Las berenjenas rellenas son un plato versátil y delicioso, especialmente cuando se combinan con la intensidad del bacalao. Esta verdura, rica en fibra si se consume con piel, tiene un 90% de agua y muy pocas grasas, por lo que resulta ideal para dietas de adelgazamiento. Preparar este plato permite improvisar y obtener resultados que siempre triunfan en la mesa.

Preparación de las berenjenas
Para comenzar, cortamos las berenjenas por la mitad o a lo largo, tras retirar el tallo. Realizamos unos cortes superficiales en la carne, sin llegar a la piel, salamos y añadimos un hilo de aceite de oliva virgen. Podemos cocinarlas en el microondas durante 10-15 minutos a máxima potencia o al horno a 180º hasta que la pulpa esté tierna.
Una vez templadas, retiramos la pulpa con ayuda de una cuchara, cuidando de no romper la piel, que utilizaremos como recipiente para el relleno. Picamos la pulpa extraída en daditos para incorporarla posteriormente al sofrito.

Elaboración del relleno de bacalao
El ingrediente estrella es el bacalao desalado y desmigado. Para el sofrito base, picamos una cebolla grande, ajos y pimientos verdes, cocinándolos en una sartén con aceite de oliva hasta que estén tiernos. Añadimos los tomates maduros picados y la pulpa de la berenjena, sazonando con pimienta, ají o pimentón al gusto.
Incorporamos el bacalao a la sartén y rehogamos unos minutos para que los sabores se integren. Si se desea una textura más cremosa, se puede realizar una brandada mezclando el bacalao con nata líquida, aceite y ajo, o preparar una bechamel suave con leche y harina.
Tabla de ingredientes recomendados
| Ingrediente | Cantidad recomendada |
|---|---|
| Bacalao desalado | 500 g |
| Berenjenas | 2-4 unidades |
| Cebolla | 1 grande |
| Aceite de oliva virgen extra | 200 ml |
| Queso cheddar (para gratinar) | Al gusto |
Berenjenas rellenas de bacalao con la bechamel especial de Karlos Arguiñano
Gratinado final
Rellenamos las cáscaras de las berenjenas con la mezcla preparada. Para darle el toque final, cubrimos generosamente con queso cheddar rallado, que aportará un sabor intenso y una textura fundida irresistible. Precalentamos el horno a 180ºC y horneamos durante 10-12 minutos, o hasta que el queso esté dorado y burbujeante.

Esta receta es una excelente opción para aprovechar ingredientes de calidad y crear un plato completo que gusta tanto a amigos como a familiares. ¡Solo queda disfrutar del resultado!