Más de 2.600 vacas, toros y terneros de origen español han protagonizado una dramática odisea, viajando sin rumbo durante más de dos meses por el Mediterráneo a bordo de dos barcos de carga. Esta situación se desencadenó tras el rechazo de su desembarco en Turquía, bajo la sospecha, aún no demostrada, de estar afectados por la enfermedad conocida como lengua azul.

¿Qué es la Lengua Azul?
La lengua azul es una enfermedad vírica que afecta a los rumiantes, pero no es contagiosa para los humanos. La normativa aplicable desde el 21 de abril de 2021 en la Unión Europea, el Reglamento (UE) 2016/429, incluye la infección por el virus de la lengua azul (serotipos 1-24) en su Anexo II. Esta enfermedad está categorizada como C, D y E en Antilocapridae, Bovidae, Camelidae, Cervidae, Giraffidae, Moschidae y Tragulida, lo que implica que se deben adoptar medidas para evitar su propagación a partes de la Unión declaradas oficialmente libres de ella o que cuentan con programas de erradicación.
El caso del Karim Allah
El buque Karim Allah, con bandera libanesa, transportaba casi 900 terneros que salieron el 18 de diciembre del puerto de Cartagena con destino a Turquía. Sin embargo, al llegar al puerto de Iskenderun, las autoridades turcas rechazaron la mercancía. La pesadilla comenzó cuando Turquía consideró que la documentación no dejaba claro que las 895 reses estuvieran libres de la enfermedad de la lengua azul.
El Ministerio de Agricultura español ha asegurado que “en el momento de su salida, el transporte estaba amparado por la certificación de las autoridades veterinarias españolas, que garantiza el buen estado sanitario de los animales”. No obstante, según la versión de Miguel Masramon, abogado del armador del buque (Talia Shipping Line), se produjo un “desaguisado” con los certificados sanitarios. En los certificados aparecía que el origen de los animales era Aragón, zona libre de lengua azul. Sin embargo, el ministerio había notificado a la OIE en noviembre que en una granja de Huesca (Aragón) había un foco de lengua azul. Cuando Turquía recibió los certificados sanitarios, rechazaron la mercancía al ver que el origen del ganado era Aragón y no tener más información.
Luis Fernández, administrador de Ganados Ferru, una de las empresas propietarias de los animales, confirma que “ninguno de los terneros salió de Huesca”. Incide en que “en los certificados y la notificación del ministerio tendría que haberse especificado que los terneros eran de Zaragoza y Teruel”.

El buque abandonó Turquía el 31 de diciembre sin que las autoridades turcas examinaran la salud de las reses. Se propuso a Turquía realizar pruebas PCR para confirmar que estaban sanas, pero declinaron la oferta. El capitán recibió la orden de poner rumbo a Libia para intentar vender el ganado allí.
En el puerto de Trípoli, las autoridades libias rechazaron la descarga de los animales después de tomar muestras de sangre, argumentando que no cumplían con la normativa de lengua azul. Se deduce que algunos animales dieron positivo en un test de anticuerpos, lo cual, según el abogado, es habitual en terneros vacunados en España para evitar el contagio. Luis Fernández explica que “casi todos” los terneros habían sido vacunados contra la lengua azul en sus granjas de nacimiento y que antes de exportarlos se les realizan pruebas PCR. Las autoridades libias no comunicaron el resultado de los análisis de sangre.
El 9 de enero, el capitán del Karim Allah fue obligado a abandonar el puerto de Trípoli. Fracasada la compra por parte de Libia, el exportador World Trade “se desentendió”, dejando el buque a su suerte.
Cerca de las costas de Túnez, el carguero solicitó permiso para entrar en el puerto de Bizerta para aprovisionarse de forraje. El diario tunecino La Presse informó el 23 de enero que el Karim Allah fue obligado a abandonar las aguas territoriales tunecinas y se le prohibió atracar en ningún puerto comercial del país, bajo la sospecha de transportar ganado infectado con lengua azul, aunque no se disponía de documentos que acreditasen la veracidad de esta información.
Convertido en un barco apestado, los animales pasaron más de tres días sin comer, solo a base de agua, hasta que finalmente el carguero consiguió forraje en el puerto de Augusta, en Sicilia.

Después de dos meses y medio, el Karim Allah regresó a Cartagena el 22 de febrero, pero el Ministerio de Agricultura le prohibió la entrada a territorio español, considerando que se estaría importando reses desde Libia, país con la exportación de animales vivos prohibida a la Unión Europea por la existencia de fiebre aftosa en su territorio.
El Ministerio de Agricultura se ampara también en otra ley que establece que cualquier producto que la Unión Europea exporte a un país tercero y sea rechazado, solo tiene dos salidas: o venderse a otro país extracomunitario o destruirse en el lugar de origen. Si el Karim Allah entraba a puerto, las reses serían aisladas y sacrificadas. Para evitarlo, el capitán fondeó fuera y la empresa armadora contrató a veterinarios independientes de la compañía Offshore Special Services (OSS), quienes tomaron 39 muestras de sangre del ganado. Sin embargo, estas muestras fueron precintadas por el departamento de Aduanas de Cartagena antes de ser enviadas al laboratorio. A pesar de ello, los veterinarios de OSS sostienen que los animales “no presentan signos clínicos compatibles con lengua azul”.
Esa misma tarde, por solicitud del ministerio, el capitán atracó en la dársena de Escombreras para que los veterinarios de Sanidad Animal inspeccionaran a los animales. Según el capitán, no tomaron ninguna muestra de sangre. El acta de inspección veterinaria se basó solo en una revisión visual que concluyó que los terneros presentaban afecciones cutáneas y alteraciones digestivas. El documento contabiliza 864 terneros y hace constar el paradero desconocido de nueve reses, aparte de las 22 que el capitán admite que murieron durante el viaje. Pero el acta no menciona ni la fiebre aftosa ni la lengua azul.
Con todo, el ministerio comunicó al armador que los animales debían ser sacrificados porque no eran aptos para su transporte ni podían ser importados. Esta orden fue avalada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que aplicó el principio de cautela y la prevalencia de los intereses generales. El sacrificio del resto de las vacas comenzó el sábado 26 de febrero. En el mismo puerto de Escombreras se instaló una carpa junto al barco para darles muerte y retirar los cadáveres en contenedores para su eliminación.
Tema 8: Normativa vigente para el transporte de animales de abasto
El buque Elbeik
En una situación similar a la del Karim Allah se encuentra el buque Elbeik, con bandera de Togo. Este barco partió de Tarragona un día antes, el 17 de diciembre, con 1.776 cabezas de ganado. También fue rechazado por Turquía, pero, a diferencia del Karim Allah, continuó dando tumbos por el Mediterráneo, en las cercanías de la costa chipriota.
Ambos buques suman alrededor de 2.700 reses, entre terneros, vacas y toros, afectados por esta incierta situación.
Normativa y Bienestar Animal
La odisea de 69 días del Karim Allah ha generado dudas sobre las garantías de bienestar animal en este tipo de viajes. La Unión Europea regula el transporte de animales vivos a través del reglamento del Consejo Europeo relativo a la protección de los animales durante el transporte. Sin embargo, organizaciones como Igualdad Animal afirman que estas normas no se cumplen. “Una vez que salen del puerto, no hay manera de controlarlo”, dice Silvia Barquero, presidenta de esta entidad.
En el caso del Karim Allah, aunque las 18 personas de la tripulación vigilaban el estado del ganado, no había veterinarios a bordo. Silvia Barquero señala también que el Karim Allah, un viejo buque del año 1956, no fue construido para el transporte de ganado. El capitán confirma que "antes era un carguero de vehículos, pero ahora lleva ganado y cumple con la normativa. Tiene el certificado para hacerlo hasta el 2022”. En concreto, el buque fue acondicionado para el transporte de ganado en 2001. La inspección de los veterinarios de Sanidad Animal consideró que el estado de limpieza del Karim Allah era “adecuado” y no observó condiciones de hacinamiento.

No obstante, ante las consecuencias de este embrollo burocrático, las organizaciones animalistas demandan un cambio en la legislación relativa al transporte de ganado. Desde Igualdad Animal instan al Gobierno de España a que siga el ejemplo de otros países europeos y “prohíba el transporte de animales vivos fuera de la Unión Europea”. Para el Partido Animalista-PACMA, la operación es una “muestra de la crueldad de la industria ganadera y la complicidad de las administraciones”. Por ello, ha presentado propuestas al Gobierno para la modificación del Real Decreto que regula el transporte de animales vivos.
“La tragedia de estos animales ilustra que este tipo de comercio está escasamente controlado y que los animales son víctimas de arbitrariedades y errores”, denuncian desde Animal Welfare Foundation. La ONG alemana Animal Welfare Foundation, que denunció la situación del Karim Allah y el Elbeik, recibió una llamada anónima desde uno de los barcos alertando de los problemas para descargar a los animales. María Boada, veterinaria de la ONG, señala al Gobierno español como máximo responsable de la situación del ganado: "Se están intentado quitar culpa diciendo que los animales no salieron enfermos, pero a nivel legal son responsables de su bienestar hasta su llegada a destino".
La Unión Europea está llevando a cabo una revisión de la legislación sobre bienestar animal y en este marco la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha puesto en marcha una consulta pública para recabar las opiniones de las partes interesadas en su evaluación científica sobre el bienestar de los animales durante el transporte en la Unión Europea.
A nivel nacional, la Ley 8/2003 de Sanidad Animal y el Real Decreto 779/2023 establecen la comunicación de enfermedades de declaración obligatoria y regulan su notificación. Para los movimientos nacionales, las normas aplicables a los movimientos de animales de las especies sensibles a la lengua azul y de su esperma, óvulos y embriones, están establecidas en la Orden APA/229/2025 por la que se establecen medidas específicas de protección en relación con la lengua azul, complementada por la Resolución de 12 de marzo de 2025 de la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal.
Implicaciones y acciones
La precaria situación del ganado transportado en los buques Elbeik y Karim Allah ha sido denunciada por las organizaciones de defensa de los animales Animal Welfare Foundation (AWF) y Eurogroup for Animals (EfA). Aunque los animales proceden de otros países, AWF, EfA y FAADA coinciden en "instar a las autoridades españolas competentes a investigar estos dos casos y encontrar una solución inmediata para los animales que todavía estarían a bordo de los buques".
La inspección veterinaria realizada durante los días 25 y 26 de febrero a bordo del buque ha constatado que el estado de los terneros, tras dos meses de viajes desde que salieron del mismo puerto, impide que emprendan de nuevo viaje para su exportación a un país tercero. La Ley 8/2003, de Sanidad Animal, amparada en la normativa de la Unión Europea, prohíbe, por motivos de sanidad animal, la importación de animales vivos en territorio comunitario procedentes de países terceros no autorizados. Tanto Turquía, destino inicial de los terneros, como Libia, no se encuentran en la lista de países terceros autorizados para exportar animales vivos a la Unión Europea.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha procedido a comunicar a los responsables del transporte el acta de inspección, así como la resolución en la que se les comunica que procedan al aislamiento y sacrificio de los animales, de acuerdo con la normativa aplicable y, en caso de no hacerlo, será el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación quien lo haga de forma subsidiaria.