base de hojaldre.
- Si vas a añadir una capa de bizcocho, colócala encima de la crema y empápala con un poco de almíbar.
- Añade el resto de la crema pastelera.
- Finalmente, coloca la segunda lámina de hojaldre, preferiblemente del revés para que quede lo más recta posible.
- Decora la tarta a tu gusto. Puedes espolvorear azúcar glas, añadir frutas frescas (fresas, manzanas, kiwis, frambuesas), frutos secos picados o incluso hilos de chocolate.

Ideas para Decoración y Variaciones
La versatilidad de este postre permite una gran variedad de decoraciones y adaptaciones:
- Con frutas: Las bandas de hojaldre rellenas de crema y fruta fresca son un clásico que no pasa de moda. Puedes utilizar manzana, naranja, kiwi, frambuesas, uvas, mandarina, pera, arándanos, grosellas, moras, piña o mango. Antes de colocarlas, límpialas, pélalas y, si tienen hueso, retíralo.
- Cobertura brillante: Diluye dos cucharadas de mermelada de albaricoque con un poquito de agua, témplala unos minutos hasta que quede licuada y pinta con ella la tarta. También puedes preparar un almíbar con agua y azúcar, hirviendo por 5 minutos con piel de manzana para que suelte pectina, y añadir hojas de gelatina previamente hidratadas.
- Con frutos secos: Pica unas nueces, almendras, avellanas y espárcelas sobre las frutas o directamente sobre la crema.
- Chocolate: Puedes espolvorear unas perlitas de chocolate por encima de la tarta o decorar con unos hilos de chocolate negro o con leche.
Consideraciones Nutricionales
Para quienes estén interesados en los valores nutricionales, se proporciona una tabla resumen:
| Nutriente | Cantidad por ración | % de Ingesta de Referencia (IR) | Clasificación |
|---|---|---|---|
| Calorías | 721 Kcal | 36% | Alta |
| Grasa | 44.9g | 64% | Alta |
| Grasa saturada | 18.6g | 93% | Alta |
| Azúcares | 31.2g | 35% | Alta |
| Sal | 0.3g | 5% | Baja |
Estos platos están concebidos como plato principal de una comida o cena, con lo que su tamaño de ración es superior y su aporte nutricional es más elevado. La Ingesta de Referencia (IR) es una guía sobre la cantidad total de calorías y de varios nutrientes que debemos ingerir al día para mantener una dieta sana. Los porcentajes de IR están calculados para una mujer adulta con una ingesta diaria de 2000 Kcal.
Recomendaciones Dietéticas
Este postre es recomendable para personas con ácido úrico y gota, alergia al pescado, anemia ferropénica, anemia perniciosa, anemia por carencia de ácido fólico, estreñimiento, gastritis e hipertensión arterial.
Sin embargo, no está recomendado para personas con alergia a la caseína, alergia al huevo, cálculos en la vesícula biliar, cálculos renales, diabetes mellitus, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, intolerancia a la lactosa, intolerancia al gluten (celiaquía), meteorismo, obesidad o sobrepeso, y osteoporosis.