Las pechugas rellenas de jamón y queso, también conocidas como Cordon Bleu o San Jacobo, son un clásico de la cocina que nunca falla. Con un relleno cremoso que se derrite al morder y una capa crujiente por fuera, son tan fáciles de preparar como agradecidas de comer. Esta receta es ideal para cenas rápidas y para toda la familia, especialmente si tienes niños en casa.
Ingredientes para unas pechugas rellenas perfectas
- 2 pechugas de pollo grandes
- 10 lonchas de queso para sándwich (o manchego, gouda, cheddar, emmental o hebras de queso)
- 10 lonchas de jamón grandes o 20 pequeñas (jamón cocido o serrano)
- 2 huevos
- Pan rallado
- Aceite de oliva (o el aceite que utilices normalmente para freír)
- Sal
- Pimienta negra molida (opcional)
- 1 cucharada de pimentón (opcional, para sazonar)
- 1/3 de cucharada de pimienta negra (opcional, para sazonar)
- 1/2 cucharada de sal de ajo (opcional, para sazonar)
- Mantequilla (opcional, para freír)

Preparación paso a paso de pechugas rellenas de jamón y queso
1. Filetear y aplanar las pechugas de pollo
Corta filetes lo más finos que puedas, ayudándote de un cuchillo bien afilado. Puedes pedirle al carnicero que te lo haga para ahorrarte este paso. Si las pechugas son más gorditas, ábrelas por la mitad como un libro. Coloca cada filete entre dos plásticos o papel film y golpea para aplastar hasta que queden bien finos. Es importante que queden finas pero con cuerpo, para que sea más fácil manipularlas y enrollarlas.

2. Preparar el relleno de jamón y queso
Coloca el jamón y el queso sobre la mitad de cada pechuga de pollo. Si te han separado los filetes totalmente, cubre una parte con el queso y jamón, y luego coloca la otra parte del pollo encima. El truco para que el queso no se salga al freír es no pasarse con el relleno; deja siempre un margen en los bordes de la pechuga. Puedes utilizar lonchas de queso manchego, gouda, cheddar, emmental o incluso hebras de queso. En cuanto al jamón, puedes usar jamón cocido para un sabor más suave o jamón serrano para un toque más salado.

3. Enrollar y sazonar las pechugas
Enrolla las pechugas sobre sí mismas, empezando por el lado más delgado y asegurándote de que queden bien prensadas. Si es necesario, utiliza palillos de madera para evitar que el rollo se abra mientras se cocina. Sazona las pechugas rellenas con sal y pimienta negra molida al gusto. Para un sabor adicional, puedes preparar un aderezo mezclando una cucharada de pimentón, 1/3 de cucharada de pimienta negra y 1/2 cucharada de sal de ajo con 5 cucharadas de aceite de oliva, y barnizar las pechugas por ambos lados.
Cómo Preparar una Rica Pechuga Rellena | Chef Piñeiro
4. Empanar las pechugas
Prepara tres platos: uno con harina de trigo, otro con huevo batido y el tercero con pan rallado. Pasa cada pechuga rellena primero por la harina (sacudiendo el exceso), luego por el huevo bien batido y, finalmente, por el pan rallado. Insiste bien con el pan rallado en los bordes para que no se abran al freír y para que el rebozado quede más compacto.

5. Freír o cocinar las pechugas
Calienta abundante aceite de oliva (o el aceite que utilices normalmente para freír) en una sartén a fuego moderado. También puedes usar una cucharadita de mantequilla derretida para freírlas. Fríe las pechugas hasta que estén doradas por ambas caras, asegurándote de que el calor llegue al centro, funda el queso y cocine el pollo sin quemar el pan rallado. Retíralas a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Si tapas la sartén o cacerola, el pollo se cocinará en sus propios jugos y conservará su jugosidad.
Alternativas de cocción: Horno o freidora de aire
Si prefieres una opción más ligera, puedes cocinar las pechugas al horno o en la freidora de aire. Una vez sellado el rulo de pollo en una sartén con unas gotas de aceite de oliva hasta que se dore por todos lados, introdúcelo en el horno con un chorro de AOVE y 2 dientes de ajo enteros a 180º C durante 25-30 minutos. El objetivo es que se termine de hacer bien por dentro.

Consejos para unas pechugas rellenas deliciosas
- Fileteado fino: Es importante que cortes los filetes de pollo lo más finos posible y luego los aplastes.
- Variaciones del relleno: La receta es muy versátil. Puedes variar el tipo de queso y jamón, o incluso añadir otros ingredientes como espinacas o bacon.
- Congelación: Si quieres congelar las pechugas, hazlo antes de freír. Ponlas en una bandeja sin que se toquen y mételas al congelador. Una vez congeladas, las metes en una bolsa y las vuelves a meter al congelador. Las podrás sacar y freír sin descongelar.
- Cocción a fuego medio: Fríelas con el fuego moderado para que el calor llegue al centro, funda el queso y cocine el pollo sin prisas.
- Preparación anticipada: Puedes dejar las pechugas empanadas unas horas en el frigorífico. El rebozado se asentará mejor y quedarán más compactas al freír.
Otras sugerencias de recetas con pollo, jamón y queso
Si te gustan las recetas con pollo, jamón y queso, aquí tienes algunas ideas:
- Flamenquines de pollo, jamón y queso
- Rollitos de pechuga de pollo con espinacas
- Pechuga rellena de jamón y queso bañada en crema de champiñones