Auténtica Tarta de Calabaza (Pumpkin Pie): Un Viaje Culinario a Través del Otoño

Es llegar el otoño y todo el mundo se pone a hacer recetas de calabaza, yo incluida, por supuesto. La calabaza es la gran reina del otoño, sobre todo en países como Estados Unidos y Canadá donde es parte indispensable de su menú de Acción de Gracias en forma de "pumpkin pie". El pastel de calabaza o Pumpkin Pie es una de las tartas más representativas del otoño. Esta es una receta muy popular en la gastronomía tradicional estadounidense donde es todo un icono de fechas tan señaladas como el Día de Acción de Gracias o las fiestas de Halloween.

Esta tarta de calabaza se caracteriza por una masa crujiente cubierta con un relleno de calabaza especialmente cremoso y con un toque especiado que la hace irresistible. El sabor de esta tarta es delicioso, además de que es muy sana, ya que la mayor parte de sus ingredientes es calabaza asada y especias. Al probar esta tarta de calabaza americana o Pumpkin Pie, he pensado que cómo he podido vivir sin haberla hecho antes.

Historia y Origen de la Tarta de Calabaza

Ilustración histórica de colonos y nativos americanos cultivando calabazas

Realmente su historia os sorprendería. Seguramente la mayoría aseguraríamos sin miedo a equivocarnos que es una receta norteamericana. Y sin embargo, fracasaríamos totalmente en nuestra afirmación. Porque realmente, quien inventó esta tarta de calabaza fue un chef francés a mediados del 1600. Aunque algunos datan el inicio de la fecha en la llegada de los peregrinos a Estados Unidos, en 1620. Donde descubrieron, gracias a los allí nativos, a cultivar alimentos como las calabazas o el maíz que, empecinados en no tomarlo asado como hasta ese momento, lo mezclaban con leche, huevos e incluso azúcar.

Lo que sí es totalmente cierto, es que después de la invención del chef francés, los ingleses adoptaron la receta y más adelante, los americanos. Las primeras menciones a la calabaza datan en Europa de 1536, y el nombre inglés de "pumpkin" viene de la palabra francesa "pompon" que venía a identificar su forma redondeada. De todas formas, ya existían otras clases de calabazas más pequeñas en España y en otros muchos países como China, India, Egipto, etc.

Pero, los primeros "pumpkin pie" no fueron tal y como los conocemos hoy en día; por aquel entonces (año 1621) los colonos no tenían hornos. Los primeros colonos aprendieron de los indios Wampanoag a cultivar las calabazas y a prepararlas. En 1651 es cuando aparece en un libro del famoso chef y autor francés François Pierre la Varenne un pastel de calabaza con una masa como base. Cuenta la leyenda, que los colonos padecieron grandes necesidades, incluso hambre, en sus primeros fríos inviernos en el nuevo continente.

Por fin he encontrado esta RECETA! La MEJOR tarta de calabaza - pumpkin pie! Se deshace en la boca

La Calabaza: Un Superalimento Versátil

Variedades de calabaza en un mercado

Pues, te recuerdo que la calabaza es uno de los alimentos a los que llaman "superfoods". No creas que los "superfoods" son alimentos de esos raros que cuestan un ojo de la cara. También los hay de los de toda la vida, baratos e igual de beneficiosos. Calabaza, zapallo, auyama, pipián, ayote,... todos estos nombres tiene la calabaza dependiendo de dónde te encuentres. La calabaza fue una de las plantas que fueron llevadas a Europa por los conquistadores españoles.

En concreto, he usado la calabaza cacahuete. Es posible que ahorres tiempo, pero perderás el sabor y nunca llegarás a descubrir la esencia de la auténtica receta de Pumpkin Pie. En el caso de que se te resista encontrar esta verdura naranja perfecta, puedes hacer también un bizcocho de calabaza y chocolate, donde no tiene tanta importancia la calidad de esta verdura.

Claves para una Tarta de Calabaza Perfecta

Calabaza asándose en el horno

Elección y Preparación de la Calabaza

Este pastel de calabaza americano no es más que una suculenta combinación de una masa quebrada y un puré de calabaza asada con especias. Aunque se trate de un postre muy fácil de preparar, el secreto está en elegir muy bien sus ingredientes. De hecho, lo más importante es escoger una buena y sabrosa calabaza. Siento decirte que sin eso, la receta no va a funcionar.

Mi primer consejo es asar siempre la calabaza. Particularmente a mí, me gusta hacerla asada en el horno cuando tengo que preparar alguna receta con ella. Y para este pumpkin pie lo he hecho así. Por supuesto, puedes cocerla o incluso, hacerla al microondas. Sin embargo, para mi gusto, queda con un sabor más intenso cuando la asas y queda con menos líquido. Te confieso que cuando está recién asada siempre cojo un trocito para probarla, ¡eh! Está tan buena así, sin más.

Hay blogs que mencionan que puedes cocerla o que incluso puedes ponerla en el microondas, pero te pido que no lo hagas. En esta ocasión, hemos optado por hacer la masa casera, aunque para una versión más rápida de esta tarta, podría utilizarse una masa comercial de buena calidad. Para hacer esta receta hemos optado por utilizar calabaza asada que le da un sabor espectacular a esta tarta, aunque en su receta original americana es habitual utilizar los preparados de puré de calabaza enlatada que se pueden encontrar en algunos supermercados, en tiendas de repostería y en el comercio online.

Esta elaboración también se puede hacer en su versión casera de forma muy sencilla siguiendo nuestra receta de puré de calabaza para postres. Aunque este preparado nos puede sacar de un apuro si no tenemos calabaza asada y no disponemos de tiempo para asar la calabaza en el horno, os tengo que decir que, personalmente, me gusta muchísimo más cómo queda la tarta de calabaza con calabaza asada en el horno de la manera tradicional. Después de Halloween es habitual que nos encontremos en casa con alguna calabaza sin saber muy bien qué hacer con ella.

Lo primero es asar la calabaza. Pon el horno a calentar a 200ºC con calor arriba y abajo (con ventilador son unos 20 grados menos). Corta la calabaza en trozos pequeños, unos 2 centímetros y échalos en un cuenco grande. Extiende la calabaza en una bandeja y deja en el horno durante unos 45-60 minutos o hasta que esté bien tierna y haya cogido un poco de color. Ponemos en un recipiente la calabaza con la piel hacia arriba, a 170ºC durante 45 minutos o 1 hora. Tenéis que ir pinchando la calabaza hasta que esté blanda.

La calabaza tiene mucho agua que pierde, en parte, en el horno. Es recomendable poner la carne asada de la calabaza en un escurreverduras de forma que caiga algo de agua aún después de estar asada. En América es muy típico preparar esta tarta con puré de calabaza cocida enlatado. Debes tener en cuenta, que tal y como te contaba en la receta de la Crema de Calabaza al Horno, la calabaza cocida no tiene nada que ver con la calabaza asada, el sabor de esta última es mucho más intenso, recuerda a los boniatos asados al horno, y además contiene mucha menos agua.

Otra cosa que también fui cambiando es la cantidad de puré de calabaza, y me di cuenta que cuando añadí demasiado puré la mezcla quedó lógicamente más densa y luego en el horno se rompió la superficie. Ten en cuenta que en función del tiempo que esté la calabaza en el horno luego la mezcla tendrá más o menos agua y esto hará que la textura cambien un poco. Si después de triturar todo con la batidora de brazo ves que al verter la mezcla en el molde la superficie no se pone lisa (se nota alguna forma en la superficie como pasa en las cremas) es muy posible que la mezcla haya quedado un pelín densa y que al hornear se resquebraje la tarta por arriba.

La Masa: Hecha en Casa o Comprada

Proceso de elaboración de masa quebrada casera

Seguro que estás deseando ver ya la receta. Solo te voy a decir que es super, super sencilla porque he elegido el camino sencillo, es decir, comprar la masa quebrada y no ponerme a hacerla. Otro día os enseño a hacer una masa quebrada deliciosa para esta receta. La masa la podéis comprar ya hecha, pero ¿veis cómo si la hacéis en casa os puede servir para un sinfín de recetas? Os recuerdo que se puede congelar perfectamente (antes de hornear) durante 2 o 3 meses. Debe envolverse bien para evitar que se estropee, primero en film transparente y a continuación en papel de aluminio. A la hora de utilizarla, la dejaremos en el frigorífico toda la noche hasta que se descongele. A continuación, amasamos como se indica en el punto 5 de la elaboración de la masa.

Comenzamos preparando la masa del pastel de calabaza. Para ello, ponemos los 175 gramos de harina de trigo, la media cucharadita de sal, la cucharadita de azúcar blanco y los 125 gramos de mantequilla sin sal fría cortada a cubitos, en un bol. Vamos añadiendo poco a poco entre 40 y 80 gramos de agua muy fría. Hacemos una bola con la masa y la aplanamos un poco. Envolvemos con film transparente y refrigeramos durante 30 minutos en la nevera o 10 minutos en el congelador.

Estiramos la masa con un grosor entre 3 y 5 mm, y con un diámetro de 30 cm. A mí me gusta estirarla sobre el film transparente que hemos utilizado para envolverla, así nos evitamos poner harina de más en la masa a la hora de estirarla. Ponemos la masa en el molde desmontable para pastel de 23 cm y la acomodamos bien. Cortamos el sobrante de los bordes y pinchamos toda la superficie y los laterales con un tenedor. Colocamos un papel de hornear que cubra bien toda la masa y ponemos encima del papel unas legumbres secas o pesas de horneado. Horneamos durante 20 minutos, o hasta que la masa se vea seca pero no se cocine en exceso.

Poner en un molde para pie, forrado con papel de horno, una de las hojas de masa quebrada. Pincharla con un tenedor. Wrap a pie mold with some parchment paper, and place one sheet of pie crust on it. Prick the surface and cover with some more parchment paper. La masa quebrada es una masa frágil y más si se hace a mano; en alguna foto se puede observar que se me rompió al separar la porción en la sesión fotográfica. La masa quebrada al trabajarla y por el calor de las manos se pega.

El Relleno: Especias y Equilibrio

Especias variadas para repostería

Para preparar el relleno, ponemos los 2 huevos M junto con los 150 gramos de azúcar moreno, la media cucharadita de sal y 1 cucharadita de canela. Agregamos los 300 gramos de calabaza asada y los 320 gramos de nata para montar. Mezclamos hasta que estén todos los ingredientes integrados, con un color y textura homogéneos. Vertemos la mezcla sobre la masa.

Preparamos ahora el relleno. En un vaso de batidora o en un bol, ponemos el azúcar, la nata, la leche, los huevos, la sal y las especias y batimos hasta mezclar. Echamos el relleno en un cazo y lo calentamos a fuego medio hasta que espese un poco. Prepare the filling. Mix sugar, whipping cream, milk, eggs, salt and spices in a blender.

En un cuenco mediano mezclamos bien el azúcar, la canela, el jengibre, el clavo (recordad, todo molido) y la sal con unas varillas. Reservamos. En un cuenco grande batimos los huevos y añadimos la mezcla de azúcar y especias anterior junto con el puré de calabaza. Mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea. Añadimos a continuación la leche evaporada, poco a poco sin dejar de remover hasta incorporar por completo. Sacamos el molde de nuestra tarta, cuya base tendremos recubierta ya con masa quebrada, del frigorífico y esparcimos las galletas trituradas por todo el fondo de forma uniforme. Con la ayuda de una espátula de silicona, vertemos sobre la base de la tarta la mezcla de calabaza sin llegar a cubrir el borde.

Mientras iba preparando esta receta probé con varias bases de galletas para ver cuál es la que quedaba mejor y al final opté por la de galleta María por ser la más sencilla pero sinceramente todas las otras que probé quedaron bien. En una ocasión usé galleta de tipo granola con chocolate y la verdad es que combinan muy bien y a mis niños les encantó, aunque quizás tapen un poco el sabor de las especias. También he ido variando la cantidad de especias hasta encontrar un punto de equilibrio en el que se notan todos los sabores. He visto muchas recetas con unas cantidades inmensas de especias y créeme, cuando se usan especias con sabores tan intensos…. Para mí resultó una tarta demasiado especiada que le quitaba el sabor a la calabaza.

El puré de calabaza lo puedes comprar ya hecho (el natural; sin nada más que calabaza) o hacerlo en casa sin demasiada complicación. En cualquier caso, no se debe confundir con la crema de calabaza; ése es otro plato. Si te apetece un toque más caramelizado, tanto en color como en sabor, prueba a intercambiar el azúcar blanco por azúcar moreno. La próxima así la haré. El sabor de esta tarta, como suele suceder, no hace más que mejorar y mejorar; pasadas 24 horas todos sus sabores se han asentado y fusionado.

Cocción y Decoración

Tarta de calabaza decorada con una rejilla de masa

Horneamos durante 15 minutos y a continuación reducimos la temperatura del horno (eléctrico) a 180ºC (356ºF). Seguimos horneando durante otros 40-45 minutos más o hasta que se haya cuajado por completo (ha de haber perdido el brillo de la humedad del relleno en el centro). Dejamos enfriar durante unas 2 horas sobre una rejilla antes de cortar y servir. Se suele servir acompañada con nata montada, pero sola ya es una auténtica delicia. Vosotros juzgaréis. Se conserva en el frigorífico bien cubierta durante 2-3 días.

Fill the pie crust with the pie filling and bake for 30-35 minutes until the mixture is curded and it moves a bit in the center. Si quieres decorarla con la rejilla de masa o con las hojas, utiliza un aparato para hacer la rejilla, y cortapastas para hacer las hojitas. If you want to garnish as I did, cut the other pie crust in a racklike way, and cut leaves with a cookie cutter. Una vez doradas las figuras sacamos la tarta del horno, dejamos 15 minutos que enfríe antes de retirar el molde.

Mientras vamos preparando la base de galletas. Tritura bien las galletas. Derrite 70 gramos de mantequilla sin sal y échala sobre las galletas trituradas. Coge un molde desmontable redondo de entre 21 y 23 centímetros de diámetro (el mío tiene 21,5 cm). Abre el molde y pon un papel de hornear en la base. Cierra el molde y unta con un poco mantequilla las paredes del molde (en la base no hace falta, a menos que no uses el papel de hornear). En un cuenco grande pon el azúcar blanco y el moreno. Añade sobre la mezcla la calabaza asada y la nata líquida. Vierte esta mezcla sobre el molde y hornea durante unos 45-60 minutos a 170º centígrados. La tarta estará lista cuando notes que no se mueve el centro si meneas el molde. Una vez horneada la tarta sácala del horno y deja enfriar. La puedes servir a temperatura ambiente o meter en la nevera.

Cuando la sirvas la puedes acompañar con un poco de nata montada por encima, lo más típico, o como a mí me gusta, con un poco de yogur griego natural como en la foto de la receta. Si no tienes azúcar moreno puedes usar solo azúcar blanca normal o al revés. Para degustarla, podemos acompañar esta irresistible Pumpkin Pie con nata montada o con un poco de helado de vainilla. Para servirla, la decoraremos con las semillas caramelizadas. Para hacerlas, ponemos en un bol las semillas, y mezclamos con la miel o el sirope, ligeramente calentada en el microondas durante unos segundos. La esparcimos en un papel vegetal, y horneamos durante 5 minutos a 175ºC para que quede caramelizada. Para decorarla con el azúcar glass, es mejor esperar a que esté totalmente fría, ya que si le espolvoreas el azúcar glass estando caliente, se diluye.

Receta Detallada de Tarta de Calabaza

Aquí te presentamos una receta para que puedas disfrutar de esta delicia otoñal:

Ingredientes listos para preparar tarta de calabaza

Ingredientes:

  • 450 gr. de puré de calabaza (preferiblemente asada)
  • 175 gr. de harina de trigo (para la masa casera)
  • 125 gr. de mantequilla sin sal fría cortada en cubitos (para la masa casera)
  • 40-80 gr. de agua muy fría (para la masa casera)
  • 2 huevos (L)
  • 150 gr. de azúcar moreno (o al gusto)
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de canela molida
  • ½ cucharadita de jengibre molido
  • ¼ cucharadita de clavo molido
  • 320 gr. de nata para montar
  • Nata montada o yogur griego para acompañar (opcional)

Preparación:

  1. Preparar la calabaza: Precalienta el horno a 200ºC con calor arriba y abajo. Corta la calabaza en trozos pequeños (aprox. 2 cm), extiéndelos en una bandeja y ásalos durante 45-60 minutos, o hasta que estén tiernos y ligeramente dorados. Una vez asada, tritura hasta obtener un puré fino y escurre el exceso de agua si es necesario.
  2. Preparar la masa (si es casera): En un bol, mezcla la harina, la sal y el azúcar blanco. Añade la mantequilla fría en cubitos y mezcla con las manos hasta obtener una textura arenosa. Agrega el agua muy fría poco a poco, mezclando hasta formar una masa homogénea. Forma una bola, aplánala ligeramente, envuélvela en film transparente y refrigera durante 30 minutos.
  3. Montar la base: Estira la masa refrigerada hasta obtener un círculo de unos 30 cm de diámetro y un grosor de 3-5 mm. Forra un molde desmontable de 23 cm con la masa, cortando los bordes sobrantes. Pincha la base y los laterales con un tenedor. Cubre con papel de hornear y añade legumbres secas o pesas de horneado. Hornea durante 20 minutos a 200ºC. Retira el papel y las pesas.
  4. Preparar el relleno: En un bol grande, bate los huevos. Añade el azúcar moreno, la sal, la canela, el jengibre y el clavo. Mezcla bien. Incorpora el puré de calabaza y la nata para montar. Bate hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y la mezcla sea homogénea.
  5. Hornear la tarta: Vierte el relleno sobre la base de masa prehorneada en el molde. Hornea durante 15 minutos a 220ºC. Luego, reduce la temperatura del horno a 180ºC y continúa horneando durante otros 40-45 minutos, o hasta que el centro de la tarta esté casi cuajado y se mueva ligeramente como un flan.
  6. Enfriar y servir: Saca la tarta del horno y déjala enfriar completamente sobre una rejilla durante al menos 2 horas antes de desmoldar y cortar. Se puede servir a temperatura ambiente o fría. Acompaña con nata montada o yogur griego, si lo deseas.

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