El asadillo manchego es una suerte de ensalada de pimientos morrones asados, cortados en tiras con algo de tomate, y aliñados con ajos y cominos. Es uno de los platos más típicos de Castilla-La Mancha, ideal para volver a él tras épocas de excesos culinarios. Se trata de una receta versátil que se puede servir acompañando tanto a carnes como a pescados, y que resulta riquísima en ensaladas con ventresca de bonito, anchoas, aceitunas y huevos duros.

Ingredientes seleccionados
Para preparar esta deliciosa receta, es importante elegir pimientos rojos hermosos, firmes, brillantes y carnosos. Los ingredientes básicos son:
- 5-6 pimientos rojos.
- 4-5 tomates medianos.
- 4 cebollas (para el toque crujiente).
- 1 cabeza de ajos.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal y una pizca de comino.
Elaboración paso a paso
Para conseguir un resultado excepcional, precalentamos el horno a 200º. Lavamos y secamos muy bien los pimientos, los tomates y las cebollas. Colocamos las verduras en una bandeja de horno, untamos los pimientos con aceite y salamos. Horneamos durante 50-60 minutos a 180º, dando la vuelta a mitad del proceso para un asado uniforme.
Una vez asadas, sacamos las verduras y las tapamos con papel de aluminio para que suden, lo que facilitará quitarles la piel. Limpiamos los pimientos de pepitas y piel, cortándolos en tiras. Los tomates se trituran junto con los ajos asados para crear una salsa espesa que se cocina en una sartén con el jugo de los pimientos hasta reducir.
Asadillo de pimientos, asadillo manchego
| Ingrediente | Beneficio principal |
|---|---|
| Pimiento Rojo | Rico en licopeno y vitamina C |
| Comino | Aporta el aroma tradicional manchego |
| Aceite de Oliva | Potencia el sabor y facilita la conservación |
Variación con crujiente de cebolla
Para añadir una textura diferente, corta parte de la cebolla a pluma finísima. Mientras que el resto de las verduras se asan, esta cebolla en crudo añadirá frescura y un toque crujiente al plato final. Mezcla las tiras de pimiento asado, la salsa de tomate y ajo, y corona con la cebolla cortada a pluma justo antes de servir. Añade un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra y busca un buen mendrugo de pan para disfrutar de la salsa.

Consejos para la conservación
Si has hecho bastante cantidad, puedes rellenar botes, cerrarlos bien e introducirlos en una cazuela al baño maría durante 30 minutos. De este modo se esterilizan y se conservan al vacío, manteniéndose en buen estado durante un año. Si prefieres consumirlos en los próximos días, guárdalos en el frigorífico cubiertos con su propio jugo y un poco de aceite de oliva.