Casi todo está mejor hecho a la brasa: verduras, pescado, marisco, carnes… Todo es susceptible de colocarse en una parrilla. Compartir una comida con amigos o familiares al aire libre alrededor de la parrilla es todo un placer, al que no tenemos por qué renunciar aunque vayamos cortos de presupuesto.

La Barbacoa más Cara del Mundo: Un Lujo Innecesario
Aunque en cualquier momento puede ser superada, la barbacoa que os muestro es la más cara del mundo. Se trata de la nueva Serie 6 SL400, de la firma australiana BeefEater. Además de lo espectacular de su precio y su diseño, detrás de toda esa parafernalia, se encuentra una completísima barbacoa de la mejor calidad y con todos los extras posibles. Como curiosidad ha dado la vuelta al mundo, y para BeefEater, el hecho contar con la barbacoa más cara del mundo en su catálogo, supondrá una muy buena promoción.
Personalmente opino que no es necesario semejante “lujo” para disfrutar de una suculenta parrillada de verano (aunque es posible que se deba a que no puedo pagarla, para qué negarlo). Y si lo que buscamos es diseño, en barbacoas portátiles encontramos verdaderas maravillas, que además de ofrecernos las últimas novedades en cuestión de cocina, nos ayudan a decorar nuestro jardín.

Cómo Elegir la Barbacoa Perfecta para Ti
Para gustos hay colores en el mundo de las parrillas. Ahora que se acerca el verano, uno de los planes más placenteros es montar una barbacoa con amigos y familiares. Pero, ¿y si no tienes? ¿Cuál comprar? Hay que tener en cuenta una serie de cuestiones. ¿Qué uso le vas a dar? ¿Qué espacio tienes? ¿Qué fuente de calor se adecua más a tus gustos? ¿Cuánto dinero quieres gastar? Las hay de gas, eléctricas, de obra, portátiles y de carbón. Cada una tiene sus entresijos.
Espacio y Número de Personas
Saber el espacio que podemos destinar a la barbacoa es una de las cuestiones fundamentales para la elección. No solo se necesita el espacio que requiere el objeto, también hay que dejar hueco a la mesa en la que colocar la comida que se vaya poniendo en la parrilla y facilitar el trabajo a las personas que se encuentren cocinando.
Si poseemos un jardín grande, comprar una barbacoa de gas o una de obra puede ser una buena opción. De este modo, se crea un área comedero destinada a las reuniones sociales. En cambio, si no hay mucho espacio libre, es mejor una barbacoa portátil o de carbón para ir desplazándola según las necesidades. Por otro lado, si no tienes jardín, las planchas y barbacoas eléctricas te permiten cocinar en interiores, ya que apenas generan humo.
Otro punto clave para elegir una barbacoa es reflexionar acerca del número de comensales que habrá cuando la uses. La clave está en la rendija de la parrilla; cuanto más grande sea, más comida se podrá cocinar a la vez. Si se escoge una barbacoa pequeña, algunos platos pueden quedarse fríos mientras se cocinan otros.
Fuente de Calor y Mantenimiento
Otro de los puntos claves para escoger barbacoa es el combustible. Para gustos hay colores y aquí entran en juego múltiples variables. Las barbacoas de gas y eléctricas son más rápidas de poner en funcionamiento, ya que no hay que esperar a que el carbón haga brasas. Sin embargo, los más exquisitos dicen que no saben igual que las más naturales. La comida cocinada al carbón queda más jugosa, pero menos hecha. En cambio, si se cocina con gas o con plancha, los alimentos quedan más cocinados.
Los cuidados de la barbacoa también son un detalle a tener en cuenta para la elección. Las barbacoas de carbón son más laboriosas de cuidar y limpiar que las eléctricas y de gas, que llevan planchas en vez de parrilla de rendija.
La Revancha: Asador de Gas vs Carbón | La Capital
Presupuesto y Precios
¿Cuánto dinero quieres gastar? Es la pregunta clave para la elección. Si tienes un presupuesto ajustado, las de carbón suelen ser las más económicas. En cambio, las de obra y gas tienen precios superiores. El precio de una barbacoa, principalmente, depende de los materiales, el tamaño y la fuente de combustión. En el mercado hay opciones muy económicas totalmente funcionales.
| Tipo de Barbacoa | Ventajas | Desventajas | Precio Medio |
|---|---|---|---|
| Carbón | Fácil de usar, combustible barato, sabor ahumado, económica. | Tarda en encenderse, produce mucho humo y llamaradas, difícil de limpiar. | 47,99 - 99,99 euros |
| Gas | Fácil uso, cocinado rápido (5 min), no crea apenas humo, cocinado preciso, no produce ceniza. | Mantenimiento y bombona de gas, combustible más caro y peligroso, más cara. | 299 - 449 euros |
| Eléctrica | Uso en interiores ventilados/terrazas pequeñas, solo necesita enchufe, encendido inmediato, no genera humo ni llamas, muy económica. | Depende de la conexión a la luz, potencia inferior, no consigue el mismo sabor que la de carbón. | 32 - 159 euros |
| Obra | Diseño a gusto, añadir elementos decorativos/funcionales, incluye campana. | No se pueden reubicar, necesitan bastante espacio. | 269 - 1.989 euros |
Barbacoas Económicas: Calidad sin Desembolsos Excesivos
El precio de la carne no puede hacer que renuncies a tu barbacoa entre amigos porque lo importante es socializar y disfrutar en época de descanso. “En cada familia, ya sea ovina, porcina o vacuno, existen partes Premium y otras poco conocidas que sin ser de alta gama también resultan muy sabrosas”, cuenta Martí Colomer, director del canal restauración del grupo Càrnia, una empresa vinculada a Mercabarna que mueve al año nada menos que 22 millones de carne. Si tenemos 10 invitados, y añadimos verduras, podemos conseguir una gran barbacoa por menos de 50 euros.
Consejos para Reducir el Precio de tu Barbacoa
-
Calcular los asistentes y la cantidad de producto
“Es habitual excedernos comprando carne porque no queremos quedarnos cortos y después tenemos restos de barbacoa para comer toda la semana”, comenta Colomer, que nos aconseja adecuarnos a lo que pueda comer un individuo. Unos 300 gramos por persona es una medida muy correcta.
-
No olvidar los elaborados de carne y cerdo
Chistorra, morcilla, butifarra y chorizo son los elaborados cárnicos más habituales, gustan mucho a los niños y podemos encontrarlos a buen precio. Incluso, aunque los compres caros, resultan más económicos que un solomillo o un chuletón. Una butifarra se puede elaborar con diversas partes del cerdo (incluso las hay halal de pollo o ternera), aunque lo más habitual es que lleve recortes, espalda de cerdo, panceta, sal y pimienta. De igual manera se elaboran chorizos y chistorras, que tampoco pasan de 6 euros el kilo como precio medio.
Aunque a algunos forofos de la parrilla no les gusta demasiado la hamburguesa porque la encuentran seca, Colomer la destaca porque es barata (7 euros kilo precio medio), gusta a todo el mundo y es fácil de hacer.
-
Prescindir de las brochetas
Las brochetas o pinchos morunos son una apuesta tan sabrosa como práctica, que siempre triunfa en una barbacoa. Tan solo hemos de ensartar en varillas embutidos o carne troceada combinada con cebolla y pimiento rojo o verde y calabacín, por ejemplo. Podemos pedir al carnicero que nos ponga pollo o piezas de vacuno económicas troceadas y hacerlas nosotros mismos al gusto, o bien comprarlas ya elaboradas. Su precio aproximado es 10 euros kilo.
-
Elegir cerdo Duroc en lugar de ibérico de bellota
Si queremos ahorrar está claro que no podemos comprar piezas de cerdo de las razas más sibaritas porque, aunque son las más cardiosaludables por su concentración de ácido oleico, también son las más caras. La carne de cerdo Duroc es más jugosa que la del cerdo Blanco, que es la que más se comercializa y la que más económica resulta.
-
Despreciar las manitas y otras partes baratas del cerdo
A la hora de elegir piezas del cerdo -raza Duroc- económicas podemos recurrir a las chuletas, que tienen algo más de grasa que el magro lomo y resultan muy ricas a la parrilla. Su precio oscila los 7 euros el kilo, o sea que si comemos 100 gramos nos costará la ración 70 céntimos. También es casi imprescindible la gustosa panceta, la carne que se obtiene de las capas que se encuentran bajo la piel del cerdo hasta la costilla. Resulta asequible si no se elige del tipo ibérico, claro.
Colomer también nos recomienda las chuletas de aguja, que están en la parte delantera del cerdo tocando al cuello. No son llamativas, pero contienen mucha infiltración de grasa y por tanto resultan más melosas que las chuletas. “Todavía es mejor la gelatinosa manita, que son los pies delanteros”, apunta el experto. “En la carnicería te los dan abiertos por la mitad, los salpimentas y vuelta y vuelta en la parrilla quedan espectaculares”.
-
Desconocer las partes menos nobles del cordero
El cordero y la ternera son los productos más Premium de todos los que habitan la barbacoa. Colomer recomienda plantearse la barbacoa como una parrillada, braseando diversas piezas tanto de pollo, cordero, ternera y cerdo, para que todo el mundo pueda probar distintas carnes. Una pieza interesante y barata es el churrasquito de cordero, “es el pecho del cordero, que tiene ternilla y grasa y hecho a la brasa es buenísimo”.
-
Elegir otras partes de vacuno además del entrecot y chuletón
Dentro del mundo del vacuno, la carne más asequible es la ternera. Si buscamos un buen precio, nos hemos de olvidar de los solomillos (puede ir a 30 euros el kilo), y de los codiciados lomo alto (chuletones) y lomo bajo (entrecot), que no bajan de los 20 euros el kilo. Colomer nos recomienda una parte bastante desconocida, la entraña, que es un músculo situado en la parte exterior del diafragma del animal, “si lo comparamos con los humanos, sería la parte que se contrae cuando sufrimos hipo”. Esta curiosa parte, muy habitual en Argentina y Uruguay, con nombre bastante disuasorio, nos puede dar un buen tema de conversación con nuestros invitados.
También es recomendable la parte de la aguja, que da cortes muy gustosos de tipo entrecot, aunque un poco más abiertos, porque es una zona que está a continuación del lomo alto. Es una carne grasa y tierna que no llega a 10 euros el kilo.
-
Comprar muslos en lugar de pechugas de pollo
Si hablamos de la carne de pollo, lo mejor es apostar por el muslo porque es más económico que la pechuga y más jugoso para hacer a la brasa. De esta manera, una vez braseados, podremos partir el jamoncito del contramuslo y nos saldrán seis raciones para nuestra parrillada a muy buen precio. También puedes pedirle al carnicero que te guarde todas las alitas de pollo que le sobren y añadirlas a la barbacoa. Están muy de moda y son muy ricas.
-
No pensar en verduras y patatas
Una barbacoa de carne o pescado puede completarse con una parrillada de patatas y verduras. “Las patatas envueltas en papel de plata a la brasa quedan geniales”, comenta Colomer. Las verduras son una apuesta saludable, nada calórica, que aporta sensación de saciedad y que nos sale muy bien de precio, sobre todo si optamos por las variedades de temporada. Una buena brocheta de verduras -que pintaremos con aceite de oliva- siempre resulta sabrosa y refrescante. Las zanahorias y los pimientos quedan muy bien, aunque son algo más duros y necesitan más tiempo de cocinado. También podemos contar con champiñones u otro tipo de setas. O atrevernos con endivias o lechuga.

-
Olvidar los pescados de verano económicos
Es época de sardinas, y a la brasa están riquísimas. ¡Que se lo digan a los lisboetas! Todo un clásico entre los pescados azules, la sardina vive su mejor momento en verano y es una gran fuente saludable de omega 3. Adecuados para la brasa podemos encontrar doradas, rodaballos, salmones -ideal en brochetas- y lubinas.
En cuanto al marisco, una opción económica son los mejillones, aunque la gamba langostinera (descongelada o refrigerada) “gusta mucho y sale muy bien de precio”. Si son pequeños o finos es aconsejable asarlos con papel de aluminio. Si queremos combinar pescado con carne, los expertos nos aconsejan usar siempre un lado de la parrilla para una cosa y el otro para la otra, para no cruzar aromas ni sabores.
La Barbacoa Tradicional Mexicana: Un Legado Cultural
El término barbacoa proviene de la palabra maya Baalbak Kaab, que se traduce como carne tapada con tierra, lo que explica la técnica que se utilizaba para la preparación de este alimento, misma que se ha mantenido a lo largo de los años. La barbacoa es considerada un método artesanal para cocinar la carne. De hecho, tiene un valor simbólico y ritual al prepararlo en la cosmogonía indígena.
La técnica culinaria se sigue empleando, especialmente por las personas que viven en el Estado de México y especialmente en Hidalgo, de donde proviene la mejor barbacoa. La barbacoa es propia del rancho, se requiere mucha paciencia y es deliciosa. Hay que cavar el hoyo, recolectar ramas de mezquite envejecidas del piso del rancho con las que encender un lote de carbones incandescentes. Enseguida hay que colocar las brasas en el hoyo e introducir una olla grande con la carne sazonada, ya sea de cordero, ternera o cabra. Enseguida hay que cubrir y esperar, esperar y esperar. Los dioses de la barbacoa recompensan toda esa paciencia. El encino es la leña ideal para preparar esta carne y la que, según expertos, le da un sabor muy especial. La Barbacoa de Hidalgo se ubicó en el noveno lugar de la lista de la "Mejor barbacoa del mundo".
La barbacoa, un platillo emblemático de la gastronomía mexicana, es conocida por su precio relativamente alto en comparación con otros alimentos. Según algunos informes, los precios pueden variar de entre 15 a 30 pesos por cada taco de barbacoa, mientras que el kilo de barbacoa puede llegar hasta los 650 pesos mexicanos. Por lo tanto, el precio de la barbacoa no solo refleja el costo de los ingredientes, sino también el tiempo y el esfuerzo requeridos para prepararla. A pesar de su precio, la barbacoa sigue siendo un platillo muy popular en México, apreciado por su sabor único y su lugar en la cultura del país.

Cómo Identificar Carne de Perro en la Barbacoa Mexicana
Existen algunas características que pueden ayudarte a identificar si la carne en tu taco de barbacoa es de perro. Si encuentras un lugar donde los tacos y garnachas son sumamente baratos, sospecha de su procedencia. Estas características, especialmente combinadas, son una bandera roja del lugar en el que estás comiendo.
- Más grasosa que el promedio: Si tu comida está hecha con carne de perro, será inusualmente más grasosa.
- Olor muy fuerte y distinto: El olor de la carne de perro tiene un olor muy fuerte y muy distinto al de la res o el cerdo, e incluso, la oveja.
- Textura pegajosa: La textura será un enorme indicador de que te están dando carne canina y es que esta será más pegajosa de lo usual. Te darás cuenta con notar como permanece pegada en la tortilla o servilleta.
- Mordida muy dura y difícil de triturar: Sin importar qué tanto se asemeja a la suela de una chancla, siempre tendrá una mordida muy dura y resulta muy difícil de triturar con los dientes.