El arroz caldoso con pollo es un plato tradicional de la cocina española, apreciado por su textura jugosa y su profundo sabor. Esta receta, que combina arroz tierno, trozos de pollo suculentos y un sofrito de verduras aromático, es ideal para quienes buscan una comida reconfortante y llena de gusto.

Características del arroz caldoso
La particularidad de este arroz es que no queda seco, sino que al final de su cocción se sirve con caldo, en mayor o menor cantidad según los gustos. El sabor se consigue gracias a un buen sofrito de verduras, la utilización de caldo de pollo casero y los trozos de pollo que se doran. En el caso de los arroces caldosos, no hay una dificultad añadida, pero es necesario tener en cuenta que es fácil que nos pasemos con la cocción del arroz, por lo que debemos estar completamente concentrados en los últimos minutos de esta elaboración.
El resultado de este arroz caldoso es jugoso y sabroso. Lo ideal es que el arroz quede ligeramente caldoso, casi cremoso. El reposo, tan importante en los arroces secos tipo paella, no es necesario en los arroces caldosos; no queremos que se siga cocinando en la cazuela en el reposo. Directamente al plato y que os quede perfecto.
Ingredientes para 4 personas
- 1/2 pollo sin piel, cortado en trozos. Si te lo cortan en la carnicería con la máquina, mucho mejor que con cuchillo o sierra, ya que por este sistema suelen quedar huesecillos incómodos dispersos en el arroz.
- Arroz tipo bomba, 80 g por persona (un vasito de vino aproximadamente). También se puede usar arroz SOS especial caldoso y meloso, que necesita de 4 a 5 partes de caldo por cada parte de arroz.
- 6 judías verdes planas (o guisantes, alcachofas, coliflor o setas).
- Caldo de pollo casero. Para que salga caldoso hay que añadir 4 veces más de caldo que de arroz. Así que si vamos a utilizar 320 g de arroz necesitaremos unos 1,3 litros de caldo. Dependiendo de lo grande que sea el recipiente en el que la cocinemos, podremos necesitar más caldo, ya que cuanto más grande el recipiente más caldo se evapora. Si no dispones de caldo casero, siempre puedes utilizar una pastilla de caldo concentrado o incluso simplemente agua, no aporta tanto sabor pero el arroz te quedará rico igualmente. La relación de caldo y arroz para la elaboración de un arroz caldoso es de 4 partes de caldo por 1 de arroz.
- 6-7 hebras de azafrán o, si no tienes, media cucharadita de postre de colorante alimentario.
Para el sofrito (con estas cantidades prepararás el sofrito y tendrás para 2 arroces, así que usarás solo la mitad y la otra mitad puedes congelarla para otra ocasión y así ahorrar muchísimo tiempo):
- 1/2 pimiento rojo.
- 1 pimiento verde.
- 1 cebolla pequeña o mediana.
- 2 dientes de ajo.
- 3 cucharadas soperas de salsa de tomate o tomate triturado.
- 1 cucharada de postre de pimentón dulce.
- Aceite de oliva virgen extra y sal.
Salmorreta, la receta perfecta para potenciar arroces y fideuas
Pasos para elaborar un arroz caldoso con pollo
1. Dorar el pollo
Pon tu paella a fuego medio (para quien no lo sepa, el recipiente se llama tradicionalmente paella, no paellera, aunque la RAE acepta ambas palabras) con aceite de oliva que cubra justo el fondo y dora los trozos de pollo con un poco de sal hasta que queden con un toque doradito por todos lados. Esto suele tardar unos 10 minutos. Resérvalo en un plato aparte.

2. Preparar el sofrito de verduras
Mientras se dora el pollo, ve preparando las verduras. Lava los pimientos y quítales el pedúnculo, y pela la cebolla y los ajos. Pícalo todo muy finito ya sea con el cuchillo o con alguna picadora que los deje en trozos pequeños pero no triturados.
Cuando hayas retirado el pollo de la paella, echa los pimientos, la cebolla y los ajos con un poco de sal y cocínalos a fuego suave hasta que veas que la cebolla empieza a dorarse. Suelen tardar unos 10-12 minutos.
Mientras, lava las judías verdes, retírales los bordes y córtalas en tiras finas con el cuchillo de forma diagonal. Cuando la cebolla empiece a dorarse, echa las judías verdes a la sartén y cocínalo todo junto 3 minutos más.
Incorpora el tomate y el pimentón dulce, revuélvelo todo junto y deja que se cocine 3 minutos más. Este sofrito es la base del sabor del arroz caldoso.

3. Integrar el pollo y el arroz
Incorpora el pollo dorado y añade el arroz. Revuélvelo todo bien durante 3 minutos para que el arroz se empape de los sabores antes de añadir el caldo. Uno de los pasos más importantes de este plato es nacarar el arroz. Consiste en agregar el arroz y rehogarlo en seco para que se vuelva transparente. El sabor del resto de ingredientes impregnará los granos.
4. Añadir el caldo y el azafrán
Pon el caldo de pollo a calentar en un cazo aparte para que esté casi hirviendo en el momento de utilizarlo. También puedes calentarlo en el microondas.
Pon las hebras de azafrán en un pequeño recipiente apto para el microondas e introdúcelo en el microondas y dale unos 10 o 15 segundos a máxima potencia. Las hebras deberán estar crujientes. Machaca un poco las hebras de azafrán con un mazo o aplastándolas con una cuchara y vierte en el recipiente un poco de caldo. Verás que se va poniendo amarillo, ese es todo el colorante que necesitamos.
Sube la temperatura de la paellera para que esté alta y vierte en ella el caldo y el azafrán o el colorante alimentario. Remueve ligeramente la paellera para que quede todo bien repartido.

5. Cocción del arroz
Cuando empiece a hervir, baja el fuego al mínimo y deja que se cocine unos 15 minutos, aunque también puedes mirar las indicaciones del arroz que estés utilizando (se suele utilizar arroz de Calasparra o bomba, que normalmente tarda unos minutos más en hacerse que otros arroces bomba). Y recuerda, ya no se remueve con cucharón, aunque sí que se recomienda mover un poco la paellera cogiéndola de las asas para que todo vaya quedando bien repartido.
Si ves que hay poco caldo (aunque lo del caldoso va en gustos, puede ser que te guste simplemente que el grano no esté seco o bien que parezca una sopa), puedes seguir añadiendo siempre y cuando esté casi hirviendo en el momento de echarlo a la paella.
Los arroces caldosos no tienen más dificultad, pero sí que es cierto que es más fácil pasar el arroz si lo cocemos demasiado, así que hay que prestar atención en los minutos finales.
6. Reposo y servicio
Deja que repose 5 minutos tapado con una tapadera y en ese tiempo se terminará de cocinar hasta estar tierno. Si cualquier tipo de arroz debes servirlo en la mesa justo después de su reposo, con este tienes que seguir esa indicación a rajatabla porque si no el arroz se sigue cocinando con el calor que queda y puede llegar a pasarse en cuestión de minutos.
Sirve este arroz bien caliente acompañado de un trocito de pan rico para mojar. Puedes servir la paella en el centro de la mesa sobre un salvamanteles o directamente servir el arroz en los platos de los comensales. Reparte los trozos de pollo y seguro que hay quien te dice que quiere más o menos caldo. No olvides poner en la mesa rebanadas de pan para quienes gustan de acompañar así al arroz y también limón, una costumbre muy murciana y extendida también a otras zonas.

Consejos adicionales
La regla fundamental que no debes romper es la siguiente: ¡prueba siempre tus platos antes de servirlos! Para el punto de cocción o de sal, esto es fundamental. Para conseguir el perfecto arroz caldoso lo mejor que puedes hacer es practicarlo porque no todas las paellas calientan igual ni todos los fuegos ni todos los arroces necesitan el mismo tiempo.
Si necesitas prepararlo con antelación, la recomendación es que lo dejes todo listo y justo antes de comerlo retomes la receta en el momento en el que echas el caldo. En esta ocasión hemos utilizado judías verdes para acompañar al pollo, pero también puedes utilizar guisantes, alcachofas, coliflor o incluso setas. Partiendo de este arroz básico, puedes introducir los ingredientes y sobre todo verduras que más te gusten, le van a quedar genial. Puedes sustituir el pollo por conejo. Verás que al poner la carne deshuesada es más cómodo de comer, sobre todo para los peques y los más mayores de la casa.
Para cocinar un arroz caldoso se recomienda una cazuela ancha y de mucho diámetro.