El uso de antibióticos en la ganadería de cebo ha sido una práctica común para tratar diversas enfermedades. Sin embargo, su uso excesivo ha generado un desafío mundial: la resistencia antimicrobiana (RAM).
La Resistencia Antimicrobiana: Un Problema Global
Según la FAO, la resistencia antimicrobiana ocurre cuando los microorganismos como bacterias, virus, hongos y parásitos desarrollan mecanismos para resistir los tratamientos, haciendo ineficaces los antibióticos que antes funcionaban. En el vacuno de cebo, el abuso de antibióticos es particularmente preocupante, ya que las enfermedades respiratorias, digestivas y articulares, comunes en el ganado, son frecuentemente tratadas con ellos.
Juan Vicente González señala que los datos europeos reflejan un uso exagerado de antibióticos en algunos países, con cantidades muchísimo mayores que en el resto de Europa, sin una problemática distinta que justifique tal empleo. Esto no solo eleva los costos de tratamiento, sino que pone en riesgo a toda la cadena de suministro alimentaria al crear bacterias resistentes que pueden afectar la salud humana.
Desde 1940 se conocen las resistencias antibióticas tanto en personas como en animales, pero en los últimos 20 años, su interés se ha incrementado. Peter Davies menciona que durante 60 años los antibióticos fueron la llave para mantener la salud y el bienestar de los animales. Ya en 1964 se describió la resistencia antibiótica al fago 29 de Salmonella typhimurium en terneros y personas. A mediados de 1990, la variante DT104 de dicha salmonella emergió como resistente a cinco antibióticos en diferentes países del mundo, incluidos Dinamarca y EEUU, siendo hoy muy raro encontrarla.

El último informe de la FAO destaca la importancia de adoptar un enfoque preventivo en la ganadería de cebo para reducir el uso de antibióticos y prevenir la resistencia antimicrobiana. El objetivo es proteger la salud del ganado y asegurar la sostenibilidad del sector a largo plazo, siempre desde un enfoque One Health, una única salud, donde el uso de antibióticos en veterinaria puede contribuir a la presión de selección general existente en los patógenos, tanto en medicina humana como animal.
Tipos de enfermedades y su relación con el uso de antibióticos
Las enfermedades más comunes en terneros de cebo que requieren tratamiento con antibióticos incluyen:
- Neumonía bovina: Es una de las enfermedades respiratorias (ERB) más comunes, causada principalmente por bacterias como Mannheimia haemolytica y Pasteurella multocida. La pasteurelosis bovina es una neumonía grave que se desarrolla por la multiplicación y colonización del parénquima pulmonar por estas especies bacterianas, más frecuentemente en explotaciones de cebo. Ambas bacterias pueden actuar como patógenos primarios, siendo la causa principal o única de la enfermedad (llamándose así pasteurelosis), aunque lo más habitual es que formen parte del síndrome respiratorio bovino y actúen en combinación con otros virus y bacterias que cumplen papeles complementarios en el deterioro de las funciones respiratorias, junto con otros factores de riesgo que predisponen a los animales a ser más sensibles (como el estrés, las prácticas de manejo deficientes, el transporte o la mala ventilación, entre otros).

Pasteurella multocida es una bacteria gramnegativa, anaerobia facultativa y altamente contagiosa que produce una gran variedad de enfermedades en los animales y en las personas (por lo tanto, se considera una zoonosis). Produce una bronconeumonía supurativa, especialmente en terneras de recría lactantes y recién destetadas. Mannheimia haemolytica es la más frecuente en los casos de neumonía aguda y mortal y afecta a los terneros jóvenes, sobre todo el serotipo A1. Esta bacteria tiene factores de virulencia que ayudan a que sea especialmente mortal: la cápsula externa que la protege frente al sistema inmunitario de los bovinos, la leucotoxina y las endotoxinas (como el lipopolisacárido LPS).
En el vacuno de cebo, el síndrome respiratorio bovino puede llegar a ser catastrófico por su enorme impacto económico debido a las deficientes tasas de conversión, las pérdidas de animales y los costes en tratamientos. En terneros de cebo es la primera causa de morbilidad (puede llegar a afectar hasta al 50% de los animales) y de mortalidad (5-20%). En las terneras de recría de leche es la segunda causa de morbilidad y mortalidad por detrás de la diarrea neonatal.
En Estados Unidos, un estudio de 2011 estimó que el 21,2% de los terneros de cebo (2,29 millones de animales) estaba afectado por enfermedades respiratorias, con un coste total de tratamiento de más de 54 millones de dólares, sin incluir las pérdidas debidas a la morbilidad y la mortalidad. Se ha descrito que hasta el 69% de las muertes en cebaderos se deben al síndrome respiratorio bovino. Además, los animales tratados por síndrome respiratorio bovino presentaron reducciones de la ganancia media diaria de hasta 0,98 kg/día y reducciones del peso de la canal de hasta 19,96 kg.
- Diarrea neonatal: Causada por patógenos como E. coli y Clostridium perfringens, la diarrea afecta a terneros jóvenes, especialmente en sus primeras semanas de vida.
- Artritis y cojeras: La artritis infecciosa, generalmente causada por Mycoplasma bovis, es común en ganado de cebo.
Evidentemente, se han aplicado antibióticos de manera masiva para tratar de controlar el síndrome respiratorio, que sin duda alguna tiene en el mal manejo y las instalaciones inadecuadas su principal etiología. Sin embargo, al tratarse de infecciones bacterianas repetidas veces, las bacterias pueden volverse resistentes.
Estrategias para un Uso Responsable de Antibióticos
Para combatir la resistencia antimicrobiana y asegurar la sostenibilidad del sector, es fundamental adoptar un enfoque preventivo y un uso racional de los antibióticos. Esto incluye la bioseguridad, los programas de vacunación, las pruebas genéticas y la aplicación de tecnologías innovadoras.
Manejo y Bienestar Animal
Lo que debemos trabajar o mejorar, ya que es muy importante, es el manejo y bienestar animal para mantener el sistema inmune de los animales en las mejores condiciones posibles, y evitar la diseminación de enfermedades, con animales enfermos e inmunodeprimidos que pueden ser fuente de patógenos y de contagio.
La detección temprana es muy importante, y si se une a un buen manejo que reduzca el estrés al máximo y optimice la funcionalidad del sistema inmune, se reducirá de forma muy importante el número de animales enfermos. El hecho de no ser buenos detectando la enfermedad, o no tratarla adecuadamente de forma temprana, dará lugar a terneros crónicos que requerirán tratamientos muy prolongados y que además actuarán como fuente de contagio o reservorio de patógenos.
En el caso de los cebaderos, es preferible centrarse más en el bienestar y el manejo que en conceptos de bioseguridad que, en la práctica, no se podrán aplicar de forma eficiente en entornos donde hay entradas continuas de animales de muchos orígenes. Además, en las explotaciones se tiene un nivel de sanidad muy alto.
#62 - Aditivos y estrés térmico: Sistema inmune e inflamación en terneros -Parte 2 -Dr. Agustín Rius
El encalostrado adecuado de los animales es un pilar básico para potenciar un sistema inmunitario fuerte desde el inicio. Se recomienda administrar entre 4 y 6 litros de calostro en las primeras 24 horas después del nacimiento, siendo el de mejor calidad el de vacas maduras y con una densidad mayor de 1.050 g/l.
Un buen manejo es otra medida fundamental para prevenir las infecciones respiratorias. Lo ideal es que el destete y la adaptación a las dietas de cebo se realicen en las explotaciones de origen para minimizar el estrés a la entrada al cebadero. Cuando se realicen estas entradas, es conveniente aplicar protocolos de vacunación y desparasitación, estableciendo después lotes homogéneos de peso y tamaño, a ser posible del mismo origen, para evitar estrés por competencia.
La concepción de bienestar animal engloba el conjunto de las funciones biológicas, el comportamiento y los sentimientos, alrededor de los cuales están la productividad, la apreciación de la sociedad y las características específicas de cada especie, siendo fundamental la experiencia con los animales.
Las granjas inteligentes o de precisión se consideran positivas para el bienestar en base al control preciso de las temperaturas, consumo de agua y de pienso, luminosidad y comportamiento de los animales (patrones de agresión, mordeduras, movimientos, estrés-vocalización y toses).
Bioseguridad
La implementación de estrictas medidas de bioseguridad es esencial para prevenir brotes de enfermedades que demandan tratamientos con antibióticos. Sin embargo, en cebaderos grandes con entradas de animales de muchos orígenes de forma continua, resulta imposible implantar protocolos de bioseguridad de manera eficiente.
Vacunación
La vacunación es una herramienta eficaz para prevenir enfermedades respiratorias y digestivas comunes en el vacuno de cebo. Es otra herramienta crucial para potenciar el sistema inmune del ganado, y que sea capaz de luchar contra los patógenos invasores.
Las vacunas tienen un efecto positivo cuando se aplican bien. El problema es que muchas veces cuando el ternero llega al cebadero no es el mejor momento para vacunar, ya que entre un 10% y un 30% de los terneros ya tienen fiebre en el momento de entrar, además de estar bajo los efectos de diferentes tipos de estrés. Lo ideal sería vacunar en origen. Si esto no es posible, se tendrán que buscar alternativas que serán diferentes en función de las características propias de cada explotación. Pero no se puede esperar que las vacunas resuelvan el problema al 100%.
Se recomienda la vacunación como estrategia de prevención de la pasteurelosis bovina. Hay vacunas disponibles que incorporan Mannheimia haemolytica y Pasteurella multocida en su composición. También existen vacunas combinadas que se dirigen frente a la pasteurelosis y a otros agentes víricos que causan el SRB.
El manejo de la vacunación es muy importante para asegurar la correcta inmunización de los animales. Algunos autores recomiendan su aplicación al menos 3 semanas antes de someter a los animales al transporte para asegurar que cuando se sometan a este estrés y al de su entrada al cebadero ya estén suficientemente protegidos.
Pruebas Genéticas y Tecnología
La selección genética juega un papel clave en la mejora de la resistencia natural a enfermedades en el ganado. A través de pruebas genéticas, se pueden identificar aquellos animales con mayor resiliencia a infecciones como neumonía o diarrea neonatal. Tecnologías como el monitoreo de la salud animal y los sensores de bienestar permiten la detección temprana de enfermedades.
Regulación y Formación en el Uso de Antibióticos
Muchos gobiernos, ministerios, asociaciones e instituciones internacionales publican folletos y anuncios para concienciar a la población del problema que suponen las resistencias a los antibióticos animales. El cumplimiento de la legislación sobre uso de antibióticos es importante para la seguridad alimenticia y la confianza de los consumidores.
No cabe duda de que la formación es una laguna importante. Se debería trabajar con una sistemática que actualmente no existe en la mayoría de las explotaciones. El control de los animales a la entrada a cebadero, y durante los 20 primeros días, debe estar muy protocolizado, con protocolos diseñados conjuntamente entre el veterinario y el propietario, que deberán aplicarse sistemáticamente.
Clasificación de Antibióticos
La EMA (Agencia Europea del Medicamento) recomienda que los antibióticos sean preferiblemente de aplicación individual local o inyectada (gotas o pomadas, intramamaria, subcutánea, intramuscular o intravenosa). La vía oral es muy común por sus ventajas en cuanto a comodidad y facilidad a la hora de administrar un tratamiento a muchos animales diluido en el agua o el pienso.
A la hora de administrar o recetar un tratamiento antibiótico, el veterinario debe seguir la cascada de prescripción:
- Categoría A. EVITAR: Son exclusivos para humanos, e incluso entonces su uso es limitado. El desarrollo de bacterias resistentes a estos antibióticos es un problema enorme y un peligro para todos, ya que no existen más opciones de tratamiento. Los carbapenems pertenecen a esta categoría, y hasta hace poco eran infalibles.
- Categoría B. LIMITAR: Son antibióticos muy importantes en medicina humana, y su uso en veterinaria debe limitarse al mínimo indispensable para evitar riesgos para la salud pública. La colistina, por ejemplo, es un antibiótico de categoría B que se usaba muchísimo en ganadería avícola y porcina, antes de que se establecieran estas restricciones. La colistina apenas se ha utilizado en USA en porcino, siendo un viejo antibiótico que origina toxicidad renal en humana, habiéndose usado con frecuencia en Europa y China desde 1960. La OMS lo tiene como un antibiótico de importancia crítica con múltiples resistencias a infecciones por gram negativos, no habiéndose reportado hasta 2015 las mutaciones cromosómicas y transmisión horizontal de su implicación en resistencias en Escherichia coli en China tanto en cerdos como en pollos (gen mcr-1) para así prohibirse en 2016. Entre 2015 y 2018 en España se ha reducido su uso un 97%.
- Categoría C. PRECAUCIÓN: Son antibióticos que se usan en humanos, pero para los que hay alternativas más potentes.
- Categoría D: No se mencionan usos específicos en el texto para esta categoría, pero se infiere que se refiere a antibióticos de menor importancia crítica en medicina humana o con alternativas seguras y eficaces.
Los antibióticos animales no sirven para tratar cualquier infección. En muchos casos, los causantes son virus, sobre los que los antibióticos no tienen ningún efecto. Cumplir la pauta y dosis de antibiótico que prescribe el veterinario es esencial. Realizar pruebas diagnósticas microbiológicas y antibiogramas desde el principio, en lugar de hacerlo solo cuando el primer antibiótico no ha funcionado, permite elegir a la primera el antibiótico adecuado. La vía de administración es decisiva para que el antibiótico llegue rápidamente al órgano afectado y en la dosis adecuada.
Es importante diferenciar entre bacteriostáticos (paran la replicación de la bacteria) y los bactericidas (provocan la muerte de la bacteria). Se acepta de forma general que no debemos combinar antibióticos con dichas dos funciones (Ej. tetraciclínicos con beta-lactámicos - tiamulina con ionóforos).
Algunos estudios han demostrado resistencias de cepas aisladas de M. haemolytica o P. multocida a al menos una familia de antimicrobiano. La mayoría mostraron resistencia a los macrólidos (90,2% de los aislados) y el 47,2% mostraron multirresistencia (resistencia a 4 o 5 familias de antimicrobianos).
Impacto de los residuos de antibióticos en la alimentación de terneros
Existe la preocupación sobre el riesgo de desarrollar resistencia antimicrobiana (AMR) debido a la alimentación en granja de terneros con calostro que potencialmente pudiera contener residuos de antibióticos, y también por la alimentación de terneros con leche de vacas tratadas durante la lactancia con un antibiótico y ordeñadas durante el período de retirada del ternero.
El tratamiento de las vacas lecheras durante el período seco y durante la lactancia es común en los Estados miembros de la UE. Las penicilinas, solas o en combinación con aminoglucósidos, y cefalosporinas son los más comúnmente utilizados. Los niveles de residuos de antimicrobianos disminuyen según la duración del período seco.
Cuando el intervalo desde el comienzo del tratamiento de secado hasta el parto es tan largo o más largo que el mínimo especificado en el resumen de características del producto del antimicrobiano, el desprendimiento fecal de bacterias resistentes a los antimicrobianos no aumenta si los terneros son alimentados con calostro de esas vacas tratadas. Sin embargo, el consumo por parte de terneros de la leche de vacas que reciben tratamiento antimicrobiano durante la lactancia conduce a un aumento de la eliminación fecal de bacterias resistentes a los antimicrobianos por parte de esos terneros.
Existe una serie de opciones posibles para restringir la alimentación de dicha leche a los terneros, dirigidas principalmente a los antimicrobianos de importancia crítica más importantes. La inclusión de β-lactamasas pueden reducir la concentración de β-lactámicos que son los antimicrobianos más utilizados en las vacas lecheras. Las opciones para mitigar la presencia de bacterias resistentes en la leche cruda o el calostro se basan principalmente en la inactivación térmica.
Está totalmente desaconsejado el uso de leche y calostro procedente de vacas lactantes durante el periodo de retirada de un antibiótico para alimentar a los terneros.
Acciones del sector lácteo español
El sector del vacuno de leche tiene previsto aprobar un acuerdo voluntario de los propios agentes (ganaderos, cooperativas, industrias lácteas y veterinarios) para implantar protocolos de prescripción de antibióticos que sean también de importancia crítica para su uso en humanos. El acuerdo fue avanzado en Santiago de Compostela en una jornada sobre “Uso responsable de medicamentos en vacuno”, organizada por la Asociación Galega de Cooperativas Agrarias.
Los antibióticos que se utilizan en vacuno de leche en España son fundamentalmente para tratar infecciones de los aparatos locomotor, respiratorio y reproductivo causadas por agentes patógenos presentes en el medio ambiente o en animales enfermos. Y por supuesto, también para prevenir o tratar mamitis, una inflamación del ubre de la vaca debido a agentes patógenos. Los principales antibióticos que se utilizan en vacuno de leche son dos, ambos para tratar las mamitis: las cefalosporinas de tercera y de cuarta generación y las quinolonas inyectables.
El ganadero es también el primer defensor y el primer interesado en un uso responsable de los medicamentos. No solo por su compromiso profesional y social como productor de alimentos, sino también porque un uso inadecuado de antibióticos (sin receta o con productos no autorizados) le puede acarrear perder entre el 1 y el 100% de las ayudas de la PAC, según el nivel de gravedad.
Compromisos clave del acuerdo:
- Se tenderá a suprimir el uso de antibióticos con carácter general preventivo, especialmente los secados en sábana. Los antibióticos para el secado se utilizarán solamente con diagnóstico y como último recurso.
- Antes de aplicar un antibiótico se exigirá al veterinario que realice un antibiograma que identifique lo más fielmente posible el agente patógeno causante de la mamitis.
- Cobrarán cada vez más importancia las vacunas contra la mamitis y otras enfermedades que requieran el uso de antibióticos.
- Mayor trazabilidad en el uso de medicamentos: todos los veterinarios deberán comunicar a la administración todos los medicamentos que receten o administren a animales productores de alimentos, facilitando la información a la Comunidad Autónoma donde radique la explotación. Esta se la remitirá al Ministerio de Sanidad que cruzará estos datos de consumo con los de ventas que le facilitará la industria veterinaria.
- Se reforzará la figura del veterinario responsable de explotación, una figura que ya existe en buena parte de la UE.
- Se tenderá a mejorar el cuidado de los terneros de recría de raza Frisona en las propias explotaciones (buen encalostrado, camas calientes…etc) para reducir así la necesidad de uso de antibióticos en los cebaderos.
- En cebo se tenderá a suprimir el uso de piensos medicamentosos y los tratamientos orales en agua.
- Los cebaderos tenderán a primar a los ganaderos que vendan animales de recría preacondicionados, con las vacunas ya administradas.
El director del LIGAL destacó la baja tasa de presencia de residuos de antibióticos en leche, que consideró residual y que ha seguido una tendencia claramente decreciente en la última década.

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