La tortilla de patatas es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española. Hacer una tortilla de patatas es sencillo, todos hemos hecho una alguna vez en nuestra vida, pero no todo el mundo sabe cómo hacer una tortilla de patatas jugosa. La también llamada tortilla española o frittata fuera de nuestras fronteras, lleva tiempo hacerla, pero la verdad es que si sigues estos consejos, vas a conseguir la tortilla de patatas jugosa y perfecta.
Lo principal a la hora de plantearnos cómo hacer una tortilla de huevo y patata es contar con unos buenos ingredientes: los huevos deben ser frescos y las patatas prietas, no deben estar blandas. Un buen aceite de oliva y mucho cariño, todo lo que se cocina con mimo sale mejor. El secreto de cómo preparar tortilla española está en que quede jugosa y esponjosa, pero no pesada.
Ingredientes y Proporciones Sugeridas
Este manjar consta de muy pocos ingredientes. La proporción de patata y huevo para una tortilla de patatas normalmente es 1 patata grande y un huevo por persona. A partir de ahí calcula como desees.
| Ingrediente | Cantidad (para 4 personas) | Proporción Adicional |
|---|---|---|
| Patatas | 400 g (o 1 kg para 10 huevos) | 100 g de patata cocinada por huevo |
| Cebolla (opcional) | 300 g | Una cebolla de tamaño medio es suficiente |
| Huevos L | 4 (o 10 para 1 kg de patatas) | 1 huevo por cada 100 g de patata (ya cocinada) para una tortilla jugosa |
| Aceite de oliva virgen extra | Abundante | Chorrito para cuajar |
| Sal | Al gusto |
Elección y Preparación de los Ingredientes Principales
Las Patatas: La Base de Todo
El primer truco o consejo que vamos a darte es que elijas bien el tipo de patatas que vas a utilizar. Es importante que la patata sea del origen que sea, que se vuelva tierna en la fritura. Una de las variedades de patata más recomendadas para hacer tortilla española es la Kennebec, cuanto más vieja mejor, porque suelta menos agua y se cocina mucho mejor. La Kennebec es una patata sabrosa y con una textura más densa que otras variedades. La variedad Monalisa es perfecta para preparar la tortilla española, pero también puedes optar por otras variedades, procurando que sean patatas nuevas y especiales para cocer.
Una vez que tenemos las patatas las pelaremos, lavaremos y secaremos bien. Ahora hay que trocearlas, en rodajas finas e intentando que queden todas de un grosor similar. Nosotros lo hacemos con la parte ancha de un rallador, así quedan de un tamaño perfecto para la tortilla de patatas, pero hay que hacerlo con un poco de fuerza y mucho cuidado de no cortarse. Y, si lo prefieres, puedes cortarlas a cuchillo. Pártelas en gajos finos e irregulares. A mí me gusta partir las patatas en 4 partes y después ir haciendo rodajas de cada uno.
✅Tip: Cortar todas las patatas del mismo grosor para una cocción uniforme.

La Cebolla: El Debate Clásico
Aunque queremos dejar claro que es opcional, y fuente de no pocas discusiones entre seguidores y detractores, lo más aconsejable es añadir un poco de cebolla para que quede bien jugosa. La polémica de con o sin cebolla la vamos a dejar aparte y que cada uno en su casa haga lo que mejor le parezca. Si la prefieres SIN, no se la pones y listo. Hay mucha gente a la que no le gusta demasiado la cebolla. Por lo general, una cebolla es suficiente para hacer una buena tortilla casera, de tamaño medio.
Si se prefiere, se puede utilizar cebolla tierna, su sabor es mucho más suave que el de la cebolla seca. Cuanto más pequeña cortemos la cebolla, más integrada quedará en el conjunto de ingredientes. Incluso la podemos rallar para que solo se note el sabor, pero no la textura. Pelas las cebollas y córtalas en tiras finas o bien en cuadraditos, como más te guste. Yo siempre prefiero en tiras finas.
✅Tip: Si decides usarla, córtala en dirección a la fibra (de polo a polo) - quedará más dulce.
Los Huevos: El Alma de la Tortilla
Lo más recomendable es utilizar huevos de gallinas de granja porque son los más sabrosos. Los huevos que he utilizado son caseros (el color lo dice todo) pero si no tienes opción de conseguir huevos de casa, intenta utilizar huevos ECO, el resultado será mejor. Para que la tortilla de patatas nos quede jugosa vamos a utilizar una proporción de, aproximadamente, 1 huevo por cada 100 gr de patatas.
Los iremos cascando aparte, uno a uno, para comprobar que están bien, y, una vez que los tengamos todos en un bol, batimos los huevos y salamos ligeramente. Bátelos un poco hasta que la mezcla sea homogénea, nada más, no es necesario crear ninguna espuma. Finalmente, para dar un punto extra de jugosidad a la tortilla perfecta, añadiremos un chorrito de leche a los huevos y mezclaremos bien. La leche puede hervir o evaporarse sin llegar a solidificar por efecto del calor. Al mezclarla con el huevo es una ventaja porque, aunque cocinemos la tortilla hasta cuajar el huevo completamente, éste queda más tierno que si cuajamos una mezcla solo de clara y yema.
✅Tip: Usa huevos a temperatura ambiente - se mezclarán mejor.

El Proceso de Cocción
Cocción de Patatas y Cebolla
Un punto muy importante para que nos quede una buena tortilla, es cómo cocinamos las patatas. Cuando tenemos las patatas cortadas, las ponemos a freír en una sartén diferente a la de los huevos con abundante aceite caliente. Primero a fuego suave para luego, acabar de dorarlas a fuego fuerte. Para hacer una buena tortilla española, el punto óptimo de las patatas es fundamental. Deben estar entre cocidas y fritas, sin alcanzar el punto crujiente.
Después de salarlas, hay que ponerlas en una sartén amplia con abundante aceite caliente, pero hay que bajar enseguida el fuego y cocinarlas a temperatura suave, para que se cuezan más que freírse. Mientras las dejamos al fuego cocinándose, podemos ir preparando los huevos. Cuando las patatas estén aproximadamente a media cocción, es el momento de incorporar la cebolla a la sartén, si es que hemos decidido ponerla. Moveremos y dejamos al fuego hasta que las patatas estén hechas.
Un truco para saber cuándo las patatas están en su punto es meter entre ellas una espumadera, si las patatas se parten sin ofrecer resistencia, es el momento de sacarlas. Lo haremos utilizando la espumadera e inclinando la sartén, procurando que nos queden muy bien escurridas. Para escurrir a conciencia el aceite de freír, pon la patata y la cebolla en un colador. Es importante escurrir muy bien el aceite.
✅Tip: El aceite debe cubrir apenas las patatas - si pones demasiado, quedarán aceitosas.
Otras Opciones de Cocción
Para cocinar las patatas y la cebolla puedes optar por varios métodos. Yo misma no me quedo con uno solo sino que voy cambiando según lo que más me apetezca o el tiempo que pueda dedicarle, así que puedes optar entre freír las patatas y la cebolla o prepararlas en el microondas:
- Freír las patatas y las cebollas en sartén: utiliza una sartén honda con abundante aceite y primero a fuego suave cocina las patatas junto con la cebolla y un poco de sal durante unos 20-25 minutos para que se ablanden. Después sube la temperatura del fuego y cocínalas unos 5 minutos más o hasta que empiecen a dorarse levemente. Saca las patatas y la cebolla con una espumadera de la sartén para que escurran un poco el aceite sobrante y resérvalas en un bol. Reserva también el exceso de aceite.
- Cocinar las patatas y las cebollas en microondas: colócalas en un recipiente apto para microondas o en un bol apto para microondas y tapado con papel film. Haz unos agujeros con un tenedor (en el caso del bol con papel film) y cocina durante unos 8 minutos a máxima potencia. Comprueba en qué punto están las patatas y las cebollas, si están tiernas (sin llegar a hacerse puré, simplemente que no estén crujientes) ya están listas y si no es así dales otros 2 minutos más o hasta que lo estén. Puedes utilizarlas tal cual (echándoles un poco de sal) pero mi recomendación es que, una vez estén tiernas, puedes ponerlas con un poquito de aceite y sal en una sartén honda a fuego medio y darles unas vueltas para que se doren un poco.
La Mezcla y el Reposo
Añade a ese bol las patatas y las cebollas, mézclalo todo bien. Juntamos las patatas con los huevos batidos y mezclamos un poco. Nos aseguraremos de que los huevos cubran del todo la patata y la cebolla para que se empapen bien y la textura final de la tortilla sea la adecuada. Añadimos las patatas y la cebolla pochadas al huevo y dejamos reposar todo unos 10 minutos. En este punto le añadimos sal y probamos.
✅Tip: Mezcla con movimientos envolventes suaves - no rompas las patatas.

El Cuajado de la Tortilla
A continuación, es importante disponer de una sartén antiadherente para que no se nos pegue. Un pequeño truco-consejo es tener una sartén solo para hacer tortillas y huevos fritos, la popular sartén de los huevos. Utilizaremos una sartén más pequeña, para que nos sea más fácil después darle la vuelta y la tortilla de patatas nos quede más alta. Huye de las sartenes baratas: Es una herramienta importante en tu cocina y si no es buena, puede ser hasta perjudicial.
Ponemos un poco de aceite en la sartén antiadherente y esperamos a que esté bien caliente. Pasamos la mezcla de huevos y patatas a la sartén y dejamos al fuego hasta que los bordes estén cuajados y un poco dorados y se separen fácilmente de la sartén, en este momento hay que darle la vuelta. Cuando notes que se ha cuajado por abajo (puedes comprobarlo moviendo un poco la sartén y viendo que todo va junto en un bloque unido y despegado de la sartén), entonces es cuando debes darle la vuelta.
A partir de este punto, el resultado final ya es algo totalmente personal. El cuajado es otro de los puntos controvertidos, cuajada pero casi líquida, parece una contradicción, pero así lo definen los amantes de la tortilla perfecta. Si prefieres que la tortilla quede un poco líquida por dentro, pon el fuego un poco más fuerte (solo un poco) para que se cuaje rápidamente por fuera y apártala a un plato. Si quieres que quede perfectamente cuajada mantén el fuego muy suave para que no se queme por fuera pero que el interior se cuaje perfectamente. Podrás hacer la prueba con un palillo, introduciéndolo para comprobar cuánto de líquido está el interior.
✅Tip: Después de darle la vuelta, baja el fuego - así se cuajará uniformemente.

El Momento Clave: Darle la Vuelta
Llega el momento clave de cómo preparar las tortillas: darles la vuelta. Para darle la vuelta coge una tapadera o plato de mayor tamaño que la sartén, cúbrela y ahora vuelca todo el contenido de la sartén en el plato o tapadera, de forma que ahora puedas ver la parte cuajada de la tortilla por arriba. Con cuidado, escurre la tortilla de nuevo del plato a la sartén para que se cuaje por ese lado. Quítate el miedo a darle la vuelta a la tortilla!
Tras un par de minutos damos la vuelta ayudándonos de un plato o una tapa plana y mantenemos otro par de minutos. Solo nos queda darle la vuelta de nuevo para comprobar si de este lado está también cuajada y tostada a nuestro gusto, ya la tenemos lista!!!!
Tortilla de patatas - Receta de cocina española
Trucos y Consejos para una Tortilla Perfecta
Según los entendidos que comandan el concurso de la mejor tortilla de España, la tortilla deberá llevar los mejores productos de la tierra. Huevos que conserven el sabor y el color, batido en su justa medida, es decir, mejor poco batido mezclada con la patata cocinada en aceite de oliva.
- Temperatura del aceite constante: La clave para hacer la tortilla es el control de la temperatura del fuego. Para no equivocarte lo mejor es que lo mantengas medio-suave para que se cuaje poco a poco y, sobre todo, que no se te queme, ya que es lo único que no podrás arreglar.
- Mover la sartén suavemente durante el cuajado.
- Usar una espátula para redondear los bordes.
Variaciones para Experimentar
Siendo esta una receta clásica apenas admite variaciones como tal, pero al margen de eso te recomiendo encarecidamente que experimentes y le des cada vez un toque especial. Utilizar cebolla caramelizada le aporta ese ligero toque dulce que le queda fenomenal, y también puedes incluir otras verduras como pimiento verde, calabacín o berenjena. Aromatízala añadiendo especias o hierbas aromáticas a tu gusto, por ejemplo un poco de pimentón dulce, comino, curry, orégano, tomillo, romero o albahaca.
Servicio y Conservación
La tortilla de patatas y cebolla está lista para consumir en el momento, recién calentita. Sin embargo, somos muchos los fans de las tortillas frías, esas tortillas que has hecho unas horas antes o incluso la noche anterior y están ya reposaditas. Sirve caliente o templada. Puedes acompañar la tortilla con una ensalada completa o unos pimientos de Padrón.
Preguntas Frecuentes
- ¿Por qué se rompe al darle la vuelta?
- Asegúrate de usar una sartén antiadherente.
- El primer lado debe estar suficientemente cuajado.
- Usa un plato más grande que la sartén.
- ¿Se puede hacer con menos aceite?
- Sí, pero la textura será diferente.
- ¿Cómo conservarla?
- Temperatura ambiente: 24 horas máximo.
- Refrigerada: hasta 3 días.
- No se recomienda congelar.
- En este apartado de las tortillas frías solo incluiría las que están totalmente cuajadas, ya que las que no lo están es mejor consumirlas en el momento para no tener problemas con el huevo crudo.