La carne de cordero evoca la rica tradición culinaria de España, ofreciendo una variedad de cortes con características únicas. Entre ellos, la falda de cordero se destaca como una opción tradicional que, aunque históricamente menos valorada, posee una versatilidad sorprendente en la cocina.
La falda de cordero es un corte que se obtiene de la parte final de las costillas del animal. Se trata de uno de los cortes más tradicionales y, hasta hace poco, menos apreciados. Tradicionalmente, su uso se limitaba a la elaboración de guisos y estofados, aprovechando su sabor y textura para preparaciones lentas y reconfortantes.

Sin embargo, la falda de cordero es mucho más que un ingrediente para estofados. Dependiendo de su tamaño, cada tira de falda puede dar lugar a una o dos porciones de churrasco. Los churrasquitos, de menor tamaño y obtenidos de la punta de pecho de la falda, son ideales para asar al horno o a la brasa, ofreciendo una experiencia culinaria deliciosa y rápida.
Otra forma de aprovechar la carne de la falda de cordero es en la preparación de pinchos morunos y brochetas. Su sabor y la posibilidad de cortarla en trozos la hacen perfecta para estas elaboraciones, que son ideales para barbacoas o reuniones informales.
Además, la falda de cordero es excelente para trocear y cocinar estupendos ragouts, platos que se benefician de la cocción lenta y que permiten que la carne se impregne de todos los sabores de la preparación.

La preparación de la falda de cordero al horno es una opción que resalta su sabor y permite obtener un plato principal espectacular. Para ello, se puede salpimentar la carne y colocarla en una olla exprés junto con dos hojas de laurel, cubriéndola con agua. Mientras tanto, se prepara una mezcla en la batidora con tomates, perejil, azafrán, vino blanco, una pastilla de caldo, ajos y un chorrito de aceite de oliva. Una vez que la carne esté en su punto en la olla, se puede gratinar ligeramente por arriba para conseguir un dorado apetitoso. Este plato se sirve tradicionalmente acompañado de patatas fritas o verduras al gusto.
Falda o alda de cordero asado (ternasco de aragón)
Es importante notar la distinción entre la falda de cordero y la falda de ternera. La falda de ternera, también conocida como entraña en países como Chile, Argentina y Uruguay, es un corte largo y plano, apreciado por su sabor aunque no tanto por su ternura. En Estados Unidos, la NAMP clasifica los filetes de falda, subdividiéndolos en falda exterior e interior. Este corte de ternera es popular para platos como fajitas, ranchera, salteado chino y empanadas. Para mejorar su ternura y sabor, los filetes de falda de ternera a menudo se marinan antes de asarlos, se cocinan rápidamente o se estofan lentamente, y se cortan contra el músculo antes de servir.
En Carnicerías Juan Ortiz, nos enorgullecemos de ofrecer a nuestros clientes los mejores cortes de carne, incluyendo la versátil y deliciosa falda de cordero, lista para transformar sus comidas en experiencias memorables.