Siembra de Alcachofas Romanas Moradas: Guía Completa para un Cultivo Exitoso

La alcachofa (Cynara scolymus), una elegante dama de la huerta, es en realidad la flor inmadura de la planta. Apreciada desde la antigüedad, esta joya vegetal no solo es conocida por su sabor distintivo sino también por sus numerosos beneficios para la salud. Su cultivo es un arte que requiere paciencia y cuidado.

La alcachofa es una planta perenne que pertenece a la familia de las asteráceas, originaria del Mediterráneo. Su cultivo data de la antigüedad, remontándose a los egipcios y griegos, quienes ya apreciaban sus propiedades tanto alimentarias como medicinales. Los romanos también la consideraban un manjar exquisito, aunque el cultivo como lo conocemos hoy en día comenzó a perfeccionarse en la Edad Media, sobre todo en Italia y España. El nombre «alcachofa» proviene del árabe hispano «al-kharshûf», lo que evidencia la influencia de la cultura árabe en la Península Ibérica, una región clave en la propagación de este cultivo.

Mapa de la Cuenca Mediterránea, principal zona de producción de alcachofas

Variedades de Alcachofa y Tipos Morados

Existen diversas variedades de alcachofa, que varían en sabor, tamaño y color, aunque todas comparten una característica común: la formación de un capullo comestible antes de florecer. Las más comunes son la Green Globe (Alcachofa Verde), de gran tamaño y color verde intenso, y la Purple de Provence (Alcachofa Morada), más pequeña y de tonos morados. Cada variedad ofrece una experiencia culinaria diferente.

En España, la principal variedad cultivada tradicionalmente por división de mata es la Blanca de Tudela, aunque se han desarrollado numerosos genotipos a partir de ella. No obstante, al sur de Alicante y Murcia, la Violeta de Provenza es muy cultivada. Sus capítulos son de color violeta y forma oval, y aunque va teniendo cada vez más aceptación en el mercado español, su producción está muy orientada al mercado francés.

Otras variedades de alcachofa de color morado son la Crisantheme, Salanquet, Violeta de Puglia o la Romanesco. También encontramos la Alcachofa del Prat, con un color verde violáceo y sabor dulce, y la Alcachofa Violeta de Castellserà, con un color más morado y un sabor intenso, ideal para consumir a la brasa o en guisos tradicionales.

Diferentes variedades de alcachofas, destacando las moradas

Durante la década de los 90, se comenzaron a introducir en España las variedades de alcachofas de multiplicación por semilla, lo que supuso una nueva forma de considerar su cultivo. La variedad Imperial Star es la más cultivada y con diferencia en España, destacando por el bajo precio de su semilla, su precocidad y productividad. También existen variedades híbridas como Harmony, Nun 4011, Symphony, Opal, Madrigal, Concerto u Ópera, que se presentan como alternativa o complementación a las variedades multiplicadas de forma vegetativa.

Requerimientos Climáticos y del Suelo para la Siembra

Las alcachofas prefieren climas templados, sin exceso de calor, ya que esto puede empeorar la calidad de las cabezuelas. Unas adecuadas condiciones climáticas son extremadamente importantes en la producción de alcachofas. El rango de temperaturas adecuado para una buena cosecha se sitúa entre 7-29º C, libre de heladas. De esta forma la planta recibe la apropiada vernalización (la floración es inducida por el frío). Los climas cálidos y secos provocan que las hojas del fruto (brácteas) tiendan a abrirse rápidamente destruyendo la ternura de la parte comestible y la consistencia del fruto. El tiempo frío daña fácilmente a la alcachofa; a temperaturas cercanas o por debajo del punto de congelación (0º C), la parte más externa de las hojas del fruto tiende a ampollarse, proporcionando primero un aspecto blanquecino en la hoja que luego se volverá de color marrón parduzco.

La alcachofa tiene un sistema radicular fuerte y profundo que le permite adaptarse a una extensa gama de suelos, pero prefiere suelos profundos, arenosos, fértiles y bien drenados. Deben evitarse suelos ligeros con excesivo drenaje y poca conservación de la humedad. Soporta mal el exceso de humedad del suelo y puede adaptarse a suelos con pH ligeramente alcalino. No tiene una preferencia estricta en relación con el suelo, pero sí que se debería evitar suelos muy arenosos o suelos dónde el agua se estanca fácilmente. Prefiere suelos ricos en materia orgánica, de consistencia media, profundos y frescos. Con agua en abundancia tolera la salinidad.

Métodos de Propagación y Siembra

La planta de alcachofas se puede reproducir de varias maneras, aunque principalmente dos: por semilla o por hijuelos (chupones).

Propagación por Semilla

Es un procedimiento poco utilizado tradicionalmente para el cultivo comercial, pero en los últimos años han aparecido variedades de alcachofa cultivadas a partir de semilla, lo que hace que este cultivo sea más atractivo para los agricultores. La cosecha es anual, y la rotación de cultivos permite renovar la tierra cada año, eliminando plagas y enfermedades. El empleo de semillas permite el incremento de la densidad de plantación y por tanto incrementos en la producción del 60-80% con respecto al cultivo tradicional.

  • Época de siembra: La época ideal es entre febrero y marzo en un semillero protegido. Sin embargo, si se desea plantarlas directamente en el campo, se recomienda sembrarlas en el huerto en abril o mayo (según la zona climática).
  • Trasplante: Quienes siembren en semillero deben trasplantar la plántula de alcachofa en mayo, cuando las plantas tengan unos 10 cm. Se debe regar abundantemente al trasplantar y continuar regando regularmente durante las primeras semanas.
  • Densidad de plantación: Los agricultores utilizan sembradoras de precisión que dejan caer de 2 a 3 semillas cada dos centímetros, con espacios de 60-90 cm en línea. El ancho del marco varía entre 1,5-2 m. Utilizando marcos de anchura de 1,8 m y dejando 3 semillas cada dos centímetros en una línea con espacios de 60 cm, se necesitan aproximadamente 27.000 semillas/ha (1 kg).

Propagación a partir de Hijuelos (Chupones)

Los hijuelos de alcachofa, también llamados carducci, son brotes de un año que se extraen de la base de la planta. Los carducci pueden utilizarse para cultivar nuevas plantas y propagar el cultivo. Los hijuelos suelen tomarse entre febrero y marzo de las plantas madres, seleccionando los más vigorosos. Se recortan sus hojas y raíces y se plantan en viveros especiales, en líneas separadas entre sí de 8 a 10 cm. Para el trasplante se seleccionarán aquellos hijuelos que han fructificado en el vivero.

  • Época de extracción: Esta operación se realiza en primavera (entre marzo y abril) o en otoño (entre septiembre y octubre). Se cortan los chupones con la raíz, seleccionando aquellos que ya se hayan desarrollado, con al menos 4-5 hojas y de 25-40 cm de longitud.
  • Plantación: Para plantas propagadas vegetativamente, la plantación suele hacerse en los meses de julio y agosto, trazando surcos separados entre sí 0,8-1,2 m y entre plantas 0,8 m. Se colocan dos hijuelos en cada golpe, con la intención de suprimir más tarde el más débil de ellos dejando más que uno. Los plantones no deben enterrarse mucho al hacer la plantación, pues con ello se corre el riesgo de que se pudran.

Como Plantar ALCACHOFA con Éxito 😍 Consejos y Trucos | La Huerta de Ivan

Preparación del Suelo y Cuidados del Cultivo

Al tratarse de un cultivo bianual o trianual, la preparación del suelo debe ser lo más perfecta posible. El suelo se prepara mediante labores profundas, que aseguren una buena permeabilidad y aireación del suelo en profundidad. Podemos añadir abonos como estiércol bien maduro, compost o humus de lombriz. Debemos dejar un suelo bien trabajado y suelto. El pH es ligeramente alcalino, aunque se adapta muy bien a multitud de suelos.

Fertilización

Las alcachofas necesitan menos fertilizantes que la mayoría de los cultivos hortícolas para obtener elevados rendimientos.

A continuación, se presenta una tabla con las recomendaciones de fertilización:

Nutriente Cantidad por Hectárea
Estiércol 50-75 Ton
Nitrógeno (UNA 32) 112-224 Kg
Fósforo (P2O5) 56-112 Kg
Potasio (K2O) 34-112 Kg

En riego por goteo se suelen aplicar como abonado de fondo entre 35 y 56 Kg/ha de nitrógeno y la mitad de las cantidades anteriores de fósforo y potasio. Para la formación de la flor podemos aplicar riegos con abonos líquidos ricos en potasio como el purín de consuelda.

Riego

Las alcachofas requieren riegos frecuentes durante el periodo de crecimiento de la planta. Es importante realizar un riego de plantación que proporcione suficiente humedad para conseguir un buen arraigado. La carencia de humedad en el suelo cuando los frutos están en formación provoca una mala calidad de los mismos. El riego de la alcachofa se puede efectuar mediante aspersión, manta y goteo. El riego a manta es el más empleado. El riego por aspersión tiene la ventaja de que crea un ambiente de humedad alrededor de la planta que favorece el crecimiento y la producción.

Podas y Deshojado

Al año siguiente del trasplante, comienzan a crecer nuevos brotes y tallos en la base de la mata. Para evitar demasiadas flores pequeñas, retire los brotes sobrantes cortándolos con un cuchillo. Los brotes a eliminar pueden retirarse antes de que se abran (óvulos) o después de que ya hayan formado algunas hojas (carduccios). Los óvulos y carduccis se pueden usar para crear nuevas plantas.

Plagas y Enfermedades

La alcachofa es una planta que no puede asimilar fácilmente los insecticidas debido no solo a la vellosidad de las hojas sino también de su densidad y de la ausencia de superficies planas.

Plagas

  • Coleópteros: La larva del coleóptero halticino, Sphaeroderma rubidum, devora las hojas entre sus dos epidermis. El apión de la alcachofa (Apion carduorum) es un coleóptero cuyas larvas realizan galerías en las hojas y cabezuelas. Otro coleóptero es la casida verde de la alcachofa (Cassida defflorata), cuyas larvas devoran la epidermis de las hojas.
  • Pulgones: El pulgón verde de las hojas (Capitophorus horni) vive en la cara inferior de las mismas, cerca de las nerviaciones. El pulgón negro de la haba (Aphis fabae), en cambio, se encuentra en las brácteas. Provoca deformaciones foliares y sus importantes colonias se esconden en el interior de los capítulos. Estos son muy difíciles de atacar debido a su ubicación.
  • Lepidópteros: Larvas de lepidópteros noctuidos como la rosquilla negra (Spodoptera littoralis) y los gusanos grises (Agrotis sp.), que comen las hojas y cuellos de las plantas respectivamente.
  • Mosca de la alcachofa: Agromyza apfelbecki realiza galerías más o menos tortuosas en las hojas.

Enfermedades

  • Mildiu: Este mildiu se presenta en forma de polvillo blanco harinoso que recubre la cara inferior de las hojas. Favorece su desarrollo un ambiente húmedo y templado, presentándose con más frecuencia en los climas meridionales o en los cultivos de primor y forzado. Para su prevención hay que evitar el estancamiento de las aguas y una excesiva humedad en el terreno. Provoca la aparición de manchas aceitosas en las brácteas de las cabezuelas.
  • Moho gris (Botrytis cinerea) y pudrición blanda bacteriana (Erwinia carotovora): Pueden ser problemas en el almacenaje y la distribución si no se mantienen condiciones de temperaturas óptimas.

El jabón potásico es un producto ecológico elaborado con aceites vegetales, apto para todo tipo de cultivos y plantas, que controla y disminuye plagas de insectos de cutícula blanda como pulgón, mosca blanca y araña roja. Actúa por contacto, destruyendo la capa protectora del insecto y no por vía de ingestión, lo que impide que los insectos creen resistencias. Además, su descomposición genera Carbonato de Potasa, que actúa como abono y corrige las deficiencias potásicas de la planta, ayudando a su crecimiento y aportando resistencia.

Cosecha y Calidad

La recolección de alcachofas suele finalizar en el área del Mediterráneo durante el mes de mayo, alcanzándose unos rendimientos de 12-18 Tn/ha. La yema comestible, compuesta por un cono de brácteas, se cosecha en una etapa inmadura y se selecciona en base al tamaño y a su densidad. La alcachofa tiene unas necesidades de agua más altas durante el periodo de recolección, cuando la cabezuela está en su punto óptimo.

Los criterios de calidad para las alcachofas son: yemas compactas y bien formadas, de un color verde típico, un corte de tallo liso y uniforme, libres de daños por insectos o por manejo, y de defectos. Las yemas de alcachofa deben parecer pesadas en relación a su tamaño.

Alcachofas recién cosechadas y clasificadas

El daño por congelamiento comienza a -1.2oC. La aparición de ampollas en la cutícula y el bronceado de las brácteas externas son síntomas de un daño leve por congelamiento. Esto puede ocurrir en el campo con yemas cosechadas en el invierno y se usa como un índice de calidad en la comercialización.

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