Hace pocas semanas, los titulares de los medios se llenaban con imágenes de un ternero que había nacido con dos cabezas. En la localidad zamorana de Piñuel, Miguel Fuentes Garrote, ganadero de profesión, contempló con estupor cómo una de sus vacas daba a luz a un ternero bicéfalo.
Este viernes, 10 de mayo, salía a la luz la sorprendente noticia de un ternero que había nacido el pasado martes, 7 de mayo, con dos cabezas unidas, cada una con sus propios ojos, nariz, boca y lengua. Un caso inusual que había tenido lugar en una granja de Zamora, en la pedanía de Piñuel, un lugar de 63 habitantes de la comarca de Sayago, al suroeste de la provincia zamorana.
"En los casi 48 años que llevo de ganadero jamás vi nada así, algún becerro sin culo sí, pero como esto nada", aseguraba el ganadero Miguel Fuentes Garrote a la agencia EFE.

El nacimiento y la lucha por la vida
El ternero, de cuatro ojos y dos bocas, nació débil. El ternero consiguió ponerse en pie durante las primeras horas del miércoles después de haberse alimentado de la madre, pero al rato cayó al suelo, según explicó el propietario de la explotación ganadera. Según relataba Miguel, el ternero se desplomó y ya no volvió a ponerse de pie. Al ver cómo se complicaba la situación, el ganadero puso todo su empeño en tratar de alimentarlo para que cogiera fuerzas.
La madre, que parió sin ayuda, le impidió el acercamiento porque era "muy recia" y "con carácter". Fue la mañana del miércoles cuando, con ayuda de una pala de tractor, logró rescatar al extraño ejemplar. Desde entonces lo ha alimentado a base de biberones, a veces hasta dos a la vez, uno para cada boca, e inicialmente todo ha ido bien hasta que este jueves por la tarde ha empezado a mostrar signos de debilidad. "Al principio tragaba, ahora lo que chupa por una boca lo echa por la otra", explica el ganadero, que ya veía mucho más débil a ese pequeño dios Jano y vaticinaba el futuro que iba a tener el animal.
Lamentablemente, a las pocas horas de nacer, su condición pudo más que sus ganas de vivir. Apenas dos días después de nacer, el ternero falleció por complicaciones relacionadas con la policefalia.
¿Mejor vender destetos que cebar teneros? - La Finca de Hoy
La policefalia: un fenómeno raro
Este caso es muy inusual, ya que la policefalia es una condición que ocurre en muy contadas ocasiones, y que nazcan con vida todavía es más raro. Sin embargo, no se trata del único caso conocido y, en determinadas ocasiones, personas o animales con dos cabezas consiguen tener una vida larga y plena a pesar de su condición. La incidencia de cualquiera de estas condiciones es menor de 1 cada 100000 nacidos, y los números disminuyen todavía más si hablamos de personas o animales que llegan a la edad adulta.
El caso del ternero con dos caras (Diprosopus)
Existen distintas configuraciones en las que un organismo puede nacer con dos cabezas. En el caso del ternero se trataba de un posible caso de diprosopus, cuando presentan un único cuello y rasgos faciales duplicados. Aunque antiguamente estas anomalías se solían asociar con la unión de los embriones durante el desarrollo, los estudios más recientes sugieren que podría tratarse de una sobreproducción en un gen denominado Sonic Hedhehog, o SHH, relacionado con un sinfín de procesos embrionarios.
Se conocen casos de humanos y animales desde el siglo XVIII que padecieron esta condición y sobrevivieron al nacimiento. Por ejemplo, en Les Ecarts de la nature del artista Nicolas François Regnault hay una lámina de un infante con dos caras y 3 ojos. En la actualidad, Tres Johnson, un estadounidense nacido en Missouri con dos fosas nasales y una duplicación craneal compleja, cumplirá 20 años en octubre. La vida de Tres no ha sido nada fácil, ya que desde su nacimiento se ha sometido a incontables operaciones y, según relatan sus padres por redes sociales, sufre de crisis epilépticas relacionadas con su condición.
En animales, los casos más conocidos son los del cerdito Ditto, que nació con dos hocicos o el del gato Frank y Louie (Frankenlouie), que entró en el Libro Guinness de los Récords por ser el gato con esta condición más longevo hasta la fecha.

Dos cabezas, el doble de preguntas (Craniopagus parasiticus)
En ocasiones, en vez de dos caras, se pueden crear dos cabezas completas unidas por el cráneo. En estos casos, la condición se denomina craniopagus parasiticus y, generalmente, una de las cabezas desarrolla el cuerpo completo mientras que la otra está unida a un cuerpo vestigial.
Un ejemplo notable es el de Manar Maged, una niña que nació en el año 2005 unida a su hermana gemela, Islaam, por la parte superior izquierda del cráneo. Islaam reaccionaba ante estímulos externos, pero carecía de extremidades en el cuerpo y, sin el soporte vital que le proporcionaba su hermana, no podía sobrevivir. Por tanto, cuando la criatura cumplió 10 meses, los cirujanos decidieron extirparla. Tras 13 horas de cirugía, la operación fue un éxito y parecía que Manar podría llevar una vida independiente. Sin embargo, operaciones de tal calibre pueden complicarse mucho después de llevarse a cabo, y a los 14 meses de la intervención, cuando estaba a punto de cumplir dos años, una infección cerebral acabó con su vida.
En 2013, nació una niña afgana con dos cráneos llamada Asree Gul. En este caso, el cráneo no tenía otros rasgos ni masa cerebral, pero lo inusual del caso es que se trataba de un parto de gemelas. Según los médicos, la malformación que presentaba Asree era un tercer embrión que no se había desarrollado completamente, pero se había pegado a Asree durante el desarrollo. Dos meses después del nacimiento y, tras una larga operación, la porción extra de cráneo fue retirada con éxito en el hospital de Nangarhar.

Bicefalia completa: cuando empieza y acaba uno (Dicephalus parapagus)
La bicefalia completa, o Dicephalus parapagus, plantea preguntas más allá de lo puramente biológico. Al tratarse de organismos que pueden necesitarse uno a otro para sobrevivir, existe cierta controversia sobre si deberían tratarse como entes separados o como un único ser. En los casos en los que sobreviven al parto, normalmente los gemelos unidos pueden pensar por separado y cada uno controla una serie de órganos. El número de extremidades puede ser variable, ya que pueden tener de dos a cuatro brazos o piernas.
En la actualidad, el caso más reconocible es el de las gemelas Abby y Brittany Hensel, que protagonizaron una serie de documentales durante su infancia. Estas gemelas, parcialmente fusionadas, tienen varios órganos por duplicado, como el corazón, o el estómago. Inicialmente nacieron con 3 brazos, pero uno de ellos era vestigial, así que los cirujanos decidieron retirarlo. Gracias a ello, cada gemela controla uno de los brazos, por lo que pueden coordinarse para realizar cualquier actividad. En la actualidad son profesoras de educación primaria en Minnesota y, debido a unas filtraciones del vídeo de la boda, se sabe que Abby está casada desde 2021.
Ejemplos de bicefalia completa en animales
En el reino animal se conocen casos de este tipo de bicefalia en especies muy diversas. Las más habituales suelen ser reptiles, como serpientes y tortugas, pero también se han observado mamíferos y aves que han nacido con esta condición. La supervivencia es un tanto compleja, ya que las cabezas no suelen coordinarse adecuadamente, lo que dificulta los movimientos. Además, en el caso de las serpientes o tortugas, pueden volverse agresivas una cabeza contra la otra, llegando, incluso, a tratar de devorarse.
En la actualidad, ciertos museos conservan ejemplares de gatos, corderos, serpientes, tortugas u otros animales con esta condición.

La ciencia detrás de la bicefalia
El atípico ternero procede de una vaca que es cruce de raza Blonda con Limusina preñada de monta natural de un toro Limusín, detalla Miguel Fuentes. "Imagino que es un caso digno de estudiar, con esos dos cerebros y cómo se compaginan", apunta el ganadero. Este caso excepcional ha planteado preguntas sobre las causas detrás de tales anomalías genéticas y ha despertado el interés de la comunidad científica.