El pimiento es una verdura versátil y muy utilizada en la cocina, disponible en una multitud de variedades que se diferencian por su color, tamaño y sabor. Desde los pequeños y picantes hasta el clásico pimiento morrón rojo, todos son susceptibles de ser asados para realzar sus cualidades.
La calidad de los pimientos asados envasados a menudo deja mucho que desear en cuanto a textura y sabor. Por ello, merece la pena asarlos en casa y aprovecharlos en multitud de platos diferentes.

¿Qué pimientos usar para asar?
Cualquier pimiento que nos guste se puede asar, solo depende de nuestras preferencias, de la oferta del mercado o de cómo queramos utilizarlos después. Los pimientos grandes rojos suelen ser más dulces, carnosos y jugosos. Si no tienes una idea clara, el pimiento rojo morrón de gran tamaño, carnoso y hermoso es una excelente opción. También podemos combinar diferentes colores (amarillo, rojo, naranja, verde) para dar colorido a nuestros platos.
Es importante diferenciar los pimientos carnosos, ideales para asar, de los pimientos italianos, alargados y finos, más adecuados para freír o saltear debido a su menor cantidad de carne.
Los pimientos verdes son los pimientos rojos antes de madurar. Aunque los verdes son más amargos y contienen menos vitamina C que los rojos, también tienen un sabor más fresco y herbáceo, siendo clásicos en ensaladas y apropiados para sofritos. Los pimientos amarillos, algo menos maduros que los rojos, tienen un sabor más dulzón.
Preparación de los pimientos para asar
El primer paso siempre será lavar y secar bien los pimientos, comprobando que no tienen partes dañadas, y cortar parte del tallo si fuera muy grande o si llevara hojas unidas. Se pueden asar enteros o abiertos y sin semillas.
Para asarlos abiertos, hay que abrirlos con un corte vertical, retirar el tallo superior con el gran núcleo de semillas y, finalmente, eliminar los restos de semillas y los filamentos. Personalmente, el método de asar enteros suele resultar en pimientos más sabrosos.

Métodos para asar pimientos
No existe un único método válido para asar pimientos; puedes escoger el que más se adapte a tus necesidades y posibilidades. Los pimientos asados caseros son mucho más deliciosos que los de lata o conserva.
Asar pimientos al horno
Este es un método favorito por su facilidad y practicidad. Precalienta el horno a 200 ºC (arriba y abajo, horno convencional). Lava, seca bien cada pimiento, engrásalos con un poco de aceite de oliva virgen extra y sazona. Coloca los pimientos encima de una bandeja sin apelotonarlos demasiado.
Una opción es envolver cada pimiento en papel de aluminio y colocarlos en una fuente de horno. Introduce la fuente en el horno, baja la temperatura a 180ºC y ásalos durante 40 minutos. Transcurrido este tiempo, apaga el horno y deja los pimientos en su interior hasta que se enfríen, aproximadamente una hora. Incluso se pueden dejar toda la noche en la nevera para que retirar su piel sea más fácil.
El punto final depende del gusto; a mí me gustan más hechos, más tiernos. En mitad del horneado (más o menos a los 30 minutos) puedes dar la vuelta a los pimientos para que el horneado sea uniforme, aunque si usas calor arriba y abajo este paso no es del todo obligatorio.

Asar pimientos a la parrilla
Una idea estupenda para un asado al aire libre, los pimientos a la parrilla pueden funcionar como acompañamiento para la carne o como protagonistas para invitados veganos y vegetarianos. Es importante usar una temperatura o fuego medio para evitar que se quemen. Una pincelada de aceite es suficiente para evitar que se peguen.
- El pimiento entero: hay que pintarlo por completo y darle vuelta mientras se cocina para que se dore por todos lados.
- Partido por la mitad: córtalo a lo largo y píntalo con aceite. La gran ventaja es que puedes rellenarlo con quesos, carne molida u otras verduras.
Asar pimientos directamente sobre la llama
Si tienes fuegos de gas, puedes asar pimientos directamente sobre la llama. Es importante que adquieran ese punto chamuscado exterior que les da un característico sabor ahumado.
Otras técnicas de cocción para pimientos
- Salteado: cocina en una sartén con un poco de aceite. Corta los pimientos en círculos o tiras. Puedes añadir salsas u otros ingredientes, como carnes, arroz o saltearlos con otras verduras.
- Hervido: para un juego de texturas, hierve los pimientos en agua a altas temperaturas. La piel quedará crujiente y la pulpa suave. Corta en tiras o aros de dos centímetros.
- Al vapor: una técnica sin aceite. Usa un colador o vaporera, asegurándote de que los pimientos no entren en contacto con el agua. La olla debe permanecer cerrada para que el vapor no escape. Corta en tiras o círculos.
- En la Airfryer: muy similar a la preparación al horno. Se pueden cocinar enteros, cortados a lo largo y rellenos, o en trozos pequeños. Es importante estar atentos para que no se quemen.
Cómo pelar los pimientos asados fácilmente
Una vez asados, es crucial ser paciente y dejar los pimientos reposar en un baño de vapor. Utilizaremos el propio calor de la verdura recién asada para que "suden" y facilitar el proceso de retirar la piel. Se puede colocar en un recipiente con tapa, envolverlos en papel de aluminio o un paño limpio y dejarlos reposar al menos 20 minutos.
Este reposo permite que los vapores desprendan la piel y que los pimientos se enfríen un poco. Si están demasiado calientes o no están bien asados, la piel costará mucho de quitar. No es conveniente enfriarlos con agua corriente, pues arrastraría buena parte de su sabor.
La piel se puede extraer fácilmente con las manos o con una puntilla. Retira también las semillas y el rabito y ya estarán listos para usar en tus recetas.
Conservación de los pimientos asados
Una vez asados, los pimientos sueltan mucho líquido, que podemos aprovechar para conservarlos y evitar que se sequen.

Consejos de conservación:
- A corto plazo (nevera): si los vas a consumir en poco tiempo, basta con envasarlos en un recipiente hermético con sus jugos limpios y guardarlos en la nevera.
- A medio plazo (aceite de oliva): si van a pasar más de dos días, es preferible cubrirlos con aceite de oliva virgen extra de buena calidad. En un bote de cristal junto con el líquido de cocción, dientes de ajo pelados y picados y unos granos de pimienta, rellena el bote con aceite hasta cubrirlos por completo. Se conservan bien durante unos 30 días en la nevera.
- A largo plazo (al vacío): para conservarlos en tarros de cristal al vacío, asegúrate de que los tarros estén esterilizados. Una vez llenos, hiérvelos al baño maría durante 20 minutos para crear el vacío. De este modo, se mantendrán en buen estado durante un año en un lugar fresco, seco y alejado de la luz. Una vez abiertos, consérvalos en el frigorífico durante un máximo de 7 días.
- Congelación: una vez asados, limpia de pepitas y piel, y mételos en bolsas aptas para congelación. Puedes sacarlos el día anterior para una mejor descongelación y aliñar a tu gusto.
Usos de los pimientos asados en la cocina
Los pimientos asados son un comodín excelente y tienen infinidad de usos, aportando color y sabor a una gran variedad de platos.
Asar pimientos y aliñarlos es tan fácil como respirar
Ideas para emplear los pimientos asados:
- Ensaladas: prácticamente cualquier ensalada de temporada gana muchos puntos añadiendo pimientos asados. Combinan de maravilla con todo tipo de lechugas y hojas verdes crujientes, tomates, cebolla, aceitunas o huevo duro. Les gusta acompañarse con hojas ligeramente amargas como la rúcula, la escarola o la kale, y cualquier condimento con vinagre.
- Acompañamientos: son una grandiosa guarnición para carnes y pescados, o simplemente deliciosos tal cual. Una cena rápida a base de pimientos asados, queso y buen pan es una delicia.
- Platos tradicionales:
- Asadillo de pimientos: un plato típico de La Mancha. Es una ensalada fría elaborada con pimientos rojos asados, que puede llevar ingredientes como huevo duro, comino, tomate asado, ajo. Es muy versátil y puedes incluir anchoas o caballa.
- Escalivada: típica de la cocina catalana, con pimiento, berenjena y cebolla asados. Es una exquisita guarnición o entrante.
- Otros usos: tostas, tostadas y canapés (combinan con aguacate y jamón), relleno de bocadillos y sándwiches fríos o calientes, salsas de pasta, pizzas, tartas saladas, tortillas, ensaladas de hortalizas, hummus, pisto, currys, cuscús, guisos y salteados de legumbres, cremas de verduras.
Recetas destacadas:
Hojaldre veraniego de pimientos
Ingredientes (para 4 personas):
- 1 pimiento rojo
- 2 pimientos verdes
- 1 pimiento amarillo
- 1 cebolla grande
- 1 lámina de hojaldre
- 1 yema de huevo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
- Pimienta negra
- Sal marina
- Un puñadito de algas hiziki (opcional)
Preparación (75 minutos):
- Pon los pimientos en el horno precalentado a 200 ºC y ásalos durante media hora o hasta que estén bien hechos.
- Luego, ponlos en un recipiente con tapa y déjalos reposar para que suden durante otra media hora. Pélalos, retira las semillas y córtalos en tiras.
- Mientras se asan los pimientos, corta las cebollas en tiras y rehógalas con el aceite sin dorarlas demasiado; una vez hechas, déjalas escurrir.
- Extiende el hojaldre con un rodillo y corta cuatro círculos de unos 10 cm de diámetro con un aro de cocina. Luego, corta unas tiras de 1,5 cm de ancho.
- Pinta con la yema batida los bordes de los círculos y, con las tiras, forma un reborde de dos pisos en cada uno. Pinta con más yema y pincha la base con un tenedor.
- Hornea también a 200 ºC hasta dorarlos y déjalos enfriar.
- Reparte las tiras de pimiento en los hojaldres combinando los colores y agrega un toque de pimienta negra recién molida.
Puedes enriquecer la receta coronándola con algas hijiki rehidratadas para un contraste de color y sabor marino. Si quieres hacer esta receta en menos tiempo, puedes saltear los pimientos en tiras junto con la cebolla en lugar de asarlos.
Pimientos rellenos de lenteja y verduras
Ingredientes (para 4 personas):
- 400 g de lentejas ya cocidas
- 2 pimientos rojos de tamaño medio
- 2 pimientos amarillos
- 2 zanahorias
- 1 cebolla dulce
- 1 puerro bien limpio
- 40 g de almendras laminadas tostadas
- 50 g de habitas cocidas
- 50 g de tofu ahumado cortado en daditos
- 4 tomates secos en aceite, troceados
- Aceite de oliva virgen
- 1 ramita de tomillo, pimienta blanca y sal
- 4 cucharadas de salsa de tomate casera
Preparación (45 minutos):
- Lava los pimientos y, con un cuchillo, corta la tapa superior y límpialos por dentro.
- Cuécelos durante unos 10 minutos en agua con sal y luego escúrrelos bien.
- Raspa las zanahorias para eliminar la piel externa, corta la parte verde al puerro y pela la cebolla. Pica todas estas verduras y, en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva, saltéalas durante unos minutos.
- Agrega las almendras, los dados de tofu ahumado y los tomates secos. Cocina unos minutos más y añade entonces las habas, las lentejas y un poquito de tomillo. Salpimienta y retira este relleno.
- Rellena los pimientos con esta mezcla y hornéalos durante 10 minutos a 180ºC.
- Sírvelos con la salsa de tomate casera.
En esta receta los pimientos se hierven ligeramente antes de rellenarlos y llevarlos al horno. El asado será corto, para calentar y dar el toque de horneado. Otra opción es hornearlos antes en lugar de hervirlos, pero necesitarás al menos 20 minutos y luego dejarlos enfriar ligeramente.
Beneficios nutricionales del pimiento
El pimiento rojo es una verdura de elevado contenido en vitamina C (el triple que los cítricos), licopeno (un fortísimo antioxidante), vitamina B6, vitamina A y magnesio. Entre sus muchas virtudes, está su riqueza en fibra vegetal (favorecen el tránsito intestinal), en sustancias minerales y su bajo aporte calórico (32 kcal por 100 gr). Todo esto lo hace un alimento ideal para introducir en dietas de adelgazamiento.
Además, los pimientos ecológicos aportan un 25% más de carotenoides en general (y un 37% más de betacaroteno) y no contienen residuos de plaguicidas, lo que los convierte en una opción aún más saludable.